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Sep 212016
 

13557759_864904626949501_4490886989040747543_nLos Mochis, Sinaloa.- Rastreadoras encuentran la sexta osamenta en junio

Río Doce/ismael Bojorquez.- Hace dos semanas, Enrique Ochoa Reza, el recién ungido dirigente nacional del PRI, por el presidente Enrique Peña Nieto, convocó en Culiacán a los directores de medios a una comida para rebotar con ellos lo que durante semanas ha venido pregonando por todo el país. Fue en el restaurante Mar & Sea. La lucha contra la corrupción en el centro de su discurso. Pudo, para empezar, escoger otro lugar. El restaurante es propiedad del ex gobernador Juan Millán Lizárraga y se fundó durante su gobierno, en sociedad con Joaquín Vega Acuña.

De buena cocina y con el prestigio del nombre —antes se llamaba El Farallón—, su éxito no se lo debe a esos atributos, sino a que los clientes fueron en principio funcionarios públicos estatales que dejaban ahí sus “gastos de representación”. Llegó Jesús Aguilar al gobierno y ocurrió lo mismo, aunque las diferencias políticas separaron a los socios y trascendió luego que Vega Acuña le había dado el gane con el negocio.

Pero la suerte le volvió a sonreír a Juan Millán y, al ganar Mario López Valdez la gubernatura, en 2010, antes de que éste tomara posesión del cargo, ya había mandado a un notario público, junto con su hermano Enrique Millán, a tomar el restaurante casi por la fuerza. Ufano, Millán hizo del lugar su centro de operaciones.

Y claro, la clientela ahora es más variada. El 6 de febrero de 2014, decenas de elementos del Ejército Mexicano catearon el lugar porque ahí, en uno de los privados, se encontraban comiendo Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán Salazar, dos de los hijos de Joaquín Guzmán Loera que hace días fueron secuestrados en un restaurante de Puerto Vallarta.

Los muchachos escaparon. Unos dicen que vestidos de meseros y otros que porque dieron a los militares millones de dólares. El caso es que el operativo en el Mar & Sea duró entre ocho y nueve horas y en el estacionamiento aseguraron vehículos, armas largas y parque que, en su huida, los narcos y sus escoltas dejaron abandonados.

No sé si el privado donde fue la comida con Ochoa Reza es el mismo donde estuvieron los Guzmán, aunque eso es intrascendente. La pregunta es cómo piensa el dirigente nacional del PRI encabezar con éxito una cruzada contra la corrupción, como asegura, en medio de tanta mugre. La clase política mexicana, en general, está podrida, el servicio público es visto, desde hace mucho tiempo, como una vía para el enriquecimiento fácil, y no se aprecia, hasta ahora, en medio de pactos y leyes, una verdadera voluntad para combatir este cáncer.

No es solo eso. La clase política, unos más, otros menos, ha sido tocada por el narcotráfico. Los cárteles de la droga son, en casi todo el país, poderes de facto que ahora deciden hasta quién debe llegar a las sindicaturas. Sinaloa es ejemplo de ello y lo acabamos de registrar con el arribo de la diputada Lucero Guadalupe Sánchez López, a quien la PGR le sigue una averiguación, en principio, por supuesta falsificación de documentos, con los cuales se habría apoyado para ingresar al penal del Altiplano, en una visita a Joaquín Guzmán Loera, meses antes de su fuga en julio de 2015.

Antes, en febrero de 2015, la Marina detuvo a un hermano del diputado priista Óscar Valdez, al que le aseguraron armas y más de un kilogramo de cocaína. Fuentes de Ríodoce aseguraron que fue uno de los financiadores de su campaña por la diputación.

Y ahora es de nuevo el diputado —también priista— Óscar Félix Ochoa, quien está envuelto en un escándalo porque elementos de la Armada le catearon y aseguraron una finca que tiene en Lomas de Redo. Ya en 2008 les habían detenido a tres hermanos en posesión de armas y al menos ocho kilogramos de cocaína. Dos de ellos salieron pronto de prisión pero otro, Mellid Félix Ochoa, estuvo varios años en la cárcel hasta que recientemente obtuvo su libertad.

Cínica la clase política, al gobernador no le importó la mala fama pública de Félix Ochoa y lo hizo subsecretario de Agricultura, cargo que dejó para ser de nuevo diputado local. Tampoco le importó al PRI que ahora lidera Ochoa Reza. Y al que pretende, dice, transformar.

Bola y cadena

LA TAREA QUE PRESUME OCHOA REZA es simplemente inverosímil. La lucha contra la corrupción y la transparencia en las funciones públicas no puede partir de una clase política que existe precisamente porque la corrupción y la opacidad fueron los elementos en que desarrolló toda su vida. A ellos les debe el partido su existencia. Luchar contra la corrupción sería como cavar su propia tumba y entonces no lo hará nunca. El líder del PRI, entonces, debiera diversificar su discurso. Y cambiar de restaurantes.

Sentido contrario

TENAZ LA LABOR DE LAS RASTREADORAS, nuestra sociedad no terminará nunca de pagar su esfuerzo, su voluntad, su entrega, su pasión, su llanto ahogado en cada palada, en cada cimbrar del suelo ante el acero que pica, que cava, que busca. Ningún documental, ningún reportaje, ninguna nota periodística logrará nunca reflejar eso que ellas traen adentro, en el alma, en la piel, en las entrañas. Lágrimas nos faltan para pagarles, voces, manos alzadas, coraje, valor, dignidad. Si el gobierno vale madre, ellas nos están demostrando que la sociedad no. Aunque todavía no nos demos cuenta.

Humo negro

SEXTO Y ÚLTIMO, EL GRITO DE INDEPENDENCIA del gobernador, Mario López Valdez, fue la imagen inapelable del poder que se va. Solo, el brillo que da la potestad de un cargo así también acaba en la recta final. La clase política es oportunista por naturaleza y eso se transfiere a los empresarios, los grupos sociales. Malova estuvo solo pero nadie debe extrañarse, menos él. Su paso por el gobierno estatal ya está escrito. Mediocre su administración, se recordará como un mal paso de una sociedad que creyó en el cambio. Tal vez por eso, mil veces más condenable que no le haya cumplido a los sinaloenses.

Sep 052016
 
Foto: Río Doce.

Foto: Río Doce.

Andréz Villareal/Río Doce.- Tiempo muerto es lo que piensa el PAN de Sinaloa que son estos meses previos a la llegada del gobierno de Quirino Ordaz. Quiere detener todo, como si existiera el botón de pausa, esperan que termine su pesadilla del gobierno de Malova y tomar decisiones después del 1 de enero de 2017. Mientras tanto, en los meses que faltan, los grupos internos se desgarran.

Con esa decisión el PAN demuestra que todavía le tiene miedo al gobernador. El hombre que llevaron al poder y que les correspondió después imponiéndoles como dirigente a Edgardo Burgos, aún es temido por quienes deciden en la cúpula de Acción Nacional. Tanto, que prefieren esperar su salida y solo después meterse en su proceso interno. No es solo eso, claramente, tiene que ver también con la lógica nacional y la disputa por la candidatura a la presidencia en 2018.

Con el agua que le queda al bule de Malova creen los panistas que pudieran ahogarse, para usar aquella gastada frase atribuida a Alfonso G. Calderón cuando le dijeron que ya su gobierno agonizaba. Precavidos los panistas mejor se quedan quitecitos. A veces, alguien puede ahogarse hasta con su saliva.

Aunque desde el PAN pregonen que es absurdo que a estas alturas Mario López Valdez quisiera seguir siendo factor de poder en Acción Nacional, lo absurdo está en la afirmación. Malova todavía necesita cuidarse las espaldas y para eso no le basta el PRI, necesita del PAN y de quien sea —del PAS también, claro—.

