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Jan 312017
 

Jan 302017
 


Libertad de expresión
Ernesto Hernández Norzagaray/Río Doce

El periodismo sinaloense en las últimas décadas ha transitado por caminos de asesinatos, atentados, y actos de intimidación.

Manuel Burgueño y Humberto Millán son casos emblemáticos de quienes fueron asesinados en el ejercicio de su profesión, son mártires que dejó la intolerancia y peor, que están impunes.

Así, también el ataque a las instalaciones del semanario Ríodoce y el diario Noroeste Mazatlán con granada y ráfagas, estaban destinadas a intimidar para que estos medios modificaran su línea editorial y el manejo de la información.

Llevó igual al autoexilio o el silencio a algunos para salvar sus vidas y buscar un mejor lugar para desarrollar su oficio.

A otros se les ha intimidado buscando que desistan del periodismo crítico, incluso se ha llegado a crear medios de comunicación “alternativos” para hacer contrapeso desde la calumnia y la difamación.

Ahora, en el último año, estamos frente a las demandas civiles del dirigente del Partido Sinaloense (PAS) contra Teresa Guerra y Luis Enrique Ramírez, acusándolos por daño moral y por lo que exige una reparación económica.

Estamos mejorando cuando ya no se les mata, sin que esto signifique que haya desaparecido la obsesión por someter a este periodismo crítico, sino se expresa por otros medios para imponer una mordaza y limitar la libertad de expresión, un derecho por lo demás consagrado en la Constitución y las leyes reglamentarias, que no debe perderse, sino por el contrario garantizarse por encima del interés de los particulares y de los políticos.

Y deben ser los periodistas los que en primer lugar levanten la voz para defender ese derecho y proteger a sus compañeros de oficio, más allá de filias y fobias frecuentes en el gremio.

Lamentablemente muchas veces la identidad y los valores del medio de comunicación en el que se trabaja, o el miedo, impiden la solidaridad con los compañeros atacados.

La cultura del miedo y el terror de la violencia, del punto y raya, el de “es su bronca” o el más reciente de la vocera de la Asociación de Periodistas 7 de Junio que respondió burocráticamente ante la demanda de Luis Enrique Ramírez: “Es un problema entre particulares que debe decidir la asamblea”.

Las asociaciones de periodistas hoy parecen vivir ese letargo que solo despierta momentáneamente cada 7 de junio.

Entonces, se pronuncian discursos elocuentes y se recuerda a los ilustres y caídos en la brega, si es que sus dirigentes no hacen relaciones públicas con los hombres y mujeres del poder público.

Sin embargo, el asunto no es solo de periodistas, sino de las instituciones del Estado que deben salvaguardar derechos, garantizar la seguridad jurídica, como ocurrió afortunadamente en las sentencias judiciales que se han emitido para conservar un derecho mayor: el de la libertad de expresión.

Aun así, persistirá seguramente el objetivo de callar al periodista incómodo, sea por la vía de la intimidación o judicial, esperemos que no vayan al terreno de las balas, como bien lo señala el periodista Alejandro Sicairos.

Por eso, igual es un asunto de la sociedad, sus organizaciones y liderazgos que deberían pronunciarse porque haya un periodismo que cuestione, informe y eleve su voz contra las injusticias que a diario se cometen, vamos, que exhiban los atracos contra el interés público, que funja como contrapeso de la política.

Porque una sociedad sin este tipo de periodismo, estará destinada al fortalecimiento de los poderes facticos visibles e invisibles. Aquellos que no ven más alá de sus cotos de poder, sus negocios y cuentas bancarias.

Y en estos tiempos tan polarizados, es necesario un periodismo que documente, analice, proponga para mantener el tono del músculo social.

Ese que en estos días de lucha están en la calle protestando contra el llamado gasolinazo. Que no fuera más que aire, si no hubiera entrevistas, fotografías, análisis, grabaciones, radio, prensa escrita, internet.

Sólo por eso es que debemos defender a los periodistas hoy en capilla, porque con ello defendemos las instituciones públicas y a nosotros mismos.

Vamos a mostrar nuestra solidaridad con los que resisten ante los ataques. Los que están ahí en los juzgados, que viven en ellos el desasosiego que produce enfrentarse con un poderoso y que al final del día levantan la cabeza para continuar en la brega cotidiana.

En definitiva, pasar de los asesinatos, los atentados, las amenazas, el acallamiento a las demandas judiciales no representa un acto de civilidad, sino de sofisticación de la intolerancia, porque no termina de aceptarse la necesaria visibilidad de los actos de las personas públicas.

Así de sencillo.

Dec 202016
 

Río Doce.-Huéspedes “vitalicios” del Museo del Estanquillo, una de las herencias de Carlos Monsiváis, La Familia Burrón nace en 1948. Son cinco, al igual que Los Simpson, y también coinciden con un perro en la familia: Regino, peluquero, pobre y honrado; Borola, deschavetada, impulsiva y con un mosquetón al lado, por lo que se pudiera ofrecer; Foforito, hijo adoptivo, su padre biológico es Susano Cantarranas, pepenador, beodo; Regino, alias el Tejocote, primogénito, en sus rasgos de personalidad predominan los genes maternos; Macuca, también conocida como la Pecocha, es la única de todos los personajes de la historieta que no tiene nariz de bola, sino respingada. Su personalidad está más inclinada hacia Regino, pues Borola continuamente la avergüenza con sus locuras. Wilson, el perrito de la familia, es como la ONU: una mezcolanza de razas. Su sino es ir y venir con sus amos a El Rizo de Oro. Todos ellos vivieron durante poco más de sesenta años en el callejón del Cuajo número chorrocientos chochenta y chocho. Dándose picoretes, cuando el amor apremiaba, o moviendo el bigote, cuando era el hambre la que lo hacía. El 26 de agosto de 2009 se les vio por última vez por ahí.

Compañeros infaltables a la hora de ir a la letrina en la infancia, el mosaico de sus personajes es variado, así como el de Los Simpsons. Aparte de los ya referidos, encontramos a Cristeta Tacuche, la tía multimillonaria de la Borola, que autoriza su matrimonio con el pobretón de Regino. Vive en París, donde pasa noches de francachelas bebiendo champán pa’ricos en cantidades industriales. Por las mañanas lucha en la alberca de su mansión con Pierre y Marcelo, sus cocodrilos del alma. Ruperto Tacuche, hermano de Borola y amante de lo ajeno venido a menos por su desmedido amor platónico por Bella Bellota. Aunque retirado del oficio, Ruperto sufre el acoso de sus viejos colegas que insisten en que regrese a la actividad, y las extorsiones de “los tecos”, que descreen su arrepentimiento. Su rostro siempre está oculto por una bufanda. Y qué decir de Avelino Pilongano, poeta, ganador en alguna ocasión de los Juegos Florales de San Teporingo de las Iguanas, amigo de Octavio Paz, hijo de doña Gamucita Botello Pericocha, viuda de Pilongano, que lava y plancha ajeno para que su hijo adorado se dedique a escribir esos poemas que algún día los sacarán de pobres. El Tractor también es digno de mención. Mozalbete de 14 años que usa su convertible como short, es fiel seguidor de las locuras de la Borola y hasta pone dinero para llevarlas a cabo.

En definitiva, el universo de Gabriel Vargas es enorme y su aportación cultural es tal que Juan Villoro afirmó lo siguiente: “Reunir las Obras Completas de Gabriel Vargas enriquecería más nuestra cultura que recuperar el penacho de Moctezuma”.

Texto editado del libro Mira esa gente sola, capítulo “El penacho de Moctezuma y la familia Burrón”.

Nov 052016
 

Producción: Objetivo7 televisión y radio

Apr 222016
 

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SOBRE LAS PRÓXIMAS ELECCIONES

Jaime Laguna Berber

Creo que los procesos electorales permiten tomar decisiones; no creo en el procesos electoral mexicano; ni antes ni ahora; la Reforma Política de 1977 y los sucesivos cambios en la leyes electorales no han hecho de este proceso uno democrático; simplemente se ha tratado de una REFORMA POLÍTICA NO DEMOCRÁTICA.
Si algún conocido o amigo sinceramente participa en procesos electorales creo que esto no quita lo fraudulento, inequitativo y antidemocrático del proceso. Por no decir de las intenciones personales que prefiero no juzgar en este momento. La amistad o cercanía no me comprometen a apoyar campañas ni candidaturas sino a decir, de manera franca, lo que pienso.
Habrá quienes llaman a votar y al mismo tiempo, esquizofrenia de los tiempos, apoyan al EZLN cuando el mismo Marcos declara que no son compatibles. En estos procesos electorales NINGUN partido es representante de los trabajadores ni lucha por el socialismo; no importa el origen de los candidatos sino los programas y ninguno es de los trabajadores. Ningun partido propone el cambio de régimen sino su mantenimiento, por eso participan y reciben prerrogativas igual que cualquier entidad gubernamental que viven de los impuestos que, al final de cuentas, tienen como origen el trabajo de los jodidos.
Participar legitima el proceso y no quiero estar como el dicho;”.. de chico cirquero y de grande payaso. La “lucha electoral” es un circo fraudulento. Dice Lorenzo Meyer que despues del 68 solo hay dos izquierdas: la izquierda que copto el gobierno y la izquierda que le hacen fraude . Al contrario, considero que también existe aún la izquierda que lucha y no participa en el gobierno, no le hacen fraude simplemente porque no participa en procesos electorales. Le rompen la ma…ceta en las huelgas, en las movilizaciones campesinas, en las asambleas estudiantiles, en las organizaciones vecinales.
A esta izquierda y a esta opción de lucha sigo apostando.

