Oct 092017
 
Margarita dijo que no renunciaría al PAN.

Margarita dijo que no renunciaría al PAN.

Lo deslizaba como una posibilidad pero lo negaba cuando se le pedía una respuesta concreta. “Yo soy la panista”, le dijo a Ríodoce en junio, durante una gira en el estado como parte de ese parapeto engañabobos llamado #YoConMéxico. Y aseguró que no dejaría el PAN, aun cuando no fuera favorecida con la candidatura presidencial.

—Pero, si a pesar de todo, no se te favorece con la candidatura, ¿qué pasaría con Margarita?, se le cuestionó.

“Depende de muchas cosas porque si las condiciones son parejas, son muchas cosas que se tienen que valorar… pero la panista soy yo, así es que del PAN no me salgo y uno es panista para siempre, la intensidad del trabajo eso uno la revisa, pero no…”

Parece que las condiciones no fueron parejas porque Margarita y presentó su renuncia al PAN el pasado viernes, después de un jaloneo mediático en el que se filtró la posibilidad de que renunciara para participar como candidata independiente por la presidencia y de que el dirigente del partido, Ricardo Anaya, a través de un mensaje en video, la llama a dialogar, ponderando su valía como panista. Margarita le respondió con un twett: “Llevo dos años buscando diálogo. La división del PAN es tu responsabilidad, eres el presidente del partido. Ya hablaremos.

Minutos más tarde, la esposa del ex presidente de la república, Felipe Calderón, hizo público un mensaje de varios minutos para anunciar su renuncia formal al partido. La carta ya había llegado a la sede del PAN, indeclinable. La decisión ya estaba tomada.

En la perspectiva de las elecciones de 2018, la formación del Frente Ciudadano por México —donde han confluido hasta ahora el PAN, el PRD y Movimiento Ciudadano— y la renuncia de Margarita Zavala al PAN son los dos acontecimientos más importantes en cuanto a la correlación de fuerzas políticas. De entrada, por evidentes razones, la decisión de Margarita es un golpe seco a las aspiraciones de un Frente, nacido para sumar fuerzas. Aparece en todas las encuestas como la aspirante presidencial mejor posicionada junto con Andrés Manuel López Obrador, muy por encima de Ricardo Anaya, quien, a pesar de los buenos resultados para su partido en los procesos electorales recientes, sigue estando muy abajo en las preferencias electorales.

Pero quiere ser candidato del Frente y eso le hizo perder la noción de la coyuntura al interior de su partido, que exigía a fuerzas prever los movimientos del otro, como si se tratara de una partida de ajedrez.

Extraordinario operador, a Ricardo Anaya le faltó visión y al final resultó presa de sus propias aspiraciones, por encima de los intereses del país, a pesar de que había estado pregonando lo contrario.

Ahora habrá de ver las consecuencias a mediano plazo, una vez que empiecen las campañas. Ya se da por hecho que Anaya será el candidato del Frente, pero con este cisma en el panismo, que afecta sin duda las aspiraciones de su dirigente, las cosas pueden cambiar al grado de que se busque a un candidato que esté más allá de las efervescencias partidistas.

Lo que es un hecho es que la salida de Margarita del PAN y su eventual postulación por la vía independiente le hacen un hoyo no solo al PAN sino al Frente. ¿Qué representa Margarita Zavala fuera del partido en que militó toda su vida y cuánto podrá crecer ya como candidata independiente? Eso es una incógnita ahora. Lo cierto es que hay dos frentes electorales felices en este momento: uno, el principal, es el PRI, porque es más factible que buena parte de las simpatías que perderá un PAN dividido puedan orientar sus preferencias hacia el partido en el gobierno, sobre todo lo que tiene que ver con la clase empresarial.

El otro frente feliz está en Morena y su líder, Andrés Manuel López Obrador, pues el Frente Ciudadano se había convertido en su pesadilla, debido a que están ahí sus viejos aliados, el PRD y MC. Por eso la apresurada declaración del Peje en el sentido de aprobar la salida de Margarita del PAN y de sugerir que Miguel Ángel Osorio Chong debía hacer lo mismo en el PRI, debido a que lo están marginando a pesar de estar arriba en las preferencias electorales.

Bola y cadena

PERO NADIE DEBE CANTAR VICTORIA porque el candidato del Frente todavía no se define y mientras esto no ocurra, la esposa del ex presidente tiene posibilidades de encabezar la cruzada de 2018, ahora como ciudadana. Y qué paradoja, pero entre más fuerte se sienta el golpe al interior de esta alianza, más posibilidades tiene de imponerse como la abanderada del Frente Ciudadano por México.

