bateria-copia
May 222017
 

Aarón Ibarra/Rìo Doce

La primera vez que escuché el grito me pareció muy gracioso. Recuerdo que se lo escuché a Andrés Villarreal. Instalados en un segundo piso, abre la ventana de la redacción y lanza un grito: ¡Fui cartero!

Ese fue mi primer viernes de cierre de edición en el semanario. En aquel entonces casi todos escribíamos en la sala de juntas sobre una mesa redonda. Ahí, tras el grito de Andrés, el segundo en soltar la carcajada fue Javier, quien por mi condición de “el nuevo” me da la explicación.

“Es que yo fui cartero”, dijo. Nunca supe si lo dijo de broma por mi reacción, o si lo dijo en serio, pero era un chiste local que nunca fallaba. Cuanto más tensa está la redacción, Andrés abre la ventana y grita: ¡fui carterooo!

Ismael Bojórquez me advirtió que los viernes así serían. “Bato, aquí los viernes es de fiesta, es nuestra fiesta”, me dijo el primer lunes en que me presenté al periódico y lo pude constatar el primer viernes de mi primer cierre: chicharrones, jocoque, chips de jalapeño, cacahuates y unas cervezas Indio.

Lo que pocos saben (o de alguna manera lo saben todos) es que Javier sí fue cartero. Semana a semana nos escribía historias y nos las entregaba de manera personal. Una prosa muy particular nos daba testimonio de gente que conoce gente, historias del primo del amigo, historias que bien pudieron suceder en cualquier momento en Culiacán. “Aquí la Malayerba, consuman y rolen”.

¡No mames, Javier, qué haces! Le grité a su cuerpo cuando lo vi en el asfalto. Boca abajo le reclamaba al cartero que se levantara, pero no me hizo caso. A un costado Ismael, y pensé en que jamás vi a un gigante tan pequeño como en ese momento, alguien tan seguro y fuerte siendo tan vulnerable: le arrancaron un pedazo de vida.

Javier fue cartero, pero también fue amigo; fue reportero, pero también fue humano; fue padre y hermano y ahora deja viuda y huérfanos… sí, Javier fue cartero y muchas otras cosas más y ojalá la ciudad entienda que él puede ser todo eso, menos una víctima más. Javier no puede ser un número en una estadística por consultar de los más de 600 homicidios que han golpeado a Sinaloa y de los siete periodistas caídos por las balas del crimen. Por eso, yo también grito.

¡Fui carterooo!

May 222017
 

Río Doce/Oscar Fidel Gonzàlez Mendivil

Lo supe al salir de una reunión. Me marcó el Poncho. Contrario a su estilo bromista y dicharachero me soltó la noticia en forma lacónica: “mataron a Javier Valdez”. Incrédulo le respondí que no podía ser. Iba manejando por Ciudades Hermanas y no supe qué hacer, no atiné a orillarme, maldecir, llorar o gritar.

Para mí el desconcierto llegó primero que el dolor o la rabia. Como autómata conduje hasta casa. Encender el televisor, checar redes sociales, ir a los sitios web de noticias. En todos ellos se difunde una imagen terrible por la ausencia que presagia. El cuerpo tendido sobre el pavimento, cubierto por una manta y su distintivo sombrero caído a su lado. Me dolió verlo así. Me dolió el tiempo que estuvo así, más allá de lo razonable según la piedad.

Veo imágenes de funcionarios desconcertados. Voces que declaran palabras sin sustancia. Voces en las que se atisba el deseo de pasarle el caso a alguien más. La mente se impone. Regresa a la imagen y decide que no es así como lo vamos a recordar. La memoria rescata la última, la única fotografía que nos tomaron juntos, desayunando en el Bistro Miró apenas en marzo.

Las ceremonias son para los vivos. En el velorio coincidimos amigos, colegas, familiares, alumnos, mucha gente. Entre todos, en las charlas, se va tejiendo la idea colectiva de Javier, salen de nuevo los raídos lamentos por Culiacán y se desgasta de tanto usarlo el discurso sobre la violencia.

El recuerdo transforma a una persona porque la rescata en sus virtudes y vivencia personal. La memoria es vida. Javier me llevó a escribir a Ríodoce, me insistió, persistió y me convenció. Por tres años repetí el ritual semanal de enviarle mi colaboración a él y copia para Ismael. Ellos me aceptaron de manera generosa. Cada año me invitaban a la posada que solo conocí por las imágenes que compartían en Facebook.

Javier, el bato, el periodista, el esposo y padre, el escritor, mi amigo, amigo de muchos, ya no está pero permanece. El dolor de la ausencia nos lleva de manera natural al reclamo. Se reclama a quien debe actuar que haga algo, algo no, que cumpla su función.

Al mismo tiempo se sopesa la desesperanza. ¿Y si el reclamo termina habitando el vacío como otros que le antecedieron? ¿Y si apostar a la indolencia se impone? ¿Qué hacer entonces? No sétú paisano, pero de entrada yo necesito saber qué pasó.

Eso significa que la autoridad debe realizar una buena investigación. Y el punto central es la identificación de los autores materiales, intelectuales y cómplices, si los hubo. No se trata de mencionar públicamente rumores o líneas de investigación, sino de buscar elementos de prueba para acreditar la responsabilidad de los asesinos.

Esta labor no puede esperar. Las omisiones en la etapa inicial de cualquier indagatoria difícilmente se subsanan con intervenciones posteriores. Por lo tanto, el énfasis en este momento debe ser el análisis de los datos que arrojen los estudios periciales y el acopio de información de inteligencia.

Plantear la investigación desde la óptica de preparar una declinatoria de competencia hacia la PGR o de crear una fiscalía especial para el caso, es distraer tiempo y recursos en el afán de administrar una crisis, no de resolverla.

La autoridad debe escudriñar detenidamente a la delincuencia organizada en el estado. Los componentes del Cártel de Sinaloa, su jerarquía, sus fracciones, sus células, sus asesinos, ahí es donde debe fijar la mirada, no en la reconstrucción de pláticas de la víctima con todos sus interlocutores.A los cobardes homicidas les deseo la maldición de las Erinis, que la sangre derramada les persiga y no conozcan la paz hasta que paguen por su crimen.

¿Y Javier? Creo que el tema de su muerte es muy importante, pero no es lo principal. Hay que celebrar su vida. Hay que organizar un esfuerzo colectivo para que otras generaciones lo sigan descubriendo, que sepan que hay personas que encontraron formas de ser culichi que tienen que ver con la integridad, el esfuerzo, la bonhomía, la sencillez.

Hay que leerlo y releerlo. Hay que crear cátedras con su nombre. Hay que demostrar que no es un fantasma que se desdibuja en el tiempo, sino presencia activa que cuestiona nuestra pasividad frente al mal. Hay que seguir queriendo entrañablemente a este bato.

May 222017
 

José A. Ríos Rojo/Río Doce

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May 222017
 
Javier Valdez. Foto cortesia de Javier Valdez a objetivo7.

Javier Valdez. Foto cortesia de Javier Valdez a objetivo7.

Andres Villarreal/Río Doce

Muy querido Javier:

Caminas con el peso del mundo encima. Es monumental. Cualquiera otro sería un chicle bajo el zapato. Pero tú, Javier Valdez Cárdenas, firmas y hablas echándote encima más historias, más peso. Con cada historia reporteada, con cada anotación en la libreta y el pleito con el teclado,te pusiste a cargarlos a todos: desaparecidos, buscadoras, desplazados, huérfanos, heridos, muertos.