Jaime Laguna fue miembro de la Liga 23 de Septiembre y es director del periódico Madera.

Sep 252015
 

Opinión/José Juan Reyes Gutiérrez

QUE JAMAS VUELVA A MORIR UN AGUASCALENTENSE EN MANOS DE LA POLICIA MUNICIPAL EN ESTE GOBIERNO PANISTA

Una vez más, policía municipal en nuestro municipio capital de Aguascalientes, asesina por asfixia al querer someter a presunto asaltante, con este hecho los policías demuestran que no están capacitados para salir abantes en situaciones de alto riesgo, se pone en evidencia que los policías no están capacitados para salvaguardar la integridad física tanto de la víctima como la del victimario.

Los efectivos de la policía de nuestro municipio capital, demuestran una vez más que son seres incapaces de controlar y someter a los delincuentes, los policías son individuos con instinto asesino, son orangutanes que no razonan ni entienden, actúan por instinto animal, en nada beneficia los supuestos examen a los que los someten, no tienen la más mínima preparación física ni mental.

Hay quienes se dicen periodistas, como Alberto Viveros, conductor de Radio BI que justifican la muerte de este presunto delincuente, eludiendo que era una lacra, Sí de eso se trata conozco a varios periodistas y políticos que son unas lacras comprobadas, continúan chantajeando y desviando recursos sin que nadie les ponga un alto a sus corruptelas.
La policía Municipal de nuestro estado está plagada de elementos que en lugar de estar en las calles deberían de estar en el siquiátrico, este policía asesino, imprudencial o llámenle como quieran, no es su responsabilidad totalmente ya que quien le permitió que desempeñara sus funciones fue el alcalde Martin del Campo, A través de los filtros que este alcalde autorizo.

La policía Municipal de nuestro estado no está preparada anímica ni físicamente ya que en funciones se los llevan a desempeñar funciones de lava carros, vienen viene y de chofer de esposas de los jefes policiacos, con esta acciones a los policías les inculcan la indiferencia y la incapacidad para servir a la sociedad con los valores que se requiere.
El policía Municipal Raúl García Leyva debe ser juzgado como asesino, imprudencial o como le quieren llamar pero es un asesino.

YA BASTA QUE DURANTE AÑOS LOS POLICIAS DE NUESTRO ESTADO, ASESINEN, ACRIBILLEN, SIN QUE PAGUEN POR ELLO, QUE MADRES LE LLOREN A SUS HIJOS QUE MUEREN BAJO LA PREPOTENCIA Y CORRUPTA POLICIA MUNICIPAL.

Aug 312015
 

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La lista negra/Anabel Hernández/Río Doce

 

Entre el último informe de gobierno de Enrique Peña Nieto rendido ante sus amigos o comparsas el uno de septiembre de 2014 y este nuevo informe que también será rendido solo para los que le aplauden, hay un infierno.

Infierno no para los verdaderos responsables del ataque contra estudiantes de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos, en el cual resultaron tres estudiantes muertos y 43 desaparecidos, ocurrido el 26 de septiembre de 2014.  Infierno no para Peña Nieto “exonerado” por él mismo de conflictos de intereses por el caso de la llamada “Casa Blanca” en Las Lomas, Ciudad de México, construida por el empresario Armando Hinojosa, la cual está a nombre de su esposa Angélica Rivera, cuyo caso fue revelado por el equipo de la periodista Carmen Aristegui en noviembre de 2014. Tampoco para el señor Luis Videgaray, Secretario de Hacienda,  quien también fue favorecido por el mismo empresario para hacerse de una mansión en un lujoso club de golf en Malinalco, Estado de México, por la cantidad de 7.5 millones de pesos, según reveló el periódico Wall Street Journal, en diciembre de 2014.

Infierno no para los policías federales que torturaron y mataron con saña a 42 supuestos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación en el rancho El Sol, en Tanhuato, Michoacán, el 22 de mayo de 2015. Ni para quienes desde la Secretaría de Gobernación, con todo cinismo, dejaron salir a Joaquín Guzmán Loera, el Chapo de la prisión de máxima seguridad conocida como “El Altiplano”, el pasado 21 de julio.

Para los autores de todos esos hechos todo va bien. El infierno sólo ha sido para el resto de la población.

¿Qué cuentas rendirá Peña Nieto ante sus invitados especiales este próximo 1 de septiembre, cuando lo único que ha administrado en este último año es el desastre?  Veamos.

Peña Nieto dirá que en el caso de los estudiantes de Ayotzinapa los principales responsables están en la cárcel y se ha hecho justicia. La realidad es otra. De acuerdo con meses de investigación he tenido acceso a documentos, videos y testimonios que prueban que esa noche no hubo un operativo aislado y unilateral de la policía municipal de Iguala, sino que hubo todo un operativo de Estado organizado por el gobierno de Guerrero, encabezado por Ángel Aguirre, compadre de Peña Nieto, por la Policía Federal y por el Ejército, todos coordinados desde el C4 (Centro de Comunicaciones, Cómputo, Control y Comando).  La autoridad menor de esa terrible noche fue el gobierno municipal.

Aunque el defenestrado alcalde José Luis Abarca está en prisión, el gobierno federal no ha logrado acusarlo por el caso de los estudiantes. Según la información de las seis causas penales abiertas contra Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda Villa, hasta ahora ningún juez ha dictado una orden de aprehensión en su contra por ese asunto, y ellos permanecen detenidos por un supuesto crimen ordenado por él contra integrantes del PRD en 2013, y contra su esposa por supuestos nexos con el crimen organizado. Los policías estatales, ministeriales, militares y federales que esa noche de perros cazaron a los estudiantes, siguen libres e impunes.

En el caso de la “Casa Blanca” el presidente dirá que su empleado Virgilio Andrade, Secretario de la Función Pública (SFP), en una investigación “independiente”, descubrió que no hubo ningún conflicto de interés y que la compra de la residencia, por más de 70 millones de pesos de su esposa, fue correcta.

La verdad es que no hubo ninguna investigación, ni siquiera simulada. En el documento de cientos de fojas subido a internet por la Secretaría de la Función Pública sobre el contenido de su investigación, ni siquiera fue incluido el reportaje hecho por el equipo de periodistas de Carmen Aristegui y se omitieron todas las pruebas y testimonios contenidos en ese trabajo periodístico, que fue el origen del escándalo.

Según esos documentos a Peña Nieto se le hizo un “intenso” interrogatorio sobre el caso consistente en dos preguntas, ninguna relacionada a su relación de amistad con Hinojosa y a los miles de millones de pesos en contratos que siendo gobernador del Estado de México dio al empresario, ni tampoco relacionada con su participación directa en la toma de decisiones en la construcción de la casa en la que él y su esposa vivieron antes de mudarse a Los Pinos.

La investigación sobre el conflicto de interés de Videgaray  y su casa en Malinalco fue tan “exhaustiva” como la que se le hizo al presidente. Andrade omitió señalar que la operación de la compra de la casa cuya poca ventajosa operación no generó ninguna ganancia al empresario Hinojosa, fue concluida cuando ya era Secretario de Hacienda, según dio a conocer el jueves pasado la agencia Bloomberg, aunque en su exoneración la SFP había dicho que toda la adquisición se hizo antes de que fuera titular de la SHCP y beneficiara a Hinojosa con muchos jugosos contratos.

Respecto al caso de Tanhuato, Peña Nieto dirá que la Policía Federal actuó con apego a la legalidad, basándose en un informe parcial rendido por la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Michoacán, ventajosamente días previos al informe presidencial. Lo que no se dirá es que según señalan fuentes vinculadas al Ejército, cuando los militares llegaron al rancho después del operativo de la PF, vieron los abusos cometidos, excesivos incluso para ellos.  Fueron militares quienes tomaron las fotos que comenzaron a circular por redes sociales, gracias a las cuales pudo conocerse que la PF alteró la escena del crimen y sembraron armas a quienes fueron asesinados desarmados.

Sobre la salida del Chapo del penal de máxima seguridad “El Altiplano”, Peña Nieto dirá que ha ordenado una investigación profunda, casi tanto como la que hizo la SFP sobre su casa, y que dará con los responsables “caiga quien caiga”. Pero no presentará ante la porra que estará presente en su informe el video con audio en el que se ve como Guzmán Loera se esfumó de la prisión acompañado del sonido de una televisión, que según el reglamento interno del penal no debía tener ni bocinas, y los fuertes golpes de metal contra el concreto ante los ojos y oídos de los elementos del CISEN y la Policía Federal que tenían la responsabilidad de vigilarlo.  Tampoco explicará que su gobierno mostró el video sin audio a la sociedad para ocultar la complicidad de   su gobierno al más alto nivel y no sólo tres empleados de menor jerarquía, que son los únicos detenidos hasta ahora.

El 1 de septiembre, cuando Peña Nieto rinda su tercer informe de gobierno, los que no fueron invitados también estarán ahí presentes como una losa sobre su ominosa y acicalada figura: todas las víctimas de la corrupción y los crímenes de su gobierno.  Apenas van tres años y faltan tres más.

