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Jun 272017
 
Puras risas mientras la sociedad vive entre el robo, las ejecuciones, los linchamientos y la ineficacia y corrupción de los cuerpos policíacos que empobrecen aún más a la sociedad, mientras los que ríen se reparten el pastel de la ganancias de una guerra estupida.

Puras risas mientras la sociedad vive entre el robo, las ejecuciones, los linchamientos y la ineficacia y corrupción de los cuerpos policíacos que empobrecen aún más a la sociedad, mientras los que ríen se reparten el pastel de la ganancias de una guerra estupida.

El Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional lamenta enormemente que la Comisión de Seguridad Publica del H. Congreso del Estado haya restringido el acceso a los medios de comunicación en esta comparecencia, en virtud de que se trata de una reunión para abordar uno de los temas más importantes que actualmente aqueja a la población, y son los comunicadores los conductos idóneos para informar sobre las acciones de las autoridades y legisladores.

Las políticas de seguridad en el estado son por estricto origen públicas y deben de ser conocidas por todo aquel interesado. La dinámica de inseguridad que se percibe a diario es un tema recurrente entre los ciudadanos, y la exigencia de respuestas y actuaciones que lleven a la mejora de esta realidad no debe de ser limitada a un grupo de legisladores.

La comparecencia de los Secretarios de Seguridad Pública del Estado y del Municipio de Aguascalientes se deriva del punto de acuerdo promovido por la Diputada Elsa Amabel Landín Olivares, generada por el alza sensible de más del 160% en el número de delitos que afectan el patrimonio de miles de aguascalentenses en comparación con el año anterior, buscando que en este espacio señalen y expongan sus acciones y las estrategias tendientes a combatir la incidencia de los robos a casa-habitación y negocio, así como los diagnósticos, programas y planes relativos a la prevención de la violencia y la delincuencia.

Los cuestionamientos que el Grupo Parlamentario pondrá ante los Secretarios de Seguridad son principalmente los siguientes:

I. Falta de cumplimiento a la Ley del Sistema Estatal de Seguridad Pública
Actualmente la Ley del Sistema Estatal de Seguridad Pública establece la existencia de un mando único, para que las autoridades en materia de seguridad de los municipios estén bajo una sola instancia rectora y de coordinación, en este caso a cargo del Secretario de Seguridad Pública del Estado, exclusivamente para funciones en materia operativa de ejecución de acciones de los cuerpos de seguridad.

En este entendido el Gobierno del Estado en lo que va de la presente administración no ha definido, ni logrado establecer las bases de coordinación suficientes y efectivas para que el mando único esté operando, lo que se hace evidente con el incremento en los delitos de tipo violento en todo el Estado. Y esto se refleja en el aumento de los índices de incidencia delictiva en todos los municipios del interior del Estado.

Debe el Secretario Martínez Castuera acatar en sentido estricto lo que mandata la ley, y asumirse como instancia rectora de las acciones de seguridad en el Estado.

II. Incremento preocupante en los índices de incidencia delictiva en el Estado y en la percepción ciudadano.
Según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública en comparación con el año 2016, durante el primer semestre del 2017 se han visto incrementados los índices delictivos en los siguientes tipos de delitos:

  COMPARATIVO DE INCIDENCIA DE ROBO COMUN EN EL ESTADO DE AGUASCALIENTES    
                   
      1ER SEM 2017 1ER SEM 2016 2016/2017 2017 2016 2016/2017  
      INTEGRADOR INTEGRADOR VAR % 1S PROM. MENSUAL PROM MENS VAR% MENS  
ROBO COMUN A CASA HABITACION 1178 917 28.46% 235.6 202.92 16%  
ROBO COMUN CON VIOLENCIA A CASA HABITACION 17 17 0% 3.4 1.42 169%  
ROBO COMUN SIN VIOLENCIA A CASA HABITACION 1161 900 29% 232.2 201.5 15%  
ROBO COMUN A NEGOCIO 696 555 25.40% 139.2 116.35 20%  
ROBO COMUN CON VIOLENCIA A NEGOCIO 99 73 35.61% 19.8 14.6 36%  
ROBO COMUN SIN VIOLENCIA A NEGOCIO 597 482 23.85% 119.4 101.75 17%  
ROBO COMUN DE VEHICULOS 1087 2598 -58.16% 217.4 216.48 0%  
ROBO COMUN CON VIOLENCIA DE VEHICULOS 25 49 -48.90% 5 4.08 23%  
ROBO COMUN SIN VIOLENCIA DE VEHICULOS 1062 2549 -58.30% 212.4 212.4 0%  

 

COMPARATIVO DE INCIDENCIA DE DELITOS CONTRA LA SALUD
               
  2017 PROMEDIO MENS 2017 2016 PROMEDIO MENS 2016 VAR % 2016/2017    
DELITOS CONTRA LA SALUD 41 8.2 86 7.2 14%    
               

III.- Finalmente podemos concluir que la situación actual evidencia una falta de coordinación y operación entre las autoridades del Sistema Estatal de Seguridad Pública, tanto por parte del gobierno del Estado como de los municipios, lo anterior en prejuicio de la seguridad de miles de aguascalentenses que a diario padecen el fenómeno de la delincuencia sin control.
Lo cual se refleja en el incremento en el número de detenciones ciudadanas que se llevan a cabo todos los días en el Estado (en lo que va del año los medios de comunicación han registrado 86 casos, tres que involucran muertos, comparados con los 36 que se registraron en 2016), el incremento en el número de homicidios, levantones, narco mantas y secuestros, temas que considerábamos erradicados en nuestro Estado.

Jun 192017
 

Las voces de las líneas no escritas: Malayerba nunca muere

Río Doce.- Y salieron otra vez. Ciudadanos de la capital sinaloense poco a poco colmaron la plazuela Álvaro Obregón, en el corazón de Culiacán. La calle como libro abierto, la gente como la pluma y sus protestas, las letras que Javier prolongay trasciende la hoja de papel impresa domingo a domingo: la Malayerba nunca muere.

Una señora cruza presurosa la avenida y su hijo le espeta el motivo de tanta gente. “Cuando la gente no está conforme sale a marchar, hijo”, responde la mujer. Y la gente, eran cientos de culiacanenses, armados con pancartas que contaron 31 días a partir de la última carta de Javier Valdez Cárdenas. La fatídica fecha de su asesinato no quieren quede impune. El cartero requiere justicia.

Apenas días atrás, durante un panel organizado por el Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP), Ismael Bojórquez Perea, director del semanario, formulaba un cuestionamiento.“¿Y qué pasaría si nos uniéramos los periodistas, si nos uniéramos los doctores, si nos uniéramos los abogados, si nos uniéramos los empresarios y los agricultores?”

Y así fue. El llamado hecho por Ríodoce hizo eco y encontró respaldo. Faltaban minutos para las 17:00 horas del jueves 15 y la artista Rosa María Robles preparaba una manta. Junto a ella otras mujeres se aprestaban a la tarea, cobijadas bajo la sombra de uno de los árboles de la plazuela. El inicio de la marcha se pactó a las 18:00 horas.

A unos metros, las escalinatas de Catedral no tuvieron aforo para los manifestantes y poco a poco fueron bajando a la avenida. Un agente de tránsito rápidamente bloquea el tráfico. El chofer de un urbano le mienta la madre y el agente vial pide apoyo a un compañero, y juntos desvían el tráfico a la calle Ángel Flores.

Habitantes de la sindicatura de Eldorado abrieron una manta que abarcaba todo el ancho de la avenida Obregón y fueron la punta de lanza. Aún no eran las 18:00 horas y la gente estaba lista para escribir sobre las hojas del pavimento una historia más.

Organismos civiles, partidos políticos, empresarios, amas de casa, estudiantes. Hombres y mujeres, cansados de la impunidad, se unieron a la indignación y juntos demandaron al unísono “Justicia para Javier Valdez, justicia para Javier Valdez”. Y una manta consigna: “Nosotros somos las voces de tus líneas no escritas en Ríodoce, exigimos justicia”, y atrás, la gente, como letras, como párrafos, remolinándose en las hojas negras del pavimento.

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De la marcha del dolor

El presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos en Sinaloa, Óscar Loza Ochoa, toma el micrófono. La gente impetuosa quiere dar inicio, sin embargo, escucha las palabras. El nudo en la garganta se deshace por unos instantes.

“Este jueves ha sido el de las marchas del dolor”, pronunció Loza Ochoa. Ese día por la mañana, familiares de la niña Dayana marcharon también. Además, manifestaciones similares se llevaron a cabo alrededor de Sinaloa y México.

“Porque en el caso Javier también vemos reflejados todos los casos de desapariciones forzadas en Sinaloa y también en México, porque en el caso de Javier tenemos que vernos todos. El dolor que sufren las familias que directamente son víctimas de la violencia, es el dolor que debemos de sentir todos también, y el ir al Palacio es exigir justicia para el caso de él y para todos los que están pendientes por la impunidad que hay en el estado de Sinaloa y en el país”, dijo.

A su lado, las mujeres que integran el colectivo de Voces Unidas por los Desaparecidos cogieron sus mantas y pancartas. Una de ellas con un cartel del artista gráfico Dante Aguilera con la imagen de Javier Valdez, y otras, la mayoría, con fotografías de sus desaparecidos. El dolor unió a Culiacán.

De entre la gente surge un hombre. A pesar de contar con algunas canas en su cabellera y el sudor que le empaña sus anteojos, no se dobla. Sobre sus hombros carga una cruz negra en donde se logra leer “Javier Valdez 15 de mayo de 2017”. El hombre es Salomón Monárrez, líder de la Oficina del Pueblo. Dice a la gente que la va a colgar en el Palacio de Gobierno al término de la marcha. Honró su palabra, la colgó.

El termómetro, con sus 36 grados centígrados, apuraba a Miguel Taniyama, empresario restaurantero y activista social. Ataviado con su traje de chef corre entre la gente. En sus manos una bolsa con botellas de agua que repartió entre los que pudo.

También un maestro universitario retirado. Nació en Navojoa pero sus pasos lo trajeron a Sinaloa, y desde entonces no se pierde una manifestación. Crítico del sistema, sus años de juventud los vio pasar ayudando a la gente del campo, y ahora, la indignación por la impunidad lo llevó a las calles otra vez.

Los artistas aprovecharon y mudaron su escenario, su lienzo, su hoja en blanco, y la trasladaron al pavimento de Culiacán con la consigna de “No al silencio, no más violencia”. Actores, escultores, músicos, pintores, todos fueron amigos de Javier.

El contingente llegó al Palacio de Gobierno. Sobre la avenida de los Insurgentes, entre 600 y 700 personas encontraban un segundo aire después de la caminata de casi siete kilómetros sobre el asfalto caliente y los 36 grados centígrados. “Justicia para Javier Valdez, justicia para Javier Valdez”.

Alrededor de la explanada se fueron desplegando las mantas, y entre la gente, dos jóvenes con cubetas de pintura blanca y rodillos comenzaron una pinta sobre el piso del recinto. La gente les dio espacio y los reporteros gráficos rápidamente prepararon sus cámaras. La pinta comenzó con la letra jota, luego la u, y la ese, la te, la letra i y luego la ce para concluir con una i y una a. Una niña lo lee, despacio, y presume que ya sabe leer, “dice Justicia, dice Justicia”.

La pinta fue complementada con el nombre de Javier Valdezy a los dos jóvenes se sumaron otros más, una guerrilla de la manifestación; sus compañeros del gremio, unidos como pocas veces o casi nunca, leyeron la consigna blanca una vez concluida sobre el concreto de la explanada, “Justicia Javier Valdez”.

Al día siguiente empleados del Palacio de Gobierno quisieron limpiarla con agua y escobas. No lo lograron; tendrán que hacer algo más que sacar agua y escobas.