Hay un mosaico de este México que fuiste armando minuciosamente con cada piececita. Escuchándolos a todos. Una herida de sangre salpicando, que no cicatriza nunca. No sabes cómo sacudirte tantas historias, nos quieres además.Inconforme, siempre, te propusiste ser todos ellos: un desaparecido, un buscador impertérrito, un desplazado de tu tierra, un huérfano, un herido, un muerto.

Javier, tendrás que creértela, te hiciste dueño de una escritura y una voz. Es tuya y tendrás que creértela de una vez por todas. Sacudirte esa incredulidad perpetua.La voz que fuiste afinando por años de batallas periodísticas se escucha clarita. Por eso no te sorprenderás de lo que pasa…y creerás.Maldito incrédulo, tendrás que creer. Siempre imaginándote desnudo en medio del páramo. Solo creerás porque lo digo yo.

Javier, tu nombre está en todos lados. Pero el precio es el más caro que pudiste pagar. Nos haces pagarlo a todos, pero hasta en eso te llevas la peor parte. Siempre preocupado por todos. Nosotros nunca lo suficiente por ti. ¿Creerás que hasta el gobierno de Donald Trump le pidió a Enrique Peña el esclarecimiento de tu asesinato? —Pinche Trump—.

Y el Presidente Enrique Peña citó a todos los gobernadores porque ahora sí se implementará un mecanismo de protección a periodistas y defensores de los derechos humanos. Y tenía los ojos rojos, se veía demacrado. —Qué actorazo Peña—.

Aquí naciste. Tenías que nacer en Culiacán, en Sinaloa, en México. “…una ciudad violenta, capital de un estado cavernario” (escribiste).Donde “es un peligro estar vivo y hacer periodismo es caminar sobre una invisible línea marcada por los malos que están en el narcotráfico y en el gobierno” (dijiste, repetiste, repites). Aquí te quedaste. “Morir es una delicia frente a esta cada vez más generalizada práctica, igualmente macabra y criminal, de privar de la libertad a una persona, de desaparecerla.” (tecleaste).

Todo esto ya lo sabes. Divago.

Lo que no sabes es que son muchísimos quienes te piensan. En este Culiacán más tuyo que nunca. En otras ciudades. En varios países. La lista de nombres es larga. En otra carta mandaremos los detalles. Videos, columnas y notas. Leerlos te hará bien.Escucharlos te reconfortará. No solo hay amigos. Hay incluso detractores de antaño. Si te reconocen tus enemigos has pasado de nivel. También otros quienes ni siquiera conoces, pero ellos a ti sí, quienes alguna vez te escucharon o leyeron.

Ahora te entiendo un poco más, Javier, esa terquedad de buscar y apropiarse de sitios en tu ciudad que se convertían en un santuario. Cafés, cantinas. Todos sitios públicos. Ese gusto particular tuyo, Javier, por estar solo en medio de tanta gente. Solo en la multitud.

Es curioso entonces que te apropiaras también de palabras como páramo, oquedad, azoteas. Qué fijación la tuya, Javier, con las palabras que abarcan la soledad. Armaste un estilo que es solo tuyo en el periodismo mexicano. Así como te apropiaste de los sitios lo hiciste con muchas palabras por las que ahora nos tendremos que pedir permiso por derecho de autor. Ninguno de nosotros puede usar esas palabras sin pedirte permiso, Bato. (Tampoco esa podemos usarla).

El juego de las escondidas continúa Javier. Tú nunca te escondes, vives en la luz. Pero los malditos sí se esconden, viven a oscuras, aunque piensen al revés. Algún día derrotaremos a los malditos.

Por ahora lo complicado será enviarte el Ríodoce cada domingo, sin falta, nunca entendí donde reciben la correspondencia los carteros.

Primera cita

(Escribir) “Ya no alcanza el español, nuestras palabras para contar lo que pasa ya no alcanzan, de plano. Se necesitan muchos adjetivos y nos quedaríamos cortos.” Javier Valdez Cárdenas, Huérfanos del Narco.

Deatrasalante

(Ayer es hoy)Fui el presentador oficial de los libros de Javier. No me había dado cuenta hasta hoy, revisando los archivos, que uno tras otro me fue dando ese privilegio. El último fue Narcoperiodismo. La prensa en medio del crimen y la denuncia. Hablé y hablé, pero las decenas de estudiantes esperaban escuchar a Javier. Se fue haciendo experto en atraer la atención, especialmente de jóvenes. Una palabra altisonante aquí y otra allá le iban dando la oportunidad de atraparlos, aunque en las manos trajeran el celular.

Hoy reviso aquel ayer de lo que dije, y como muchas otras situaciones que nos han pasado, suenan raras:

“No esperen una escritura complaciente. Javier Valdez no sabe escribir así. Se involucra, vive, sobrevive, se ahoga en la historia porque solo a punto de morir es posible saber que seguimos vivos.

“Temo algún otro libro de Javier Valdez, va dejando pedazos de sí mismo en cada uno de ellos, temo pues, que un mal día me digan que se entregó por completo y no queda nada de él.”(PUNTO)

May 222017
 

Ismael Bojorquez/Río Doce

Fui el primero que vio a Javier tirado boca abajo sobre el pavimento. Una siniestra casualidad. Iba en mi auto hacia la oficina y de lejos me pareció que habían atropellado a alguien. Más de cerca me llamaron la atención el sombrero ligeramente caído de su cabeza y los zapatos de minero. Me detuve y sin salir del auto pregunté,tratando de engañarme, qué había pasado, si habían atropellado a alguien. “No, lo mataron, le quitaron el carro”, escuché. Me bajé y di un rodeo al cuerpo inerte para verle el rostro.

Fue un golpe brutal. Y no por las reacciones nacionales y mundiales contra el crimen que inundaron los medios electrónicos y las redes sociales en minutos, sino en sí mismo, por lo que Javier Valdez Cárdenas representaba y representa para Ríodoce, para la gente que aquí labora, para sus lectores, para el periodismo, para la sociedad mexicana, ya no digamos para sus amigos y su familia.

Hace 14 años iniciamos este proyecto al que el moneroAVC ilustró como un pequeño barco de papel y alguien más como un gran “salto al vacío”, porque no teníamos nada para empezar que no fuera un manojo de sueños.

Arrancamos en medio del acoso de un gobierno infecto como lo fue el de Juan Millán Lizárraga, que nos tendió un cerco para “matarnos de hambre”, pero sobrevivimos. Poco a poco, a fuerza de un periodismo crítico, fuerte en sus señalamientos, de fondo en la investigación y hasta temerario en asuntos del narcotráfico, Ríodoce se fue posicionando como una lectura imprescindible en Sinaloa.

Llegó como un tsunami el tema de los cárteles de la droga a las redacciones a partir de 2005 —con el surgimiento explosivo de los Zetas y sus guerras por conquistar terrritorios— y Ríodoce se planteó cómo cubrirlo para proteger nuestra integridad. Así navegamos todos estos años, sobrevivimos a la guerra despiadada de los Beltrán Leyva-Carrillo-Zetas contra el Cártel de Sinaloa y a lo sumo, en 2009, alguien arrojó una granada en la parte baja de nuestras oficinas que no pasó a mayores.