Jul 202015
 

hqdefaultFoto. Facebook.

José A. Rojo/Río Doce.

Badiraguato es un municipio de los más pobres del país, conocido mundialmente por su mariguana y amapola. Es un lugar de muchos votos para el PRI, en donde la alternancia no ha llegado, ni los verdaderos proyectos productivos que lo saquen de la pobreza. De vez en cuando llegan algunas despensas y bultos de láminas.

Según Héctor R. Olea, la toponimia de Badiraguato alude con todo acierto a un arroyo que brota en la sierra de Surutato, pasa en forma caudalosa por la villa de Badiraguato y, después, en las estribaciones de la sierranía se unía frente al pueblo de Alicama al río Humaya.

Su jefe y guía inicial, el coronel don Eduardo Fernández, hombre cabal, ranchero honrado y digno, de Santiago de los Caballeros, fue ejemplo para todos. Se forjaron en su espíritu. Él los enseño a ser hombres. A darlo todo a cambio de nada.

Los jóvenes que integraban el regimiento de los “Carabineros de Santiago” envejecieron. Muchos murieron: unos en el campo de honor; otros al calor del hogar. Casi todos olvidados por el gobierno al que ayudaron a formar. Los pocos sobrevivientes trataron de adaptarse a la nueva situación. ¿Lograron hacerlo? No lo creemos. La mayoría quedó absolutamente desamparada, débil, deshecha, sin raíces y sin esperanza. Así empieza el libro de mi maestro de literatura, Carlos Manuel Aguirre, Los Carabineros de Santiago.

Los logros de la Revolución Mexicana no llegaron a Badiraguato, los carabineros de Santiago murieron en la pobreza y en el olvido; pero llegaron los chinos, y con ellos la amapola.

La Operación Cóndor fue una campaña contra el narcotráfico que se desarrolló en las décadas de los 70 y 80 del siglo pasado en los Estados de Sinaloa, Durango y Chihuahua. Se pretendía destruir las plantaciones de mariguana en alrededor de 70 mil kilómetros cuadrados. En esta demarcación se producía 70 por ciento de las drogas que se originaban en el país. Con ello se mermaría el poderío de los grupos de la delincuencia organizada.

Quienes participaron en la operación fueron casi 20 mil efectivos del Ejército Mexicano, de la Fuerza Naval y de la Procuraduría General de la República (PGR). Al frente del operativo estaban el comandante de la PGR, Carlos Aguilar Garza, y los generales Ricardo Cervantes García y José Hernández Toledo.

Sus acciones contribuyeron a que los campesinos que ya vivían de la siembra de drogas huyeran de la región serrana hacia las ciudades. Esto provocó que, si bien se mermó la presencia de sembradores en la sierra, se acrecentara la violencia en las ciudades de Sinaloa y Durango.

El objetivo de la Operación Cóndor de disminuir el poderío de los grupos de narcotraficantes no se logró, sino todo lo contrario; ahora son más poderosos que antes. El fracaso fue contundente. La pobreza y la marginación de los pobladores de Badiraguato sigue. La cosecha de votos para el PRI, también.

En estos días el nombre de Badiraguato vuelve a estar en la prensa nacional e internacional, el periódico El País habla de este terruño. La posibilidad de que los gobiernos del PRI volteen la mirada a Badiraguato no es posible, prefieren los viajes a Europa, el oropel es primero.

Enrique Peña Nieto y su equipo prefieren comprar helicópteros y material bélico a los franceses para combatir, según ellos, la violencia en la sierra. Los proyectos productivos no son prioritarios. La pobreza sigue.

Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), Badiraguato integra el grupo de los 200 municipios con la miseria más alta en México. La tercera parte de sus 35 mil habitantes padecen crisis alimentaria. Con la situación que se avecina con el famoso Presupuesto Cero y la eliminación de 246 programas sociales, nada bueno se augura para Badiraguato. La cosecha de pobres seguirá y la de votos del PRI, también.

¿Dónde estás Alfonso G. Calderón?

May 042015
 

reelección

Quizás fue en 1986, el año de la verdadera pelea del siglo —de aquel siglo XX— Labastida vs Clouthier. No Pacquiao vs Mayweather. Antes de la caída del sistema, antes de Salinas, del IFE. En un país donde la democracia siempre es un circo: el hombre que ya murió pero él no lo sabe, la mujer barbada, el bebe-saurio…

56 niños y niñas eligieron a su Jefe de Grupo a mano alzada, nada de voto secreto, por unanimidad. Juanito, el electo, no llegó ni al receso, los adultos se encargaron de destituirlo. ¿Por qué? Todo había sido legítimo, legal. Gabriel, la memoria del grupo “C” de aquella elección del siglo pasado, dice que dijeron: “Juanito no es apto para eso” y de inmediato ordenaron repetir el proceso, impidiendo siquiera registrarlo de nuevo como candidato. Las manos ya no se levantaron con algarabía; pero se votó seriamente a favor de Óscar.

Ninguno de los votantes, aun con menos de 15 años, era ajeno a entender que se trataba de una jugarreta proponer a Juanito para Jefe de Grupo. La travesura es por definición maligna, y con ella nos burlábamos del sistema de elección, de lo aparentemente fácil que es burlar a la democracia. Y sobre todo reíamos como locos. Imponíamos al cuate, al amigo, en el puesto más alto, uno con quien pudiera seguir la fiesta de poner espinas en los asientos, esconder mochilas, mirar con lascivia a la maestra de historia. Aunque en nada de eso tuviera injerencia el Jefe de Grupo. Igual todo podría revertirse, y Juanito ya electo se convertiría en un Jefe de Grupo de respeto, apegado a las reglas escolares, un corrector de tantas faltas.

Ese fue el primer encuentro de una generación con la democracia. Con adultos que tampoco sabían lo que hacían, que crecieron en un régimen de partido único, en sindicatos de líderes eternos, para los que era fácil declarar nula la elección aun cuando cumplía con las reglas.

Treinta años después el país sigue siendo el mismo, aun cuando muestra cambios impresionantes. Aquellos niños y niñas de los 80 hoy votan, aquella clase política de los 80 aún está empoderada. No hace falta ser experto en teoría política para comprender lo que sucede en la ciudad que habitamos, en el país al que cubrimos impuestos, tan simple como mirar atrás y adelante.

El cuento de los 80 no es tan viejo como parece, no es una decrepitud. Al contrario. Explicaba perfectamente lo que ocurría en aquel país. No se sabía cómo reaccionar ante una votación contundente, ante alguien contrario al status quo. Guardadas todas las proporciones, lo ocurrido en el salón “C” de la ETI se replicó un par de años a lo ocurrido en el país, el sistema no estaba apto para asimilar que ganara alguien diferente al ya determinado por el mismo sistema. Por eso 1988, por eso la caída del sistema. Ahí, justo ahí, está el cambio sustancial en el sistema: unos años después podía asimilar la derrota de los pre-determinados.

Una de las modificaciones básicas a un sistema político es que los triunfadores en un proceso de elección no estén determinados con antelación. Es condición indispensable que no esté determinado el triunfador. [Lo ocurrido en aquel salón de la secundaria era en sí mismo una anomalía] Parece una explicación para aquellos muchachitos de la secundaria técnica de Culiacán de 1985-1986, pero no lo es. Sigue siendo totalmente válida.

No hay mejor manera de entender que regresar a lo básico. En el Reino Unido no se pelearon en balde casi mil años para llegar a la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes. En México hace menos de 100 años todavía se enfundaban pistolas en la cintura y se agarraban a balazos dentro del Congreso. Peor incluso, se le cortaba la lengua —literal— a quien dijera lo que pensaba. Belisario Domínguez no es el nombre de una medalla que se cuelga en el cuello de alguien en el Congreso de la Unión, es el nombre de quien en sus discursos mostró la valentía de la oposición.

Hace 50 años se asesinaba un gobernador, como a Rodolfo Loaiza, de Sinaloa, en la lucha por el poder.

Poner la reelección de legisladores y alcaldes es en sí mismo anacrónico, retrógrado. Que en Sinaloa se abra un debate en ese sentido es ruido. En la teoría de la comunicación el ruido es, como su definición, lo que impide escuchar con claridad lo importante.

El Congreso de Sinaloa, como los otros del país, ni siquiera tiene en discusión la reelección de legisladores y alcaldes —es una aprobación federal y en los estados solo será de trámite—, la verdadera discusión como muchas veces está en otro lado. En el caso de Sinaloa está en las fechas del recorte de los periodos de los próximos legisladores, alcaldes y gobernador —lo que ya hicieron, antes, estados como Michoacán—. Pero eso a los ciudadanos qué nos importa.

Lo políticamente correcto dice: hay que seguir el patrón de criticar a la clase política de corrupta y provocadora de todos los males. Ellos, los políticos —dice ese discurso— son los culpables de que la luz y el agua estén caras, de que el sueldo no me alcance. Pero esa es siempre la posición fácil, cómoda, la que nunca queda mal con nadie, pero la que al mismo tiempo no tiene madre. Es decir, nace de nadie.

No hay caminos fáciles ni pavimentados en este tema. Pero sí queda claro que el tema de la reelección no es el tema, sino la vigilancia del actuar de los alcaldes y legisladores; luego, si quieren repetir, que se sometan a la ratificación de los ciudadanos. Si para esa reelección le tienen que vender el alma al diablo, que se la vendan. Pero al diablo que en cada distrito existe, no al diablo de siempre(PUNTO)

Feb 032015
 

 

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Para Jack Hawksmoor, que no existe, pero es real.