Sentido contrario

EL PANORAMA DEL PERIODISMO ES cada vez más sombrío en México. Después del crimen de Javier Valdez, un periodista de estatura internacional, todo puede ocurrir. En agosto fue asesinado Cándido Ríos en Veracruz y apenas el jueves pasado el fotoperiodista Edgar Daniel Esqueda, de San Luis Potosí, fue levantado y asesinado. Según informó Reporteros sin Fronteras, “en junio de 2017, cuando cubría una escena del crimen, policías le quitaron su cámara y lo obligaron a suprimir las imágenes. Tras ello, Edgar presentó una denuncia ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos en San Luis Potosí. El Mecanismo Nacional de Protección tomó conocimiento del caso y entró en contacto con él Edgar Daniel para obtener más informaciones sobre su situación de riesgo. Ninguna medida de protección le fue otorgada.

Humo negro

PERO EL PERIODISMO ES AGREDIDO DE MUCHAS formas. El mismo día que nos enteramos de la muerte de Edgar Esqueda, supimos de la censura al programa de radio Enfoque Noticias, pues el dueño le pidió a Leonardo Curzio que corriera a María Amparo Casar y a Ricardo Raphael de una tertulia semanal donde hacían análisis político. Al negarse, presentó su renuncia. Y las preguntas siguen siendo las mismas ¿A esto se llama “democracia”, “Estado de derecho”, “sociedad abierta”? ¿Cuántos muertos más tenemos que poner? ¿Quién detiene la censura?

¿Cómo sobrevivió a Pablo Escobar el corresponsal de El Espectador en Medellín?

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Oct 022017
 


El periodismo en manos de la barbarie

Ismael Bojórquez/Río Doce

“Después de haber sido agredido en la agencia de periódicos por los dos sicarios, me escondí por varios días en la casa de un familiar y traté de olvidarme de El Espectador. La intención de Pablo Escobar de sacar del medio al periódico continuó en las acciones contra su circulación en la ciudad. Los distribuidores temían sacarlo a la venta; los sicarios pasaban puesto por puesto, compraban o decomisaban todos los periódicos y luego los quemaban y advertían que no debían ofrecerlo más, pues si lo hacían pagarían con sus vidas. Ese miedo llegó hasta los lectores más fieles, sobre todo a personas de edad para quienes leer El espectadoren el parque era un grato hábito. Estas personas, como estrategia, compraban otro periódico y dentro de las páginas del mismo metían El Espectador y así podían leerlo en los espacios públicos”.

Algo me recuerda esta historia contada por los periodistas Carlos Mario Correa y Marco Antonio Mejía, ex reporteros de El Espectador en la época más fiera de Pablo Escobar Gaviria, quien mandó asesinar al director del diario, Guillermo Cano, en 1986.

A vuelo de pájaro, Correa me contó cómo tuvo que trabajar en esa época en Medellín, una ciudad durante lustros gobernada por Escobar. Odiaba todo lo que oliera al diario. Todos los días El Espectador publicaba notas desde Medellín pero no estaban firmadas por el reportero. Entonces Pablo Escobar dio la orden a sus sicarios para que investigaran quién era y dónde estaba, para asesinarlo. Lo que no se supo hasta mucho tiempo después y ahora se publica en el libro Las llaves del periódico, escritopor estos dos reporteros, es que Correa vivía en el cuarto piso de un edificio y el jefe de sicarios de Escobar vivía en el octavo. Pero Correa se hacía pasar por estudiante de contabilidad, en una vida desafiantemente clandestina.

Fue un despropósito criminal el del capo, como lo fue el asesinato de Javier Valdez, que me convenzo cada vez más fue un crimen de odio, una decisión de alguien a quien no le gustó algo de lo publicado por Javier y decidió matarlo. No para detener la publicación de algún reportaje —de eso también estoy convencido—, sino para saldar una cuenta con la frustración y el encono. Igual que en otros casos de periodistas asesinados, como si de esa forma se acallara la verdad.

¿Eso podrían entenderlo los narcos? Es muy difícil. Seguramente lo entendieron los viejos capos, de los cuales quedan ya muy pocos, pero no las nuevas generaciones, que muestran grados más acentuados de irracionalidad. Lo conversamos muchas veces en Ríodoce y nos lo dijeron otras tantas: “ustedes no podrían hacer el periodismo que realizan en Tamaulipas o en Veracruz… o en Jalisco…”.