Evidentemente también la disputa de anayistas y zavalistas, el PAN está pagando cara su ingenuidad de 2010 y los años siguientes —y caro es primero que todo dinero: el PAS recibirá más dinero que el PAN, apenas medio millón más de prerrogativas, pero bastante para un neonato todavía—. Más caro todavía también le ha resultado recomponerse, sacudirse de la intromisión del gobernador y sus huestes.

Pero la coraza con que se protege el PAN es débil, se muestra en todo caso como una válvula de escape culpando a otros de su propia desgracia. No es Malova quien se impuso como el verdadero poder mandón en el partido. Fueron ellos quienes permitieron que se apoderara de las siglas por nada a cambio. Panistas viejos y jóvenes, de alcurnia, burócratas y proles, fueron permitiendo que el gobierno de clara filiación priista se les colara a tomar las decisiones.

Cuando desde el mismo PAN intentaron desmarcarse ya era tarde, debilitados en 2013 no pasó de ser una bravuconada de quien grita por despecho.

Mientras el PAN sigue con la tos del ahogado que resucita, el gobernador electo se pasea por las oficinas de gobierno, se reúne con Héctor Melesio Cuen y la UAS. Arma y teje a escondidas, otra vez sin oposición.

Los seis años de Malova fueron la muestra clara de lo que pasa en un estado sin oposición política. Sin contrapesos. No es que preocupe el destino del PAN o del PRD —que también allá tiene su historia de nube negra depresiva—, sino que la clase política en el gobierno o desde la oposición cumple una función básica, donde unos le cuidan las manos a los otros porque mañana todos quieren el poder.

Margen de error

(Azul celeste) Desde que el PAN llegó a ser gobierno fue perdiendo la inocencia impuesta por la brega de eternidad, más acostumbrados a ser oposición que gobierno el poder llegó y sacaron el priista que todos llevamos dentro.

El PAN se juega mucho más de lo que dentro de sí mismos piensan, la visión de Gómez Morín a largo plazo, dos generaciones después está nublada por la elección inmediata, las plurinominales en el Congreso y el Senado, o hasta las regidurías. Cualquier migaja da de comer en las crisis.

En sintomático que aun cuando estuvieron desde el 2000 en la presidencia, no forjaron una figura sólida para las elecciones de 2004 —que recurrieron a un miembro del mismo gabinete de Juan Millán para lanzarlo de candidato, Heriberto Félix— ni seis años después con Mario López Valdez, y tampoco este 2016 que ya sin el poder federal optaron igualmente por alguien forjado en las filas del PRI, el exalcalde y exdiputado federal Martín Heredia.

El PAN se juega mucho más porque el relevo generacional le resultó vano, hueco, no estaba listo Edgardo Burgos. ¿Quién se va a imponer? ¿La pugna por la candidatura presidencial entre los seguidores de Margarita Zavala y Calderón o los arribistas de Ricardo Anaya surgido de la cepa de Madero? ¿Una contienda local, con intereses locales? Es aún prematuro, los externos que dirigen actualmente al PAN muestran mano férrea y han logrado contener la pugna, pero se visualiza difícil que tengan la fuerza para mantenerse cuatro meses más solo haciendo eso, conteniendo la explosión.

Mirilla

(Síndrome) El simple hecho de que el encuentro con jóvenes de Enrique Peña en su cuarto informe no concluyera con alguien estampándole un pastel en la cara o irrumpiendo con una cartulina reclamándole los 43 desparecidos de Ayotzinapa es ya un logro del gobierno. Que si el town hall era un formato para hace tres años cuando empezó el gobierno, que si respondió acartonado y no logró una conexión con el sector de jóvenes real —y no solo con esos 300 sentados en el encuentro— eso es otro asunto.

Contrario a lo que muchos dicen que la campaña de comunicación política del gobierno federal es fallida, esta vez Enrique Peña Nieto sembró la idea de que en el gobierno Las cosas buenas cuentan y cuentan mucho, aunque las cosas malas sean más, aunque sean más difundidas o más interesantes. Nadie puede escatimarle que el Presidente está en el esfuerzo.

El síndrome de que las cosas buenas cuentan y cuentan mucho permea en todos los gobiernos del PRI, que se encargan de reclamar el porqué de la difusión siempre de los temas negativos.

Primera cita

(El bule) El diccionario de frases lapidarias políticas en México es basto. Célebre y siempre para consulta es el cacique Gonzalo N. Santos. Una para aprenderse de memoria es: “La moral es un árbol que da moras, o vale para una chingada”, va en el mismo tono del fin del poder de Alfonso G. Calderón:

—Se le está acabando el agua al bule.

—Pero con esa te ahogas (PUNTO)

Aug 012016
 

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Andrés Villarreal/Río Doce.-  Cuando Ernesto Fonseca ya era un narco consumado, Rafael Caro apenas era un niño. Más de una generación de badiraguatenses vislumbró en el narco una forma de salir de la pobreza. Casi vecinos en los pueblos intrincados de la Sierra Madre de Badiraguato, cual más de los dos igual de miserables, llegaron a ser parientes políticos y cabezas de las incipientes organizaciones criminales de finales de los años 70 y 80 del siglo pasado.

Caro y Fonseca se complementaban. Ambos eran iletrados, procedentes de familias numerosas que apenas sobrevivían en la sierra olvidada. Caro le imprimió dimensiones exponenciales a la siembra de mariguana y las conexiones necesarias para vender a un mercado insaciable; mientras Fonseca ofrecía el salvajismo y la sangre, también indispensables para eliminar enemigos, no por nada llevaba ya tantos años en el narco.

Ambos amasaron fortunas difícil de cuantificar —y otros capos más de Badiraguato: Guzmán, Beltrán, Esparragoza… igualmente lograron números inalcanzables para sus conocimientos de matemáticas—, pero sus pueblos natales siguen igual de miserables que hace medio siglo cuando ellos nacieron. El mito absurdo del narco abriendo caminos, carreteras, escuelas, hospitales, se derrumba con el mínimo acercamiento a Santiago de los Caballeros, La Noria o La Tuna.

Así como llegaron juntos a la cima y emprendieron una compra desenfrenada de casas, autos, joyas y ranchos, igualmente juntos cayeron presos. Con poca diferencia, casi tres décadas después, recuperaron su libertad. Caminos paralelos los de Caro y Fonseca.

Ambos saben que su desgracia va acompañada de un derroche de poder. Durante muchos años fueron escalando a la cima en un negocio ilícito, corrompiendo por completo a un sistema proclive a las inyecciones de dinero… y dinero era lo que les sobraba en los 80 a Caro y Fonseca. Portaban credenciales de la Dirección Federal de Seguridad —en ese tiempo una patente de corso que servía igual de salvoconducto que de credencial para la impunidad—, y compraban al jefe de la policía y a todos sus agentes. No necesitaban más para moverse, o para pasar inadvertidos en un mundo sin la apariencia mediática con la que ahora se topan ambos.

Caro decide hablar en un punto álgido de su salto de mata de los últimos tres años. Elige a la revista Proceso y a una reportera que, según sus fuentes, Caro forma parte de una nueva guerra entre organizaciones criminales en la sierra. Desmiente todo y casi se muestra como víctima. La inteligencia es una forma diferente de la astucia. Caro habla, porque tiene la astucia suficiente para enfrentarse a cualquier reportero que solo conoce de oídas y lecturas la historia que él mismo vivió en carne propia. No hay pregunta que lo desequilibre. Si ya lo entrevistó Julio Scherer a principios de siglo, quién podría abordarlo e incomodarlo.

Ernesto Fonseca solo necesitaba la formalidad de salir de la cárcel para movilizarse como sus condiciones se lo permitan. Pasados los 80 años ya se está más allá del bien y del mal.