En todos estos años Javier Valdez fue una pieza fundamental. No somos empresarios y solo hicimos la empresa que ocupábamos para mantener este pequeño barco viento en popa. Pero no más. Lo dijimos una y otra vez: no hicimos este periódico para hacernos ricos, así es que el poco dinero que entre lo invertiremos para mantener un buen equipo de trabajo y garantizar ciertos niveles de calidad. Las penurias económicas nos agobiaban pero nunca dejamos de pagar una quincena. De pronto caía agua al río y festejábamos como niños pero en las semanas siguientes de nuevo a la realidad. Nunca, jamás, por esta razón, alguien pensó bajarse del barco.

Tampoco por miedo a la violencia. El momento más tenso lo vivimos en la guerra que explotó en 2008 al interior del Cártel de Sinaloa y nadie reculó. Bajo el gobierno de Mario López Valdez, cuyas corporaciones policiacas fueron entregadas cínicamente a Ismael Zambada y a Joaquín Guzmán, tampoco. Sabíamos los peligros que se cernían sobre nosotros, pues en agosto de 2011, primer año del “gobierno del cambio”, fue asesinado el periodista Humberto Millán. Pero seguimos adelante.

Fue hasta que reaprehendieron al Chapo Guzmán en Los Mochis, en enero de 2016, que las disputas entre sus hijos y Dámaso López Núñez por el control de la organización, trajeron como consecuencia una nueva etapa de violencia en Sinaloa. Pequeños enfrentamientos, ejecutados por acá y por allá, reuniones de conciliación convocadas por el Mayo Zambada. Esto en 2016. Hasta que ocurrieron las incursiones de gente armada a Villa Juárez, Navolato, en febrero de 2017 y a los cuales les siguió una guerra mediática. Los hijos del Chapo enviaron una carta a Ciro Gómez Leyva y por esos mismos días Dámaso López Núñez busca espacio en dos impresos de Sinaloa, Ríodoce y La Pared, a quienes concedió entrevista vía mensajes telefónicos, donde se deslinda del ataque que los Chapitos le atribuyeron. La entrevista la hizo Javier, pues a él lo habían buscado.

Los hijos del Chapo se enteraron que habíamos entrevistado a Dámaso y presionaron a Javier para que el trabajo no se publicara. Pero les negamos la petición. Luego le hablaron porque querían comprar toda la edición, pero tampoco se les concedió. Y entonces optaron por seguir —en Culiacán y Mazatlán— al personal que entrega los ejemplares en las tiendas y en cuanto los dejaban contra recibo, ellos los compraban. Eso fue el 19 de febrero. No usaron la violencia, pero sí la intimidación.

Fue a partir de estos hechos que sentimos inseguridad, sobre todo por Javier. Ya de por sí la emboscada del 30 de septiembre, donde murieron cinco militares, había enrarecido el ambiente. Acordamos que debería irse un tiempo de la ciudad. Él mismo planteó el asunto con organismos internacionales que le propusieron enviarlo un tiempo fuera del país, pero le costaba trabajo separarse de la familia. Ríodoce tenía pendientes reportajes en otras entidades y le propusimos que fuera él a reportearlos para que descansara de esta ciudad de mierda. Pero la falta de recursos y la desidia nos ganaron. La Jornada, luego del asesinato de MiroslavaBreach en Chihuahua, le propuso algo semejante pero tampoco se concretó. Con los días, las cosas parecían haberse calmado. La detención de Dámaso López Núñez cargaría los dados hacia un lado y era de sentido común esperar una paxnarca. Lo comentamos el mismo lunes por la mañana antes de que lo mataran. Pero estábamos equivocados.

Como nos equivocamos también al entrevistar a Dámaso, porque de esa forma nos metimos a una guerra mediática que no era nuestra, provocando el disgusto —sin que fuera nuestra intención—de la otra parte. Por eso el decomiso de los ejemplares del domingo 19.

Bola y cadena

EL MIÉRCOLES NOS REUNIMOS EN RÍODOCE para planear, en medio del llanto y la pesadumbre, la próxima edición. Creía conocer a todo el equipo, uno por uno de los reporteros, el personal administrativo, los encargados de la web y redes sociales. Pero no. Son todos y cada uno mucho más grandes y fuertes de lo que yo pensaba. La flaqueza solo se reflejaba en lágrimas por el dolor del compañero que habían asesinado, pero nunca por el compromiso que teníamos enfrente. Nadie preguntó si seguíamos o no. Todos lo dimos por hecho.

May 212017
 

AUNQUE NOS MATEN, NO VAN A CALLAR LA VERDAD”:
JACINTO RODRÍGUEZ, EXHIBE “LOS AÑOS DE LA GUERRA”

Inaugura la exposición fotográfica “2007-2017, Los Años de la Guerra” y el martes presenta la conferencia magistral de igual nombre, como parte del Librofest Metropolitano 2017

Azcapotzalco, Ciudad de México, a 20 de mayo de 2017

La guerra contra el narco nos ha desbordado, no sabíamos en lo que nos estábamos metiendo, resume el periodista Jacinto Rodríguez Munguía, coordinador de la Cátedra Granados Chapa que se imparte en la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Azcapotzalco, donde ayer se inauguró la exposición fotográfica “2007-2017, Los Años de la Guerra”, como parte del Librofest Metropolitano 2017.

Ni el gobierno, ni las instituciones, ni la prensa, ni la sociedad estaba lista para iniciar una guerra contra el crimen organizado, explica Rodríguez Munguía y describe los altos costos que ha pagado el país y se traducen en miles de asesinatos, desapariciones, familias destruidas y comunidades abandonadas.

“Han sido 10 años absurdos y aún no hay una respuesta institucional, oficial que pare esta guerra y que dé la oportunidad, en el caso de los periodistas y fotoreporteros, de ejercer nuestro oficio con libertad”, señala y recuerda que a pesar de las promesas del gobierno desde hace 14 años la violencia contra los medios ha sido sistemática.

Como una alternativa para entender una década de guerra en México decidieron montar esta exposición de 22 fotografías, algunas reconocidas internacionalmente y premiadas por la World Press Photo, que forman parte del trabajo cotidiano de los fotoreporteros Guillermo Arias, Alicia Fernández, Fernando Brito, Saúl Ruiz, Héctor Guerrero, Pedro Pardo, Mónica González, Encarni Pindado, Félix Márquez y Christopher Vanegas.

Así, imágenes de cuerpos a contra luz colgados desde un puente, rostros consternados, féretros, flores, cuerpos fragmentados en baldíos, sicarios exhibiendo sus armas y la búsqueda de desaparecidos, son algunas de los temas que retratan la guerra contra el narco en México y dan cuenta de la labor que hace la prensa diaria para dar que el mundo conozca la tragedia que enfrenta México.

“Es una selección muy bien hecha, con imágenes premiadas, algunas fuertes pero esa es la realidad y la labor de nuestro gremio es darle visibilidad”, señala Jacinto Rodríguez, quien encuentra que dar visibilidad a la crudeza de la guerra ha sido uno de los aspectos más difíciles.