 

Río Doce.- Eso de vivir todos juntos hechos bola, organizados o desorganizados, en casas contiguas, con lugares comunes y espacios privados, vías de comunicación y otro tipo de servicios, con el propósito de asegurar nuestra existencia y facilitar nuestra convivencia, tiene en este mundo desde que inventamos las ciudades, o sea, unos seis mil años.

 

Desde entonces hemos pasado por distintas etapas de desarrollo de los centros urbanos, ligados por lo general a los avances tecnológicos, el crecimiento cultural, la administración de los recursos, los conflictos políticos o la salud. Y en todo este tiempo, el eterno conflicto entre lo rural y lo urbano.

 

El tiempo ha destilado la personalidad o el carácter de muchas ciudades alrededor del mundo. Sus edificios, monumentos, belleza natural u otros atractivos, las definen frente al resto. La ciudad luz, la gran manzana, la ciudad de los palacios, le perla del Humaya, son nomenclaturas que damos a nuestros centros urbanos como títulos nobiliarios.

 

En el imaginario colectivo de los seres humanos, a veces nos hemos planteado la posibilidad de que las ciudades sean seres vivos en sí mismas. Incluso esta idea dio origen a la teoría del organicismo dentro de la sociología, la cual sostiene que la sociedad es un ente vital.

 

 

Como tales, es su vida la que caracteriza a sus habitantes. ¿Quiere conocer a los neoyorquinos, vieneses, parisinos o chilangos? Súbete al metro. Y antes de que pienses que en el extranjero sólo tiene vagones súper cómodos último modelo, déjame romper tu ilusión y confirmarte que no, también los hay viejos y pintarrajeados.

 

Pero el trajín cotidiano, aunque similar, tiene sus diferencias. En el DF los apretujones están a la orden del día, en Nueva York las prisas y las carreras parecen competencia olímpica, en Viena no metes el boleto a ninguna máquina porque confían en que no subirás sin pagar, mientras que en París apenas llegas a una estación cuando ya le sigue otra. Si la ciudad está viva, el sistema subterráneo de transporte son sus venas.

 

¿Pero qué pasa cuando la referencia de nuestras ciudades es la muerte? ¿Qué pasa cuando el paisaje urbano se convierte en una enorme escena del delito? Cuando la ciudad se llena de veladoras, flores y globos que señalan el punto donde cayó la víctima de un homicidio, se va poblando de fantasmas.

 

El pasado 19 de enero, el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y Justicia Penal A.C. dio a conocer el ranking 2013 de las cincuenta ciudades más violentas del mundo. Los trece primeros lugares los ocupan urbes latinoamericanas encabezadas por San Pedro Sula, Honduras. Del listado, diez puestos corresponden a ciudades mexicanas.

 

Acapulco ocupa el tercer lugar y Culiacán el vigésimo cuarto. La capital sinaloense se encuentra por debajo de Detroit (22 sitio), Cali (9) o Caracas (2) y por encima de Ciudad Juárez (27), Tijuana (45) o Cuernavaca (50). Si sólo consideramos las zonas urbanas de nuestro país, Culiacán es la segunda ciudad con más asesinatos con una tasa de 42.17 por cada cien mil habitantes. La buena noticia es que hace dos años estábamos en el décimo sexto lugar.

 

No creo que haya nada qué celebrar. Nuestras ciudades se convierten en territorios donde la lotería de la muerte te da boleto sin comprarlo. Aunque quienes hemos vivido en ellas sabemos que en Culiacán o Cuernavaca los homicidios no se dan en duelos del viejo oeste, a mediodía frente a Catedral o el Palacio de Cortés.

 

A veces pienso que la urbanización del asesinato sigue la geografía de la ciudad, se alimenta de sus desigualdades, vive en sus rincones marginados, le respira en la nuca a los vulnerables. Otras tantas pienso que sigue la ruta de la ira, los celos, la codicia. Pero también veo que la muerte es lodo en las suelas del dinero.

 

No toda la ciudad es un ataúd, pero tiene callejones creados por balaceras que nos encierran con la muerte. Genera espacios en pequeños momentos en los cuales el entorno urbano oprime y opera en nuestra contra. Son los lugares donde ocurren las historias del Malayerba.

 

¿Qué traza tendría Culiacán si nunca se hubieran borrado las siluetas de los muertos tirados en la calle? Morir en nuestras ciudades es cuestión de transitar por caminos cuyo riesgo proviene de nuestros pecados. ¿O no paisano?

Jan 192015
 

Petroleo

Río Doce/José Antonio Ríos Rojo

El drama de la entrega del petróleo mexicano, el que yace bajo territorio patrio, se inicia en los tiempos de José López Portillo y Jorge Díaz Serrano, pareja que se dio a la tarea de perforar pozos y abrir válvulas para poner los hidrocarburos a disposición de los vecinos del norte, a pesar de todas las advertencias que muchos hicieron, entre ellos el ingeniero Heberto Castillo.

La historia de los últimos años recoge esos esfuerzos por defender petróleo y gas, y también la complicidad de quienes no se opusieron a la extracción masiva de los hidrocarburos para exportarlos y afirmaban que “los bienes sirven para remediar los males” y por ello podíamos disponer del petróleo y el gas para sacar al país de la pobreza y “acostumbrarnos a la abundancia”, como decía López Portillo.

Para el gobierno de Miguel de la Madrid, expresaba Carlos Salinas de Gortari, el concepto de soberanía nacional como lo entendía la izquierda mexicana era obsoleto. La Constitución de 1917 era un conjunto de leyes y principios que obedecían a condiciones que regían la economía mundial a principios del siglo y no podía ser la misma que la que imperaba en su momento.

No se animaban a decirlo, pero lo sugerían: esa Constitución era obsoleta, había que cambiarla. Pero con Enrique Peña Nieto se animaron, tanto el PRI como el PAN, y cambiaron nuestra Constitución en su artículo 27, de tal manera hoy permite la entrada de compañías extranjeras petroleras a nuestro territorio, como en el Porfiriato.

Nuestra desgracia sigue aumentando. Nos enteramos por la prensa que el gobierno de Estados Unidos negocia la venta a México de petróleo de origen libio, aproximadamente 100 mil barriles de petróleo al día, del tipo crudo ligero. Lo paradójico es que siendo México un país productor de petróleo, ahora lo comprará a Estados Unidos, su principal cliente.

México está a punto de importar petróleo por primera vez en décadas, en un momento en que las exportaciones de crudo que realiza a Estados Unidos, su principal mercado, se redujeron a la mitad del nivel que tenía apenas hace diez años.

Actualmente México exporta 859 mil 166 barriles diarios de crudo en promedio. Esta cantidad es 44 por ciento de la registrada en 2005, cuando las ventas del crudo mexicano a aquel país fueron de un millón 920 mil 366 barriles diarios, en promedio.

México es el tercer proveedor de petróleo a Estados Unidos, después de Canadá y Arabia Saudita. Las exportaciones mexicanas al mercado estadounidense son principalmente de petróleo pesado, para ser refinado en aquel país, al que después se le compran derivados como gasolina y diesel.

Hoy PEMEX importa cuatro de cada diez litros de gasolina que consumimos en el país. Además del costo que representa, el hecho de importar gasolinas se traduce en que México esté financiando empleos e inversiones en el exterior, que podrían generarse internamente.

Mientras el gobierno mexicano se apresta a importar petróleo, ya no sólo gasolina, la caída del precio del crudo de exportación sigue a la baja, situándose ya entre 39 y 40 dólares por barril, aumentando cada día más los temores, pues casi un 40 por ciento del presupuesto federal procede de la venta de petróleo al extranjero.

Por lo tanto, ante el desplome del precio internacional del crudo, las finanzas tendrán que sufrir un ajuste.

Pero al gobierno de Peña Nieto no se le ocurre construir ni siquiera una refinería: en eso se parece mucho a los gobiernos del PAN. Japón que no tiene petróleo, tiene más refinerías que México. Mientras México tiene seis refinerías, EUA tiene 149.

Jan 152015
 

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Narcopolítica mexicana

Por: Aldo Fulcanelli

En México, el ascenso y caída de los grandes capos de la droga, se encuentra condicionado al acontecer político del momento. Como si se tratara de un ajedrez fríamente operado por una mano invisible, hay hechos que irremediablemente marcan los pactos entre el narco, y el poder en turno.

Como claro ejemplo esta la detención de Juan García Abrego en 1996, quien era considerado por muchos, el narcotraficante favorito del salinismo. El tío de este último, el legendario Juan Nepomuceno Guerra, habría fundado el otrora poderoso Cártel del Golfo (antes Cártel de Matamoros), cediendo la tutela de la organización delictiva a García Abrego, quien extendió sus lazos a todos los niveles del poder de modo exitoso.

La detención del poderoso capo, anunciada con bombo y platillo por el gobierno de Ernesto Zedillo, era una de las claras señales del distanciamiento de este con Carlos Salinas de Gortari, y la posible sucesión de un nuevo pacto con otro señor del narco; muy al estilo de “muera el rey viva el rey”.