 

Margen de error

(El Partenón) El Partenón está en ruinas en Santiago de los Caballeros, Badiraguato. El mármol blanco que forró por completo la ostentosa tumba de Ernesto Fonseca se cae a pedazos, literalmente. Don Neto la mandó construir en la colina más alta de su pueblo natal, un par de años después de que fue capturado y encarcelado por el asesinato del agente de la DEA, Enrique Camarena.

Santiago de los Caballeros, Badiraguato, es un pueblo minúsculo en una cañada de la sierra madre. Una carretera, ahora pavimentada pero en tiempos de don Neto de terracería, lleva hasta la cumbre del poblado que no crece desde los tiempos de gloria que inyectaba el narco en los años 80. Para llegar a la comunidad es necesario bajar y mantener la vista siempre en una base del ejército mexicano instalada desde los tiempos de la Operación Cóndor.

En el Partenón no hay muertos que velar, luce siempre plagado de hierba, y las criptas convertidas en un subterráneo para que los visitantes orinen o echen un vistazo a la nada.

Aun así, la excentricidad de un tipo que se manda construir la tumba 30 años antes de su muerte no deja de llamar la atención a propios y extraños. El panteón donde está el Partenón es un lugar casi inaccesible. La pendiente de la colina requiere de un auto 4×4 o de las ya clásicas cuatrimotos de la sierra.

El hombre que predijo su muerte hace casi tres décadas, fue liberado por sus condiciones de salud, que más que un narco liberado lo muestran como un muerto en vida.

 

Mirilla

(El Don) El don, con mayúscula, es ya para Ernesto Fonseca una deferencia más anecdótica que real. El hombre es más historia que realidad. En cualquier información se cita aquella fotografía con lentes oscuros, sonriendo ante un juez, hundido hasta el cuello.

Fonseca logra su libertad más muerto que vivo. En un sistema que se ensañó contra quien en muchos de los casos, hacía revelar la corrupción de sí mismo.

 

Primera cita

(DEA) Si Caro quiere paz, que no la busque con los gringos. La DEA insiste en que Rafael Caro es culpable del crimen de su agente y que lo seguirá buscando. No habrá solicitud de perdón que valga (PUNTO)

 

May 312016
 
Foto: Siglo 21.

Foto: Siglo 21.

Río Doce/Andrés Villarreal.- Girolamo Prigione es historia, el Chapo va perdiendo actualidad y eventualmente será también historia. ¿Cómo un alto jerarca católico, nada menos que el enviado del Papa a México, puede relacionarse con Joaquín Guzmán Loera, cabeza de una red delictiva? El poder espiritual y político se entrelaza con el poder criminal del narco.

El alguna vez poderoso nuncio, Girolamo Prigione, murió de muerte natural en una casa de retiro sacerdotal en su natal Alejandría, el pasado viernes 27 de mayo. El destino casi hace coincidir su muerte con el aniversario 23 del asesinato del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, en el aeropuerto de Guadalajara, el 24 de mayo de 1993. El Chapo está recluido en Ciudad Juárez en su tercera captura y muy cerca de ser extraditado a los Estados Unidos, la primera detención fue después de los sucesos que relacionan a Prigione y Guzmán: la muerte del Cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo.

Prigione aterrizó en la capital de Jalisco aquella tarde de mayo de 1993 y Juan Jesús Posadas Ocampo lo recibiría en el andén de arribos. No permitían el descenso de los pasajeros y helicópteros sobrevolaban el área. El enviado papal no lo sabía, pero en el acceso principal de aeropuerto se había desarrollado una balacera. Siete muertos, entre ellos el Cardenal, su chofer, dos pistoleros del grupo del Chapo, y tres personas que estaban en la vialidad de acceso al aeropuerto.

La versión oficial dos décadas después se mantiene: una confusión de los pistoleros de los Arellano Félix, que pretendían ajustar cuentas con el Chapo. La información de los de Tijuana era que Guzmán llegaría en un Grand Marquis blanco, justo a esa hora. Ahí lo esperaban el Güero y el Negro —qué ironía—, quienes dispararon a quemarropa a Posadas Ocampo y luego confesarían ser los autores materiales.

Solo pasaron 17 días del asesinato del Cardenal a la captura de Joaquín Guzmán. Fue entregado a la PGR en un puente del Río Suchiate, en la frontera de México con Guatemala. De aquel 10 de junio de 1993 es la foto del Chapo con una gruesa chamarra, presentado en medio de una llovizna en el Altiplano, con cabello corto y bien afeitado —tenía apenas 36 años—. Eran otros tiempos, ningún policía aparece encapuchado, menos con uniformes tácticos para la foto.

De aquel día también se rescató un fragmento de la declaración ministerial del Chapo: “…Antonio Mendoza (el jefe de escoltas) se percató de que varias gentes empezaban a correr entre los coches que estaban estacionados y que iban armados y enseguida empezaron los disparos en mi contra, por lo que de inmediato me dejé caer al suelo, empecé a rodar por el piso y en esos instantes llegó un Grand Marquis blanco, en el que (después me enteré) viajaba el cardenal Posadas”.

¿Y los Arellano Félix?

Margen de error

(CAF) Ramón, Benjamín, Francisco, Eduardo, Javier… los Arellano Félix, estaban en la búsqueda de un acuerdo sobre el asesinato del Cardenal. Girolamo Prigione, poderoso y controvertido embajador del Vaticano en México, se reuniría con Ramón y Benjamín Arellano en algún día de julio de 1993. Es decir, apenas unos días después de que el Chapo ingresó a Almoloya.

De esa entrevista a la que acudieron los buscados capos sinaloenses cabezas del Cártel de Tijuana a la nunciatura apostólica —un sitio con inmunidad diplomática— existen solo pinceladas.

Los Arellano habían escrito una carta al Papa donde se deslindaban del asesinato del Cardenal Posadas y culpaban enteramente al Chapo. Prigione los recibió luego de que intercediera por ellos el sacerdote Gerardo Montaño, y no queda muy claro si lo que hablaron fue en medio del secreto de confesión o solo una entrevista. La carta que tenía como destinatario al Papa se la mostró al Presidente Carlos Salinas, y según Prigione el Presidente solo comentó “qué corderitos”, refiriéndose a los buscados narcotraficantes.

El nuncio apostólico declaró formalmente ante el Ministerio Público sobre el caso Posadas cinco años después, en agosto de 1998, pero nadie conoce el contenido de la declaración porque se le extravió a la PGR —de las extrañas casualidades del sistema penal en México—.

Jorge Carpizo era el Procurador General de la República cuando el asesinato de Posadas. El caso siempre lo persiguió, e invariablemente defendía la tesis de la confusión. Él mismo declaró haberle recomendado al Presidente Carlos Salinas no reunirse con los Arellano Félix, como le solicitaron los capos a través de Prigione.

Mirilla

(El cura y el capo) Girolamo Prigione se retiró del servicio exterior del Vaticano, y ahora con su muerte se sabe que estaba en una casa de retiro de Alejandría, donde murió de viejo. El Chapo Guzmán se fugó de la cárcel de Puente Grande en 2001, fue recapturado en 2014; se fugó de nuevo en julio de 2015, esta vez del Altiplano, al que había llegado 22 años atrás, y lo re-recapturaron en enero de este 2016. Ahora está en Ciudad Juárez, a solo 33 kilómetros de la frontera con Estados Unidos —donde lo reclaman ocho diferentes cortes de justicia—.

Primera cita

(Secretos de confesión) Si Girolamo Prigione tenía alguna información sobre las relaciones de los Arellano Félix y el poder político y eclesiástico, se la llevó con él. Si el Chapo Guzmán tiene información de las redes de corrupción policiaca y política, no es en México donde podría darle valor, sino con los gringos.