En la explanada, Ismael Bojórquez dio su discurso. “Javier vivió y murió por Sinaloa. Javier vivió dando la voz a las víctimas de la violencia, a las madres y padres con hijos desaparecidos, a las mujeres y niños abandonados en su soledad después de que sus esposos y sus padres habían sido ‘levantados’. Javier entregó su tiempo y su alma por los desplazados de la violencia, que como ríos trágicos bajaban de la sierra para recibir, cuando mucho, migajas del gobierno”.

Y muchos estaban ahí. Muchos de esas personas sobre las que escribió Javier, ahí estaban. Muchos, identificados con la pérdida, acompañaron a otros, y así la cadena. Ismael acertó con su aseveración al inicio de su discurso: Este es un día histórico para Sinaloa. Y es un día histórico para México.

Y lo fue. Un mes del asesinato de Javier Valdez puso en evidencia las estrategias de seguridad en Sinaloa, en donde más de 720 homicidios dolosos, 10 feminicidios y una impunidad de 96 por ciento, aquejan la entidad.

Adentro, los emisarios de la Secretaría General de Gobierno, entre el sudor y el nervio, apuraban a la comitiva que entraría con Gonzalo Gómez Flores, titular de la dependencia y quien en la ausencia del gobernador Quirino Ordaz Coppel los recibió. En la reunión, los reclamos casi idénticos, violencia e impunidad se repetían en cada oración y Gómez Flores tomaba nota.

Afuera la gente esperaba noticias. De manera oficial la Secretaría General de Gobierno se comprometió a dar respuesta a seis peticiones que le fueron entregadas de manera escrita y entre los que se encuentra una rectificación en las estrategias de seguridad y el esclarecimiento del homicidio de Javier Valdez Cárdenas. La respuesta tendrá que llegar este lunes 19 de junio.

La carta lleva copia para el titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión, Ricardo Sánchez Pérez del Pozo; y para Juan José Ríos Estavillo, titular de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, y la crítica para ambos es la poca información vertida referente al caso.

La marcha culminó. Salomón Monárrez coloca la cruz en honor a Javier, le hicieron la promesa de no removerla. Y la mancha de personas se disipó entre el dolor que unió a Culiacán. También, los amigos de Javier unieron a Culiacán. A la marcha fueron el amigo del amigo. Aquel que escuchó una historia de él. O del otro que lo leía domingo a domingo. O solamente la madre que acompaña a su hijo, quien desde adolescente sueña con cambiar al mundo, y ella otra vez lo acompaña en su locura, y entre protestas y flashes de cámara, entre la gente y las transmisiones en vivo, marcha a su lado.

El dolor unió a Culiacán y el cartero demanda justicia. Justicia para Javier Valdez. No al silencio. Las líneas no escritas por Javier en Ríodoce se comenzaron a escribir sobre el asfalto desde el 15 de mayo, y la Malayerba nunca muere.

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En Los Mochis, los ausentes fueron los políticos, empresarios y burócratas

Los de a pie exigen justicia para Javier

Llegaron caminando, en auto, en camión, a la hora pactada: seis de la tarde de ese jueves 15 de junio, cuando se cumplía el primer mes del asesinato del periodista y escritor Javier Valdez, fundador de Ríodoce y corresponsal de La Jornada, ultimado a balazos en Culiacán.

Se acomodaron frente al parque Venustiano Carranza, ubicado en la calle Gabriel Leyva, entre Rodolfo T. Loaiza y el bulevar Juan de Dios Bátiz, al norte de la ciudad.

Eran unos actores variopintos. Desde niños hasta adultos mayores, algunos con andaderas. Desde jóvenes deportistas hasta muchachos en sillas de ruedas. Trabajadores, hasta pensionados y jubilados. Regidores hasta diputados locales, todos de oposición. Líderes sociales y dirigentes de agrupaciones. Periodistas, los menos, pese a que era una convocatoria tan abierta que hasta pugnaba por defender su derecho al trabajo libre de violencia.

Ellos, los protagonistas se habían enterado de la convocatoria del semanario en diversos medios. Algunos leyeron el periódico, otros, un diario local, alguien más lo escuchó en los noticieros y hubo hasta quienes fueron invitados por su vecino, pero todos, alrededor de 300 personas, estaban allí para marchar, para exigir justicia para el periodista Javier Valdez, y sus correligionarios ultimados en distintos estados del país en fecha reciente.

La mayoría vestía de blanco, como señal de que buscaban la paz para el estado.

La totalidad llevaba en sus manos algo que lo relacionaba con Valdez: un periódico, una playera, una plantilla, una frase; un recuerdo de aquella plática en la que sobresalía el madrazo seguro, típico en el culichi.

Mirna Nereyda Medina Quiñónez lo recuerda: “Él nos puso Las Rastreadoras”, y su rostro se ensombrece.

Mirna Duarte, directora de Dignifica tu Vida en Familia dice: “Su partida duele. Por eso marchamos. Por eso estamos aquí”.

Josefina Couret de Saracho, defensora de los Derechos Humanos en Choix, Sinaloa, manifiesta: “Fue un abuso la muerte de Javier. Él nos unió en esta demanda de justicia para todos. Dio la voz a todos, y ahora todos debemos darle esa voz de justicia”.

Guillermo Padilla, de Mochitenses por la transparencia, y Luis Felipe Villegas, de Rueda verde y regidor ciudadano, quienes ayudaron a organizar la marcha respondieron: “Nos convocaron, y estamos aquí, listos”.

Otros más, como Gorgonio Silva Gualizapa, Aidé Soto y José Ángel Sánchez, dirigentes de solicitantes de lotes progresivos de Topolobampo, de la asociación de precaristas “Se da tu vida Digna”, y de “Las Marías”, respectivamente, dijeron estar prestos para la exigencia de Justicia por Javier Valdez y para clamar por justicia para su sacrificio y por el de miles de sinaloenses cuyos casos han sido enterrados con la impunidad del Gobierno del Estado.

Así, ellos se aprestaron a caminar, y no se asustaron cuando policías ministeriales pasaron filmando la manifestación, pues ya curados de sustos hasta los saludaron.

Tomaron sus lonas, sus mantas, su periódico, la cartulina y se acomodaron sobre la calle Gabriel Leyva. A la vanguardia, una patrulla de Tránsito abanderaba al contingente; y en la retaguardia, la unidad de Protección Civil.

Así, caminaron por la Gabriel Leyva al sur, viraron al oriente por la calle Álvaro Obregón, doblaron en la Ignacio Allende y giraron en la Miguel Hidalgo. Habían rodeado el centro comercial de la ciudad, y se enfilaron hacia la plazuela 27 de septiembre, en donde se alzó un altar a Javier Valdez. Allí, en el quiosco, el contingente se arremolinó.

Se abrió el discurso, secundado por Gilberto Gutiérrez y terciado por los periodistas Óscar Flores y Humberto González.

El final es un coro a gritos: ¡Justicia para Javier! ¡Justicia para Javier!

Entre el público, el discurso caló.

El doctor José Villegas, lo resume: profundo, firme, dirigido. Lo dijeron todo.

Los que son cabezas de grupo se reúnen. Es el momento de agradecer la asistencia, y los comentarios finales. Todo bien, resumen. Y faltaron los que ya sabíamos que lo harían: los diputados priistas, los regidores priistas, los burócratas priistas; los empresarios acomodaticios que se quejan, pero no actúan por temor a perder los favores oficiales; los sindicatos charros y las organizaciones campesinas, rehenes del corporativismo priista.

Ellos se despiden, y prometen regresar, las veces que sea necesario.

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Cientos de mazatlecos marcharon por las calles del puerto

Al grito de “¡Justicia, justicia!”

“Mexicanos al grito de guerra”, fue la primera frase que entonaron cientos de mazatlecos que el 15 de junio marcharon en Mazatlán para pedir paz, seguridad y justicia.

Fue en la explanada de la presidencia municipal donde culminó la marcha que reunió a ciudadanos de la sociedad civil, muchos profesionistas, entre ellos los más agraviados.

Cronológicamente el golpe de la muerte llegó primero a los tres maestros acribillados en Concordia el 4 de mayo, luego el asesinato del abogado Miguel Ángel Sánchez Morán, el 12 de mayo.

Sólo tres días después, el escritor y periodista Javier Valdez Cárdenas, cofundador de Ríodoce fue asesinado, también a plena luz del día en la capital sinaloense.

Sin que la sociedad del sur de Sinaloa tuviera tiempo aún de asimilar el duelo, la inseguridad asestó otro golpe en contra de otra figura muy querida, tanto por su don de gente como por su profesión: el director de la clínica del ISSSTE en Mazatlán, Miguel Ángel Camacho Zamudio recibió un balazo cuando llegaba a su trabajo.

Antes y después de estos asesinatos, ocurrieron otros que también alertaron a la población, mientras las autoridades municipales se jactaban de que todo estaba bien y defendían su posición desde un “no estamos cruzados de brazos”, como lo declaró el alcalde Fernando Pucheta Sánchez.

Eso llevó a los profesionistas, comunidad universitaria, de médicos, de abogados y de periodistas, así como a la sociedad en general, a salir de nuevo a las calles a gritar “Ya basta”.

La calle Gutiérrez Nájera, Juan Carrasco y la legendaria Aquiles Serdán fueron testigos de la movilización y las consignas.

Héctor Melesio Cuen Ojeda, presidente estatal del PAS se sumó, dijo que como un ciudadano más, para exigir justicia y menos violencia en Sinaloa.

En la manifestación participaron hombres y mujeres de la sociedad organizada como el Colegio de Médicos y Cirujanos de Mazatlán, representado por el médico Marco Arturo López Castro; el Colegio de Abogados “Marco Antonio Arroyo Camberos”, A. C. conducido por José Antonio Serna Valdez; el Frente Amplio Mazatleco, con Arturo Lizárraga y Guadalupe Torres al frente, y los ex estudiantes de la Casa del Estudiante de la UAS (Exceuas), encabezados por Adalberto Valle y Mateo Núñez.

También respaldaron el llamado a la paz el Colectivo de Periodistas por la Paz y Libertad de Expresión, la Asociación de Médicas Cirujanas, encabezada por Emma Rodríguez; el Consejo de Organizaciones de la Sociedad Civil de Sinaloa, A. C., con Jorge Figueroa Cancino; José Guadalupe Morales de El Barzón, vecinos de Villa Unión, Frente Nacional Contra las Tarifas Eléctricas y Movimiento Amplio Social Sinaloense.

Pedro Brito Osuna, ex director de la Facultad de Ciencias Sociales de la UAS (Faciso) hizo un alto frente al Mercado José María Pino Suárez, donde decenas de hombres y mujeres observaban el contingente.

Explicó el motivo de la marcha y la indignación y necesidad de que la sociedad sea partícipe de este tipo de exigencias.

En el templete que fue colocado en la explanada de la Presidencia Municipal, uno a uno, representantes de sectores agraviados, expusieron sus motivos.

La exigencia para el gobernador Quirino Ordaz Coppel retumbó en el corazón del centro de Mazatlán.

¿Tendremos que salir armados?: médicos

El médico López Castro dijo que la comunidad médica está agraviada por el asesinato del doctor Miguel Ángel Camacho: “La comunidad médica de Mazatlán y el Sur de Sinaloa se une a esta marcha por la paz, agraviada por esta ola de violencia que ya nos afecta a todos. No es posible seguir prestando nuestros servicios en un clima de violencia, inseguridad, ya que varios médicos han sido amenazados, extorsionados o peor aún, asesinados”, dijo.