Pero las condiciones cambiaron y ahora sabemos que no hay escudo ni blindaje que te proteja contra absurdos como estos. Si alguien da la orden, será ejecutada. Seguramente los que jalaron los gatillos ni sabían quién era Javier Valdez. Y se han de haber espantado al ver lo que provocaron. Pero ahora deben estarse riendo si es que viven, porque el gobierno, a pesar del impacto que causó, no quiere investigar y castigar el crimen.

¿Dónde se atoró la investigación? No lo sabemos. Pero es evidente que el gobierno empieza a echarle tierra al caso.

Bola y cadena

EN LA CIUDAD DE MEDELLÍN SE LLEVÓ a cabo el fin de semana pasado la quinta edición del Festival Gabo, definido por Jaime Abello, director de la Fundación Gabriel García Márquez para un Nuevo Periodismo Iberoamericano, como una reverencia al oficio. Decenas de invitados, finalistas de los premios en diferentes géneros y galardonados, se reunieron en una auténtica fiesta de las letras y las imágenes, como siempre, con el único fin de que los periodistas compartan sus experiencias y se relacionen en la búsqueda de mejorar el trabajo que realizan en sus respectivos espacios. Es una herencia que el Nobel colombiano de literatura nos dejó, una misión para ser cumplida por todos los que nos dedicamos a esto que el colombiano llamó el mejor oficio del mundo.

Sentido contrario

SE ACERCA EL PROCESO ELECTORAL, las candidaturas están por definirse y mucha gente piensa que todos los diputados locales y los alcaldes querrán reelegirse. Pero esto solo se dará en algunos casos. La gente rechaza la reelección casi por instinto. Y entonces será un factor que los partidos tomarán en cuenta a la hora de decidir a quién lanzar. Algunos alcaldes no querrán repetir porque les está yendo de la patada por la falta de recursos. Y de los diputados, desprestigiados como están, serán pocos los que aparezcan en las listas. Roberto, el güero Cruz, es uno de ellos. Y no porque no quiera, sino porque la dirección nacional del PAN le ha hecho otras propuestas. Siempre y cuando, claro, apoye a Ricardo Anaya como candidato a la presidencia de la república.

Humo negro

—Esto pasó en septiembre. No en el septiembre de este año sino en el del año pasado. ¿O fue el antepasado, Melitón? —No, fue el pasado. —Sí, si yo me acordaba bien. Fue en septiembre del año pasado, por el día veintiuno. Óyeme, Melitón,¿no fue el veintiuno de septiembre el mero día del temblor? —Fue un poco antes. Tengo entendido que fue por el dieciocho.

Así inicia El día del derrumbe, uno de los cuentos de Juan Rulfo que compila en El llano en llamas, donde narra la desgracia de los pueblos que, como ahora, fueron devastados por un sismo primero y luego por la indolencia y la politiquería de gobernantes y políticos. Hay párrafos magistrales en el cuentopublicado en 1953, que retratan a nuestros políticos de hoy, en medio de la demagogia colgándose del dolor de las víctimas.

La Feadle, una tortuga inservible

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Ago 142017
 


Ismael Bojorquez

Después de la orden presidencial se esperaba que la Fiscalía Especializada para la Atención de Agresiones contra Periodistas (Feadle) fuera expedita en elaborar una teoría sobre el crimen del periodista Javier Valdez Cárdenas e imputara responsabilidades contra los autores materiales e intelectuales.

Dijimos, desde el mismo día en que se cometió la infamia, que dejábamos en manos de las autoridades la investigación de los hechos, aunque sin mucha esperanza. Pero también ésta tiene sus tiempos y sus límites. Y creo que ya es hora de que las fiscalías, la estatal y la federal, salgan a dar la cara y digan lo que tienen respecto a las investigaciones –siempre y cuando no afecte las pesquisas— y cuál de ellas, como se ha pedido desde hace dos meses de manera formal, está al frente del caso.

Hubo el compromiso de hacerlo y se hizo ante la familia, ante Ríodoce y ante el representante en México del Comité para la Protección de Periodistas, Jean Albert, pero no se ha cumplido hasta el momento, ahora bajo la “razón” de que se siguen nuevas líneas de investigación y deben agotarlas. En realidad la Feadle no quiere hacerlo, a pesar de que el impacto causado por el crimen y la dimensión del caso lo exige. Y esto evidencia una sordera y un desdén por parte de la PGR que invita a sospechar que en realidad no tienen cabos sólidos para culminar una investigación y hacer imputaciones hacia los que cometieron el crimen y contra quien lo ordenó.

Ricardo Sánchez Pérez del Pozo, titular de la Feadle, apenas había llegado a esta dependencia cuando asesinaron a Javier y tenía la oportunidad de reivindicarla después de que sus niveles de eficiencia, si nos atenemos a las sentencias logradas, no alcanzan ni el 1 por ciento. Sí, el 1 por ciento, de acuerdo a datos oficiales publicados por el diario digital Animal Político.