Pero eso no es todo, en entrevista realizada por Carmen Aristegui para la cadena CNN, César Gutiérrez Priego, hijo del General Jesús Gutiérrez Rebollo (ex Zar Antinarco de nuestro país), revelaría que la detención de su padre, acusado de delitos contra la salud y acopio de armas por el gobierno, obedecía en realidad a un asunto muy oscuro. Según Gutiérrez Priego, su padre realizó tres operativos con el fin de capturar al narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, los cuales según las declaraciones, fallaron por la intromisión deliberada del entonces Secretario General de la Defensa Nacional Enrique Cervantes Aguirre, quien obstaculizó las acciones a través de subordinados de su entera confianza.

También, Gutiérrez Priego agregó en la reveladora entrevista, que el General Gutiérrez Rebollo investigaba los nexos del entonces Presidente de la República Ernesto Zedillo Ponce de León, con los narcotraficantes conocidos como los Amezcua Contreras. Por otra parte, el hijo del General también señalaría al Secretario de la Defensa Nacional, como el responsable de aletargar la entrega de 12 Millones de Dólares a la PGR, producto de un decomiso mayúsculo al narco. Tal sería el motor de la detención a Gutiérrez Rebollo, un ajuste de cuentas desde el más alto nivel de la política mexicana; según los declarantes.

Esta y otras acusaciones, llevan a muchos a suponer que muy probablemente el Capo Amado Carrillo Fuentes, fue el delincuente consentido del gobierno encabezado por Ernesto Zedillo, lo anterior, hasta la muerte del primero en circunstancias misteriosas el 4 de julio de 1997. El enigma de su deceso, parece arrancado de alguna novela Shakespereana, o quizás de una película de Martín Scorsese. Sometido a una larga cirugía que habría resultado fallida, los médicos participantes fueron asesinados violentamente; como un ejemplar ajuste de cuentas de la mafia. La muerte, le llego a Amado Carrillo Fuentes en el momento justo. Joven, millonario y exitoso, el inteligente líder del Cártel de Juárez, se fue de este mundo sin ser juzgado por ninguno de sus incontables delitos.
Otra señal innegable, resultó la fuga de Joaquín Guzmán Loera, alias “el Chapo”, en el año del 2001, y a muy poco tiempo de la victoria de Vicente Fox Quesada en las elecciones. Si el triunfo de Fox en las urnas resultó aplastante, la fuga del Chapo fue el Talón de Aquiles del sexenio, evidenciando los lazos de complicidad del gobierno con el poderoso señor del Cártel de Sinaloa.

Durante el lapso de 12 años, Joaquín Guzmán Loera fue el narco consentido de los gobiernos panistas, quienes inauguraron una supuesta lucha contra el crimen organizado, que tan solo en los últimos seis años; costó la vida a entre 70 y 100 mil personas. Sin embargo durante ese tiempo, prevalecieron las detenciones a gatilleros o personeros de otros cárteles, mientras el Chapo continuaba fortaleciéndose, ante la mirada atónita de la comunidad internacional.

La detención de Juan García Abrego, la rara muerte de Amado Carrillo, o la fuga del Chapo del penal, marcan el fin y el comienzo de viejos o nuevos acuerdos, y son señales claras de las relaciones que teje el narco con el poder, en sus más altos niveles. Como todo acuerdo que inicia, alguna vez llega a su fin, rompiéndose la cuerda por la parte más evidente; la detención o muerte de algún jefe poderoso del narco.

Pero hay que apuntar que en ese peligroso juego, existen delaciones, falta de acuerdos, traiciones y muerte, debiendo reconocer que a los jefes del narco les ha tocado bailar con la más fea. En una entrevista concedida por la fallecida abogada Silvia Raquenel Villanueva, (conocida por defender a importantes jefes del crimen organizado) a la periodista Denise Maerker, esta acusaría lacónicamente que los políticos son peores que los narcos, porque según sus propias palabras, “son los políticos lo que no saben cumplir acuerdos”. Dicha entrevista es fundamental para comprender como funciona la relación entre el narco, y el poder en turno.
A decir de la controversial abogada Raquenel Villanueva, el grave problema de la violencia desatada entre el gobierno y los narcos, era provocada por los políticos, quienes además de usar a los narcos en sus oscuros intereses, luego los traicionan exhibiendo su detención como un trofeo grotesco; así las cosas. Pero además, es por todos conocido, que antes de ser fatalmente ejecutada por un comando armado, Raquenel Villanueva sufrió otros varios atentados a su vida, y cuando algún periodista le preguntó ¿a quién atribuía los mismos?, ella contesto que se trataba del gobierno, y no del crimen organizado como algunos suponían. No debemos olvidar que la abogada tuvo la categoría de testigo protegido durante el proceso contra Juan García Abrego, además de haber sido la defensora de Carlos Reséndez Bertolucci; el cerebro financiero del Cártel de Golfo.

En lo general, y secundando lo dicho por la abogada Raquenel antes de su violento asesinato, los gobiernos han compartido las jugosas ganancias que el narco implica, pero además, cuando así le ha convenido, realiza la detención de los otrora aliados, en medio de un gran despliegue mediático y policial, solo para que la ciudadanía piense que se está trabajando. Sucedió con la detención de Caro Quintero, a quien se involucró en la muerte y tortura de Enrique Camarena Salazar, agente de la DEA, y de quien después se supo que fuera asesinado para acallar los inconfesables secretos que poseía, y que involucraban a funcionarios de México y Estados Unidos en oscuras operaciones. Si antes Caro Quintero se paseaba libremente por las calles de México sin ser molestado, luego el gobierno uso la captura para sacudirse el estiércol de encima, salvando el buen nombre ante los Estados Unidos por otra parte. Una cabeza exhibida en la picota es mejor que nada, y mejor aún una cabeza grande, como la de Caro Quintero.

A lo largo de nuestra historia, el narco y su estructura logística y material, ha sido utilizada para operaciones especiales, tal como lo consignan los servicios de inteligencia mexicanos y extranjeros. Luego de la muerte de Luis Donaldo Colosio, trascendería la presencia de importantes personeros del Cártel de Golfo dentro de las estructura de campaña, especialmente en el área de eventos especiales o finanzas, según se dice. A la muerte del sonorense la opinión pública supuso, luego de la siembra de una información tendenciosa, que el narco había ordenado la ejecución en Lomas Taurinas. Seguramente, si es que realmente existió participación del crimen organizado, esta se redujo a cuestiones ínfimas, pues como ha trascendido, la muerte de Luis Donaldo Colosio; fue operada desde las más altas esferas del poder.

En todo caso, la presencia de los narcos en sucesos de grave interés para el estado, ha sido más una cortina de humo que una realidad manifiesta. Un pretexto muchas veces para desviar la realidad de las cosas. Focalizar la atención en un hecho inexistente, es parte de una exitosa estrategia de la desinformación.

Pero el empoderamiento del narcotráfico en las estructuras de la política mexicana, data de muchos años atrás. El periodista Juan Alberto Cedillo, da cuenta de ello en su libro “Los Nazis en México”, donde pone al descubierto una red de contrabando muy bien estructurada, y operada por militares y políticos de muy altos vuelos. Según evidencias presentadas por el autor, durante la Segunda Guerra Mundial el General Francisco J. Aguilar encabezó el contrabando de drogas hacia los Estados Unidos. Pero el asunto se torna realmente apasionante al descubrir que dicho militar mexicano, trabajaba bajo las órdenes de poderosos agentes alemanes y japoneses, quienes utilizaban a México como un conducto muy preciado, para ir debilitando a los Estados Unidos por medio del tráfico de marihuana y opio. Aunque la información parece extraída de alguna película de espías, es tan cierta que los nombres y las pruebas están ahí a través de los años. El autor señala también a Gonzalo N. Santos, entonces gobernador de San Luis Potosí, y también a Donato Bravo Izquierdo, gobernador de Puebla, como parte fundamental de esa red de sabotaje y narcotráfico. Resulta curioso darse cuenta, que el origen de los grandes cárteles de la droga en nuestro país data de aquellos años, y que los que lo impulsaron fueron contrabandistas, políticos y militares que habían participado en la Revolución Mexicana, y que usaron su poder, contactos diplomáticos en el extranjero, para fortalecer esa red de corrupción.

Pero si alguien supo fortalecer esos lazos de unión, fue precisamente don Juan N. Guerra (1915-2001), poderoso fundador del Cártel de Matamoros, y el origen primordial del posterior Cártel del Golfo. Amigo de gobernadores, diputados y gente del medio artístico, era un honor compartir la mesa con él en su restaurante “Piedras Negras”, adonde se acercaban propios y extraños en busca de un consejo, o incluso gente necesitada de dinero a los que el poderoso capo ayudaba sin escatimar. Su fama de matón y hombre dadivoso, le convirtió en una leyenda en aquellos lares, donde ninguno podía ser candidato o emprender un proyecto grande, sin la bendición del “Dios padre” de la región, don Juan N. Guerra, cumplidor y cabal como pocos; según decían los entendidos. Así pues don Juan murió a los 86 años de edad, respetado, idolatrado y sin tocar baranda.

Se dice que en nuestro país el negocio de las drogas, arroja ganancias de entre 25 mil, y 50 mil millones de dólares al año. Dicho poder económico, convierte al narco en algo muy preciado, un motor económico que a su paso arrastra voluntades, y corrompe todo lo que toca. Es obvio que el éxito del narcotráfico en nuestro país y el resto del mundo, mucho le debe a los vínculos que ha sabido tejer con los hombres del poder; la estrategia ha sido financiarlos, corromperlos y hasta matarlos. Pero el poder en turno ha utilizado al narco a plenitud; primero como una mina de oro apetecible, y luego como un estandarte punitivo, cuando a los capos se les persigue y se les detiene, exhibiendo a los socios como seres inadaptados y crueles asesinos.