“Señor gobernador, la ciudadanía exige un alto a la violencia, no más muertes por criminales, ¿o qué, tendremos qué salir armados para defender nuestras vidas y la de nuestra familia, también como en los tiempos de las recompensas?”, cuestionó el médico.

“Ya no bastan las recompensas”: abogados

José Antonio Serna Valdez exclamó no a la impunidad en memoria de Miguel Ángel Sánchez Moran y se solidarizó con los periodistas y médicos por ejercer, al igual que los abogados, profesiones riesgosas.

“Hoy más que nunca hacemos un llamado a nuestras autoridades, a nuestro fiscal para que presten atención, no queremos más discursos, queremos al frente gente con vocación y entrega que sepa lo que esté haciendo”, aseveró.

Un estado de derecho es en el que una autoridad asume el control, consideró ante decenas de abogados que también marcharon en memoria de Sánchez Moran exigiendo el esclarecimiento de su asesinato.

Quirino y Pucheta ¿Ineptos o cómplices?

El médico Guadalupe Torres, en representación del Frente Amplio Mazatleco, expuso que “el gobernador Quirino Ordaz Coppel y el presidente municipal Fernando Pucheta, o son ineptos o son cómplices en el combate a la delincuencia”.

Dijo que el periodista es importante por ser la voz y letra de la sociedad: “Es un ícono porque es el denunciante general de la delincuencia, no solo de la civil, sino de la gubernamental”.

El médico indicó que el primer deber del gobierno es la seguridad, seguido por la salud y la educación, no colocar palmeras ni embellecer ciudades, y mencionó que “un mes sin resultados es lo esperado de un gobierno inepto, que cuenta con el 99.6 por ciento de asesinatos impunes”.

“Seguiremos exigiendo con mano firme”, advirtió.

Voces entre campanadas

La voz de Mateo Nuñez, integrante de Exceuas, no enmudeció ante el repicar de las campanas de la catedral de Mazatlán.

La peregrinación que la comunidad católica organizó para celebrar el día del Corpus Christi fue encabezada por una banda de guerra, que lejos de opacar la voz de Mateo, la enalteció: “Quiero exigir también por aquellas madres, hermanos e hijos que se quedaron esperando a un padre que nunca llegó por esa ineptitud que están en una burbuja haciendo glorietitas”, dijo.

Pidió por lo desaparecidos cuyas familias siguen esperándolos, y retó a las autoridades que anden en la calle sin guardaespaldas. Mientras, la banda de guerra y las campanas parecían competir con su voz. Mateo, campanadas y banda de guerra, enmarcaron el coraje de sus palabras.

El Himno Nacional fue el preámbulo para que Gabriel Michael Mueller, originario de Nebraska, quien tiene tres años viviendo en Mazatlán, cuestionara: “Como es posible que tengamos tanta violencia y corrupción, yo no soy corrupto, tampoco ustedes, entonces, ¿qué nos pasa? ¿De dónde salen la violencia y la corrupción?”

El pliego petitorio

Representantes de los grupos participantes acordaron emitir un pliego petitorio en el que piden al gobernador tomar medidas respecto a la inseguridad que prevalece en la ciudad.

Mazatlán, Sin. 15 de junio de 2017.

LIC. QUIRINO ORDAZ COPPEL
GOBERNADOR CONSTITUCIONAL

DEL ESTADO DE SINALOA.

P R E S E N T E.-

Por este conducto, de la manera más respetuosa nos dirigimos a Usted, ciudadanos del municipio de Mazatlán y zona sur del Edo de Sinaloa, para manifestarle nuestra inconformidad por los hechos violentos y falta de efectividad y credibilidad en las investigaciones de la fiscalía y los cuerpos policiacos. Aún no han podido esclarecer los múltiples hechos delictivos que aquejan a nuestra sociedad, por lo que nos manifestamos en una marcha pacífica como una expresión física que el pueblo del sur de Sinaloa está cansado de soportar tanto autismo de las autoridades del Estado, razón que nos ha llevado a incorporarnos a la convocatoria del colectivo de los periodistas por la paz y la sociedad civil organizada (que se enlista); acudimos y marchamos unidos a esta manifestación ciudadana.

No dudando de la responsabilidad ética que le compete, esperamos sin duda la efectividad en las acciones necesarias que deben realizarse en contra de la impunidad y la violencia en sus múltiples expresiones, asegurando la paz de nuestra población sinaloense, como lo marcan los derechos constitutivos de nuestra Carta Magna.

A T E N T A M E N T E

Colectivo de Periodistas por la paz y la libertad de expresión

Asociación de Jubilados

Vecinos de Villa Unión

Frente Nacional Contra Tarifas Eléctricas

Movimiento Amplio Social Sinaloense

Consejo de Organizaciones de la Sociedad Civil de Sinaloa AC

El Barzón

Frente Amplio Mazatleco

Coordinadora Nacional de Trabajadores de La Educación

Movimiento Magisterial Sinaloense Zona Sur

Sociedad Médica de Mazatlán

Ex miembros de las casas del estudiante de la Universidad Autónoma de Sinaloa

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Días rojos y noches negras

Mi Mazatlán hermoso huele a muerte. Más mujeres y hombres en luto, más niños huérfanos sin educación, ¿más posibles delincuentes? ¡No, ya no!

En este estado sinaloense no pueden ocurrir tantos males, van a la cárcel inocentes y por los malvados poco hacen los oficiales. Se ven circunstancias desiguales y en vez que al pueblo eleven, silencian la voz de los editoriales por orden de funcionarios inmorales. Se castiga con furia al inocente dejando en paz al influyente que tiene delitos incurables. ¡Urge respetar la Constitución! que a todos hace iguales sin distinción de cargos ni clases sociales.

Gobernador, funcionario, soldado, policía: su rifle y su salario el pueblo lo paga a diario.

El dolor de la inseguridad y la muerte nos vistió, pero la fraternidad de pueblo nos reunió.

Que no se burle la maldad

Que muera la impunidad

Que vuelva la seguridad

Que viva la Paz y la Libertad

(21 de mayo 2017)

*Emma Rodríguez Choreño, integrante de la Asociación altruista Médicas Cirujanas de Mazatlán.

Jun 192017
 

Río Doce.- El gesto es por lo menos insólito. El 15 de junio, al cumplirse un mes del asesinato del periodista Javier Valdez, la embajada de los Estados Unidos en México le brindó un homenaje al colocar en su perfil de Facebook una de sus fotografías sobre la bandera norteamericana.

Roberta Jacobson es la embajadora y asumió el cargo en mayo de 2016 por indicaciones de Barack Obama, pero fue ratificada en el cargo apenas el 9 de mayo pasado, ya bajo la administración de Donald Trump. Según su hoja profesional, Jacobson fue clave en el restablecimiento de las relaciones de su país con Cuba, pues presidió las primeras dos rondas de conversaciones con el gobierno de la isla. Y es inquieta, por lo que se ve, porque, además, es colaboradora del diario La Jornada.

Parecen preocuparle mucho los problemas que vivimos los periodistas en México. Por lo menos eso denota el artículo “El silencio ensordecedor”, que escribió el 3 de mayo (Día internacional de la libertad de prensa), donde habla de la existencia de “zonas de silencio” en varias regiones del país, producto de las agresiones a periodistas y cómo se van expandiendo en la medida en que ocurren nuevos crímenes.

Se refiere a la impunidad que impera en los casos de asesinatos de periodistas, donde solo el 0.25 por ciento se castigan con una sentencia.

“Y envalentonados con este grado de impunidad, los criminales y los agresores sienten que pueden continuar silenciando a periodistas… Es decir, la impunidad empodera a la censura, expande el silencio”.

La embajadora termina su texto con una proclama que pudo haber escrito el más radical de los periodistas de este país:

“Hay que alzar la voz, decir ´ya basta´, salirnos (¿salirnos?) de este sopor con el que a veces nos encogemos de hombros. Hay que hacerlo aun cuando resulte inconveniente o pesado. De lo contrario el silencio será ensordecedor”.

Jacobson había expresado su condena por el asesinato de Javier el mismo día en que lo mataron, a través de un tuit. Tres días después, durante una visita oficial a México, el secretario de estado de los Estados Unidos, RexTillerson, fue más tibio, pues solo lamentó y ofreció sus condolencias, pero adelantó que “es, de nueva cuenta, otra trágica pérdida entre los periodistas pero también muchos otros como resultado de la violencia relacionada al narcotráfico”.

Me han preguntado qué pienso de estas reacciones y no puedo dejar de agradecerlas, igual que muchas que se han expresado en distintas partes del país y del mundo. Pero en el caso de los norteamericanos, hay que decir, además que ellos, sobre todo su gobierno, son parte del problema que enfrentamos los mexicanos con la expansión del narcotráfico y la violencia que genera, ahora también contra periodistas.

¿Es un crimen de alto impacto, como el de Javier Valdez, un buen pretexto de nuestros vecinos para seguir jodiendo a México? En momentos en que se renegocia la relación comercial con ellos, no puede dejar de generar suspicacias tanta “sensibilidad” de los funcionarios norteamericanos. No hay que olvidar que, en el marco de esta renegociación, se ha sacado a colación el tema de la Iniciativa Mérida, con la advertencia de que podría retirar a México el apoyo para el combate al narcotráfico. Y aunque no son muchos los recursos que aporta —son absolutamente prescindibles según ha dicho el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong—, el acuerdo es significativo en términos de la cooperación entre ambos países.

Ver la imagen de Javier Valdez incrustada en la bandera de los Estados Unidos es conmovedor y se agradece el gesto, pero los mexicanos esperaríamos que los dos países, bajo una nueva voluntad, diseñaran estrategias conjuntas para combatir el narcotráfico acá y la drogadicción allá. Y el lavado de las ganancias incluido. Aquí y allá. Los mexicanos, como decía Javier, no merecemos este infierno.

Bola y cadena

El JUEVES PASADO SE CUMPLIÓ un mes del asesinato de Javier Valdez y todavía no se tiene una pista clara sobre los autores materiales e intelectuales del hecho. Nada que permita siquiera esbozar con certeza una teoría del crimen. Esa es, al menos la sensación que nos queda a los que hemos estado en contacto con las fiscalías que investigan el caso. Pero además, contrario a lo que hemos estado esperando, la Feadle ofreció la semana pasada recompensas por información que permita dar con los asesinos de por lo menos seis periodistas, entre ellos Javier Valdez. ¿No debiera la fiscalía ser más prudente? ¿De verdad no tienen pistas claras sobre el crimen del fundador de Ríodoce?

Sentido contrario

HICIMOS LA CONVOCATORIA CON LA convicción de que era nuestro deber. Como periodistas hemos asumido siempre, en otras trincheras y desde Ríodoce, un compromiso con la sociedad. Porque así entendemos el periodismo o porque así queremos entenderlo. Y la gente respondió. El jueves, al cumplirse un mes, cientos de mujeres y hombres tomaron las calles de las principales ciudades de Sinaloa para exigir justicia en el crimen de Javier Valdez. Y en el de los abogados acribillados. Y en el de los médicos y los maestros, y familiares de desaparecidos, y los niños y las mujeres inocentes y los cientos y cientos que han sido asesinados desde que empezó este gobierno que no parece tener rumbo. Fue entregado al gobierno un pliego de peticiones y recibimos el compromiso de que sería respondido. Y contaremos los días hasta que se haga. Tenemos a quiénes rendirles cuentas. Nosotros sí.

Humo negro

JORGE ZEPEDA PATTERSON TIENE RAZÓN: cuando Andrés Manuel López Obrador parece que tiene todo de su lado, es experto en darse un martillazo en el pie. ¿Y así cómo, pues?

Jun 162017
 

Guadalupe Lizarraga, periodista,> fundadora de Los Ángeles Press preocupada siempre por México presenta un libro conmovedor de la muerte que cesó un poco para volver con furia los últimos meses.