Ya está desgastado el tema de que el Chapo para las autoridades mexicanas es más un estorbo que un activo para destapar cloacas podridas de peces grandes y chicos, que se han mantenido al cobijo del crimen organizado (PUNTO)

Mar 212016
 

Columna: Ándres Villarreal/Río doce

Martín Heredia es el candidato más débil que presenta el PAN en 30 años. Con pocas y pobres credenciales, arranca muy tarde en un proceso que lleva más de un año en marcha. Cierto es que muchos de aquellos acelerados de hace un año están fuera de las boletas y apagados, mientras él aparecerá aunque no fuera ni siquiera prospecto.

Es el más pobre en tres décadas porque no está ni cerca de la personalidad de tractor de Clouthier que arrastraba todo en 1986; carece del tamaño empresarial de Emilio Goicoechea, dos veces candidato; lejos de los hechizos de Heriberto Félix, y más del Malova de 2010 que encantaba a panistas, priistas y perredistas.

Lo que es más, el PAN lleva décadas también en no poder lanzar un candidato de cuna panista, de pedigrí, y ahora se deciden por Heredia con todo y su pasado de traiciones: después de ser Alcalde de Cosalá por el PRI de 1993 a 1995, aceptó la postulación del PRD en el 2000, en el distrito 06, uno de los más extensos en Sinaloa. Pero les dejó la campaña tirada a los perredistas para volver a los brazos del PRI en la campaña de Francisco Labastida. ¿Quién pensaba aquel inicio de milenio y de siglo que el PRI perdería la presidencia?

En 2010 aún era militante del PRI, pero era su despedida, porque se pasó a la campaña de Mario López Valdez —según la ficha curricular que entregó al Congreso federal, fue el coordinador de la campaña de Malova, aunque eso no es exacto, porque el coordinador fue en realidad Gerardo Vargas—. A partir de ahí viene su etapa panista.

Un par de años después era el candidato del PAN en el distrito 08, de Mazatlán, y ganaba el distrito. En la cámara federal tejió las conexiones con el PAN nacional convirtiéndose en vicecoordinador de la bancada, y entonces pensó que podría ser el candidato a la gubernatura, incluso por fuera de los planes de los panistas de Sinaloa que construían el escenario para la Alianza con el PAS y Héctor Cuen como candidato.

Martín Heredia necesita ahora más que la nominación del PAN para ser un contendiente importante a la gubernatura. Así como a Héctor Cuen no le es suficiente el PAS y la UAS, a Heredia le falta un tejido de grandes puntadas adicional al PAN para convertirse en un verdadero contendiente de Quirino Ordaz, quien con todo y lo que se diga, sigue siendo el enemigo a vencer.

Mirilla

(Otra vez Lucero) Hay una parte de la historia de Lucero Sánchez que hasta ahora se soslaya porque no es espectacular ni para capítulo de serie de Telemundo: la vida pública de la joven diputada. Por más de dos años fue miembro de la bancada del PAN, una candidata exitosa en un municipio por siempre priista.

En su vida pública, y no en filtraciones a cuentagotas que envía la SEIDO a algunos medios, se puede explicar una parte de la vida política de un estado como Sinaloa. ¿Qué hizo Lucero Sánchez en más de dos años en el Congreso? ¿Puede una diputada pasarse inadvertida una legislatura completa? ¿De qué le sirve a una organización criminal un escaño en el Congreso?

El caso Lucero Sánchez es una novela de folletín del siglo XIX, publicadas por entregas a los periódicos. La filtración del día, junto con la notificación a la legisladora del proceso que avanza en su contra, es que la vivienda de la casa de la colonia Guadalupe, en Culiacán, de donde se supone que el Chapo se fugó en 2014 para luego ser atrapado en Mazatlán, era de su propiedad.

Pero a su favor otro dato: que la videograbación de su supuesta visita al Altiplano se borró, porque el sistema se reinicia en automático cada 27 días.

Primera cita

(Un aplauso y un reproche) Los maestros se han movilizado en apoyo de los 55 que serían dados de baja por no presentarse a la evaluación magisterial y no acreditar una justificación. Se trata no solo de la defensa de los agremiados, sino de la lucha contra la reforma. Bastaría un solo maestro dado de baja para que la derrota de esa lucha empiece a decretarse.

En las tres protestas de la semana el gobierno respondió con policías resguardando las instalaciones educativas. En Culiacán, un grupo de maestros mostró lo que comúnmente les pasa a los medios en esta clase de protestas. El profesor con el micrófono preguntó si habían llegado los medios, y le respondieron que ya había llegado Ríodoce, y les pidió un aplauso a los presentes para el compañero Alejandro Monjardín. Pero apenas habían pasado algunos minutos, del aplauso los maestros pasaron al reproche, señalando en altavoz que tuvieran cuidado los maestros porque después los medios reportaban destrozos o daños en las instalaciones, aunque éstos no ocurran.

DEATRASALANTE

(50 millones) Al final del gobierno estatal de Jesús Aguilar, consumó una añeja petición de los constructores que exigían la desaparición de la Comisión Constructora de Sinaloa, Cocosin. En el sexenio anterior, Juan Millán la había convertido en gran competidora de los constructores privados, costaba más pero construía más.

Casi siete años después, aún existe maquinaria de aquella Cocosin, y que ahora pretende vender el gobierno estatal para poder reparar las carreteras, porque no tiene presupuesto para eso. (PUNTO)

Mar 172016
 

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Río Doce/Andrés Villareal.- El Chapo con la ayuda de todos es un mito mexicano. En los últimos tiempos fomentado por él mismo, intentó pasar de personaje real a la ficción. Llegó a tal punto que él mismo se lo creyó. Antes, contribuyeron a moldearlo principalmente los americanos, convirtiéndolo en el enemigo público número uno, un sanguinario líder del tráfico mundial de drogas.

En esa construcción, entró a la lista Forbes como el millonario 701, aunque él solo estuviera durmiendo en un catre de lona en la sierra y los millones de verdes estuvieran empaquetados.

Cargado de información, verdades, mentiras, inventos, historias, Joaquín Guzmán tenía su vida privada e íntima ventilada hasta la saciedad: los nombres de sus mujeres e hijos, detalles de sus movimientos en la sierra, amoríos y cartas.

Encarcelado de nuevo, por tercera ocasión, el Chapo podrá seguir ganando la guerra mediática y su mito podría seguir creciendo, pero si no conserva los secretos suficientes que le den poder, empezará a desinflarse para dar espacio a un nuevo mito que explotar.

Rosa Isela Guzmán Ortiz es la carta reciente que se juega el clan del Chapo para seguir fomentando el mito y sembrando su verdad. La hija de Guzmán habló en una entrevista a The Guardian del lugar común: las relaciones de corrupción entre la organización criminal y la política, pero sin nombres esa acusación se esfuma y va quedando hueca.

El resto de la estrategia mediática emprendida por la familia Guzmán, desde Emma Coronel en Telemundo hasta los abogados abiertos a dar entrevistas, tendrá el mismo destino porque está cargada de los argumentos simples de una corrupción solo mencionada como concepto, no con la puntualidad que requiere una acusación.

No se avizora por el momento que el Chapo fuera el hombre que guarda secretos de sus más de tres décadas dentro del tráfico de drogas: nombres de socios e involucrados, rutas de trasiego, intercambio de favores, entrega de recursos… y la joya principal, la participación en campañas políticas.

Si el Chapo se fue quedando sin secretos o nunca se preocupó por guardarlos irá mermando su poder. Saber lo que otros no saben es fuente y herramienta de poder universal. Esos secretos serían su real moneda de cambio, siempre que en su momento lograra apropiarse de esa valiosa información que se vuelve secreto.

Incluso en el caso remoto de que enfrente un juicio en los Estados Unidos, o que se caree con cualquiera de sus socios de otro tiempo, necesita de los secretos que le permitirán una vida menos pesada en el ocaso de su reinado.