Hoy sabemos que ambos factores, el poder político y el narco, parecen emanar de la misma coladera. Unos y otros se necesitan para subsistir, porque como dijera Ismael “El Mayo” Zambada a Julio Scherer en aquella entrevista clandestina; “si me atrapan o me matan nada cambia”. Triste colofón de la realidad mexicana, donde la justicia es un propósito, y la ilegalidad una forma de vida.

Jan 022015
 

1. Cuando los indígenas del EZLN tomaron el palacio y la plaza principal de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, aquel 1 de enero de 1994, el presidente Carlos Salinas nos tenía pisado el cuello a la poca izquierda radical. Casi en tono de burla festejaba el alargamiento del pago de la deuda externa, la firma del TLC, la designación de Colosio como candidato presidencial y, de paso, contaba con alrededor de 100 diputados socialdemócratas del PRD. Salinas cantaba de alegría, aparecía cada minuto en TV, declaraba que México era país de primer mundo y su seleccionado sucesor continuaría con su política neoliberal y privatizadora. Hacíamos trabajo de oposición en las calles, pero obviamente el salinismo era el gran triunfador a fines de 1993.

2. De pronto los medios de información dan la gigantesca noticia nacional: “al amanecer 1994, cientos de indígenas armados tomaron San Cristóbal; declaran estar contra el gobierno, contra el TLC y llaman al pueblo de México a unirse y solidarizarse con su lucha”. Yo antes de aplaudir emocionado de alegría, abordé el autobús y me trasladé a San Cristóbal para saber y conocer de cerca lo sucedido. Desde ese día estuve presente el todas las reuniones amplias convocadas por el EZLN en Chiapas, así como en otras que se organizaron alrededor del levantamiento zapatista en la República. Estuve en Aguascalientes, la Catedral, San Andrés, Oventic, la Caravana de la Tierra, Los Caracoles, en 2005 en Ocosingo y parte de la Otra Campaña de 2006.

3. Muchos pensábamos que después del estallido de la lucha del EZLN otras guerrillas (habían unas diez en el país) se unirían a las batallas de los indígenas chiapanecos y que las grandes movilizaciones en el DF avanzarían también por el mismo camino. Incluso el salinismo había puesto al ejército en vigilancia en varios estados de la República y recorría todas las torres eléctricas y demás. La burguesía gobernante se movió decretando a los 12 días el fin de los bombardeos, se abrió totalmente los diálogos, se repartió mucho dinero a los medios de información, intensificó su trabajo internacional y abrió las puertas al gobierno de EEUU para intervenir en caso necesario.

4. ¿Qué ha pasado después, sobre todo de aquella entusiasta y masiva Caravana de Chiapas-DF en 2001 y la negativa del gobierno –del PRI, PAN, PRD- a reconocer los acuerdos de San Andrés en beneficio de los indígenas? Yo he argumentado siempre que no hubo ninguna traición de líderes del EZLN, ningún entendimiento con la burguesía con el panismo o el priísmo, ninguna falta de decisión por cobardía. Lo que hubo fue un fortalecimiento de la estructura del gobierno y el ejército y, al mismo tiempo, un debilitamiento de los grupos de oposición radical y un mayor acomodo de los partidos con el Estado. Paralelo a ello los medios de información acentuaron su apoyo al gobierno al mismo tiempo que desprestigiaban a los zapatistas.

5. No olvido que en los noventas Marcos llegó a plantear un interrogante que yo entendí así: “¿Qué somos el EZLN? No somos un partido legal como el PRD ni tampoco una guerrilla clandestina como el EPR; ¿Qué somos entonces?” A mí me pareció muy inteligente porque era un planteamiento de definición que casi nunca hacen los luchadores sociales a partir de conocer al enemigo, a los amigos y a uno mismo. Obviamente no se trataba de hacer, hacer y hacer sin ton ni son, porque sin darse cuenta se puede estar fortaleciendo al enemigo. ¿Qué hacer cuando nuestro enemigo controla la política, la economía, a los medios y nosotros no contamos con el apoyo real del pueblo y muchas veces sin su solidaridad?

6. El EZLN y sus dirigentes continúan en la selva creando ideas como Los caracoles y avanzando con lentitud hacia otras zonas. No ha dejado el EZLN de estar presente entre miles de jóvenes zapatistas que lo consideran la única organización de izquierda o una de las dos o tres existentes en el país. Sin embargo la clase gobernante –después de la Caravana de 2001- no la tiene pendiente porque la considera arrinconada en un pequeño sector de Chiapas tratando de conservar las tierras de sus militantes. Pero esto no es extraño porque -con excepción de las luchas de la CNTE y la irrupción de las protestas contra los 43 estudiantes desaparecidos en los últimos tres meses- podría decirse que la burguesía controla

7. No tengo duda en la enorme honestidad y valentía de los compañeros dirigentes e integrantes del EZLN y de la CNTE; con sus planteamientos en sus luchas a través de décadas han demostrado ser consecuentes batalladores contra el capitalismo. Aunque aún no hayan logrado derrotar a la burguesía gobernante, han ayudado mucho a desarrollar la conciencia de clase de los de abajo. Sin embargo todavía hay que pensar y actuar con la mayor inteligencia contra esta clase social burguesa que lleva más de 500 años aplastándonos. Aunque no soy un adherente al EZLN ni un afiliado a partido político alguno, no puedo dejar de reconocer que los luchadores sociales anticapitalistas son lo mejor que tenemos en México.

Dec 162014
 

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LORENA: BLANCO DE FRANCOTIRADORES
(La guerra sucia del PAN)
Por: Isidoro Armendáriz/Ex Presidente del PRI

En las salas y pasillos de las catacumbas, desde hace meses, en retahíla, se trama por parte del PAN un plan de acción inspirado en el monumento a la infamia, cuyos autores intelectuales usan máscaras transparentes moviendo a sus titiriteros y/o titiriteras para que con índice de fuego de ardientes mentiras señalen y cuestionen actos públicos y privados de Lorena Martínez con el singular y perverso propósito de descarrilar su candidatura al gobierno en la justa electoral 2016.

Pareciera que se está  dando una confabulación en la oscuridad entre algunos extraños mesiánicos  y algunos propios iluminados. Los extraños, léase los albiazules,  han medido muy bien la estatura de Lorena Martínez y con disparos a la cabeza y al corazón, con  saña política inaudita, pretenden acabar con su liderazgo y deteriorar su imagen ante la opinión pública; los propios insurrectos, los que hacen guerra sucia al interior, deben entender que la candidata o el candidato del PRI saldrá de decisiones multifactoriales y a estas alturas nadie puede decir que tiene el visto bueno del primer priista, el presidente de la República EPN. Las candidaturas no se llevan en la bolsa  ni en el bolsillo, se construyen. La candidata (o) del PRI será la (el) que tenga mayores fortalezas, sin duda.

Lorena es un cuadro súper calificado del PRI. Sus hechos y sus obras hablan por sí solas; no necesita aduladores  o incondicionales que ensalcen  su trayectoria. Tiene su vida comprometida con Aguascalientes y con los que menos tienen. Dentro del PRI, su trabajo, su institucionalidad y su apoyo permanente a candidatos durante más  de 20 años es evidente; Afuera, ha demostrado una actitud ciudadana generosa y prominente, respetuosa e incluyente que la connotan como un activo que habla y trabaja por todos los sectores sociales más allá de fobias,  credos y delirios ideológicos. Es por eso que sus posibles adversarios le temen, le persiguen y le pegan para sacarla de la ruta política  2016. Su indiscutible fortaleza provoca que unos la quieran matar lentamente por la espalda con alfileres; otros, contratan terroristas verbales para que la confronten y denigren y algunos, desde su madriguera, perfectamente identificados, suministran información, municiones y veneno.

En este momento Lorena Martínez constituye el blanco de disparos activados por gavilleros (as) profesionales, le pegan porque le temen y porque sigue arriba en las encuestas. Sin duda, los que atacan, ahora, serán los mismos que, pasadas las elecciones de 2015, irán con todo y contra todo lo que ha hecho el gobernador, pues en una mezcla de intereses plurales, incluyendo a sesudo priistas, abrirán fuego contra la administración  de Carlos Lozano y sus funcionarios, utilizando la guerra sucia como método político para la descalificación y el aniquilamiento. Personajes del PAN quieren conquistar la gubernatura por cualquier medio, incluyendo la violencia física y psicológica. Se precipitan a quemar sus naves.

(La dirigencia del PRI representa liderazgos jóvenes que  esperan una oportunidad para consolidarse, los cuales probaran en los hechos su capacidad para  dirigir, diseñar y operar programas exitosos y ganar elecciones en consecuencia. Recordemos que la principal función de un partido grande, fuerte y vigente, como el PRI, es la de administrar sentimientos, implementar movimientos tácticos, arropar a su militancia y por supuesto sacar buenos candidatos).

(Los líderes del PRI y sus representantes populares tienen como deber la defensa y protección  de sus militantes y dirigentes ante las provocaciones internas como externas, independientemente de la expresión política a la que pertenezcan. También los militantes, en correspondencia deben apoyar el trabajo de la dirigencia. Esto genera confianza y unidad monolítica del PRI).