El reto, entonces, era descomunal. Pero la magnitud del crimen de Valdez Cárdenas era al mismo tiempo una oportunidad de oro para sacudir ante la sociedad la imagen de la Fiscalía, cosa que parece alejarse según la información que hasta ahora tenemos en nuestras manos.

Según información reciente de animalpolítico.com, que obtuvo datos de la propia Feadle, de julio de 2010 a diciembre de 2016, esta dependencia registró 798 casos de agresiones contra periodistas, de las cuales 47 fueron por asesinato. La misma Feadle aceptó que de este universo, solo tiene registradas tres sentencias condenatorias. Es decir, que prácticamente el cien por ciento de los casos permanece impune. Y si no se abaten estos criminales niveles de impunidad, no habrá política ni mecanismo que detenga la cacería de periodistas en nuestro país.

Por eso es urgente que casos como el de Javier, como el de Miroslava Breach, asesinada en Chihuahua y tantos otros donde queda claro que el origen se encuentra en su trabajo profesional, sean esclarecidos y los responsables llevados a juicio.

No hemos perdido la esperanza pero eso no significa que estaremos esperando a que las autoridades resuelvan el caso. El caso Ayotzinapa fue metido en un hoyo y se intentó consumirlo en una hoguera que nunca existió. Debieron existir poderosas razones de Estado para que se inventara esa “mentira histórica, como parafrasea muy bien Témoris Grecko a la vandálica expresión del ex procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, cuando “explicó” cómo habían muerto los 43 estudiantes normalistas desaparecidos y sentenció lapidariamente que esa era la “verdad histórica”.

Tuvo que venir a investigar una comisión de expertos internacionales para demostrar que la teoría del crimen sobre los muchachos de Iguala fue elaborada para ocultar la verdad, manoseando evidencias, inventando testimonios, borrando huellas, todo con el propósito vil de proteger a las instituciones del Estado.

Bola y cadena

EN EL CASO DE JAVIER NO SABEMOS si se está manoseando información, si se están borrando huellas o si están inventando protagonistas. De hecho, si solo se pretendiera, no habría condiciones para ello. Las fiscalías lo saben. Ni la familia, ni Ríodoce ni los periodistas del país y muchos extranjeros, incluyendo organismos internacionales, permitirían tal cosa. Menos ahora que Javier ha logrado, con su soledad asesinada —vaya paradoja—, unir a buena parte de los periodistas del país.

Sentido contrario

Y PRECISAMENTE ESTA SEMANA QUE pasó se llevó a cabo en Ciudad de México el Coloquio Internacional sobre Organizaciones de Periodistas, al que convocó la inusitada y abrupta Agenda para Periodistas, que encabezan Guillermo Osorno y otros periodistas y medios y organismos que están desarrollando iniciativas para que los periodistas podamos por fin discutir en la diversidad los problemas que afligen al gremio. Agenda nació cuando el cuerpo de Javier todavía estaba tibio. Fue su trágica partida la inspiración para tres o cuatro periodistas que dijeron “tenemos que hacer algo, ya, sin demora…”. Y a la vuelta de unas horas se volvieron decenas de periodistas y medios, luego cientos. Se hizo un primer evento en el que se inscribieron 600 participantes y asistieron casi 400, en torno a seis mesas de debate. Hoy se propuso algo más reducido pero no menos significativo. Estuvieron periodistas de Colombia, Brasil, Perú, Argentina, El Salvador y México. Cómo organizarnos, fue el tema central, hacia dónde ir. Y no tengo duda que habrá claridad hacia dónde ir. Aún en la diversidad y los desencuentros y los encontronazos. Es urgente.

Humo negro

AHORA TODOS LEÍMOS A RIUS. Yo también, y también me influyó. Las primeras notas que leí sobre marxismo fueron en su Marx para principiantes. Y fui vegetariano un tiempo gracias a La panza es primero. Me creía muy chingón porque en mi morral traía el libro, una zanahoria y una naranja. Eduardo del Río García murió el martes pasado a los 83 años, amado por miles, leído por millones. Su obra queda en América Latina, como una de las más portentosas en su género, de monos y reflexiones.