Margen de error

(Detrás del mito) Cada vez más el Chapo se va revelando como una simple pieza más del enorme edificio del tráfico de drogas en el mundo. Donde ni siquiera cerca es el capo del rango en que se le fue elevando, sino apenas el rostro visible de un negocio impresionante que abarca todas las áreas, incluidos aquellos negocios en la legalidad.

Basta ver los sitios donde vivía, en la sierra o las ciudades, no son ni cerca los grandes lujos de un millonario. La casa de la colonia Guadalupe en Culiacán, de donde huyó a Mazatlán para ser capturado en 2014 o la de Los Mochis, donde estuvo momentos antes de ser detenido en enero pasado: son viviendas básicas, casi clasemedieras, con excepción de algunas extravagancias en autos y joyas caras, no se ven esas cantidades monstruosas que todo lo compran.

¿Quién será el verdadero líder del tráfico de drogas? ¿En qué penhouse de Manhattan se controlan los grandes embarques de cocaína y heroína de Guerrero y Afganistán?

Mirilla

(Veda) En el silencio aparente de la veda electoral se van fraguando las estrategias de campaña. Los equipos se van integrando en medio de la intriga de los grupos de cada partido o candidato.

Ya es demasiado tarde para armar proyectos de Sinaloa, el tiempo de la guerra electoral es demasiado corto, y por ahora lo único importante es ganar. En palabras de Felipe Calderón: “Haiga sido como haiga sido”.

DEATRASALANTE

(La diputada 21) Lucero Sánchez regresó al Congreso pero no a su curul, esta vez quedó del lado de los priistas, en el ala izquierda del salón de sesiones. No podía ser más contradictoria la presencia de la diputada perseguida por la SEIDO, que llegaba a salvar al poder legislativo siendo la diputada 21 para lograr la mitad más uno, mientras la espada del desafuero ronda su cabeza.

Tomó Lucero Sánchez la curul al lado de Óscar Félix, quien tuvo también su escaramuza de señalamientos por vínculos y hermandad con organizaciones en el tráfico de drogas, y que no le han impedido que el PRI lo vuelva a postular y lo haga diputado de nuevo.

Salió del claustro obligatorio en que la tiene una persecución envuelta en la sospecha, pero no la salvará del procedimiento de desafuero que sigue su curso en la cámara federal y que más temprano que tarde llegará al Congreso local. Entonces se sabrá qué dicen aquellos que celebraron su llegada el jueves 10 de marzo. ¿Levantarán la mano? ¿La respaldarán con un beso como celebraron su llegada? (PUNTO)

Feb 162016
 

burgos-y-malova

Andrés Villarreal.- Al PAN lo fueron socavando. Y como suele pasar en esos casos, los habitantes no se dan cuenta hasta que el piso queda en falso y se derrumba.

En 2010 los priistas que siguieron a Malova tomaron por asalto al PAN, coordinaron la campaña a la gubernatura, jalaron sus recursos, marcaron líneas estratégicas… y ganaron. Les hicieron creer a los panistas que habían ganado y muchos hasta se convencieron.

Malova empezó gobernando como lo que era —y es—, un priista, y se rodeó de cerca con quienes se identificaba en redondo, los priistas. Cedió una dirección aquí y una secretaría allá a los azules y amarillos, pero nunca lo estratégico: las finanzas y la política interna. Les dio chamba, no poder.

Excavar por debajo fue más fácil de lo que cualquiera hubiera pensado. La siguiente movida fue influir en la decisión del relevo de Francisco Solano en la dirigencia estatal.

En 2012, el gobernador Malova le hizo “la encomienda” a Roberto Cruz. Así se los dijo el entonces Coordinador de Asesores a un grupo de consejeros encargados de votar por el nuevo dirigente estatal del PAN. Los citó una tarde de sábado, previo a la elección interna, y les repitió: “El gobernador me hizo una encomienda”, es darle el apoyo a Edgardo Burgos Marentes para la dirigencia estatal. El otro contendiente era Juan Alfonso Mejía. Los consejeros tenían dudas de la llegada de alguien tan joven al mayor cargo, y Roberto Cruz para convencerlos les dijo que Malova “se identifica más con él”.

Burgos Marentes ganó con 50 de los 90 votos.

Al año siguiente, en la elección intermedia estatal, el mapa de las candidaturas a las alcaldías y diputaciones se armó en conjunto entre la dirigencia panista y la Secretaría General de Gobierno. El caso extremo fue Ahome, donde se influyó en la candidatura del PRI y en la Alianza del PAN-PRD.

En apenas tres años el hueco estaba hecho. Nadie, dentro del PAN, veía cómo se iba socavando la estructura del partido. Peor, sin identidad, entre los panistas era imposible saber si eran oposición o gobierno.

Estrepitosa la derrota de 2013 de la coalición PAN-PRD, se perdieron las posiciones ganadas en la elección local anterior. Y entonces, encabritados, muchos panistas —entre ellos el propio Edgardo Burgos— renegaron de Mario López Valdez y empezaron a culparlo de todos sus males. Sin ninguna autocrítica, el PAN llegó a la elección federal de 2015 y la historia se repitió. Cayó a un número de votos de hace más de una década. Apenas ganó un distrito, más apoyado por el PAS que por los votos propios.

Margen de error

(La medalla de Frank) El viejo PAN parece no haber aprendido la lección. Su peor colmo es la salida de Francisco Córdova. Se pasa al apoyo de Quirino Ordaz y abandona al partido que lo trajo de Sonora a Sinaloa. Tendrán que pedirle los panistas a Córdova que les regrese aquella medalla al mérito que recibió en 2011. La medalla Manuel Clouthier le fue entregada a Córdova por los servicios prestados en el triunfo panista.

La salida de Córdova es más significativa de lo que los panistas se atreven a confesar. No arrastra a un grupo de militantes, ni representa un cisma, pero los significados se reflejan justamente en los servicios malovistas que ofreció en 2010 y que ahora les pasa al abanderado del PRI, Quirino Ordaz.

Mirilla

(La historia vuelve) El PAN está en un escenario muy parecido al de 2010. Héctor Melesio Cuen llegó avasallando, imponiendo condiciones. Lejos o cerca de la candidatura a la gubernatura, manteniendo o no la Alianza con el PAS, Cuen Ojeda ya ganó. El PAN le ha cedido suficientes diputaciones, alcaldías y regidurías para hacer crecer considerablemente a un partido tan joven como el PAS. A los panistas llegar a esos niveles les tomó décadas, sangre, sudor y lágrimas.

Primera cita

(Peña y el Chenel) Las declaraciones de Enrique Peña Nieto al estrenar el avión presidencial hacen recordar una de las muchas salidas ingeniosas del expresidente de Angostura, Sinaloa, José Manuel Valenzuela, el Chenel. Los extremos terminan por juntarse siempre. En el estreno del Boing 787-8 —que costó más de 7 mil millones de pesos—, el Presidente hizo una aclaración que consideró necesaria: “Vuelvo a recordarles: este avión no es propiedad del Presidente; lo utiliza el Gobierno de la República para que el Presidente pueda cumplir con sus tareas, con la representación oficial que tiene al interior del país y a giras internacionales.” En menos palabras: No es de él, pero lo usa él.

Siendo alcalde el Chenel le preguntaron sobre su nueva camioneta Suburban, último modelo. Él respondió, como si se tratara de una aclaración, que no era suya, que era del Ayuntamiento… pero que la traía él.

