bateria-copia
Jul 272015
 

lucero-y-carrizoza

Río Doce/Ismael Bojorquez.- Aunque todavía no ha sido requerida por la PGR, ya existe una versión oficial sobre la falsificación de documentos en que habría incurrido la diputada Lucero Guadalupe Sánchez López, para visitar en el penal del Altiplano, en abril pasado, a Joaquín Guzmán Loera, el Chapo.

Lo dijo la Comisión Nacional de Seguridad en un informe que turnó a la PGR, en el que señala que una mujer usó documentación falsa para ingresar al área de Prácticas Judiciales del penal, en compañía de abogados del capo.

Uno de esos abogados, según informó El Universal días después de la fuga del Chapo el 11 de julio pasado, habría reconocido que la mujer que aparece en las imágenes difundidas por El Noticiero, de Televisa, efectivamente corresponden a la diputada cosalteca, postulada en las elecciones pasadas por una coalición conformada por el PAN, PRD, PAS y PT.

La diputada, de muy bajo perfil hasta que la fama le llegó (buena o mala dependiendo de quién enfoque), se ha defendido públicamente desde que fue señalada, y ahora hasta de “faldilludos” trata a un ex presidente de la República y a un ex presidente nacional del PAN, por el hecho de que éstos criticaron a la dirigencia del partido en Sinaloa por haberla postulado.

Todo esto es válido como válida será su defensa en los tribunales si llega a ser requerida por la justicia, al menos por la presunta falsificación de documentos, ya no tanto por las complicidades con Guzmán Loera que, de confirmarse la relación, podrían derivarse en el curso de la indagatoria. No hay que olvidar que la visita habría sido tres meses antes de que el capo se fugara.

Pero se ha guardado un silencio sepulcral sobre los orígenes de esta candidatura, quién la propuso, de dónde salió el nombre, quién lo puso sobre la mesa. El PRD dice que el PAN, que a este partido le correspondía poner al candidato en el marco de los acuerdos de la coalición. Y lo mismo el PAS. El PT ya ni existe. Así que quien tiene la mayor carga y responsabilidad en este enredo es el partido que ahora dirige Adolfo Rojo Montoya, pero que estaba a cargo de Edgardo Burgos Marentes cuando se hizo la postulación de Lucero Sánchez.

Todo indica, según versiones recogidas por esta columna, que la propuesta tuvo como fuente original a Gerardo Vargas Landeros, el secretario general de Gobierno, responsable principal de los Compromisos por Sinaloa, un espacio que le ha servido de plataforma sin par para los enjuagues políticos tanto con el PRI como con los partidos que hace cinco años conformaron la coalición que los llevó al poder.

Pero Vargas Landeros no habría ido solo en la empresa de hacer diputada a una mujer que no tenía antecedentes en la política ni en la lucha social, ni en nada que se le parezca, pero a la que se le atribuían relaciones “poderosas”. Uno de sus impulsores, panista también, y diputado local, habría sido Guadalupe Carrizoza Cháidez, el ex delegado de Sagarpa, quien apareció junto con la diputada en su primera defensa pública, una vez que su nombre salió en El Noticiero, como la diputada que había visitado al Chapo.

No sería casual esta mancuerna orientada al distrito de Cosalá. El diputado Carrizoza es, de los diputados panistas, quien mantiene una relación más estrecha con el secretario General de Gobierno, al grado de que se le considera el puente entre el gobierno estatal y la bancada panista en el Congreso y caballo negro para el golpeteo de los enemigos políticos del propio Vargas Landeros.

Del secretario General de Gobierno lo que hay es la historia de un gobierno que desde 2010, cuando se realizaron las campañas, ha dejado huellas que hablan de sus presuntos compromisos con el Cártel de Sinaloa. Ahí está la historia, para el que quiera desempolvarla.

Bola y cadena

COMO SI AL PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO le faltaran flancos débiles, el más reciente reporte del Coneval, organismo que estudia políticas públicas orientadas a lo social, encontró que durante los primeros dos años de la actual administración creció el más de dos millones de habitantes la pobreza en México. Disminuye la pobreza extrema, sí, pero en un nivel insignificante. No bastó con que Peña Nieto pusiera al frente de la Sedesol a Rosario Robles, que viene de la izquierda y con lo cual el presidente buscaba de alguna forma legitimarse. Ahora, basta checar las ganancias de Pepsicola y Nestlé en este mismo periodo, empresas que han estado apoyando la llamada “cruzada contra el hambre”, para ver hasta dónde la política social del gobierno actual es una burla.

Sentido contrario

PERO LLAMA LA ATENCIÓN que también en Sinaloa crece la pobreza, lo que pone en entredicho la “obra humana” y “social” del gobierno del cambio encabezado por Mario López Valdez. Y de paso, la tarea que debió realizar Juan Ernesto Millán Pietsch, muy dado a tomarse patéticas y ofensivas fotos con despensitas en la mano, cuando hay desgracias que reclaman algo más que eso.

Humo negro

Y ESTO, CLARO, CONTRASTA con la riqueza de una cúpula de empresarios dueños del país, cuyas fortunas han sido alimentadas por túneles de corrupción a través de contratos turbios, ventas de paraestatales y privilegios fiscales que no tienen los de abajo. Y, por si fuera poco, contrasta también con el nivel de vida de una clase política voraz, enriquecida impunemente al amparo de los recursos públicos, donde caben todos, verdes, rojos, azules y amarillos. ¿Así o más infame este país?

Sorry, the comment form is closed at this time.