Lectura fundamental para comprender el México actual, el libro forma ya parte de la historia del periodismo en México.

Objetivo7 celebra a la autora, colaboradora y pilar fundamental de Objetivo7 a quien sin más interés que el periodismo, ha apoyado con contenido de inigualable calidad e interés.

Los Ángelez Press/Abelardo Gómez Sánchez*

Escritora y periodista, la escritura de Guadalupe Lizárraga titila y palpita: filosa, incisiva, crispante, pero esclarecida, y vale decir claridosa, en la tinta, todavía fresca, de Desaparecidas de la morgue, (2017), editorial Casa Fuerte, colección Huellas de Juglares.

La desaparición de Brenda Berenice, madre de 16 años, es el hilo conductor que entreteje historias contiguas y complementarias, entre otras: la del elocuente reclamo de una madre, a Felipe Calderón, por considerar la muerte de su hijo como simple “daño colateral” de la guerra anti-narco; la de la sistemática extorsión, a otra madre, para entregarle a su hija; la de una madre más que ve, con sus propios ojos, la explotación sexual de su hija en un bar, denuncia, y se topa con la ausencia, sospechosamente cómplice, de las autoridades; o la Masacre Juaritos, o las vicisitudes de un padre que lleva su activismo a lo detectivesco; o una reunión oficial en las que las madres “reciben patadas y cachetadas” por querer cuestionar al presidente de la República; estas son secuencias, convincentemente trazadas, que van conformando una deformación: el cuerpo lacerado, desahuciado de Ciudad Juárez.

Guadalupe, reportera de hueso colorado y gambusina de la información, asume el imperativo periodístico del registro fehaciente, documenta y verifica hechos, contextualiza, investiga y colige el rompecabezas de la inseguridad pública fronteriza, y ¡por si fuera poco! aporta “elementos muy concretos” para la ubicación de las desaparecidas. Así es, Desaparecidas de la morgue, es un artefacto que establece verdades periodísticas pero, se adscribe y lo alienta una gran tradición —con personificaciones proverbiales, como Ryszard Kapuściński o Svetlana Aleksiévich— ésa que elige la acuciosa investigación y el potencial heurístico de la narración para mostrarnos y confrontarnos con un nosotros aquí y ahora: con la bazofia humana contemporánea de nuestra frontera norte. Otro rasgo de esta adscripción periodística: una opción ética fuerte como brújula del oficio de periodista.

Fiel, a la transparencia informativa, su estilo es límpido, aseado en la concisión. Pero, también escritora de ficción, su dispositio narrativa —la pericia para ordenar secuencias— es precisa, evita gratuitos vericuetos, y así logra una tensión narrativa que mantiene al lector en ascuas, quiero decir, es minuciosamente indicativa, concita sólo indicios, acontecimientos y situaciones claves: lo que genera la construcción y la expresión eficaces de su objeto periodístico: la violencia feminicida que durante más de un lustro ha azotado a Ciudad Juárez.

Así es, como narradora no aporta los resultados de una investigación aséptica, con la frialdad de una espectadora distante. Se trata de una auto-vivisección del oficio: sentimos su respiración, su convulsión estomacal ante nuevos datos, la punzante recepción de un mail brutal y amenazante. Estamos viendo las pulsaciones del proceso de investigación mismo, su traducción vital, en carne y hueso, ello conlleva una gran fuerza narrativa, y nos pone en los zapatos de la autora. En efecto, nunca dejé de sentirme en el pellejo de la reportera, pese a que lo leí varias veces, en su cuidado de edición.

Desaparecidas de la Morgue, es un tenaz y contumaz espécimen, de periodismo de investigación que, como dice Guadalupe, generó: “del 29 de noviembre de 2011 al 11 de marzo de 2014, (…) y para Los Ángeles Press ¡57 reportajes y notas informativas sobre el tema, más de treinta videos y una dece­na de audios para la radio!”. Es también, y hay que enfatizarlo, narrativa periodística, es decir, comprometida con la forja de su escritura en tanto que trabajo de la forma, y aquí, además, escritura que logra proporcionarnos “otras luces sobre los trágicos acontecimientos de estas miles de vidas que, durante dos décadas y media, han lastimado profundamente a Ciudad Juárez, Chihuahua, y con ella a todo el país y a la comunidad internacional.”.

Celebremos el libro de Guadalupe Lizárraga —amiga y contlapacha de la letra desde hace más de dos décadas— y su obra periodística que nos convoca y nos emplaza, como lectores y ciudadanos, a la descomposición, la violencia y la impunidad en Ciudad Juárez, Chihuahua, a esa cotidianidad que respira, muy lastimada, por sus vastas, abiertas e incurables heridas.

* Texto de la presentación de Desaparecidas de la Morgue, de Guadalupe Lizárraga, en Casa del Tiempo de la Universidad Autónoma Metropolitana, Ciudad de México, 7 junio de 2017. Día de la Libertad de prensa.

Jun 152017
 

Río Doce.- La marcha por la paz y la justicia en memoria de Javier Valdez Cárdenas partió de Catedral rumbo al Palacio de Gobierno.
A un mes del asesinato cometido el 15 de mayo, decenas de personas, entre familiares y amigos del periodista y de víctimas de la violencia en Sinaloa exigen justicia con pancartas y mantas.

Organismos civiles, empresariales, políticos, transportistas y artísticos se sumaron a alzar la voz para que la Procuraduría General de la República y la Fiscalía General del Estado resuelvan el homicidio.

“Justicia”, “ Javier Valdez Vive”, “Malayerba nunca muere”, “Nuestra voz es justicia, nuestra fuerza”, “ No al silencio”, “No más violencia”, “ Vivimos entre asesinos cobijados por la impunidad”, se lee en las pancartas y lonas.

Familiares de personas desaparecidas portan mantas exigiendo justicia para sus parientes y que sean localizados.

El continente avanza de manera pacífica por la avenida Obregón para tomar el bulevar Madero y luego la avenida Insurgentes hasta el Palacio de Gobierno.

Previo al inicio de la marcha, el defensor de derechos humanos, Óscar Loza Ochoa, señaló que este jueves es el de las marchas del dolor en varios estados del país porque el caso de Javier se reflejan todas las víctimas

Con esta marcha se exige justicia para todos y se condena la impunidad de todos los casos, dijo.

Jun 152017
 

Reporteros de diversos medios de comunicación, realizan una protesta y reparten volantes en la Autopista del Sol, en Guerrero, para exigir justicia por el crimen de Javier Valdez, a un mes de haber sido asesinado en Culiacán.

De acuerdo al Diario Digital de Veracruz, los comunicadores exigen el esclarecimiento del asesinato del cofundador de Ríodoce, así como el de otros comunicadores que han sido ejecutados.

“A un mes del asesinato de Javier Valdez en Culiacán, Sinaloa, y del asalto de siete reporteros en Tierra Caliente por al menos 100 hombres armados en medio de dos retenes militares, los gobiernos estatal y federal no han dado respuestas a la exigencia del gremio periodístico de que se investiguen y esclarezcan los casos”, leyó en un comunicado el secretario general de la Sección 17 del Sindicato Nacional Redactores de la Prensa (SNRP), Eric Chavelas Hernández.

Puntualizó que en la región Tierra Caliente, el 2 de marzo fue asesinado a plena luz del día Cecilio Pineda Brito, y dijo que esto se dio a pesar de que “el compañero formaba parte del Mecanismo de Protección a Periodistas, que depende de la Secretaría de Gobernación”.

Recordó que el 13 de mayo, en la misma región, cuatro periodistas guerrerenses y tres corresponsales internacionales fueron agredidos y despojados de sus pertenencias y equipos de trabajo.

Asimismo, señaló que el 4 de junio en Ometepec, un hombre le disparó dos veces en la cabeza a la locutora de RTG, Marcela de Jesús Natalia; del atentado salió viva, pero su estado de salud es delicado.

“Desde el año 2000 a la fecha en el país han sido asesinados 103 periodistas, 24 desaparecidos, y se han registrado 51 ataques contra medios de comunicación; todos estos, reiteramos, permanecen en la impunidad”, dijo.

Chavelas Hernández destacó que en los últimos siete años han sido asesinados tres periodistas en Guerrero y 16 más agredidos por civiles o funcionarios de diferentes niveles; tan sólo del 13 mayo al 13 de junio se dieron 17 agresiones contra periodistas.

“Citamos dos casos. Esta semana Ezequiel Flores, corresponsal del semanario Proceso, estuvo vigilado por un grupo de hombres presuntamente armados a bordo de un auto polarizado durante dos días en su domicilio”.

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Protestan en Autopista del Sol por crimen de Javier Valdez

Jun 152017
 

Río Doce.- El semanario Ríodoce convoca a una marcha por la paz en memoria de Javier Valdez Cárdenas, quien hoy cumple un mes de haber sido asesinado.
Ismael Bojórquez, director de Ríodoce, hizo la invitación para sumarse a la movilización que se realizará de manera simultánea en Mazatlán y Los Mochis, a medios, asociaciones civiles y a la sociedad en general para pedir paz y justicia por quienes han sido asesinados en el estado.
Acompañado por Óscar Loza Ochoa, representante de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos en Sinaloa, Alez López, del programa RecuperArte, mencionó que la marcha partirá de catedral a las 18:00 horas rumbo al Palacio de gobierno, donde se colocará un altar en memoria de Javier Valdez, asesinado el 15 de mayo en la colonia Jorge Almada.
Respecto a la recompensa que ofrece la Procuraduría General de la República de 1.5 millones de pesos para quien proporcione información sobre los asesinos de Javier, así como de cinco periodistas más, Bojórquez consideró que se le hace un hecho “pobre”.

La invitación es para que los asistentes vistan de blanco y acudan a la concentración a partir de las 15:00 horas en Catedral, para partir hacia Palacio de Gobierno.

En Mazatlán se está citando a la misma hora en el Monumento al Pescador para dirigirse al Palacio Municipal y en Los Mochis en el cruce de Gabriel Leyva y Juan de Dios Bátiz.

Jun 152017
 

Río Doce.- De “arcaico, pobre y deleznable”, calificó Ismael Bojórquez Perea, director de Ríodoce, que la PGR ofrezca una recompensa de 1.5 millones de pesos para poder resolver los crímenes de periodistas.

“Ellos tienen que utilizar todas las formas posibles para allegarse de datos que puedan conducir a la identificación de los autores materiales o intelectuales de los casos de periodistas, que están incluidos ahí en la recompensa, pero me parece bastante pobre que una fiscalía, que se supone que tiene hasta recursos científicos para investigar crímenes, tenga que recurrir a métodos tan arcaicos, como en el viejo oeste, de ofrecer recompensas”, dijo.

“Me parece bastante pobre y creo que debiera la fiscalía tener más cuidado cuando va a acudir a este tipo de métodos”.

Dicha estrategia, añadió, deja además mal paradas a las fiscalías.

“No sé hasta dónde hayan funcionado en otros casos, es un método que utilizan también las dependencias en otros países, las agencias en los Estados Unidos. No sé hasta donde en México, este tipo de métodos les dé resultados, pero me parece que sí se ven muy mal al ofrecer recompensas por información que les permita llegar a los autores materiales de los crímenes y de los intelectuales”.

Al ser cuestionado si dicha estrategia pudiera mostrar que no se tienen avances en las investigaciones de los asesinados, señaló que entre más tiempo pase, es más difícil que un crimen se aclare.

“En el caso de Javier Valdez yo estaría esperando que presenten resultados. Entre más tiempo pase, acuérdense que justicia diferida no es justicia…, yo vería menos posibilidades de que el crimen se aclarara”.