40 días y no hay resultados en el crimen de Malayerba

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Jun 262017
 



Ismael Bojorquez/Río Doce

Propongo tomarles la palabra. Durante la pasada visita del gabinete de seguridad a Sinaloa, encabezado por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, los funcionarios federales y el gobierno estatal se comprometieron a formar seis grupos especiales para investigar igual número de casos de violencia de alto impacto en Sinaloa, ocurridos en los últimos dos meses. Uno de ellos es el asesinato de Javier Valdez. Los otros cinco: el crimen del abogado Miguel Ángel Sánchez Morán, el del director de la clínica del ISSSTE del puerto, Miguel Ángel Camacho y el asesinato de los dos maestros en Concordia; también el del empresario Ruay Alberto Díaz Meza y la desaparición de la niña Dayana N, en Navolato.

Todos los casos, salvo el de Dayana, fueron incluidos en el manifiesto que entregamos el jueves 15 de junio al Gobierno después de la manifestación convocada por Ríodoce. Pero ese mismo día, Óscar Loza Ochoa había encabezado una protesta en el mismo edificio de Gobierno exigiendo se investigara el caso de la menor.

Todos ellos han sido de muy alto impacto y de todos, igual que el resto de las víctimas de la violencia que está ocurriendo en Sinaloa, se está exigiendo justicia.

Según lo comentado por el gobernador en la reunión que sostuvo con él la comisión ciudadana de seguimiento al caso de Javier Valdez, el jueves pasado, fue el propio gobierno estatal quien pidió el apoyo de la federación para aclarar estos casos, con el fin de empezar a terminar con el clima de impunidad con que todos los días se cometen crímenes en Sinaloa.

Pues qué bueno que lo dijo y mucho mejor que tenga claro que si no se empiezan a castigar los homicidios, no habrá paz para nadie, ni para el gobierno. Eso ya deben saberlo después de las protestas de periodistas y de la sociedad harta de la violencia. Con lo dicho por Quirino Ordaz se está asumiendo un compromiso claro y medible que le permitirá a la sociedad reclamar qué resultados hay en cada uno de estos delitos. Lo saben ellos y lo sabemos nosotros.

Ya pasaron más de 40 días del crimen de Javier y todavía no se ha dado luz sobre el móvil, menos sobre autores materiales e intelectuales. Y en estos casos el tiempo siempre corre en contra de la verdad. Más aún, tratándose de un homicidio donde las primeras líneas conducen, por necesidad, a las organizaciones del narcotráfico. No hay que olvidar que, tratándose de crímenes ligados al crimen organizado, éstos ni siquiera se investigan. Los peritos levantan evidencias, datos, el cuerpo que luego entregan a la familia, y archivan el caso. Nunca se investigan.

De los crímenes de alto impacto no podemos decir nada distinto porque generalmente hay detrás alguien de mucho poder. Esa es la historia regular de los casos en Sinaloa y en México. Aun así, estuvimos esperando que se presentaran resultados de inmediato. Sobre todo después de ver el efecto mundial de la noticia, las reacciones, la “preocupación” presidencial, el compromiso de los fiscales ante la familia y Ríodoce, ante la sociedad.

Nada. Hasta el momento no tenemos nada claro. Y parece que ellos tampoco. ¿A qué le apuestan? ¿Al olvido? Le apostaron al olvido en el caso Ayotzinapa y el movimiento sigue ahí. Y seguramente trascenderá sexenios si no se castiga a los culpables de esa infamia. El crimen de Javier Valdez está logrando cosas inéditas. El debate entre los periodistas, por ejemplo. Incipiente aún, pero prometedor. Y ha unido las voces de las víctimas en una sola. ¡Justicia! Por él pero también por los otros. Y para detener este infierno. Ha cimbrado a la opinión pública internacional y esto se ha traducido en eventos de los cuales no se recuerda un antecedente.

Hay muchas miradas en el mundo sobre lo que ocurre en nuestro país y muchas miradas en México sobre lo que pasa en Sinaloa. El tiempo corre en contra de las aspiraciones de justicia, pero también del Gobierno.

Bola y cadena

¿HAY ESPERANZA DE QUE EL CRIMEN SE ACLARE? Hay esperanza de que este país no duela tanto y que tenga otro destino, de que alguien decida poner un alto a la impunidad, de que los crímenes por fin se castiguen. Tenemos esperanza de que se aclare el asesinato de Javier, de que la Justicia funcione y los mecanismos de prevención eviten tanta muerte. Si un día perdemos la esperanza todos estaremos muertos.

Sentido contrario

EL GOBERNADOR QUIRINO ORDAZ COPPEL se esperó hasta el último minuto legal para presentar su Plan Estatal de Desarrollo. Malo si lo hiciera en tiempos normales pero peor cuando su “sexenio” es de cuatro años y diez meses. Y más con el clima de violencia que se generó a partir de su arribo a la administración, y la falta de recursos, la deuda que ahoga, la impericia de su gabinete, la desconfianza social… Pero llamó la atención que no lo hiciera como cada sexenio, en un lugar amplio, como lo presentaron sus antecesores, sino en el salón Gobernadores, con solo cien invitados. Si quiso ser austero se le agradece. Pero si escogió el lugar para evitar reclamos en la calle, es muy lamentable.