Jacinto Rodríguez, quien este martes impartirá la conferencia magistral sobre “Los años de la guerra”, teniendo como invitado al reconocido fotoperiodista Pedro Valtierra, insiste en que la mejor forma de corresponder a los periodistas que han dejado la vida para documentar está guerra es seguir trabajando para hacer visible lo invisible.

El investigador explica que también para la prensa esta ha sido una década de aprendizaje doloroso, de muy alto costo, “hemos tenido que aprender en el día a día como cuidarnos, como protegernos, para seguir informando”, dice.

Recordando las decenas de periodistas muertos y los cientos de comunicadores desaparecidos, Jacinto Rodríguez argulle tajante que no hay modo de confiar en las autoridades cuando no existe un sólo detenido.

Seguir trabajando debe ser la respuesta de la prensa ante los asesinatos contra el gremio, “hacer visible lo que no quieren que se vea y aprender a cuidarnos, porque por más que nos callen, por más que nos maten, no podrán callar la verdad” concluyó Rodríguez Munguía.

May 202017
 

Río Doce.-

La imagen del periodista Javier Valdez Cárdenas, asesinado el 15 de mayo en Culiacán, fue incluida en un mural que se realizó dentro de las actividades de El Otro Festival, celebrado en Monterrey, Nuevo León.

Dante Aguilera Benítez, artista de Culiacán, quien fue invitado a participar en el programa, explicó que originalmente el mural abordaría los temas de Ayotzinapa, Congreso Nacional Indígena y los desaparecidos en Nuevo León, pero el día que lo iniciaron, ocurrió el crimen de Javier, por lo que decidieron pintar también su rostro como un homenaje y una protesta.

“Fuimos parte de los artistas invitados, somos un compañero y yo del Colectivo Gran Om & El Dante, sin embargo justo cuando empezaríamos el mural (lunes por la mañana), me entero de la noticia del asesinato de Javier Valdez, lo cual nos dolió bastante, tanto a lo organizadores acá del festival, que conocían su gran trabajo periodístico, como a nosotros, y principalmente a mí, pues era una figura de gran respeto y cariño”, expresó.

“Él siempre apoyó los distintos proyectos que he comenzado y me alentaba a seguir haciendo, pues decía, era necesario recuperar los espacios públicos, y que no había mejor forma de hacerlo que a través del arte; así que sin dudarlo sacamos un cartel en su memoria y decidimos integrar su imagen al mural, que en un principio sólo había sido pensando sobre el CNI y el Concejo Indígena de Gobierno”.

Javier, añadió fue también un gran apoyo para el programa RecuperArte, que realiza actividades de espacios públicos, principalmente en Culiacán.

“Él nos ayudó a darle difusión al proyecto, y de ahí nació la amistad, y el compa Javier Valdez apoyó varias de las intervenciones de murales que hemos realizado en Culiacán, tanto con dinero, como apoyo moral , siempre”.

El mural titulado “Es el tiempo de la voz de los pueblos”, que hoy se espera concluir, incluye la leyenda “Javier Valdaz vive”, se ubica en las calles Ruperto Martínez , entre Doctor Coss y Juan Zuazua, en Monterrey.

En dicha obra, hoy periodistas de Monterrey colocaron una ofrenda en memoria del fundador del semanario Ríodoce.

El Dante adelantó que en Culiacán, del 17 al 25 de junio realizarán un festival en honor a Javier, que incluirá pinta de murales, talleres y un evento cultural con música y otras intervenciones.

“Antes de la noticia de Javier estábamos organizando un festival de Arte Urbano en Culiacán llamado La Otra Mirada, y justo ahora toma mayor relevancia y con mayor razón y significado lo realizaremos, y claro, será una forma de honrar y recordar a Javier Valdez”.

May 202017
 

Alejandro Macias, al servicio de los dinosaurios.

Alejandro Macias, al servicio de los dinosaurios.



Cuauhtémoc Villegas Durán

Mario Luis Ramos Rocha, jefe de prensa de la CNOP “sólo busca empleo en el gobierno del Estado de Aguascalientes” y sí, Alejandro Macías Ezqueda, jefe de prensa del Partido Revolucionario Institucional (PRI) Aguascalientes quería que golpearan al reportero Alán Palafox Porter, por órdenes de la presidenta estatal del partido Norma Herrera Esparza, declaró en exclusiva a Objetivo7 el empresario, político y periodista Teodulo Nuñez.

En días pasados, el portal El Clarinete, propiedad del esposo de la Secretaría de Prensa del gobierno del Estado de Aguascalientes, Adriana Jurado Valadez, dio a conocer una llamada en la que Teodulo Nuñez habla con Mario Luis Ramos acerca de como Alejandro Macias quería que golpearan a Alan Palafox Porter, socio del portal El Metropolitano, identificado como un medio del panismo, pues Palafox Porter ha trabajado en la administración panista de Jesús María y su periódico además recibía dinero de ese municpio. Para que los periodistas puedan trabajar con los políticos del PAN deben registrarse como militantes del partido, es necesario.

Por si fuera poco, la llamada, asegura Teo, como se le conoce el el gremio periodístico, fue grabada por el propio Mario Luis, quien le habría pedido 30 mil pesos prestados pues acababa de perder el trabajo como jefe de prensa del PRI Estatal y se encontraba sin dinero. Ademàs es una llamada de hace alrededor de un año, cuando estaba la campaña electoral por la gubernatura, municipios y diputaciones.

Todo era, además, parte de la campaña de Norma esparza para que perdiera el PRI y ganara el delfín del gobernador, su supuesto enemigo, el panista Martín Orozco Sandoval.

Teo Nuñez dice que de hablar, derruirá al PRI pero que sí le pidieron golpear a Alán, pero el se negó y nunca puso un precio sino que dijo que en la campaña (fue candidato a diputado) el PRI no le dio ni una camiseta, ni dinero, ni gasolina, para la promoción política. Que no tenían porque pedirle eso y que jamás lo ha hecho ni lo haría pues Alán es su amigo.

Teodulo Nuñez se pregunta el por qué el director del El Clarinete y corresponsal de la Jornada, Jairo Bañuelos no lo ha buscado para conocer su versión y lo acusa de ser participe del complot para acabarlo políticamente, pues encabeza un proyecto de Barrios Unidos de Aguascalientes que apoya a Morena, a López Obrador en específico.

Teo Nuñez dice que cuando iba a dar una rueda de prensa por un problema en un evento de campaña electoral en Jaltomate, de la ahora presidenta municipal Tere Jiménez, fue callado ya que afectaría la campaña de Martín Orozco, protegido del entonces gobernador Carlos Lozano de la Torre.

May 202017
 

El 22 de septiembre del 2011, el periodista Javier Valdez Cárdenas, recibió el Premio Internacional de Libertad de Prensa del CPJ, 2011 donde se reconocía el trabajo del periodista.

May 192017
 

Cuauhtémoc Villegas Durán

Hombre que como parte de la negociaciones para ser gobernador siguió las políticas el anterior ex mandatario estatal Carlos Lozano de la Torre de censurar y criminalizar a Objetivo7 a pesar de que ellos son los que estàn involucrados en negocios pùblicos con detenidos en Estados Unidos por narcotráfico, Martìn Orozco Sandoval, gobernador de Aguascalientes fue nombrado subcomisionado de Defensa de Periodistas en todo el paìs.