Durante una rueda de prensa para invitar a una marcha mañana, fecha en que se cumple un mes del asesinato del cofundador del semanario, el también periodista informó que hasta el momento los organismos que realizan las investigaciones del caso no han dado a conocer avances en las investigaciones.

“Nada, resultados nada. Nosotros hemos estado en comunicación permanente con las fiscalías, con las dos; lo que hemos dicho es que las investigaciones las está llevando a cabo la fiscalía federal, la Feadle, y el titular Ricardo Sánchez Pérez del Pozo está de manera casi permanente aquí conduciendo las pesquisas; hemos estado en pláticas con ellos…, ellos dicen que hay avances, de hecho se lo acaban de declarar a un noticiero nacional, pero a nosotros no nos han presentado absolutamente nada”, comentó.

“Ellos dicen que se están cuidando mucho las formas por aquello de que el nuevo Sistema de Justicia Penal exige mucho cuidado en la elaboración de las carpetas de investigación, y tienen temor de que si en un momento dado van a imputarle el crimen a alguien, se les vaya a caer por algún error, entonces el argumento para no decir sobre las pesquisas, es ese, hasta dónde ellos han avanzado, no lo sabemos”.

De la movilización a la que se convoca mañana en Culiacán, Mazatlán y Los Mochis, mencionó que se busca sumar a todos los sectores sociales para exigir paz, no violencia, porque las políticas de seguridad en el estado y el país no han funcionado.

“Una marcha contra las políticas de la seguridad que en el estado, como en la mayoría de los estados del país no ha funcionado, entonces Ríodoce como periódico hizo esta convocatoria y fue una convocatoria muy abierta, una convocatoria para ciudadanos, para víctimas de la violencia, para partidos, para empresarios, para la iglesia, cristianos, etcétera; porque sentimos que todos los sectores de la sociedad han sido agraviados por la violencia y que todos los sectores deberían manifestarse de alguna forma ante esta situación”.

Óscar Loza Ochoa, representante de la Comisión de Derechos Humanos de Sinaloa, indicó que el problema de la inseguridad y violencia será mayor, si la sociedad calla.

“Hay un grave problema todavía más si nosotros callamos, porque esas debilidades que ya estamos viendo en la Fiscalía que está investigando el caso de Javier Valdez, pues no se van a fortalecer los ánimos ahí, si no hay una protesta social que valga la pena”, enfatizó.

“Cuando pienso en la recompensa, además por la propia cantidad, ¿a poco eso vale la vida de Javier Valdez? Así de sencillo, entonces creo que la presión social debe ser más significativa, para que le pongan las ganas en la investigación que nosotros queremos”.

El empresario Humberto Alfaro indicó que el asesinato de Javier Valdez, quien dedicó 20 años de su vida a denunciar a través de sus textos y libros lo que ocurre en el país, a darles voz y rostro a las víctimas de la violencia, debe llevar a un grito social.

“No sé qué estamos esperando para salir a la calle, para pegar de gritos por esto que está pasando… invito a la gente, a la sociedad a que chequen en YouTube los videos de Javier, quisiera que vieran por ejemplo el video de la presentación del libro de Los huérfanos del narco…, un libro que Javier hizo con mucha valentía, con mucho cariño, con mucho amor, inclusive prácticamente él llora cuando está narrando los hechos tan deleznables que vienen en la historia, trágicas, episodios de muchos niños huérfanos que quedaron en todo el país”, expresó.

Jun 012017
 


Aguascalientes, México.-
Una nueva embestida contra el conductor de noticias en radio y empresario José Luis Morales se da en Procuraduria General de de la República (PGR) en el que lo acusan de lavar dinero del narco denunció el periodista en su programa radial.

“En cualquier momento seré detenido” dijo en la radio el conductor que acaba de evadir una intentona para encarcelarlo por parte del actual gobernador Martín Orozco Sandoval pero esta vez sería con “pruebas falsas” sembradas por el ex gobernador Carlos Lozano de la Torre con la complicidad de del subprodurador de la PGR Felipe Muñoz Vazquez y su hijo Carlos Lozano de La Torre, quien trabaja al lado del ex fiscal de Aguascalientes.

May 312017
 

Un grupo de comunicadores mexicanos condenó la impunidad en la que permanecen los casos de periodistas asesinados en el país y exigieron al gobierno garantías de seguridad para el libre ejercicio de su profesión.

May 302017
 

Río Doce.- El editor y reportero de ZETA Sergio Haro Cordero, falleció en su domicilio en la ciudad de Mexicali, Baja California, informo el semanario a través de su portal web.

Haro Cordero fue encontrado, sin vida, por sus familiares. Elementos de la Cruz Roja Mexicana dictaminaron su deceso; fueron requeridos los peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado y médicos del Servicio Médico Forense.

Sergio Haro Cordero, con más de 30 años de carrera periodística, se inició en el oficio en sus años de estudiante en la Universidad Autónoma de Baja California, donde cursaba la licenciatura en Educación, y documentó el movimiento estudiantil de 1981.

Hasta el momento de su muerte, se desempeñó como Editor de ZETA en Mexicali, y miembro del Consejo Editorial del Semanario. Le sobreviven su esposa, Zaida Montoya Mascareño y su hijo Luis Carlos Haro Montoya.

May 302017
 

dez Cárdenas, periodista cofundador de Ríodoce.

La agrupación hizo el llamado a quienes quieran integrarse, ya sea con mano de obra, así como insumos como retazos de tela, hilos, agujas, listones gruesos y demás; la cita es este miércoles 31 a las 16:00 horas en la plazuela Álvaro Obregón, a un costado de Catedral.

Una de las integrantes del colectivo, Olivia Molina, explicó que como antecedente, RecuperArte realizó una manta en 2015 para honrar la memoria y exigir justicia para los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, resultando una manta de 8 por 3 metros, la cual estuvo en marchas diversas y que al final quedó con los familiares.

Desde el año 2012, el mismo Javier Valdez Cárdenas formó parte del colectivo, por lo que la iniciativa de artistas locales y luchadores sociales como Alex López, de Delta Teatro; Dante Aguilera, artista gráfico creador del mural con la imagen del periodista en Monterrey; y Natalia Reyes, del Colectivo de Mujeres Sinaloenses Activas, son algunos de los activistas que integran RecuperArte.

Olivia Molina añadió que la intención en esta ocasión es que la manta recorra primero todo el estado, para posteriormente haga un recorrido como la elaborada para los 43 de Ayotzinapa.

May 292017
 

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Río Doce

Bato:
¿En qué quedamos? ¿No acordamos que cuando nos volviéramos a encontrar sería para ir a comer con Gris —tu mujer—, y Fran, tu único hijo varón del que siempre te mostraste orgulloso?
Ya no se pudo.
 
 
La última vez que platicamos fue la mañana del domingo 7 de mayo, en el café Los Portales, en el centro de Culiacán. Ahí me dijiste que querías que viera a tu hijo, que no lo iba a reconocer. Te dije que había visto fotos en Facebook de la boda de Tania, tu hermosa hija mayor, de finales del año pasado. Y moviste la cabeza afirmando y sonriendo. Nos abrazamos. Llevaba en mano un ejemplar de los pocos que tenía y que llevé a Sinaloa para obsequiártelo, de mi último libro, Jinetes de Tlatelolco. Marcelino García Barragán y otros retratos del Ejército mexicano.

Te comenté que ese libro traía detrás poco más de un década de trabajo, que era producto de una larga investigación en los archivos de Gobernación, Cancillería y Ejército. Que un día me di cuenta que lo había dejado arrumbado cuando desde el 2006, en un taller de periodismo por los 30 años de la revista Proceso, presenté el primer adelanto. Y que con ese trabajo cerraba un ciclo sobre los archivos desclasificados. Me sonreíste, dijiste que qué bueno, que lo ibas a leer y que más adelante me comentarías de un proyecto que tenías en mente.

En esa última visita que hice a Culiacán te noté menos bromista y “carrilludo” conmigo, a como acostumbrabas. Me confesaste que la situación financiera de La Jornada, el periódico del que eras corresponsal en Sinaloa, te tenía preocupado. Que como muchos de nosotros, reporteros críticos con los poderes establecidos, independientes de intereses ajenos a nuestro trabajo, empezabas a sentir cómo la crisis en los medios se reflejaba en tus recursos. Te dije que no te desanimaras, que si bien era muy complicada la situación, había que redoblar esfuerzos, seguir haciendo lo que sabías hacer de manera maravillosa: reportear y escribir. Te pedí que le echaras ganas, que lo que necesitaras si yo podía ayudar, me lo hicieras saber.

Porque la gente tiene que saberlo bato: tu y yo nos conocimos un día al finalizar al sexenio de Vicente Fox, cuando yo andaba haciendo un reportaje en Culiacán y fui a conocer el modelo de trabajo editorial de Ríodoce, el semanario que fundaron tú y otros colegas encabezados por Ismael Bojórquez. Te dije que mi interés era porque en Hidalgo me habían invitado a abrir una revista, a iniciarla desde el origen, y que no tenía ni puta idea. Así que me acerqué contigo. No olvido tu franqueza y la manera tan directa con que me hablaste y aconsejaste.

Después te volví a encontrar en las calles de la capital sinaloense al iniciar el sexenio de la muerte, el de Felipe Calderón Hinojosa. Yo andaba reporteando en medio de las balas, los levantones y las sirenas de las ambulancias y patrullas que de pronto pasaban a toda velocidad por el boulevard Madero, a ratos por el Leyva Solano, casi siempre por el Malecón Viejo.

“Mira, te dije una vez, a éstos —refiriéndome a los que llamé los verdaderos dueños del poder narco—, creo que hay que verlos y analizarlos desde diferentes ángulos. En sus redes, en su vasto sistema de complicidades que dan pie a estructuras: la estructura de protección policiaca, la estructura de protección financiera, la estructura de protección política, y sus viejos vínculos con el poder militar. Te comenté que casi siempre vemos y cubrimos una parte. Y por lo mismo, había que cuidarse de ‘ellos’”.

Me contestaste que lo tenías presente, mucho muy presente.

Desde ese momento cada vez que iba a Culiacán —que por entonces se volvió algo muy frecuente, con lo que mi amor por Sinaloa se partió en dos pues el primer lugar a donde llegué como reportero fue a Mazatlán—, tocaba base contigo. A veces iba a la oficina de Ríodoce, otras ocasiones te veía en el café Bistro en el centro.

Todavía recuerdo cuando llegaste un día a la ciudad de México y me llamaste. Me habías tomado la palabra después de que platicamos en Culiacán cuando me regalaste tu primer libro, De azoteas y olvidos, el cual te dije que me encantó, que tenías que publicar más y que era hora de buscar una editorial en la capital del país. Hubo dos intentos infructuosos con gente que te conecté, pero el tercero que conseguiste por tu cuenta, aceptó. Y míralos ahora, les va rebien con tu obra.

Hubo un tiempo a partir del 2007 en que viajé de forma frecuente como enviado especial de la unidad de reportajes especiales de El Universal a todo el país, en especial a Culiacán. Recuerdo que los días viernes, después de que mandaba mis textos para la sección, y tu cerrabas edición en Ríodoce, por la noche armábamos unas tertulias que se volvieron legendarias en el lugar que era tu espacio natural, el ecosistema de la bohemia culichi, y al que contribuiste a darle ubicuidad en la geografía del extravío sinaloense: el Guayabo.

A la mesa se sumaron nuestros amigos moneros, con quienes colaboramos en la legendaria revista La Locha. Fue la publicación donde tú y yo escribimos de  temas que no tenían nada que ver con narco y esas cosas.

Bato, cómo nos reíamos, como echamos carrilla machín y cómo disfrutamos esos momentos. Neta, en mi vida nunca me he reído tanto como en esas platicas que se prolongaban en ocasiones en otros lados.