DEATRASALANTE

(El olvido) Manuel Gómez Morín, multicitado por los panistas, escribió en una carta a su amigo Miguel Palacios de su desesperación del México post-revolucionario de 1926: “Nos hacemos viejos, Miguel, y no componemos el mundo”. Ese hombre que se sentía viejo tenía apenas 29 años. Eran los años en que Plutarco Elías Calles era presidente, y Manuel Gómez Morín creó el Banco de Crédito Agrícola, luego sería rector de la UNAM y al final del sexenio de Cárdenas fundaría el PAN, en 1939. (PUNTO)

Dec 142015
 

Río Doce/Alfabeto Wquerty
La Infantería de Marina flota sobre aguas mansas en Sinaloa. Igual dispara sin aviso, que nalguea y detiene. Lo mismo desaloja pueblos enteros que desarma a policías. El ala armada de la Secretaría de Marina marcha imparable por el estado, sin que desde el gobierno se le muestre siquiera una queja en las reuniones cerradas de coordinación en seguridad y mucho menos un extrañamiento oficial.

Es justo al revés, el gobernador Mario López Valdez y su gabinete de seguridad piden respeto y confianza a ciegas. La premisa es que en la lucha contra el crimen organizado podrán violentarse algunos derechos humanos —de delincuentes o de algunos ciudadanos atrapados en el fuego cruzado—, pero hay un interés superior y vale la pena sacrificar derechos a cambio de eso.

En ese panorama no extraña una operación como la de la madruga del lunes 7 de diciembre en el Motel Las Fuentes de la ciudad de Guamúchil —calca exacta de muchas otras acciones de la Marina en Sinaloa. Mueren cuatro personas, dos de ellas menores y otro un conocido empresario de la ciudad, Carlos Humberto Barroso. La Marina informa oficialmente que se trató de un enfrentamiento, pero los testimonios y las evidencias físicas del Motel, muestran disparos solo de un flanco. Además, testigos aseguran que la Marina no llegó persiguiéndolos, sino que se desplegó con sigilo pero con tranquilidad y empezaron los disparos.

Más allá de que la versión se sostenga periodísticamente, lo que importaría es una explicación pericial de ese y otros sucesos con un amplio margen de duda. Un informe de la Procuraduría de Sinaloa que detalle y justifique la operación, que se apegó a la legalidad y a los manuales internos. Pero a cambio, de manera automática la Procuraduría declina la investigación y permite una serie de irregularidades posteriores a una acción. Como ejemplo, que la propia Marina altere una escena del crimen, llevándose los casquillos de las armas.

Sabemos ya que la estrategia del gobierno de Enrique Peña para esta zona del país, las áreas urbanas y serranas de influencia de Joaquín El Chapo Guzmán, fue replegar al Ejército, cediéndole por completo las operaciones a la Marina. La Secretaría de la Defensa solo mantiene presencia mediante rondines y operaciones de bajo calado. El desgaste del Ejército y una serie de erratas y filtraciones que prolongaban el golpe mayor de la captura de El Chapo, los aisló de la madre de todas las operaciones federales. Un grupo élite de la Armada de México, conectada a las agencias de seguridad estadunidenses –CIA, DEA, FBI, ICE-, es quien busca la hebra de la madeja del Cártel de Sinaloa.

En todo el triángulo dorado es un equipo élite de la Marina quien opera, incluso al margen de mandos principales de la Procuraduría General de la República que se enteran a posteriori de cualquier acción. Se trata de una desconfianza institucional, pero principalmente de una estrategia donde los equipos de inteligencia se van reduciendo mientras más grande es el objetivo.

Ante el poder arrollador de la Marina no hay gobernador que se atreva al menos a abrir la boca. Por eso, calla cuando pueblos enteros son baleados desde el aire o sitiados. Le nalguean a los policías, como pasó con los de Angostura. Evade cuando otros policías de Culiacán son retenidos por sospechas de ser informantes del narco vía celular —luego incluso les retiraron los teléfonos en una boba acción que cumplieron a medias. O permite la evidente alteración de las escenas del delito.

El gobierno estatal seguirá callando, pero en ese silencio va también una omisión a sus atribuciones. El monopolio de la fuerza del Estado no es discrecional, se encuentra acotado.

Margen de error

(Barroso, el empresario) Carlos Humberto Barroso Ceceña, el empresario muerto en la operación de la Marina en Guamúchil el lunes 7 de diciembre, está en este momento oficialmente señalado como parte de un grupo armado que atacó a la Marina.

Dijo la Semar: “Resultado del intercambio de disparos, cuatro agresores perdieron la vida y en el lugar fueron aseguradas cuatro armas de fuego (un arma corta y tres armas largas), así como dos vehículos.”

Y el gobernador Mario López Valdez dijo: “Estaba en el lugar incorrecto con las personas incorrectas.”

Ante esas dos afirmaciones, hasta ahora ninguna desmentida o ampliada, la defensa de la integridad de Barroso Ceceña por parte de empresarios, organizaciones y de la Alcaldesa de Salvador Alvarado, Liliana Cárdenas, quedan en el grado únicamente testimonial.

¿Será en las próximas semanas una exigencia de la familia del empresario el esclarecimiento de su muerte? No es posible anticiparlo.

Las dudas se fortalecen porque la versión confirmada por la Procuraduría de Sinaloa es que Carlos Humberto Barroso llevaba una semana privado de su libertad, aun cuando no existía una denuncia. Entonces qué sucedió del 1 de diciembre en que llegaron a su negocio de Guamúchil y se lo llevaron hasta la madrugada del 7 de diciembre en que los disparos de la Marina lo asesinaron.

Mirilla

(Rompe silencio) Heriberto Félix Guerra se cuidó de mantenerse al margen del revuelto ambiente político. Pero en ningún momento se le excluyó de las listas de aspirantes a la gubernatura, aunque no se pudiera saber por cuál partido o si en la vía independiente. Sus declaraciones de esta semana para el noticiario de radio Línea Directa, aunque encriptadas, lo colocan de nuevo en la mira.

Si va por la vía independiente, el excandidato a la gubernatura en 2004 que estuvo muy cerca del triunfo, no podrá decidirse hasta enero de 2016 como dijo, sino que tendrá que hacerlo en las próximas semanas por los tiempos que marca la ley. Si va por el PAN, entonces sí podrá tomarse unas semanas más, para meterse en una contienda donde hay un fuerte grupo interno que no quiere a nadie de fuera, como sería el caso de Félix Guerra.

Primera cita

(Mirada internacional) Las repercusiones del asesinato de los dos turistas australianos siguen en un largo eco internacional. Basta una frase del periódico español El País para contextualizar el sitio donde aparecieron asesinados los surfistas: “Sinaloa es uno de los estados más violentos del país y es cuna del Cártel del mismo nombre”(PUNTO)

Sep 142015
 
Foto: Río Doce.

Foto: Río Doce.

Río Doce/Andrés Villarreal

Juan Villoro se especializa en relacionar contrarios y malentendidos evidentes que nadie vemos. En la presentación del libro Huérfanos del narco de Javier Valdez, dijo que solo en México el departamento de “objetos perdidos” recolecta todo lo encontrado y que deja de estar perdido. Los americanos que van directo al punto lo llaman: “Lost and found”, que literal es “perdido y encontrado”.

Igual pasa con las balas perdidas, que invariablemente dan en un blanco. Aquí esas historias las hay por cientos.

Una noche una mujer se despertó en su cama de lo que creía una pesadilla. Oyó cohetes y sintió que se le quemaba la cara. No soñaba, de los tiros de la calle una bala perforo la ventana y se posó en la almohada quemándole la mejilla.

En otra pesadilla, la de 2008 en Sinaloa, a una patrulla de la Estatal Preventiva la emboscaron en el cruce de Universitarios y Calzada de las Américas. Ni siquiera alcanzaron a defenderse, acribillaron a 6 agentes. Esperando el semáforo verde en una camioneta, un hombre se agazapó entre el acelerador y el freno. Cuando intentó irse, justo detrás de su cabeza el cristal mantenía el agujero de una bala. Entre los policías asesinados aquel 2008 estaba Alejandro Almaral, hermano de Martín Almaral, de quien Villoro también presentó un libro, Práctica de vuelo que reúne otro grupo de columnas del periódico Noroeste.