En Aguascalientes, todos los periodistas saben que Martìn orozco intenta matar o encarcelar a José Luis Morales, un multimillonario conductor de infolinea y quien dio a conocer supuestos nexos del coordinardor de la campaña electoral de Martín Orozco con el narco quien habría financiado la campaña del actual gobernador a cambio de la plaza.

A través de su “gato” como le llama Morales, el diputado Jorge López Martín , Orozco a buscado destruir a Morales a quien amenazó el día de las elecciones que se dio como triunfador a la gubernatura aunque pasaron meses para que lo decidieran 6 personas y no los electores de Aguascalientes, pues se dio un fraude electoral y hasta la Iglesia Católica amenazó con mandar al infierno a quien no votara por Martín Orozco.

Martín Orozco sin embargo no censura a una amigas íntima que de la nada ha fundado páginas y ahora resultan periodista, supuestamente por acostarse con él. Orozco ni siquiera fue a la reunión tratando con desdén a don Javier Valdez.

Javier Valdez fue columnista y siempre apoyó a Objetivo7, medio que según Orozco, no es profesional como su amante o sus amigos sicarios a quienes tiene en la nómina del PAN, del gobiernos estatal, municipios y más… chayote pues…

May 182017
 

Ajo Blanco/Cuauhtémoc Villegas Durán

Siendo senadora suplente de Carlos Lozano de la Torre, los boletines de Norma Esparza me llegaban a mi correo cuando antes de que me difamaran, atacarán y robarán y cuando Objetivo7 era el medio más leído de Aguascalientes.

La gente de Carlos Lozano de la Torre me hizo la vida imposible. Me censuraron, me persiguieron e intentaron encarcelarme junto a otros 5 periodistas de este estado o que trabajan aquí.

A Norma Esparza la conocí en una entrevista en la Expo Plaza. Evento al que sólo asistí porque en mi necesidad económica tuve que trabajar unos días con el malogrado Armando Vazquez Granados.

Luego de la entrevista colectiva me preguntó Esparza quién era yo. Cuando lo supo, como gente de Carlos Lozano se dio la vuelta y me dejó allí de la manera más grosera. Luego dejaron de llegar los boletines que yo le publicaba y como presidenta del PRI hizo lo mismo hasta que llegó la campaña de Lorena Martínez pude romper con la censura en el PRI que aun me manda sus boletines e invitaciones a las ruedas de prensa a las que no asisto, para mi es una censora, una fascista que ha hundido a México con sus votos en el senado por la reformas, una persona que por sus intereses haría cualquier cosa hasta traicionar a su padrino Carlos Lozano de quien ya pidió se le investigue por sus multiples y multimillonarias corruptelas. Golpear a un reportero sería un polvo para ella.

Por eso la gente prensa de Carlos Lozano que todavía opera le armó el teatrito. Vaya “periodistas” ese Teo, ese Alex Macias y ese Mario Luis, más bien cabrían en una banda de asesinos como buenos sicarios que son.

Alán Palafox es un ser odioso que se burla de mi de la misma calidad humana de estos personajes y me provoca pero no por eso apoyaré los ataques a la “prensa” de Aguascalientes.

Objetivo7 siempre lo ha dicho y lo sostiene. Aguascalientes vive con una prensa sicaria y criminal.

May 172017
 

¿Cuándo se va a resolver el asesinato de Javier Valdez?, ¿dónde están sus asesinos?, ¿qué va a hacer este gobierno para darle seguridad al gremio periodístico?, ¿qué va a pasar con los maestros que por dar clases los están matando?, ¿qué va a pasar con los abogados que por una causa los están matando?, ¿si no se resuelve el crimen quien va a caer?, las preguntas fueron lanzadas al aire y como dardos dieron en la cara del gobernador Quirino Ordaz Coppel.

La indignación por la muerte de Javier Valdez movilizó a más de 500 periodistas, estudiantes, líderes sociales y ciudadanos. Pero en el auditorio del Palacio de Gobierno donde se realizó un diálogo casi forzado, alrededor de una centena de indignados fustigaron al Mandatario estatal con esas y otras preguntas más, que se quedaron sin respuesta.

El periodista Marcos Vizcarra, de Noroeste afirmó que la muerte de Javier Valdez se debió a su cobertura de asesinatos y corrupción, y que su homicidio forma parte de una lista de más de 600 crímenes ocurridos en el inicio del actual sexenio, el más violento del que se tenga conocimiento, y sin que hasta el momento ninguna se haya esclarecido.

“A Javier lo mataron por cubrir asesinatos y desapariciones, por cubrir la corrupción que hay aquí en el sistema, ¿qué va a pasar con mis compañeros?, ¿qué va a pasar conmigo gobernador?, ¿qué va a pasar con los maestros que por dar clases los están matando?, ¿qué va a pasar con los abogados que por una causa los están matando?, ¿qué va a pasar con todas estas personas inocentes gobernador?, son más de 600 muertos ya gobernador”, espetó.

“Siempre dicen que es percepción, esto no es percepción, tan no lo es que ayer Javier Valdez fue asesinado, tan no lo es que todos los día llegan a nuestras redacciones personas diciéndonos que sus hijos están desaparecidos, tan no lo es que son las madres de los hijos de desaparecidos los que van a buscarlos en fosas clandestinas, tan no lo es que hasta hoy, no nos han dado respuesta por casi ningún asesinato, son 600 y tantos crímenes”.

Agregó que en lo que tiene en el gobierno, no se le ha visto como un gobernador.

“Hasta hoy no lo hemos visto como gobernador, lo hemos visto como una persona más que está ocupando una silla en el tercer piso, que posa para las fotografías, que solamente va a los eventos públicos, ya no queremos eso, queremos un compromiso real, queremos saber cuándo se va a resolver el asesinato de Javier Valdez, queremos saber quiénes son los responsables, queremos la verdad gobernador, queremos hechos reales”.

Bernardino Chávez Arroyo, de Primera Noticias, que la muerte del periodista de Ríodoce, quien era reconocido a nivel nacional e internacional por su trabajo, muestra la vulnerabilidad del resto de los reporteros en el estado.

“Ahora personas tan valiosas como Javier Valdez cae tirado arteramente asesinado por el crimen organizado, por el gobierno, yo creo que en este caso son todos, porque tanto lo mató quien apretó el gatillo como toda la corrupción e impunidad, que usted mismo ha dicho en su discurso que existe, que se quedó sin esto.. pero qué es lo que nos ha dicho que va a hacer para meter a toda esta gente en cintura, qué va a hacer para que salgamos a tomar una nota y sentirnos no confiados, pero si protegidos por un estado que al menos se preocupa por sus ciudadanos”, dijo.

“Todos los que hacemos algún tipo de periodismo que tiene que ver con investigación, con estar analizando su gobierno, el gobierno municipal, nos sentimos que somos el siguiente blanco.. ¿qué va a hacer este gobierno para darle seguridad, no nada más al gremio periodista, sino a todos los ciudadanos, que si no se ha dado cuenta nos están matando. Nos están matando y no es responsabilidad nada más de la sociedad, no se tiene que cambiar la percepción, de que hay violencia.. se necesita un gobierno con tamaños que haga lo que se tiene que hacer, estar fuera también de la impunidad, de la corrupción, porque eso fue lo que realmente mató a Javier, la impunidad fue lo que mató a Javier, es lo que nos puede matar a cualquiera de nosotros”.