Humo negro

LAS EXPLICACIONES DEL GOBIERNO SOBRE los reclamos por el espionaje que está haciendo de las actividades y comunicaciones de defensores de derechos humanos, activistas y periodistas, son peores que los hechos. Claro que habrá demandas, ya hay, de hecho. Y seguramente se sumarán otras. Y las que sean necesarias. Y alguien tendrá que explicar quién chingados se está metiendo en nuestras vidas con tal cinismo y tanta impunidad.

°Ismael Bojorquez es director de Río Doce.

El asesinato de Valdez, el que más ha indignado al mundo

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May 292017
 


JAVIER VALDEZ. Bandera dolorosa.

Ismael Bojorquez/Río Doce

Fue un acuerdo de Ríodoce: no solo seguiríamos haciendo periodismo, sino que también nos incorporaríamos a las actividades cívicas para exigir justicia por el asesinato de Javier Valdez Cárdenas. Nunca como periódico lo habíamos hecho. Muchos de los compañeros han asistido a marchas cuando se trata de protestar por algo, casi siempre en temas relacionados con la violencia. Pero en todos los casos, como periódico, alguien debía cubrir la nota. Y procurábamos que fuera un reportero más, despojado hasta donde se pudiera de los humores del acto.

Ahora no. Todos escribimos, todos protestamos; todos investigamos, todos publicamos, todos salimos a las calles a gritar nuestra rabia, a exigir castigo para los asesinos de Javier, a pegar con engrudo carteles en las paredes, a colocar calcomanías en los autos, a firmar espectaculares, a colgar pendones, a encender veladoras en los altares que improvisa la gente en las esquinas, a rezar los creyentes, a llorar los inconsolables, a marchar, a leer a muchas voces los libros de Javier en las plazas, a fumar y rolar sus Malayerba, a pedirle a la gente que se junte, que no olvide, que abrace esta causa por las libertades y la justicia en que se ha convertido el reportero asesinado.
No esperaremos a que las fiscalías nos den resultados. De hecho no creemos en la justicia, menos en la PGR, que se ha ganado a pulso el descrédito mundial. Ahí están los desaparecidos de Iguala, las lágrimas de Ayotzinapa, su “verdad histórica” hecha polvo.

Han pasado quince días y, sea por la secrecía obligada o porque no hay muchos avances en las investigaciones, lo único que vemos enfrente es un cuarto oscuro lleno de interrogantes. La Fiscalía estatal fue desplazada de las indagatorias pues, aunque fue la primera en abrir una carpeta de investigación, quien está llevando a cabo todas las pesquisas, las de calle y las “científicas”, es la PGR a través de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle).

Según nos han explicado, el grupo técnico y de investigación que está a cargo del caso es compacto y sin ninguna relación con las policías locales. Eso que les valga. No es que en la PGR no haya corrupción —siempre hemos pensado y dicho todo lo contrario—, pero es obvio que estarían más penetradas por el hampa —y por lo mismo por los probables autores materiales e intelectuales del crimen— las estructuras estatales de investigación. (Agréguese que el Fiscal Juan José Ríos Estavillo va llegando al cargo y ni él sabe todavía en quiénes se puede confiar).
Pero no hay cheques en blanco para nadie y no tienen mucho tiempo para saciar la demanda de justicia.No hay un crimen en México que haya suscitado tanto repudio en el mundo como el de Javier Valdez. Y eso tiene que marcar una diferencia. No porque los otros periodistas asesinados hayan sido menos importantes. O los maestros de Concordia, o el abogado de Mazatlán, o el director de la clínica del Issste. O los asesinados de Guerrero, de Puebla, de Tamaulipas, de Chihuahua…Todos importan. Todos importamos. Pero el impacto que ha causado su muerte tiene que sacudir las instituciones de justicia del país. Y a las conciencias:Ni uno más. Y convertir esa ira y ese miedo y esa pesadumbre en acciones colectivas.

Si los grandes medios de los Estados Unidos se unen para condenar el crimen, tenemos que mantener su alerta en vivo; si la prensa nacional propone un ¡Ya basta! y foros para buscar garantías a la libertad de expresión, debemos ser los primeros en estar ahí; si organizaciones europeas toman las plazas, debemos hacer eco desde acá; si se hacen cadenas de oración, también.