Al carecer de elementos legales, administrativos y técnicos para  cuestionar la excelente obra física y social de la gestión municipal de Lorena Martínez, los (as) caballeros (as) templarios (as) del PAN decidieron utilizar el recurso mediático y el escándalo político para desprestigiar a la prospecta más fuerte del PRI a la gubernatura.  Hasta el momento esa expresión del PAN no  ha encontrado elementos sólidos en sus denuncias contra la ex alcaldesa:

Primero abrieron fuego con los temas Línea Verde, foto radar, nuevo  panteón municipal, mercados, nómina, obra pública, agua, seguridad pública, Feria de San Marcos,  licencias y autorizaciones de desarrollo urbano, tele matica, helicóptero; sin embargo, el equipo de la alcaldesa  LM en cada tópico demostró, con papeles y pruebas en mano, el comportamiento transparente y honesto de la administración en cuestión.

Más aún, el dictamen de la cuenta pública con muy pocas observaciones fue aprobado por el H. Congreso del Estado, a pesar de que el último año de la administración de LM manejo un presupuesto superior a los 3 mil millones de pesos el Órgano Superior de Fiscalización solo observo 8 millones, de los cuales de inmediato se comprobaron más de 4 millones con fotografías y actas de conclusión de obras y los otros, poco más de 3 millones, están en proceso de solvatación sin dificultad alguna.

Al quedarse sin elementos ni recursos para seguir atacando el proyecto político de LM, una legión del PAN diseñó la estrategia burda y falaz contra la Fundación Mama Cuca, inventó la Casa Blanca y falseó la información de la empresa Licores Alameda. Una vez más ante los medios de comunicación  se hicieron las aclaraciones documentales que dejaron a salvo la imagen de la familia Martínez, no obstante las mentiras e  infundios político-electorales de los adversarios gratuitos-

¿En qué otras mentiras y actitudes malsanas  estarán  pensando el ala golpeadora del PAN para afectar el proyecto político de Lorena? ¿Serán capaces, una vez más, de lanzar acusaciones y estiércol a la Procuradora Federal del Consumidor, tan solo para  menguar su probable candidatura? ¿Qué no se dan cuenta que entre más le peguen sus atacantes decrecen moralmente? ¿Nuevamente estructurarán sus ataques con información inventada y manipulada? El ala francotiradora del PAN, como siempre, seguirá con su infantilismo político, sus métodos primitivos  y sus prácticas mercenarias.
14 de diciembre de 2014

Dec 012014
 

Cirugía

Sucedió en Guadalajara. Una mujer en medio del dolor y la angustia interpone una denuncia judicial en contra de Miriam Yukie G. P., por usurpación de funciones públicas o de profesión, uso indebido de uniformes e insignias, y lesiones.

Y es que Miriam Yukie se ostentaba como egresada de la carrera de medicina de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), donde supuestamente había estudiado para realizar las delicadas tareas de un cirujano plástico.

Se había hecho de una buena cantidad de títulos y diplomas y estos documentos decoraban los muros de su consultorio, además de convencer a sus clientes interesados en mejorar su apariencia física.

Sin embargo, no era suficiente, había que saber de lo que se trata la especialidad médica para no cometer errores, lo que finalmente sucedió y vinieron los problemas. La mujer fue denunciada y encontrada culpable; pasó 12 años 4 meses en el Penal Femenil de Puente Grande.

La historia es una de tantas que se encuentran en la larga lista de fraudes contra quienes buscan auxilio rápido y milagroso a sus problemas físicos, reales o infundados. Su oferta era larga, “bajar de peso y medidas, desvanecimiento de arrugas, aumento de senos, glúteos, piernas y demás puntos deseables”. Todo además a precios de ganga. No le faltaban clientes, no sólo en Guadalajara sino también en Tequila, Mascota, Talpa…. La empresa iba viento en popa, hasta que los pacientes sometidos a sus intervenciones empezaron a sentirse mal, incluso a ser atendidos de urgencia.

Un ejemplo fue la mujer que interpuso la denuncia: perdió las glándulas mamarias producto de las sustancias químicas aplicadas sin conocimiento de causa. Cuando se supo de este caso fueron más pacientes a interponer denuncias ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de Jalisco (PGJEJ), hasta llegar a más de 70 causas abiertas. Su caso y el de las pacientes se volvió un asunto de gran interés mediático, incluso la señora alcanzó en ellos el mote de “la matabellas”.

No todos los casos procedieron, pero si 33 de ellos contaron con elementos suficientes para proceder judicialmente. Así, el 12 de abril de 2002 fue detenida e ingresó en prisión. Tiempo después salió bajo fianza con la obligación de presentarse periódicamente a firmar ante el juez. Pero cometió un error. En dos ocasiones no asistió al juzgado y en una no llegó a una diligencia. Y el juez decidió entonces confinarla en un hotel para evitar su fuga.

El 24 de julio de 2002 la PGJEJ la acusó por los delitos contra la salud en su modalidad de prescripción de medicamentos sin autorización, por lo que fue consignada. Pasaría prácticamente una década antes de que llegara una sentencia. Y ésta fue el 19 de agosto de 2011, con una condena de 18 años de prisión. Su defensa apeló y el Supremo Tribunal de Justicia redujo la sentencia a 12 años 4 meses, además del pago de más de medio millón de pesos a cinco de las víctimas. Se le liberó el pasado 24 de noviembre.

La historia de la usurpación de profesiones no es nueva y existen una gran cantidad de títulos y cédulas profesionales apócrifos en consultorios y despachos o han sido presentados para alcanzar un trabajo. Lo más demandados, según la Secretaría de Educación Pública (SEP), son los de bachiller, médico, enfermera y abogado.

Hay tolerancia ante la emisión de estos títulos en internet incluso en la defeña Plaza de Santo Domingo, a unos pasos de las oficinas centrales de la SEP, donde durante muchos años se han expedido este tipo de títulos con absoluta discrecionalidad por unos miles de pesos.

La UAS misma sufrió un rumor por la emisión de títulos sin sustento académico, producto de que unos vivillos habían encontrado un nicho para hacer su agosto y esto coincidió con la decisión de las autoridades universitarias de poner orden administrativo automatizando los procesos de calificación y titulación.

Si la señora se ostentaba como egresada de la UAS, probablemente lo haya conseguido en Sinaloa o en la red de internet. Solo ella lo sabe.

El caso de “la matabellas” es un alerta que no hay que olvidar, tanto para los consumidores de tratamientos de belleza, los que compran y utilizan estos títulos, así como para las instituciones académicas qué están obligadas a estrechar los mecanismos de control en titulaciones.

Nov 172014
 

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Río Doce.- Sacó el teléfono celular del bolsillo del pantalón y marcó. Contestaron rápido y él dijo vengan por mí. Dio la dirección y colgó. Tenía tres heridas de bala y un balbuceo briago, aunque ese día no había pisteado. Eran las perforaciones de las que emanaba sangre, su debilidad, esa postración paralizante, esa despedida que empieza y que uno no quiere terminar. Y entonces dijo no quiero morir. Y se desmayó.

El ulular avisó que la ambulancia de la Cruz Roja estaba cerca. Bajaron los paramédicos. Una revisión rápida: no podían perder tiempo, era evidente que ese hombre estaba en peligro de muerte y que había que trasladarlo velozmente a un hospital. Camilla, curaciones frugales, pa arriba y de nuevo el uiui de la vagoneta rojiblanca.

Pasó su infancia con su padre y su hermano. El papá tenía una cantina y ambos meseraban. Ahí convivieron con teporochos y putas. Pero ellos tranquilos, sin broncas, respetuosos de los demás y cuidando el negocio. Creció y ya de adolescente se le vio con otros jóvenes en el barrio. Llegaba él y detrás esos acompañantes. Compró un carro pero no era de lujo. Tenía para sus fiestas que casi siempre terminaban en amanecidas y borracheras, con la tambora a un lado.

Vinieron las desavenencias con sus progenitores: que no andes de vago, deberías ponerte a estudiar, deja esos vicios del cigarro y de andar pisteando, con esas fachas pareces delincuente. Ese bla bla bla que le taladraba y hacía que saliera de su casa en medio de una explosión de gritos y madres. Levantaba tanto la voz que los vecinos le temían y ese niño de ocho lo mirara con pavor.

Él lo vio y le dijo fuerte. Qué, me tienes miedo. El niño solo lo miró. Se le llenaron los ojos de lágrimas y dio dos pasos atrás. Él se marchó de ahí expidiendo humos y mentándosela a toda la vecindad. Días después vio al mismo niño y le dijo que no le tuviera miedo: sacó uno de veinte pesos y se lo dio, y así lo hizo cada que se lo topaba: veinte, cincuenta pesos. Y el niño encantado.

Se le vio embriagándose solo, bajo un frondoso árbol que está en la esquina del barrio. Luego llegaron los de su clica y protagonizó una plática cerrada, como si diera instrucciones. Al rato lo dejaron solo. Dos días después hombres armados llegaron en un carro y le dispararon a corta distancia. Pum pum pum.