Miriam Ramírez, de Ríodoce le pidió a Ordaz Coppel que explicara porque los asesinos de Javier sabían el camino que tomaría y a que hora salía de la oficina.

“Gobernador yo no le voy a preguntar qué va a hacer, yo le quiero pedir una explicación de lo que usted y su gobierno dejó de hacer, porqué sabían a qué hora salía de la oficina, porqué sabían en donde daba vuelta, porque todos los días Javier daba vuelta por ahí, y ellos los sabían, y porqué su gobierno permite que cualquier pendejo nos esté espiando, nos esté vigilando, porqué gobernador”, le cuestionó.

“Porque no está haciendo nada, porqué les permite eso, qué va a pasar, nos están espiando, están afuera del periódico, están afuera de nuestras casas y en cualquier momento nos van a matar, y mañana va a ser cualquiera de los que estamos aquí. Porqué su gobierno les permite estar haciendo eso, porqué su gobierno deja que nos estén matando, que estén matando a los ciudadanos inocentes en la calle”.

¿Va su cabeza de por medio si no se resuelve este asunto?, gritó un asistente.

Quirino se limitó a bajar la mirada, concentrarse en hacer anotaciones, asentir con la cabeza y mirar a la nada sin fijar la vista en nadie. Todos lo observaban, esperando respuestas que no llegaron.

En cambio centro su discurso en decir que se sentía igual de “indignado” por el asesinato del Javier Valdez, que creará una fiscalía especial para el caso, y lo importante era crear una estrategia.

Añadió que la policía estatal y municipal están mal y que solicitó apoyo a la federación, pero que no han sido suficientes, y que su gobierno está buscando los medios para atender “acciones brutales” como la ocurrida.

Invitó a los presentes a convertir el “dolor en una respuesta y exigencia”, para abatir la impunidad.

“A ver vamos juntos, esta es una tarea juntos, ustedes están aquí porque estoy aquí, porque no me escondo, yo tengo el mismo dolor que ustedes, aquí estoy dando la cara y no estoy escondido en mi oficina, y soy un hombre de bien”.

May 162017
 

Con la presencia de patrullas de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPyTM) en las que los policías tomaron videos y fotografías de los manifestantes, esta mañana se llevó a cabo una marcha para repudiar el asesinato del periodista y escritor Javier Valdez Cárdenas.
El fundador del Semanario Ríodoce y corresponsal de La Jornada fue asesinado este lunes en la ciudad de Culiacán, al recibir por lo menos 12 impactos de bala después de que salió de las oficinas del periódico.
Los comunicadores del puerto exigieron justicia y el esclarecimiento del caso a las autoridades, condenaron la lentitud con se han venido atendiendo los casos de agresiones a periodistas en Sinaloa y el resto del país.
La marcha inició en el monumento al Pescador a las 9:30 horas, al frente del contingente una lona con la leyenda “No más periodistas asesinados” encabezó el recorrido que tuvo como primera escala la subdelegación de la PGR, donde una representación de cinco comunicadores se presentó ante la fiscal en jefe, Paola Rosas Beltrán, para pedirle seguimiento a los trabajos de investigación del caso de Javier Valdez.
La funcionaria indicó que el caso fue atraído por la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión y que el fiscal -de quien ignora su nombre- enviado de la Ciudad de México a Sinaloa, era quien había atraído el caso.
Se deslindó de la atención directa del caso, toda vez que al haber ocurrido el asesinato en Culiacán, corresponde a la delegación en primera instancia.
Se le pidió dar a conocer qué garantías ofrecía la PGR para obtener buenos resultados de la investigación, que ponía en manos de una fiscalía especial, un caso más de un periodista asesinado, si cuanta con más del 90 por ciento de casos sin resolver.
Una respuesta retórica y un discurso oficial respecto a sus facultades y alcances fue la respuesta.
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El contingente de informadores reanudó su marcha, con las patrullas rondando.
La actitud burlona y constante presencia de los policías para hacer videos y fotos con teléfonos celulares, fue visto como una provocación por parte de los comunicadores que alzaron la voz “¡ni uno más, ni uno más! “Hoy fue Javier, ¿mañana quién?” a manera de respuesta.
Por momentos una patrulla fue atravesada en la Avenida del Mar, a unos metros del contingente que no detuvo su marcha, pero que observó cómo los policías que viajaban en la caja de la camioneta continuaban grabando material en sus dispositivos. Antes de llegar al choque, movieron el vehículo.
Cuestionado al respecto, el vicefiscal Cruz Alejandro Flores Salazar se deslindó del actuar de los policías, ya que eran municipales.
A dos semanas de su nombramiento, Flores Salazar se mostró hermético respecto al avance de las investigaciones del asesinato de Javier Valdez.
Arturo Lizárraga, catedrático de la UAS y líder del Frente Amplio Mazatleco, quien convocó a través de las redes sociales la marcha, condenó el agravio al ejercicio periodístico y se sumó al repudio.
Las manifestaciones no paran aquí, comentó, el domingo a las 8:00 horas habrá una megamarcha que partirá del Monumento a la Familia al Monumento al Pescador, “para que médicos, universitarios, abogados, periodistas y maestros se sumen”.

May 162017
 

Sujetos armados asesinaron a balazos a la subdirectora del semanario regional “El Costeño” y a su hijo, en el municipio de Autlán de Navarro, Jalisco, alrededor de las 19:00 horas en el cruce de las calles Leandro Valle de Independencia Nacional, en la zona Centro de Autlán de Navarro.

De acuerdo con información del diario El Occidental, personal de la Policía municipal informó que Sonia Córdova de 48 años y su hijo, de 26, años de nombre Héctor Jonathan, viajaban en un auto Toyota Corolla color rojo con placas JNC7864, cuando fueron atacados a balazos por sujetos armados que escaparon sin que los testigos identificaron sus características.

Sonia Córdova era subdirectora de un semanario de la región de Autlán, el cual pertenecía su esposo.

De acuerdo con un reporte de la Fiscalía General del estado (FGE), el joven habría muerto instantáneamente, mientras que su madre perdió la vida durante el traslado al Hospital Regional.

May 162017
 

Río Doce.- Medios internacionales de diversos países difundieron la noticia del crimen del periodista de Ríodoce, registrado la mañana de este 15 de mayo, muy cerca de las instalaciones del periódico en donde laboraba.

“Asesinado en México, Javier Valdez, el gran cronista del narco en Sinaloa”, tituló el periódico español El País, en la portada de su portal web.

El diario español señaló que Javier Valdez, a quien le habían disparado a plena luz del día en Culiacán, era uno de los reporteros que más y mejor había contado la violencia del narcotráfico en Sinaloa.

El portal de noticia, BBC Mundo, la edición del medio de comunicación inglés dirigido a público de habla hispana, escribió que muchos en México escriben sobre el narco, pero pocos lo hacían como Javier Valdez.

“Fue uno de los periodistas que más de cerca se dedicó a cubrir el crimen organizado en el país, intentando evitar que cayeran en el silencio historias que él creía merecían ser contadas, dándole un nombre a víctimas destinadas al olvido”, señaló BBC mundo en su texto.

El portal del medio español Mundo tituló en su portal en internet: “Asesinan al periodista Javier Valdez Cárdenas, gran cronista de la corrupción y los narcos en Sinaloa”.