Una de las primeras ocasiones en que nos encontramos en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, te invité a caminar por los pasillos, mientras apuntaba hacia las cámaras de vigilancia. Te dije que llegaría el día en que esos aparatejos podrán hacer una lectura de los datos básicos con solo enfocar nuestra fisonomía y el iris de los ojos. Como si utilizaran la información que obtiene Hacienda cuando haces el trámite para darte de alta y poder cobrar con recibos de honorarios. Aun me acuerdo que te dije:

“Mira bato, ¿te imaginas cuando lean en esos datos que tú eres de Sinaloa y yo de Guerrero, y que andamos juntos de manera sospechosa por estos pasillos?’. Nos cagamos de la risa.

Todavía tengo presente el verano del 2014, cuando con Gris, tu mujer, tus hijos Tania y Fran, me tomaste la palabra y aceptaste la invitación para visitar la casa de mis padres en mi tierra natal, Taxco de Alarcón, Guerrero. Ese viaje fue inolvidable bato. Ahí están las fotos con los rostros sonrientes de todos nosotros, abrazados, con el fondo de la parroquia barroca de Santa Prisca.

Para ese entonces ya eras una celebridad. Todo mundo te entrevistaba, te buscaban colegas cuando iban a Culiacán para que les dieras un “norte” en el trabajo de campo. Te mostrabas como lo que eras y siempre fuiste: un ser  benigno, de luz, que recibías a todos en camaradería y hacías sentirlos pronto en confianza.
Bato, si supieras todas las muestras de indignación, de rabia, de tristeza y de coraje que ha generado tu abrupta partida. Como suele ocurrir, cuando uno ya no está, vienen los gestos de reconocimiento en la tierra natal. Como dijo Gris en tu velorio, ya no interesan porque en vida siempre te lo negaron. Aunque tuviste el respeto, admiración y cariño de colegas, instituciones y personalidades en diversas partes del país y del mundo, en Sinaloa no fue como te hubiera gustado que fuera.

Javier, el lunes 15 de mayo del 2017 comenzó oficialmente tu leyenda hermano. No te preocupes, mientras yo viva y Dios me dé licencia, seguiré luchando por tus ideales, por lo que buscaste y por lo que peleaste. La mejor manera de nunca olvidarte será velar por Fran, a quien me pedías lo aconsejara. Fuiste testigo que nos hicimos compas desde aquella vez que fuimos los tres junto con nuestro amigo David al estadio Olímpico de Ciudad Universitaria, a ver un partido de futbol de nuestros Pumas de la UNAM contra el odiado América.
Fran y tú fueron recibidos con las trompetas y tambores por el túnel donde solo pasan los miembros de una selecta cofradía universitaria. Así como gritamos ese día desde la grada, lo hago ahora con la rabia que me produce tu inesperada partida: ¡Chinguen a su madre, putos!

May 292017
 

”.Las escasas pistas

Río Doce.- La Procuraduría General de la República (PGR) tiene avances en la investigación del asesinato de Javier Valdez Cárdenas, pero solo de la mecánica en que fue asesinado.
La Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) no ha dado conocer información sobre los responsables materiales ni intelectuales del crimen.
Hasta el momento únicamente han informado que el homicidio lo cometieron dos personas que viajaban en un automóvil color blanco.

Con los peritajes, establecieron las posiciones de los delincuentes, el orden en que fueron efectuados los disparos y la forma en que cayó Javier Valdez.
De acuerdo con la PGR fueron 13 las heridas de bala, producidas por 12 balazos.

El Fiscal Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión de la PGR, Ricardo Sánchez Pérez del Pozo, se negó a dar a conocer avances sobre la identificación de los responsables.

El titular de la FEADLE señaló que todas las líneas de investigación siguen abiertas, incluso la del robo de vehículo.

El fiscal especial tampoco dio a conocer cuáles eran las líneas de investigación, solo que la principal era el trabajo periodístico que realizaba Javier.

“También reiterar de manera muy enfática que todo el trabajo periodístico de Javier Valdez se ha incorporado a la investigación, todo el  trabajo periodístico de Javier se ha analizado y se está analizando, se van incorporando también aquellas circunstancias periodísticas que se van incorporando día a día en esta situación y todas están siendo consideradas en la investigación”, dijo.

Mencionó que la PGR tiene abierta la línea 088 del Centro de Atención Ciudadana para recibir información de la ciudadanía que ayude a continuar con la investigación y dar más pistas, o confirmar las que ya se tienen.
Aseguró que la información será de manera anónima y no habrá ningún seguimiento que no sea el de la investigación de las autoridades federales.

Sánchez Pérez del Pozo no quiso responder cuestionamientos de la prensa, sólo se limitó a dar su mensaje y se retiró cuando los reporteros realizaban preguntas.

El lunes pasado, peritos de la PGR realizaron una inspección ocular de recreación de los hechos en el lugar donde fue asesinado el periodista Javier Valdez, en la calle Vicente Riva Palacio entre Ramón F. Iturbe y Epitafio Osuna, en la colonia Jorge Almada.

El personal de la PGR reconstruyó la forma en que el vehículo blanco le cerró el pasó a Javier sobre la calle Vicente Riva Palacio y lo obligaron a detener la marcha del automóvil Toyota Corolla.
Uno de los delincuentes bajó de la unidad y apuntando con la pistola a Javier lo hizo bajarse de su unidad y empezó a disparar.

El delincuente que conducía el vehículo también bajó y disparó.

El Coordinador General de Servicios Periciales de la PGR, Anselmo Apodaca Sánchez, explicó que la recreación se llevó a cabo en lunes y a la misma hora del homicidio para tener una situación más real del hecho.
Señaló que los peritos determinaron las trayectorias de las balas y las posiciones de los tiradores con el análisis científico técnico de los dictámenes de criminalística, de fotografía, de medicina forense y la necropsia a la víctima.

De acuerdo con los peritajes, el primer disparo fue a quemarropa en el costado derecho del abdomen.
En la camisa quedó la quemadura del disparo y una lesión del impacto del carro por la pistola.
Después le dispararon en otras dos ocasiones en la misma zona y lo que ocasiona que Javier realice una maniobra instintiva de protección y levante el brazo derecho.

Un balazo impactó a la altura de la muñeca y uno en el antebrazo cerca del codo.
Después de la reacción instintiva de protección y los disparos en el costado del abdomen, realiza una flexión hacia el frente del tronco, ofreciendo la cabeza hacia el victimario y viene un disparo más donde se ocasiona una lesión en la frente que se aloja a nivel de la mandíbula del lado izquierdo.

Ese disparo, señaló el perito, fue circunstancial que fuera en la cabeza ya que en ese momento iba cayendo al suelo.
“Este disparo de la cabeza no presenta huellas que sean de tatuaje o características de un disparo de cercanía, por lo tanto la distancia la podemos calcular a más de 60 centímetros puesto que no presenta ninguna de estas características.

“Ya va lesionado del abdomen, ya va lesionado del mismo brazo derecho, antebrazo y la parte posterior del antebrazo también y el siguiente disparo es el de la cabeza que mencionamos, que va hasta el borde de la mandíbula del lado izquierdo, es decir de arriba hacia abajo, en una forma circunstancial de que sea en la cabeza por la flexión que menciono”, detalló el perito.

Cuando estaba cayendo recibe otros dos disparos en el lado derecho del muslo derecho.

“Los disparos consecutivos son ahora en la región del muslo, en la cara lateral derecha del muslo y de esta manera viene presentándose ya una dinámica de caída hacia el frente precisamente por todas las lesiones que va presentando”, indicó.

En ese momento las lesiones del abdomen ya se encontraban en algún proceso agónico y la de la cabeza ya en situación mortal.

Los peritos descartaron que Javier Valdez haya sido arrodillado por los delincuentes para asesinarlo, debido a que no se localizó ningún tipo de lesiones en las rodillas y determinaron que la caída fue por gravedad.
Ya estando tirado boca abajo, sin movimiento, le disparan en tres ocasiones al glúteo del lado derecho.
Después le tiran al lado derecho de la espalda y luego una vez más en la nuca.
En el lugar quedaron 12 casquillos de pistolas calibre 9 milímetros y 380.
 
Javier Valdez une voces contra la impunidad, corrupción y el crimen organizado
 
¡Justicia!, el grito de todos
 
 
El asesinato de Javier Valdez Cárdenas despertó la solidaridad y unión de medios nacionales e internacionales, así como organizaciones ciudadanas que demandan el esclarecimiento del caso y un alto inmediato a la violencia en México.
Esta semana, la asociación mundial de periódicos y editores de noticias WAN-INFRA, la cual representa a más de 18 mil publicaciones, 15 mil páginas web y más de tres mil empresas en 120 países, llevará a cabo esta semana una reunión en la Secretaría de Gobernación en donde exigirán que se castigue a los responsables materiales e intelectuales del asesinato de Valdez Cárdenas.

Por su parte, 34 medios nacionales y 15 medios y organizaciones internacionales firmaron un desplegado en el que denunciaron que “la impunidad, la corrupción y en especial, el crimen organizado han puesto en riesgo una labor fundamental para la sociedad” como lo es el periodismo.

A partir del asesinato de Valdez Cárdenas, periodistas y activistas del país también proyectan foros de discusión que se llevarán a cabo del 14 al 16 de junio para lograr una agenda con objetivos de corto y mediano plazo para proteger a periodistas.

A través del portal agendaperiodista.mx se convocó a periodistas, activistas, académicos y ciudadanos en general para participar en seis mesas de discusión sobre: riesgo y atención en casos críticos y respuestas inmediatas, alternativas para combatir la impunidad, organizaciones sociales y vías para fortalecerlas, solidaridad gremial y derechos laborales, reacciones de seguridad pública y el significado social de las agresiones contra periodistas.
En la semana que transcurrió y sin resultados concretos en la investigación por el homicidio de Valdez Cárdenas, el periódico estadounidense The Washington Post demandó en su editorial que el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, tome como prioridad de su gobierno la localización de los asesinos del también corresponsal de La Jornada en Sinaloa.

Mientras que en Culiacán, la ciudad que vio convertirse a Javier Valdez en uno de los mejores cronistas del país, las protestas no ceden.

El lunes 22 de mayo, a una semana de su asesinato, compañeros, familiares y activistas del periodista cofundador de Ríodoce se congregaron en las escalinatas de la Catedral, sobre la avenida Obregón, una de las más transitadas de la ciudad y exigieron justicia durante más de tres horas.

Para el sábado 27 de mayo, un grupo de activistas, artistas y periodistas convocaron a una pega masiva de carteles por toda la capital del Estado. Con la ayuda de ciudadanos, se proyectó pegar más de tres mil carteles por la ciudad.
Por su parte, el periódico Noroeste y el semanario Ríodoce extendieron, afuera de los edificios en donde se encuentran sus redacciones, un par de lonas espectaculares con la exigencia de justicia para Javier Valdez.
En la segunda semana, luego del asesinato de Valdez Cárdenas, los periodistas integrantes de la asociación de periodistas 7 de Junio, a la que pertenecía Javier, convocaron a una reunión que se llevará a cabo este lunes 29 de mayo.

La consigna de los periodistas son las palabras de Valdez Cárdenas “No al Silencio”.

May 292017
 


JAVIER VALDEZ. Bandera dolorosa.

Ismael Bojorquez/Río Doce

Fue un acuerdo de Ríodoce: no solo seguiríamos haciendo periodismo, sino que también nos incorporaríamos a las actividades cívicas para exigir justicia por el asesinato de Javier Valdez Cárdenas. Nunca como periódico lo habíamos hecho. Muchos de los compañeros han asistido a marchas cuando se trata de protestar por algo, casi siempre en temas relacionados con la violencia. Pero en todos los casos, como periódico, alguien debía cubrir la nota. Y procurábamos que fuera un reportero más, despojado hasta donde se pudiera de los humores del acto.