En otros casos las balas perdidas fueron asesinas. Sonia Monzón abordó el camión urbano Campo El Diez, el jueves pasado, rumbo a su casa. Se sentó junto a su esposo. El chofer vio a lo lejos una balacera, se disparaban de un auto a otro. Frenó el camión, no quería acercarse más. Dos balas dieron justo en el parabrisas, una para ella, otra para su esposo. Sonia Monzón murió al instante.

Es Culiacán no hay que ser narco para morir de una bala perdida, que en realidad está encontrada.

Margen de error

(Hacerle al pendejo) Un Procurador de Justicia de Sinaloa explicó en síntesis la fórmula para responder a cabalidad en el puesto que le encomendó el Gobernador: “Hay que hacerse pendejo por dos años”. ¿Para qué más palabras y teorías? A eso se dedicó los siguientes meses. La dificultad en realidad se encontraba en fingir que no lo era.

En aquellos tiempos, dos años eran suficiente desgaste y luego llegaba otro que seguía al pie de la letra la fórmula aunque no lo admitiera. Claro, siempre llega el que se quiere pasar de listo, y hasta el que verdaderamente es listo pero que termina siendo abandonado, relegado, y expatriado.

El puesto de Procurador es ingrato en cualquier lugar del país. No permite decir que estás cansado. No permite tampoco los nervios de punta porque el timbre del teléfono despierta todas las madrugadas. Los resultados nunca se reconocen, aunque siempre disminuyan o solo se den pequeños repuntes.

Salvo el exprocurador Miguel Ángel Mancera que llegó a la jefatura de gobierno en el Distrito federal, suele ser una tumba. Piense en los Procuradores de Sinaloa o en los Procuradores Generales de la República.

Visto así no queda más que jugarse el prestigio poco o mucho que quede. Y seguir la recomendación de aquel Procurador de Sinaloa en tiempos de Renato Vega. Dos años para hacerle al pendejo.

Mirilla

(Los 43) Creer en la investigación de la PGR o en el Informe Ayotzinapa del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, GIEI, no es un asunto de fe. Aunque en toda la semana así se habla y se dividen en dos grupos: los que creen en uno y los que critican al otro.

De la investigación de la PGR como verdad histórica queda muy poco, y terminan por admitirlo hasta los propios defensores —excepto quizás Murillo Karam—. Aun así esa es la única investigación con validez jurídica. La revelada esta semana que realizó la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, con la anuencia del Estado mexicano, admite de entrada que no se trata de “un diagnóstico definitivo de los sucedido con los 43 normalistas desaparecidos… (pero) sí recoge los hechos que considera probados y aquellos otros que considera probados que no han sucedido o sobre los que existe una controversia tal que se cuestiona su validez.”

En la premisa anterior está el resumen de las 560 páginas.

Lo probado, es que los 43 estudiantes fueron desaparecidos en una participación conjunta de un grupo de narcotraficantes y las policías. (Coinciden PGR y GIEI).

Lo probado que no ha sucedido, es que los estudiantes fueron quemados en el basurero de Cocula. (PGR lo afirma; GIEI asegura que no es así).

Y aquello sobre lo que existe controversia y se cuestiona la validez, se refiere a la participación de autoridades federales. El Grupo de Expertos acredita que efectivos del Ejército estaban enterados de lo que sucedía en Guerrero aquella tarde-noche del 26 de septiembre y todo el 27 de septiembre, lo mismo que agentes federales. Ambos tenían el seguimiento a través del sistema C-4 de todo lo que sucedía, y tanto militares como federales aparecen en diferentes sucesos de aquella larga noche y madrugada.

DEATRASALANTE

(Mezclilla Cimarrón) Son dos meses ya de la fuga del Chapo. Pasó el tercer informe de Enrique Peña, movió su gabinete, y todo sigue igual. En aquel túnel, donde se acredita la fuga hace dos meses, quedaron varios pantalones de mezclilla marca Cimarrón, talla 34, comprados en el Wal-Mart más cercano(PUNTO)

Mar 162015
 

Chuytoño

Río Doce

En el grito de Chuytoño está la denominación de origen del gobierno de Mario López Valdez: “Bájale, bájale…no te metas conmigo”, le soltó a Enrique Gil Vargas, corresponsal de Televisa, a una pregunta muy simple, básica, sencilla, directa, y que además no era el único que se la estaba haciendo: “¿Usted pasó el examen, comandante?”

Y por si faltara un sello para esa marca, todavía remató Aguilar Íñiguez: “Solitos, tu y yo”.

Si omitiéramos el nombre de Chuytoño en el diálogo, si contáramos a cualquiera las expresiones y le preguntáramos de qué se trata, aseguraría que es un pleito de niños en la secundaria. Un adolescente retando a otro: “Pon fecha y hora”. Nos vemos a la salida, podría ser otra expresión. Pero no. Se trata de uno de los hombres más poderosos del estado, con la fuerza pública a su mando, a una llamada por radio. A una orden básica, hecha con los números con que se cifran los mensajes en la frecuencia policiaca.

Chuytoño, como nunca en los ya muchos años de policía, tiene el control completo de las corporaciones de policía. Sus hombres están en cada comandancia de la geografía del estado, en los escritorios de todas las oficinas de las policías municipales. Nunca había aplicado mejor el cargo de mando único. Es eso, justamente, el mando único en la policía.

El hombre en quien se esperaría la mesura, la tranquilidad, la frialdad en la celosamente precisa investigación ministerial, pierde por completo los estribos en la más obvia de las preguntas que se le haría.

Contrario a ese hombre refunfuñando, retador, que tuvo que jalar del hombro el general Moisés Melo, Coordinador de Seguridad, Chuytoño es como buen escuinapense dicharachero, el centro de cualquier plática, cuenta chistes y provoca risas.

Solía contar una anécdota Chuytoño de los tiempos en que él mismo se decía como un simple cuico —el más despectivo nombre que se les daba a los agentes policiacos—. En una persecución el delincuente logró parapetarse en un caserío, desde la azotea y ventanas respondía a los ataques de los policías que se iban sumando. Chuytoño les dijo a los acompañantes que se brincaría por el techo y sigilosamente le llegaría por la retaguardia. Así lo hizo, bajó por una de las paredes y por el pasillo lateral se bajó con el rifle en sus manos. Apenas puso los pies en el suelo se encontró de frente al delincuente también con el arma en sus manos. No hay tiempo para pensar, ambos abrieron fuego. Chuytoño cuenta riéndose que abría los ojos y lo veía parado, a menos de cinco metros disparándole y seguían jalando el gatillo los dos. Las risas iban aumentando entre quienes lo escuchan. Bang, bang, pum, pum… se acaban las balas y los dos siguen de pie. Se miran. Por más que sigan jalando el gatillo ninguno de los dos tiene más balas. Llegan los otros agentes y lo someten.

La anécdota de Chuytoño es que puedes fallar a cinco metros de distancia y las balas perdidas suelen pegar en la cabeza.

Más allá de lo pintoresco de un funcionario público. De lo atractivo del personaje. Sus atribuciones, obligaciones y deberes son otros distintos. Un policía está dentro del sistema más cuestionado dentro del gobierno. El poder que se le otorga a cada agente, simplemente por el uso legítimo de un arma, es lo suficientemente grande para dejarlo andar por las calles diciendo no te metas conmigo. Esa es la ley del oeste.

El punto no es si Chuytoño es un policía con el valor para estar en el cargo, uno que se atreve a enfrentarse a la delincuencia. El punto es que se cumpla a cabalidad con lo que la ley le ordena al mandatario. Y es tan simple como que todos deben cumplir con la evaluación de control y confianza. Deben resultar aptos.

De otro modo, entonces que el gobernador Mario López Valdez entregue sus propias placas de “Sheriff”, haga sus propias evaluaciones de control y confianza, y claramente diga que desacata los acuerdos federales para las corporaciones policiacas.