En el texto publicado señala:”Valdez era una voz clara y profunda, capaz de señalar y desnudar las miserias de la corrupción y el narcotráfico. Creador del semanario Ríodoce, corresponsal del periódico La Jornada y escritor de varios libros en los que hablaba de esos que lo mataron: Los morros del narco, Levantones o Narcoperiodismo, donde justamente habla de todos esos compañeros de oficio que viven bajo la amenaza constante de poder ser asesinados”.

Precisó el medio español que con la muerte de Valdez van seis periodistas asesinados en 2017. “Da igual, sólo son números. Un goteo constante ante el que vendrán ahora nuevas muestras de condolencia y de condena de las autoridades. Otro entierro, otra familia rota y otro vez un gremio avisado de que en este país no hay libertad para ejercer este oficio”.

El sitio en internet de Univisión Noticias difundió también el homicidio contra el periodista y reprodujo fragmentos de declaraciones que había hecho Javier Valdez, en una entrevista realizada en julio de 2012 a ese medio.

“Ser periodista en Culiacán es complicado. Como pasa en esta sociedad, una sociedad enferma coludida con el crimen, todo mundo tiene contactos con criminales, con sicarios, con capos, policías corruptos, entonces cualquier nota periodística de denuncia, de crítica donde los políticos no se ven bien parados puede ser motivo de una represalia”.

El periódico británico The Guardian reseñó que el destacado y galardonado periodista mexicano, famoso por haber cubierto sin temor a los cárteles de la droga, había sido asesinado, sumándose a la ya larga lista de periodistas asesinados este año en el país más peligroso del mundo para los medios de comunicación.

El sitio del periódico norteamericano Washington Post dio cuenta también del homicidio registrado cerca de las oficinas de Ríodoce.

La cadena de noticias CNN en español difundió la noticia. Señaló que hace dos semanas había vertido declaraciones a esta cadena de noticias sobre las guerras por el poder al interior del Cártel de Sinaloa.

El portal colocó un video con fragmentos de sus declaraciones y una semblanza sobre la trayectoria del periodista.

Telesur, un medio venezolano dirgido a toda Latinoamérica, replicó también la noticia y reprodujo declaraciones sobre su trabajo de 30 años de ejercicio periodístico.

El periódico peruano El Comercio también difudió la noticia del homicidio con un video sobre la trayectoria del periodista.

May 152017
 

JAVIER VALDEZ CÁRDENAS. Periodista asesinado.

Río Doce.- Ha sido un golpe demoledor. Pero no solo para nosotros. Un grupo de gatilleros asesinó a Javier Arturo Valdez Cárdenas, nuestro compañero. Lo esperaron a que saliera de la oficina de Ríodoce, donde estuvo trabajando por la mañana. Lo mataron con saña. Los asesinos simularon el robo de su vehículo, pero le dispararon en 12 ocasiones con dos armas distintas. No tenemos ninguna duda: quien ordenó el crimen pidió a los sicarios que se aseguraran del objetivo.

Es un golpe demoledor para nosotros, para su familia, pero también para el periodismo, el sinaloense, el mexicano, sobre todo ese que investiga, escribe y publica en libertad.

Siempre, desde que decidimos brindar cobertura al tema del narcotráfico, supimos que esto podía ocurrir; lo sabía Javier, lo sabíamos todos en Ríodoce. Y hemos reporteado con miedo todos estos años, seguros, como lo dijo él muchas veces, de que cuando alguien toma la decisión de matar a alguien, mata.

Cohabitamos con la muerte, decía. Copulamos con ella, se ríe de nosotros, nos besa, se burla. Pero seguimos todos estos años —14 desde la fundación de Ríodoce— haciendo lo que un buen periodista y un buen periódico tiene que hacer en un estado como Sinaloa, en un país como México.

Nos han arrancado un brazo. O los dos. Javier fue parte fundamental de Ríodoce desde que el semanario era apenas una quimera concebida por un grupo de periodistas que creíamos y creemos en la libertad, en la independencia, en la honradez, en la crítica; que vemos en el periodismo un compromiso con la sociedad, cada vez más desvalida en medio de gobiernos cada día más corruptos y cínicos, criminales desde el Estado.

En estas convicciones estribaba nuestra terquedad de seguir adelante a pesar de las acechanzas cotidianas, en medio de tantos crímenes, de las guerras sangrientas del narco y de las que los periodistas somos, casi siempre, víctimas del fuego cruzado.

No podemos dejar de cubrir temas del narcotráfico, decíamos; menos ahora que el fenómeno es más amplio y profundo. Nacimos para la información, no para el silencio, sosteníamos, y nos debíamos congruencia. El problema es cómo hacerlo. Por eso tratamos de tener siempre cuidado de no cruzar esas líneas tan delgadas cuya transgresión puede significar la muerte.

No tenemos ninguna duda: el origen del crimen de Javier Valdés está en su trabajo periodístico relacionado con los temas del narcotráfico. No sabemos de qué parte, de qué familia, de que organización provino la orden. Pero fueron ellos.

Esperaríamos del gobierno estatal y del federal que se abocaran a investigar y castigar este crimen. Pero, sabiendo el destino de la mayoría de los casos, sin muchas esperanzas de que hagan justicia.

Qué pena por nuestra sociedad; qué dolor de país.

May 152017
 

Cuauhtémoc Villegas Durán

La muerte de don Javier Valdez es una perdida de hombre de visión y trascendencia internacional.

Río Doce ha perdido ha perdido a un hombre fundamental, pilar de ese gran medio mexicano pero México ha perdido a uno de los grandes cronistas de la barbarie que asola al país y que sin duda pasará como el gran conocedor de la cultura del narco, mismo conocimiento que transmitió de manera inigualable en su columna.

En la soledad de la redacción y del vacío que deja el ser amado Oscar Espinoza, compañero de Javier Jaldez me dijo todo en unas cuantas palabras “todos estamos tristes”.

La perdida de don Javier es comparable a la de don Memo Cano en Colombia misma que fue orquestada por la mente criminal de Pablo Escobar Gaviria y tan lo es que hasta el presidente Enrique Peña Nieto se ha manifestado contra el crimen y la embajada de Estados Unidos, mientras que públicamente el secretario de Gobernación Osorio Chong, se veía descompuesto, angustiado allá en Tamaulipas. Este crimen debería cambiarlo todo y pensar en negociar con los carteles la paz, legislar y gobernar por la realidad y el bien de México y no obsesionarse con el derramamiento de sangre que ha llevado a México a ser el segundo país en guerra más violento del mundo.

Mientras México celebraba por la supuesta muerte del PRI, muchos, como yo, angustiados vimos la llegada de la extrema derecha al país con la entrada del siglo y Cuauhtémoc Cárdenas advirtió que era una desgracia para México, nunca imaginamos que entre el PAN y el PRI con sus partiditos compinches como el PRD llevarían a la destrucción de una de las naciones más pacíficas y respetadas del mundo en medio de una guerra bárbara que sólo ha beneficiado a los políticos y las transnacionales que se apoderan de las riquezas del país.

Don Javier Valdez fue un hombre generoso que apoyó a Objetivo7 sin ningún interés, por algo siempre será estandarte de la libertad de expresión en la historia del periodismo mexicano. Su muerte fue como todas las de alguien que se va sin avisar, como si esperáramos que todos fuéramos eternos fue inesperada y no tendré ya la oportunidad de reiterarle mi agradecimiento allá en la batallosa Culiacán.