Nunca nuestro México había sido tan inseguro como ahora; nunca las libertades habían estado tan amenazadas; nunca los gobiernos habían sido tan impotentes ante las embestidas delasorganizaciones criminales. Pero tampoco nunca un asesinato había concitado un ¡hasta aquí! tan inequívoco.
Es ahora de pie, o nos sentamos a esperar quién sigue.
Bola y cadena

UNA COSA NOS INQUIETA EN EL CRIMEN de Javier Valdez. Los que lo asesinaron no son gatilleros profesionales. La forma en que lo atacaron habla de un desparpajo descomunal: tiros en sedal, en la mano, en los brazos, un impacto en la frente cuando iba cayendo; ya tirado, balazos en una nalga, en una pierna, en la espalda y, al final, uno en la nuca. Doce en total. Luego se llevan el auto para dejarlo abandonado ocho cuadras más adelante. ¿Cuántos días para despejar las dudas? ¿Cuánto tiempo?

Sentido contrario

HABLANDO CON EL FISCAL ESTATAL, Juan José Ríos Estavillo, le preguntamos qué está pasando con tanto crimen y su respuesta lo dice todo. Nosotros llegamos cuando los hechos ya han sido consumados. Hasta ahí, quiere decir que el problema, en principio, está en la prevención, que los esquemas de seguridad son un fracaso. Pero no hay que olvidar que una buena forma de prevenir es castigar. Y eso es lo que no ha hecho la extinta procuraduría de justicia en décadas. Por eso se mata con tanta facilidad. Y esa será, es ya, tarea de la fiscalía.
Humo negro

¿DÓNDO ESTÁ EL GOBERNADOR Quirino Ordaz ante tanto crimen? ¿Dónde los alcaldes? ¿Qué están haciendo para prevenir los delitos, no solo los homicidios? Los robos y asaltos se han multiplicado, nadie está seguro ya ni en sus casas. ¿Y los militares qué están haciendo? ¿A qué vinieron? ¿Y las estrategias?

“Los Chapitos” pidieron silencio a Javier Valdez y se negó, entonces decomisaron la edición

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May 222017
 

Ismael Bojorquez/Río Doce

Fui el primero que vio a Javier tirado boca abajo sobre el pavimento. Una siniestra casualidad. Iba en mi auto hacia la oficina y de lejos me pareció que habían atropellado a alguien. Más de cerca me llamaron la atención el sombrero ligeramente caído de su cabeza y los zapatos de minero. Me detuve y sin salir del auto pregunté,tratando de engañarme, qué había pasado, si habían atropellado a alguien. “No, lo mataron, le quitaron el carro”, escuché. Me bajé y di un rodeo al cuerpo inerte para verle el rostro.

Fue un golpe brutal. Y no por las reacciones nacionales y mundiales contra el crimen que inundaron los medios electrónicos y las redes sociales en minutos, sino en sí mismo, por lo que Javier Valdez Cárdenas representaba y representa para Ríodoce, para la gente que aquí labora, para sus lectores, para el periodismo, para la sociedad mexicana, ya no digamos para sus amigos y su familia.

Hace 14 años iniciamos este proyecto al que el moneroAVC ilustró como un pequeño barco de papel y alguien más como un gran “salto al vacío”, porque no teníamos nada para empezar que no fuera un manojo de sueños.

Arrancamos en medio del acoso de un gobierno infecto como lo fue el de Juan Millán Lizárraga, que nos tendió un cerco para “matarnos de hambre”, pero sobrevivimos. Poco a poco, a fuerza de un periodismo crítico, fuerte en sus señalamientos, de fondo en la investigación y hasta temerario en asuntos del narcotráfico, Ríodoce se fue posicionando como una lectura imprescindible en Sinaloa.

Llegó como un tsunami el tema de los cárteles de la droga a las redacciones a partir de 2005 —con el surgimiento explosivo de los Zetas y sus guerras por conquistar terrritorios— y Ríodoce se planteó cómo cubrirlo para proteger nuestra integridad. Así navegamos todos estos años, sobrevivimos a la guerra despiadada de los Beltrán Leyva-Carrillo-Zetas contra el Cártel de Sinaloa y a lo sumo, en 2009, alguien arrojó una granada en la parte baja de nuestras oficinas que no pasó a mayores.

En todos estos años Javier Valdez fue una pieza fundamental. No somos empresarios y solo hicimos la empresa que ocupábamos para mantener este pequeño barco viento en popa. Pero no más. Lo dijimos una y otra vez: no hicimos este periódico para hacernos ricos, así es que el poco dinero que entre lo invertiremos para mantener un buen equipo de trabajo y garantizar ciertos niveles de calidad. Las penurias económicas nos agobiaban pero nunca dejamos de pagar una quincena. De pronto caía agua al río y festejábamos como niños pero en las semanas siguientes de nuevo a la realidad. Nunca, jamás, por esta razón, alguien pensó bajarse del barco.