MARGEN DE ERROR

(Juego de niños) No hay seriedad. El niño que se enoja, se lleva la pelota y se acaba el juego. Dueño del poder, no explica, no da razones. Avasalla, aplasta, desaparece. Si ustedes arman su foro, yo les digo a mis amigos que no vayan, ley del hielo. Luego armaré el mío propio, sin estruendos, sin gritos en las gradas. Bonito. Limpio.

Arriba. Adelante. Sinaloa somos todos (los que estamos en el MIA).

El foro organizado por el gobierno estatal para informar sobre las licitaciones de los dos nuevos hospitales, el de Mazatlán y el de Culiacán, es de nuevo una típica burla. Mientras se discute el tema, se opta por invitar a quienes están dentro del negocio. A los despachos que asesoran, a los socios, a que digan, repitan e insistan en que todo está bien.

Uno a uno la reportera Miriam Ramírez en su trabajo de este número de Ríodoce fue detectando las conexiones de los implicados en el foro. Todos dentro del negocio. Otro juego de niños.

DEATRASALANTE

(El cine) Vivimos el tiempo de los directores de cine. Apenas opinan González Iñárritu, Cuarón o Del Toro, sus palabras se vuelven noticia, se retoman por todos. Algo debe estar volteado en este país. La última es del director de Cronos, El laberinto del fauno y Hellboy. Dijo Guillermo del Toro: “…realmente es un momento en el que se vive una ley del viejo oeste, de llegar con la pistola a la cantina y no hay quien lo detenga. Los mexicanos vivimos un duelo, tenemos que encabronarnos por las pérdidas y decir no. No pedimos ni exigimos nada que no esté escrito en las funciones públicas”(PUNTO)

Dec 132014
 

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“Dios nos libre de pasar veinte años sin una rebelión”*
diciembre 7, 2014 por Andrés Villarreal
La frase es de Thomas Jefferson, ese que aparece en los billetes de 2 dólares —que sí existen—. Apenas pasaba de los 30 años cuando ya estaba involucrado en el proceso de independencia de los Estados Unidos. Hay una frase de Jefferson que se mantiene desde el borrador original de la declaración de independencia y que aun hoy causa admiración: el derecho a la “búsqueda de la felicidad”.

No escribió el derecho a la felicidad, sino a la búsqueda de ella. Sí el derecho a la igualdad y la libertad, pero en el caso de la felicidad a lo más que se puede aspirar es a buscarla.

Jefferson era lapidario, su correspondencia y discursos están plagados de frases precisas. Una idea es el hilo conductor de su pensamiento: no podía pasar una generación en un país sin que se convulsionara por lo establecido, que se renovara la sangre —pero con ella también la legalidad—. De ningún modo se trata de una revolución permanente, sino de una rebelión que retorna, periódica, necesaria para la salud de un país, para mantener las libertades públicas.

Cada generación, se entiende del planteamiento de Jefferson, debe librarse de un peso muerto del pasado.

Hoy, en tiempos en que el gobierno quiere criminalizar la protesta, endureciendo el lenguaje, tapándose ojos y oídos, una explicación clásica:

México se convulsionó en 1994. El estallido indígena en Chiapas, los asesinatos políticos de Colosio y Ruiz Massieu, la crisis económica de fin de año. En ese 1994 perdimos otra más de las oportunidades históricas. La principal fue ajena a los ciudadanos que se atrevieron a involucrarse, era una decisión de lo que Aguilar Camín llama el “círculo íntimo que gobernaba”, los mismos a los que “la lucha por el poder los dividió y derrotó la discordia.”

La otra incumbe a todos. A los ciudadanos que se movilizaron ahogados por las deudas y el estrepitoso ascenso de las tasas de intereses, pero que después no encaminaron sus demandas y protestas; a una prensa y periodistas mansos, hechos a imagen y semejanza de un régimen apabullante; a una oposición política pobre, desconectada socialmente; a grupos de estudiantes universitarios despolitizados…

Aun así, a los sucesos de aquel año pueden atribuírsele las posteriores reformas que marcaron el inicio de una verdadera competencia y convivencia en la pluralidad política: En 1996 se ciudadanizan los organismos electorales, y en la primera elección que organizan, el PRI pierde la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados —tres años después perdería también la presidencia—. Empieza a generalizarse una crítica periodística antes reservada a unas cuantas plumas y a medios muy identificados, principalmente impresos.

Hace 20 años se apagó el fuego, como antes se extinguió la crisis electoral de 1988 y los apretados resultados de aquella elección.

Lo que resultaría imperdonable es no aprender de ambos momentos históricos y relacionarlos con lo que actualmente sucede en México: Las múltiples movilizaciones, la idea generalizada que desde el poder no se ofrecen las respuestas a las demandas, sino que, por el contrario, se desperdician oportunidades, la corrupción mantenida en el descaro, un poder sordo en la cúpula, una élite empresarial muda que mueve piezas por debajo de la mesa…

MARGEN DE ERROR

(“El árbol de la libertad debe regarse de vez en cuando con la sangre de patriotas y tiranos. Ésta constituye su abono natural.”*) En medio del fuego que se extiende en el país, una declaración del gobernador Mario López Valdez que sorprendería si no estuviera claramente en el marco de una clase política ajena al pulso ciudadano. Ni siquiera necesitaría acotaciones entre líneas, la cita por sí sola evidencia los márgenes de error en que suele estar el gobernador Malova. Va la cita:

“Quiero decirles que he tomado una decisión y he dado una instrucción el día de hoy, que las marchas son permitidas, son válidas las manifestaciones pero no los bloqueos, y el que avisa no engaña. A partir de ahora, quien afecte a terceros vamos a estar obligados a aplicar la ley, así es que mucha gente dice que no podemos permitir que Sinaloa se convierta en un DF, y ésa es nuestra obligación, y pues les digo a los sinaloenses, que no nos hagan actuar en contra de ellos violentando la ley.”

PRIMERA CITA

(“Si en cada país no quedaran vivos más que un Adán y una Eva, pero fueran libres, estaríamos mejor de lo que estamos ahora.”) Vicente Leñero se cita de memoria: “Que temprano se nos hizo tarde”, dijo cuando se retiró de la revista Proceso que fundó. “El periodismo es trabajo sinfónico”, escribió en algún libro, quizás en Talacha periodística.

Leñero por fin pudo ir a orinar, tranquilamente. Todos sabemos el descanso que es hacerlo después de minutos de continencia. Leñero es atrapado del brazo por Scherer, lo lleva de un lado a otro, pero Leñero se está orinando y no acierta a pensar en nada más. Es el trepidante arranque de Los Periodistas, donde el escritor y periodista que siempre fue se funden.

Leñero es además el autor del Manual de periodismo, del que más de una generación abrevó, desgastando sus hojas.

DEATRASALANTE

(“La gente no puede estar, toda y siempre, bien informada”*) Septiembre 2. 2014. Peña brilla. Le interrumpen con aplausos en su mensaje a la nación —es el día que ahora llaman informe de gobierno—. Peña, el hombre de las reformas sonríe, el hombre del Pacto por México derrocha orgullo, apenas unas gotitas de sudor brillan cerca del copete, ahora anuncia las mega-obras: 46 autopistas con 3 mil kilómetros, 24 proyectos ferroviarios y un nuevo aeropuerto de 170 mil millones de pesos con seis pistas en el DF, “uno de los más grandes del mundo”. Ahora vendrán los “beneficios concretos para toda la población”, dice. En el Zócalo ninguna manifestación, ninguna consigna, la plaza más grande del mundo se utilizó como estacionamiento.

Tres meses después, el mexican moment se esfumó. Es como abrir un cacahuate y darse cuenta que no trae nada. Nada(PUNTO)

* Todas las citas, incluyendo el título, son de Thomas Jefferson.