En paz descanse don Javier, sus ojos no verán ya más ríos de sangre sino a Jesús en el cielo. Y sí, todos estamos tristes.

May 152017
 

“Ser periodista es como formar parte de una lista negra. Ellos van a decidir, aunque tú tengas blindaje y escoltas, el día en que van a matar. Si lo deciden lo van a hacer, no importa si tienes o no protección. No hay condiciones para hacer periodismo en México, las balas pasan demasiado cerca”. Javier Valdez.

Javier Valdez Cárdenas no tenía escoltas, ni mucho menos blindaje. Sus únicos compañeros fueron siempre una laptop, sus libros y una taza de café. Junto a ellos fue asesinado hoy al mediodía, cuando salía del semanario Ríodoce, el diario que cofundó hace 14 años, y a través del cual se convirtió en una voz crítica del narcotráfico y la corrupción en Sinaloa.

En la escena del crimen, su cuerpo estaba boca abajo sobre la calle Vicente Riva Palacio, entre Epitacio Osuna y Ramón F. Iturbe, en la colonia Jorge Almada. Ahí sujetos armados lo interceptaron cuando conducía un Corolla rojo y le dispararon hasta darle muerte. En el lugar se encontraron al menos 12 casquillos percutidos.

Ese riesgo de morir por no callarse, él lo sabía. Sus escritos fueron eso, un grito de lo que ocurría a su alrededor, y a través de su columna Malayerba, que nació junto con el semanario, les dio rostro, voz, una identidad a las víctimas. Desde ahí hablaron los huérfanos del narco, los desaparecidos, las viudas. También desde ahí denunció corruptelas.

“Yo no quiero que me reclamen después, que me digan sí, tantos homicidios porque tú te quedaste callado, por qué escribías esto o aquello; a mí no me van a poder decir eso, porque yo soy un hombre de este tiempo y vivo con la intensidad de los problemas que el tiempo requiere. El narco nos quiere hincar a todos. Siempre debe estar presente en tu vida periodística la ética, la dignidad y el profesionalismo”.

A Javier no lo hincaron nunca. Y en un afán por que su voz llegara más lejos, comenzó a escribir libros. En 2006 a la par de su trabajo como periodista, escribió varios obras sobre la misma temática, como “De azoteas y olvidos” y “Crónicas del asfalto”, ambos publicados en 2006.

Tres años más tarde publicó “Miss Narco”, que en 2010 le permitió ser finalista en el premio Rodolfo Walsh en la Semana Negra de Gijón, en España.

Los escritos de sus columnas las recopiló en el libro del mismo nombre Malayerba, que publicó en 2010.

Un año más tarde, abordó el tema de los niños y jóvenes que participan en el crimen organizado en “Los morros del narco”.

Ese mismo año, el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) le otorgó el Premio Internacional a la Libertad de Prensa (International Press Freedom Award) en 2011, en Nueva York, que reconoce la cobertura valiente del narcotráfico.

En 2012, la revista “Quién”, lo incluyó en el reconocimiento anual “Los 50 Personajes que Mueven a México”.

En 2011, Javier publicó “Levantones”, en el que dio cuenta de las personas desaparecidas por el crimen organizado y en 2014 presentó “Con una granada en la boca. Heridas de guerra del narcotráfico en México”.

Sus últimos libros, “Huérfanos del narco”, en el que abordó el tema de las víctimas del narcotráfico y “Narcoperiodismo, en el que describió las dificultades de la prensa que cubre el narcotráfico, vieron la luz en 2016.

El 26 de enero pasado, la Universidad de Oklahoma publicó una edición en inglés del libro “Levantones” (The Taken).

Javier era también corresponsal de La Jornada y laboró en medios locales como Noroeste y el Canal 3.

El domingo Javier publicó la que sería su última columna en este medio, titulada “El licenciado”, la cual compartió hoy en su página de Facebook, acompañado de la frase “que no te toque bola negra”.

Apr 182017
 

“Dime de que hablas y te diré de que careces”.

Ajo Blanco/Cuauhtémoc Villegas Durán.

Viene a decirme en una plática Javier Rodríguez Lozano puras pendejadas como si fuera un vocero o miembro del Estado mexicano: asegura que lo 43 estudiantes de Ayotzinapa son narcotraficantes y que por eso los mataron. Asegura que Felipe Cobian Rosales de Proceso es un “también un mafiosito corrupto” aunque en Proceso Jalisco ni publicidad tenia cuando Cobian la editaba y vive de la circulación.

Viene y cambia la historia que solo Objetivo7 contó a México: la masacre de 76 personas por parte del general Bahena jefe de zona en Aguascalientes.

Dice que fueron 50 que los mataron en la calle y que fue en el pueblo de Apozol. Le aclaro que no fue asi y que objetivo7 contó la historia y me pide pruebas: no tengo porque contar las fuentes y tan no mentí, como asegura Enrique Appendini y su papi Orozco que que la historia es aceptada como verídica y Bahena nunca la ha negado y me respeta.

Viene y me dice Rodríguez Lozano que tengo suerte de tener un contrato luego de 6 años de luchar contra la censura y la persecusión del de gobierno Reynoso-Lozano-Orozco y porque él ya dice tener una decena de años aquí. tal vez si. Pero miente y se lo aclaré también, apenas hace dos años fundó Cosa de Prensa, un portal del que prefiero ni comentar porque no tiene ni una gracia periodística ni de diseño como todo portal de Aguascalientes antes de que naciera Objetivo7. De inmediato, el gobernador su amigo le dio un contrato, se la paso alabándolo, tratándolo de genio mientras Lozano saqueaba el estado. También me dijo Rodríguez Lozano que Lozano le dio el contrato por lo agarró en “una tranza”. No deja de causarme nauseas el periodismo en México y estos que se acercan como amigos sólo para chingarme y a Objetivo7 sin ver que sólo viven de la extorsión y la lástima. Por supuesto a este sujeto que no da pruebas al acusar de narcos a los 43 estudiantes ya le dieron su contrato en el municipio, todo sea la labia chilanga.

Ojalá y un día de pruebas del crimen de los 43 que justifica y le recuerdo que cuando aseguró que yo mentía y hablaba por hablar, al decir que ejército era usado para la represión, lo callé y lo aceptó cuando le puse el ejemplo del 2 de Octubre del 1968 y de Acteal, Chiapas y, también miente cuando dice que el ejército siempre ha estado en las calles. Yo nunca lo vi desde que nací en 1970 patrullando sino hasta que Calderón inició su genocidio. Y que me desmientan mis hermanos mexicanos.

Les pagan a estos reporteros para destruir todo lo que realmente es bueno. Me dan asco. Lo que no sabe este sujeto es que yo al igual que Julio Shererer publicó siempre la verdad hasta de las pláticas de esta gente porque la historia a todos nos pondrá en nuestro lugar. Aunque a los que les pagan los que caciquean el estado digan que Objetivo7 miente, habría ver quién realmente miente y a quienes sirven: una clase política mafiosa sin conciencia social ni calidad humana, peor que hienas, degenerados asesinos, corruptos, narcos y saqueadores por decir lo menos.