Ahora no. Todos escribimos, todos protestamos; todos investigamos, todos publicamos, todos salimos a las calles a gritar nuestra rabia, a exigir castigo para los asesinos de Javier, a pegar con engrudo carteles en las paredes, a colocar calcomanías en los autos, a firmar espectaculares, a colgar pendones, a encender veladoras en los altares que improvisa la gente en las esquinas, a rezar los creyentes, a llorar los inconsolables, a marchar, a leer a muchas voces los libros de Javier en las plazas, a fumar y rolar sus Malayerba, a pedirle a la gente que se junte, que no olvide, que abrace esta causa por las libertades y la justicia en que se ha convertido el reportero asesinado.
No esperaremos a que las fiscalías nos den resultados. De hecho no creemos en la justicia, menos en la PGR, que se ha ganado a pulso el descrédito mundial. Ahí están los desaparecidos de Iguala, las lágrimas de Ayotzinapa, su “verdad histórica” hecha polvo.

Han pasado quince días y, sea por la secrecía obligada o porque no hay muchos avances en las investigaciones, lo único que vemos enfrente es un cuarto oscuro lleno de interrogantes. La Fiscalía estatal fue desplazada de las indagatorias pues, aunque fue la primera en abrir una carpeta de investigación, quien está llevando a cabo todas las pesquisas, las de calle y las “científicas”, es la PGR a través de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle).

Según nos han explicado, el grupo técnico y de investigación que está a cargo del caso es compacto y sin ninguna relación con las policías locales. Eso que les valga. No es que en la PGR no haya corrupción —siempre hemos pensado y dicho todo lo contrario—, pero es obvio que estarían más penetradas por el hampa —y por lo mismo por los probables autores materiales e intelectuales del crimen— las estructuras estatales de investigación. (Agréguese que el Fiscal Juan José Ríos Estavillo va llegando al cargo y ni él sabe todavía en quiénes se puede confiar).
Pero no hay cheques en blanco para nadie y no tienen mucho tiempo para saciar la demanda de justicia.No hay un crimen en México que haya suscitado tanto repudio en el mundo como el de Javier Valdez. Y eso tiene que marcar una diferencia. No porque los otros periodistas asesinados hayan sido menos importantes. O los maestros de Concordia, o el abogado de Mazatlán, o el director de la clínica del Issste. O los asesinados de Guerrero, de Puebla, de Tamaulipas, de Chihuahua…Todos importan. Todos importamos. Pero el impacto que ha causado su muerte tiene que sacudir las instituciones de justicia del país. Y a las conciencias:Ni uno más. Y convertir esa ira y ese miedo y esa pesadumbre en acciones colectivas.

Si los grandes medios de los Estados Unidos se unen para condenar el crimen, tenemos que mantener su alerta en vivo; si la prensa nacional propone un ¡Ya basta! y foros para buscar garantías a la libertad de expresión, debemos ser los primeros en estar ahí; si organizaciones europeas toman las plazas, debemos hacer eco desde acá; si se hacen cadenas de oración, también.

Nunca nuestro México había sido tan inseguro como ahora; nunca las libertades habían estado tan amenazadas; nunca los gobiernos habían sido tan impotentes ante las embestidas delasorganizaciones criminales. Pero tampoco nunca un asesinato había concitado un ¡hasta aquí! tan inequívoco.
Es ahora de pie, o nos sentamos a esperar quién sigue.
Bola y cadena

UNA COSA NOS INQUIETA EN EL CRIMEN de Javier Valdez. Los que lo asesinaron no son gatilleros profesionales. La forma en que lo atacaron habla de un desparpajo descomunal: tiros en sedal, en la mano, en los brazos, un impacto en la frente cuando iba cayendo; ya tirado, balazos en una nalga, en una pierna, en la espalda y, al final, uno en la nuca. Doce en total. Luego se llevan el auto para dejarlo abandonado ocho cuadras más adelante. ¿Cuántos días para despejar las dudas? ¿Cuánto tiempo?

Sentido contrario

HABLANDO CON EL FISCAL ESTATAL, Juan José Ríos Estavillo, le preguntamos qué está pasando con tanto crimen y su respuesta lo dice todo. Nosotros llegamos cuando los hechos ya han sido consumados. Hasta ahí, quiere decir que el problema, en principio, está en la prevención, que los esquemas de seguridad son un fracaso. Pero no hay que olvidar que una buena forma de prevenir es castigar. Y eso es lo que no ha hecho la extinta procuraduría de justicia en décadas. Por eso se mata con tanta facilidad. Y esa será, es ya, tarea de la fiscalía.
Humo negro

¿DÓNDO ESTÁ EL GOBERNADOR Quirino Ordaz ante tanto crimen? ¿Dónde los alcaldes? ¿Qué están haciendo para prevenir los delitos, no solo los homicidios? Los robos y asaltos se han multiplicado, nadie está seguro ya ni en sus casas. ¿Y los militares qué están haciendo? ¿A qué vinieron? ¿Y las estrategias?

May 282017
 

Ajo Blanco/Cuauhtémoc Villegas

Nunca olvidaré a Gilberto Carlos Ornelas, gordo asqueroso y maltratatador de asistentes y periodistas.

Me ofreció su ayuda y sólo buscaba sacarme información y que le diera ideas para hacer un medio para seguir viviendo del gobierno y se lo dije, tipo mierda.

Ni siquiera, ignorante, conocia a Río Doce. Cuando tocamos el tema de RíoDoce dijo que eran narcos aunque ni siquiera los conocía el ignorante.

Cuando yo compré un carro con un crédito de Banamex, los vecinos me acusaron de ser jefe del narco asi como el gobierno sin conocerme ni cerciorse me acuso de lo mismo. Mierdas ambos.

Por eso matan periodistas por gente como Gilberto Carlos Ornelas o como Enrique Appendini, gato del gobernador Martín Orozco quien si está supuestamente implicado con el narco y a diferencia de mi, sí es un criminal consumado que se escuda en en el fuero que se hizo para que no metieran en problemas a los revolucionarios de hace cien años y no a los narco políticos saqueadores de México que defiende Appendini para vivir del pueblo.

Ignorante, Ornelas pensaba que Ajo Blanco era un albur, estupido ignorante. Tampoco sabía que Ajo Blanco fue el medio de la izquierda en España. Me cae que en el PRD los Chuchos tienen pura mierda, con la que se cagaron en el país.

May 232017
 

El Metropolitano se burla de Objetivo7 aunque nunca ha tenido un columnista como Javier Valdez y tampoco lo hincaron como los políticos los hincan a ellos, con dinero.

La Procuraduría General de la República dio a conocer avances en la investigación del homicidio de Javier Valdez Cárdenas, pero sólo sobre cómo fue atacado y no sobre los presuntos responsables.
El titular de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión, Ricardo Sánchez del Pozo, dijo que se está analizando todo el trabajo periodístico de Javier.
“Todas las líneas de investigación siguen abiertas, se siguen llevando a cabo diligencias, se sigue llevando a cabo levantamiento de pruebas que nos puedan ayudar a determinar la responsabilidad de las personas que participaron en estos hechos”, indicó.
“Reiterar de manera muy enfática que todo el trabajo periodístico de Javier Valdez se ha incorporado a la investigación”.
Hoy por la mañana, expresó, se realizó una inspección ocular de recreación de los hechos en el lugar donde fue asesinado.
El coordinador General de Servicios Periciales de la PGR, Anselmo Apodaca, explicó que con el análisis de diversas evidencias y estudios periciales se estableció la forma en la que fue asesinado.
Comentó que hay dos versiones sobre la agresión, pero la más objetiva apunta a que uno de los delincuentes efectuó el primer disparo, fue en el lateral derecho del abdomen con el arma pegada al cuerpo.
pgr-avances-asesinato-javier-valdez
Posteriormente le dispararon en otras dos ocasiones a la misma zona, pero a corta distancia ya no en contacto.
Después de esos tres disparos, Javier alzó el brazo en una maniobra instintiva de protección y le dieron dos balazos en el antebrazo, lo que ocasiona que se flexione hacia el frente.
En ese momento uno de los disparos le dio en la región frontal, que según los peritajes fue circunstancial que haya sido en la cabeza por la posición en que se encontraba.
Lesionado del abdomen, antebrazo y cabeza, le dispararon en la cara lateral derecha del muslo y empieza a caer hacia el frente, indicó.
Descartó que en algún momento haya sido hincado y cayó por gravedad hacia el frente.
Detalló que ya en el suelo, boca abajo, hubo tres disparos simultáneos al glúteo derecho; y luego otro en la espalda y otro más en la región occipital.
El primer disparo fue con el arma pegada al cuerpo y el resto a una distancia de más de 60 centímetros, abundó.
El titular de la FEADLE, Ricardo Sánchez, dijo que la Fiscalía tiene abierto el número 088 para que la ciudadanía aporte información sobre el asesinato de manera anónima.

May 222017
 

Río Doce.- Un grupo de danzantes rindió esta tarde un homenaje a Javier Valdez Cárdenas, el “Guero Culpegualt”, como ellos lo apodaban.
Previo a una manifestación convocada por periodistas, los promotores de la cultura indígena realizaron un homenaje con la danza tradicional Mayo-Yoreme y recordaron a Javier como un sembrador de paz.

En estos momentos la protesta continúa en las escalinatas de Catedral donde se encienden veladoras en su honor

May 222017
 

Javier Valdez/Río Doce

“Nos vemos plebes… y que Dios me bendiga”

El día que lo mataron, Javier Valdez salió de las oficinas de Ríodoce a las 11:56 de la mañana para nunca más volver. Óscar, el administrador de la página web, recuerda la hora porque iba a recoger a su hijo a la escuela, pero justo antes de salir recibió un Whatsapp de su mujer diciéndole que no fuera, porque ella “ya lo había recogido”. Se detuvo en seco en la entrada, y fue cuando se topó con Javier, quien ya iba de salida.

“Dios me bendiga”, dijo Javier antes de partir, que era su acostumbrada forma de despedirse. Todavía Óscar le reviró: “Y qué además te agarre confesado”. Javier sonrió levemente, abrió la puerta de salida y se marchó.

Óscar, junto a la recepcionista, el reportero Aarón Ibarra y la contadora, miraron la figura pesada de Javier perderse tras la puerta mientras ellos continuaron bromeando con unas fotos que minutos antes se habían tomado con el sombrero de Javier.

No habían pasado cinco minutos cuando una vecina del edificio entró en completo estado de desesperación diciendo que “habían balaceado a uno de los compañeros”.

Óscar, Aarón, Nallely y Maricruz parecieron confundidos y por inercia se miraron unos a otros. La mujer insistió: “Al del carrito rojo… al señor del sombrero… lo acaban de matar allá afuera”, gritó desesperada.

Los caminos solos

A las 12:05 del mediodía, Ismael Bojórquez, director de Ríodoce, manejaba de sur a norte por la calle Vicente Riva Palacio rumbo a las oficinas del periódico. Antes de cruzar la calle Epitacio Osuna, miró el cuerpo de un hombre que estaba tirado en medio la calle mientras un par de desconocidos curiosos observaban el cuerpo.

Confundido, Bojórquez aminoró la velocidad, hasta que a unos 20 metros antes de llegar a donde estaba el cuerpo, se detuvo a preguntar si lo habían atropellado.

“¡Lo acaban de matar!”, le espetó uno de los desconocidos.

Ismael Bojórquez, un periodista con más de 30 años en el ejercicio periodístico, manejó un poco más hacia donde yacía el cuerpo, y fue entonces que prestó su atención al sombrero que la víctima aún tenía puesto.