Los vecinos salieron. Estaba tirado en un rincón del vecindario, sangrando. Fue la Cruz Roja por él y lo llevaron a un hospital. La operación fue un éxito, dijo el médico cuando salió y la mirada de los familiares y amigos se iluminó. Algo pasó que truncó su recuperación: ya no despertó. Por qué, preguntaba la familia. Si cuando estaba herido dijo no me quiero morir. Por qué.

Nov 102014
 

altares

Altares y sotanos/Ismael Bojorquez/Río Doce

Todavía no había certeza sobre el destino final de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos en Guerrero, cuando el gobierno federal propuso a los partidos políticos firmar lo que llama un “Pacto por la seguridad”.

Profundamente torpe en el manejo de la crisis que provocaron los hechos de septiembre en Iguala, el gobierno se vio peor.

Para incentivar ánimos conciliatorios en medio de la mierda que volaba en todas direcciones como impulsada por ventiladores gigantes, el gobierno federal filtró una relación de ocho diputados locales de Morelos, presuntamente ligados a los grupos delincuenciales de la región, donde hay un legislador petista, dos o tres priistas y un panista. Con ello se advertía la urgencia de poner un alto a la narcopolítica. Así de fácil. Como si tratara de dibujar la o.

Mientras, los 43 desaparecidos seguían en el limbo, ni vivos ni muertos, y hasta la fecha. La ira y las marchas en ascenso, extendiéndose de Guerrero a todo el país, creciendo todos los días, incubando una mezcla de rabia e impotencia explosivas cuyo destino no es posible prever. Aun así, el presidente Enrique Peña Nieto viaja a China porque era “de la mayor importancia”. Más importantes, se infiere, que los 43 estudiantes normalistas.

Un pacto por la seguridad emanado de esta crisis supondría acuerdos para combatir la narcopolítica. Ese sería el “espíritu”. Si se avanza en esta dirección, sería bueno que la Secretaría de Gobernación filtrara sus informes “confidenciales” sobre la clase política, estado por estado. No a conveniencia, como lo hizo en Morelos, sino como parte de un compromiso inicial. Pero no hay que esperar tanto, pues esgrimiría una “razón de estado”. Pero bien se podrían ventilar averiguaciones previas relacionadas con personajes de la política investigados bajo la presunción de que son parte, en mayor o menor grado, de la delincuencia organizada.

No lo harán por una premisa elemental: el Gobierno tendría que desmantelar cabildos, congresos locales, estructuras administrativas en municipios y gobiernos estatales, parte de la Cámara de Diputados, una parte del Senado de la República y algunas dependencias federales.

Y si fuera auténtica la iniciativa se estarían fraguando desde ya varios procesos de desafuero contra legisladores de todos los niveles, gobernadores y alcaldes. A menos que se admita que Gobernación ha vivido en la baba todos estos años.

Sería el PRI, sin duda, el partido más evidenciado, porque fue bajo su régimen que se inventó, desde hace décadas, lo que Leonardo Sciascia llamó de algún modo el “Estado criminal” y que el maestro Federico Campbell recuperó de manera magistral en algunos de sus ensayos.

Los panistas, perredistas, petistas… no hicieron más que cachar oportunistamente los réditos de esa complicidad entre delincuencia y Gobierno. Para eso sirvió la alternancia en México, para democratizar los frutos de la corrupción. Por eso el mierdero que vuela y salpica lo que encuentra a su paso, sin que nadie quede a salvo.

Un ejemplo claro, vivo, de esto, es Sinaloa. Juan Millán Lizárraga, por ejemplo, fue el que metió a Jesús Vizcarra Calderón a la política. Se incorporó a su campaña por la gubernatura en 1999, con recursos económicos y logísticos. Todo el mundo sabía que Vizcarra había sido pariente del narcotraficante Inés Calderón —asesinado en 1988—, se decía desde entonces que se había quedado con parte de su fortuna y que el crecimiento abrupto de su empresa ganadera era producto del dinero que provenía del narcotráfico.

Pero el rosarense no reparó en estos antecedentes y en 2003, en pago a sus favores, lo hizo candidato a diputado federal por el Distrito V. Así, Vizcarra empezaría a “lavar” su imagen con pretensiones futuras. En ese mismo proceso federal, Millán hizo candidato por el Distrito VII a otro personaje vinculado al narcotráfico: Óscar Félix Ochoa. Se sabría después que la casa de campaña que utilizó Félix Ochoa pertenecía a un viejo narcotraficante, pues fue utilizada por sicarios de los hermanos Beltrán Leyva para emboscar y asesinar a siete policías federales. Meses después de ese hecho, tres hermanos (dos absueltos) de Félix Ochoa fueron detenidos con armas y cocaína en Culiacán.

Eso, sin embargo, no fue problema para que él y sus huestes se integraran a la campaña del candidato del “cambio” en 2010, Mario López Valdez. Y que una vez en el Gobierno, Malova lo nombrara como subsecretario de Agricultura. Postulado por una coalición, ninguno de los partidos que la conformaron (PAN, PRD, PT y Convergencia) puso trabas a la integración del grupo del Valle de San Lorenzo a la campaña, a pesar de sus históricos vínculos con el cártel de Sinaloa.

Bola y cadena
EN SAN LORENZO OPERABA y fue asesinado Manuel Torres Félix, hermano de Javier Torres, el JT, cuñado de este personaje. En esa misma zona operaba y fue detenido Jonathan Salas Avilés, el Fantasma. Parte de la misma región es ahora campo fértil para las actividades de Dámaso López Núñez, uno de los herederos del imperio de Joaquín Guzmán, el Chapo. Y que en esa zona manda el narco se demostró cuando, en las elecciones estatales intermedias, Óscar Félix compite y gana, ahora de nuevo por el PRI, la diputación local por el distrito XIV.

Sentido contrario
SERÁ INTERESANTE VER CÓMO EVOLUCIONA, si ocurre, dicho pacto; si habrá suelo parejo o solo se perseguirá a los políticos ligados a los cárteles más violentos y a sus derivados. Porque si hay tabla rasa, el priismo de Sinaloa tendrá que ser desmantelado.

Humo negro
TAMBIÉN HAY QUE VER QUÉ hacen el PRD y el PAN locales en este nuevo escenario; si se firma el pacto por la seguridad, qué medidas tomarán al interior de la coalición que llevó al poder a Mario López Valdez. Sobre todo, si en esta vorágine de acusaciones de todos contra todos, sale a relucir información desde las esferas federales que, hasta ahora, se han mantenido en el secreto.

Nov 102014
 

meth_lab

Javier Valdez/Río Doce.- Llegó con la cheroki negra, monstruosa, llena de accesorios brillantes y llantas adultas, que su prima se la comió con la mirada: se acercó, traía la baba en las comisuras y un asomo líquido en los extremos de los ojos, se relamió con un temblor ansioso y dijo: esta camioneta va a ser mía y muy pronto. Él sonrió, como asintiendo, pero no emitió sonidos.

Era el fruto de uno de sus jales recientes. Mandar chiva allende las fronteras y más acá le había redituado bien y quería seguir en ese camino de la heroína y los paquetes de dólares que se embolsaba. Bien parecido, alto, atlético, con esa barba que parecía tatuada y esa voz de locutor de la enedobleú. Seductor posgraduado. Así se ganaba a las aeromozas, esculcaba con sus músculos y extremidades en sus orificios siempre oscuros y febriles y nocturnos, y las convencía de que llevaran esas pequeñas bolsitas con contenido viscoso.

Tú eres mi reina. Yo seré tu príncipe y también tu esclavo. Y pum. Caían.

Semanas después de adquirir a la negra, como llamaba a su cheroki, buscó a su prima. Ella tenía una casa cerca del pueblo, en otra comunidad. Él le dijo primita, préstame tu casa o réntamela o como quieras. En ocasiones se me hace muy tarde y no alcanzo a llegar, y me gustaría tener una casita para quedarme a dormir de vez en cuando. Claro, te la presto con mucho gusto.

Él se ausentó por meses y ella se preguntó por qué no habrá venido. Tomó el duplicado que tenía para imprevistos y se fue a ver qué pasaba. Tocó y tocó. Nadie. Los vecinos la veían con recelo. Saludaron a secas. A ella le incomodó. Abrió y la recibió un hachazo de olores: alcohol, acetona y otros químicos en baldes, tambos, plásticos. Ah cabrón. Tomó el cel y le llamó al primo. Primo, estoy en la casa, la que te presté. Qué está pasando.

El hombre se apuró a decirle no te preocupes. Nos vemos en los mariscos de don Chano en media hora y ahí platicamos. Oquei. Se vieron y él le soltó con una rapidez más que sospechosa: ya está todo arreglado y limpio, sin pedos, sin broncas, tú no te apures por nada y aquí están las llaves de la camioneta, me la pagas a cómo puedas. Yo invito el aguachile.

Ella sintió cómo se le instaló el sol de invierno en el rostro y agarró las llaves antes de que otra cosa pasara. La casa estaba de nuevo habitable y podía disponer de ella cuando quisiera. Acordaron cinco mil mensuales y en ocasiones bi o trimensuales. Ella se pasea en su cherocona: ambas lucen altivas y soberbias. El primo había dejado huérfanas a las aeromozas y se dedicaba ahora a cocinar cristal.

De vez en cuando la prima lo busca para avisarle que no podrá pagar el abono. Él contesta no hay pedo primita. No me pagues esta vez y ve y hermoséate, aunque ya sé que no te hace falta. Cómprate algo. Lo que sea.