Sintió entonces una sensación parecida a la muerte cuando, todavía sin ver el rostro del fallecido, pareció reconocer el cuerpo de Javier, con quien 14 años atrás había fundado Ríodoce.

Casi sin aliento, pero con un sentido de urgencia y temor bajó del auto, sólo para confirmar que la víctima, efectivamente, era Javier. Entonces y durante los próximos cinco minutos, todo pareció desaparecer a su alrededor mientras él se llenaba de incredulidad, de confusión, de agonía, mientras algo en su corazón le empezó a doler más que el mismo dolor.

El epicentro de la incredulidad

Cuando Oscar, Aarón y Nallely Mejía escucharon que habían balaceado al del carro rojo, “al señor del sombrero”, todos pensaron en Javier, y salieron corriendo del edificio.

A tumbos bajaron por las escaleras del edificio, y ya en la calle Teófilo Noris, casi esquina con Francisco Villa, buscaron con desesperación un indicio de la tragedia, pero nada encontraron. Por un instante la esperanza de que aquello fuera una broma los abordó, y un suave alivio de incredulidad pareció calmarlos; fue cuando la misma mujer que les diera la noticia, gritó desde las escaleras algo que los estrujó en la fatalidad: “¡Es en la otra cuadra, sobre la Riva Palacio!”.

Desesperados corrieron los tres una cuadra al sur. Pensando lo peor, y con el corazón a punto de vomitarlo, llegaron a Ramón F. Iturbe buscando en todas direcciones. ¿Cuántas veces habían caminado esa misma intersección en busca de un lugar dónde comer, o cuando se estacionaban un poco lejos? Pero ahora, llegaban a esa misma intersección convocados por la muerte, lejos de cualquier presagio que ninguno hubiera imaginado. Eso pensaba Óscar cuando un trabajador, de uno de los muchos talleres de por ahí, les señaló hacia el oriente: “¡En la otra calle…!”

Llegó primero Aarón, quien se encontró con el peor cuadro que jamás pudo imaginar: el cuerpo sin vida de Javier que yacía boca abajo sobre una alfombra de sangre, y con su sombrero aún puesto.

Los pasos de Aarón se alentaron como si de pronto caminara sobre arenas movedizas. Desesperado, o tal vez amagado por la impresión de la muerte, llegó al lado del cuerpo de Javier, pidiendo a gritos que aquello fuera mentira. Confundido aún, pensando en una última esperanza, tocó con el dedo índice la parte yugular de Javier buscando un vestigio de pulso, pero era inútil: Javier ya no estaba en este mundo. Todavía insistió: “¡Javier, despierta, chingada madre, despierta!

Al lado de él, Óscar parecía congelado por la incredulidad. Hacía apenas unos minutos, Javier se había despedido de todos, y en ese momento yacía sin vida en medio del pavimento de una ciudad que se derrumbaba en medio de la violencia.

Nallely no había corrido con tanta suerte, pues al ver el cuerpo muerto de Javier en el suelo cayó como fulminada por un rayo.

Más allá de los planes

Al momento del homicidio, Andrés Villarreal, jefe de información de Ríodoce, manejaba de oriente a poniente sobre el boulevard Madero. Venía de un Canal de Televisión Local, y según explicó ese mismo día, se dirigía a las oficinas del semanario, ubicadas en la Colonia Jorge Almada.

Aunque era lunes, ya pensaba en la cobertura del siguiente número, y que por la tarde de ese mismo día, debía atender una serie de juntas editoriales.

Al llegar a Álvaro Obregón dobló hacia el sur, y fue entonces que recibió una llamada que lo heló por completo: “Mataron a Javier Valdez”, le dijo Aarón Ibarra a quemarropa desde el otro lado de la línea.

Andrés sintió que la piel se le erizaba. Lo unía a Javier no sólo una relación de trabajo, también una amistad de años, y una camaradería que incluía borracheras, consejería, y bromas de todo tipo.

“Lo mataron a una cuadra del periódico”, añadió Aarón, luego de que al otro lado de la línea sólo se oía silencio. Por inercia, o por falta de palabras ante la tragedia, o para maquillar la incredulidad, Andrés sólo replicó: “voy para allá”, y aceleró su auto.

Lo que no supo Andrés fue la posibilidad de que, en algún momento, se haya cruzado con los asesinos de Javier, quienes tras arrebatarle la vida, tomaron su auto y enfilaron hacia el oriente de la ciudad, sobre el boulevard Leyva Solano.

En un rápido monitoreo con las autoridades se confirmó que el auto de Javier, un Toyota Corolla 2012 color rojo, había sido abandonado en la banqueta de Aquiles Serdán, casi esquina con Cristóbal Colón: lo habían estrellado contra un poste.

Al momento que reporteros de Ríodoce llegaron al lugar, el vehículo aún estaba encendido y con la palanca de velocidades en la letra D (marcha), lo que hace suponer que los asesinos dejaron el auto varado en el poste de la luz, bajaron del auto de Javier y se subieron a otro vehículo que evidentemente los seguía.

Los reporteros que escribieron esta nota realizaron una rápida inspección desde afuera del auto, constatando que la mochila donde Javier guardaba su computadora no estaba en el lugar, lo que supone que los asesinos se la llevaron con ellos.

La muerte no siempre llama dos veces

Andrés Villarreal llegó apresurado a la escena del crimen, sólo para encontrarse con el cuerpo inerte de Javier tirado en medio del pavimento, mientras Aarón, Ismael, Óscar, y Nallely miraban a su compañero desde la banqueta, como si no lo creyeran, o como si compartieran una pesadilla.

“Sabemos que por nuestro trabajo, la muerte nos puede tocar en cualquier momento, pero entonces sólo lo piensas, y lo que ves en ese momento es la realidad”, dijo horas más tarde Andrés durante el funeral de Javier.

Poco a poco arribaron patrullas de la policía estatal y municipal, que de inmediato aseguraron el área. Llegó también el procurador Juan José Ríos Estavillo, aunque su presencia en ese momento fue más por solidaridad que por solución.

Doce disparos le habían pegado a Javier para arrancarle la vida. Doce tiros después de las doce. Según un primer reporte de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), se utilizaron dos armas para arrancarle la vida: una 9 milímetros, y una 38 súper, y en ese momento se hablaba de que la PGR atraería la investigación del homicidio, reporte que se confirmó horas más tarde.

A dos cuadras de ahí, las oficinas de Ríodoce habían quedado abandonadas. El periódico, y cada integrante de esta casa editorial, había recibido una fuerte estocada en el corazón: nos habían matado a uno de los nuestros.

Duelo por un escritor

La noticia para entonces estaba en los principales medios de todo el mundo, y era imposible no saber del asesinato de Javier Valdez Cárdenas.

Maricruz recuerda que estaba en la sala de su casa cuando su hija, de ocho años, y a quien constantemente lleva a las oficinas de Ríodoce, miró la foto de Javier en la pantalla del televisor.

“Mira mamá, Javier está en la tele”, dice Maricruz que habría dicho su hija Monserrat.

Por más que Maricruz corrió para cambiar el canal y así ocultar la tragedia, no pudo evitar que la niña escuchara el resto de la historia. Entonces la infante rompió en llanto.

“¿Por qué?”, cuestionó Monserrat, y a cómo pudo, Maricruz trató de explicarle que muy posible había sido por su trabajo, pues “Javier a veces escribía sobre gente mala”.

Todavía con sus ojos cubiertos de lágrimas, la niña preguntó: “Dime mamá que Ismael no escribe de lo mismo”.

Preguntas sin respuesta

Contrario a la rutina que Javier ejercía de una manera casi ceremonial, ese día se estableció que Javier salió del periódico casi a las doce del día. Generalmente nunca salía a esa hora, pero ese día lo hizo.

Ninguno de sus compañeros que estaban en la oficina a esa hora pudo establecer si en ese momento recibió una llamada, o mensaje telefónico.

De acuerdo al registro de actividad en la aplicación de Whatsapp, la última vez que se conectó marca las 11:48 horas de ese lunes, justo antes de que saliera del periódico.

Al momento de salir, su teléfono lo tenía en la bolsa de camisa a cuadros manga corta, pero en la escena del crimen no se pudo localizar el artefacto, tampoco su computadora, la cual traía consigo todo el tiempo.

“Yo no noté nada extraño. Salía más temprano, pero no me pareció que algo extraño estuviera ocurriendo”, rememora la recepcionista.

Las autoridades periciales contaron doce casquillos en la escena del crimen, los cuales corresponderían a las doce balas que impactaron en el cuerpo de Javier, lo cierto es que pocos escucharon los disparos; de ahí en fuera, nadie vio nada.

Javier conducía su Toyota Corolla de sur a norte sobre Riva Palacio, pero nadie ha podido precisar cómo lo detuvieron, ni si opuso resistencia al ser bajado del auto, como tampoco cuántos eran los agresores y en cuántos autos viajaban.

Aunque el robo de auto representa una línea de investigación de la fiscalía estatal, nadie se explica por qué un ladrón de autos habría interceptado un auto en movimiento, para luego bajar al conductor y despojarlo del vehículo, peor aún, asestar doce balazos sólo para despojar a una persona de su auto.

Los indicios

Por lo menos fueron dos los delincuentes que interceptaron y asesinaron a Javier Valdez Cárdenas. Según testimonios, ambos portaban capuchas y viajaban en un automóvil de color gris o blanco.

En las investigaciones no se ha podido establecer si hubo más personas que intervinieron en el homicidio.

Minutos antes de las 12:00 horas, Javier salió de las instalaciones de Ríodoce y abordó su vehículo Toyota Corolla estacionado afuera del edificio.

Tomó la avenida Teófilo Noris hacia el sur y en la calle Epitacio Osuna dobló al oriente para luego seguir por Vicente Riva Palacio.

Alrededor de cinco minutos después de haber salido de la oficina, unos metros antes de llegar a la calle Ramón F. Iturbe, fue interceptado por dos hombres encapuchados que viajaban en un vehículo compacto.

Javier detuvo la marcha de su unidad y los dos delincuentes bajaron del vehículo en el que circulaban.

Los delincuentes dispararon en por lo menos 12 ocasiones con dos armas de fuego de distintos calibres. El primer balazo lo recibió en la frente.

Vecinos del lugar dijeron que primero escucharon un balazo, luego dos seguidos y luego el resto.

Cuando cayó muerto a mitad de la calle, uno de los individuos subió al Toyota y se dirigió hacia el bulevar Gabriel Leyva Solano y tomó rumbo al oriente.

Las autoridades no han establecido la calle por la que llegó al Leyva Solano. Una de las posibles rutas es que tomó en sentido contrario la Ramón F. Iturbe y la otra que siguió derecho por la calle Riva Palacio.

Los delincuentes circularon en los dos vehículos por todo el bulevar Leyva Solano hasta la esquina con la avenida Aquiles Serdán donde dobló hacia el sur y al pasar el cruce con el bulevar Francisco I. Madero se presume quiso rebasar.

El individuo que llevaba el carro de Javier se subió a la banqueta de la primaria Manuel Ávila Camacho, conocida como Escuela Tipo y el vehículo quedó atorado entre la barda del plantel y un poste.

El sujeto tomó la mochila con la laptop y el celular de Javier y dejó abandonado el automóvil.

El cuerpo de Javier tenía un balazo en la cabeza y 11 más en su cuerpo.

De acuerdo con la información proporcionada, en el cadáver se localizaron cinco ojivas.

Según los peritajes, varios balazos se los dieron por la espalda.

En el lugar, los peritos de la Fiscalía General del Estado localizaron 10 casquillos de pistola calibre 9 milímetros y dos de calibre 38 súper.