Tampoco por miedo a la violencia. El momento más tenso lo vivimos en la guerra que explotó en 2008 al interior del Cártel de Sinaloa y nadie reculó. Bajo el gobierno de Mario López Valdez, cuyas corporaciones policiacas fueron entregadas cínicamente a Ismael Zambada y a Joaquín Guzmán, tampoco. Sabíamos los peligros que se cernían sobre nosotros, pues en agosto de 2011, primer año del “gobierno del cambio”, fue asesinado el periodista Humberto Millán. Pero seguimos adelante.

Fue hasta que reaprehendieron al Chapo Guzmán en Los Mochis, en enero de 2016, que las disputas entre sus hijos y Dámaso López Núñez por el control de la organización, trajeron como consecuencia una nueva etapa de violencia en Sinaloa. Pequeños enfrentamientos, ejecutados por acá y por allá, reuniones de conciliación convocadas por el Mayo Zambada. Esto en 2016. Hasta que ocurrieron las incursiones de gente armada a Villa Juárez, Navolato, en febrero de 2017 y a los cuales les siguió una guerra mediática. Los hijos del Chapo enviaron una carta a Ciro Gómez Leyva y por esos mismos días Dámaso López Núñez busca espacio en dos impresos de Sinaloa, Ríodoce y La Pared, a quienes concedió entrevista vía mensajes telefónicos, donde se deslinda del ataque que los Chapitos le atribuyeron. La entrevista la hizo Javier, pues a él lo habían buscado.

Los hijos del Chapo se enteraron que habíamos entrevistado a Dámaso y presionaron a Javier para que el trabajo no se publicara. Pero les negamos la petición. Luego le hablaron porque querían comprar toda la edición, pero tampoco se les concedió. Y entonces optaron por seguir —en Culiacán y Mazatlán— al personal que entrega los ejemplares en las tiendas y en cuanto los dejaban contra recibo, ellos los compraban. Eso fue el 19 de febrero. No usaron la violencia, pero sí la intimidación.

Fue a partir de estos hechos que sentimos inseguridad, sobre todo por Javier. Ya de por sí la emboscada del 30 de septiembre, donde murieron cinco militares, había enrarecido el ambiente. Acordamos que debería irse un tiempo de la ciudad. Él mismo planteó el asunto con organismos internacionales que le propusieron enviarlo un tiempo fuera del país, pero le costaba trabajo separarse de la familia. Ríodoce tenía pendientes reportajes en otras entidades y le propusimos que fuera él a reportearlos para que descansara de esta ciudad de mierda. Pero la falta de recursos y la desidia nos ganaron. La Jornada, luego del asesinato de MiroslavaBreach en Chihuahua, le propuso algo semejante pero tampoco se concretó. Con los días, las cosas parecían haberse calmado. La detención de Dámaso López Núñez cargaría los dados hacia un lado y era de sentido común esperar una paxnarca. Lo comentamos el mismo lunes por la mañana antes de que lo mataran. Pero estábamos equivocados.

Como nos equivocamos también al entrevistar a Dámaso, porque de esa forma nos metimos a una guerra mediática que no era nuestra, provocando el disgusto —sin que fuera nuestra intención—de la otra parte. Por eso el decomiso de los ejemplares del domingo 19.

Bola y cadena

EL MIÉRCOLES NOS REUNIMOS EN RÍODOCE para planear, en medio del llanto y la pesadumbre, la próxima edición. Creía conocer a todo el equipo, uno por uno de los reporteros, el personal administrativo, los encargados de la web y redes sociales. Pero no. Son todos y cada uno mucho más grandes y fuertes de lo que yo pensaba. La flaqueza solo se reflejaba en lágrimas por el dolor del compañero que habían asesinado, pero nunca por el compromiso que teníamos enfrente. Nadie preguntó si seguíamos o no. Todos lo dimos por hecho.

Peña juzga a quienes critican violaciones y abusos del ejército

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Abr 032017
 

PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA. Yo te doy, tú me das.

Río Doce.- Ahora resulta que no podemos criticar a las fuerzas armadas porque somos apátridas, que no podemos señalar sus errores porque las lastimamos y que no podemos condenar sus abusos porque los denigramos. Y de paso al país.

Por lo menos eso se infiere del discurso del presidente Enrique Peña Nieto en una atípica reunión que tuvo la semana pasada con integrantes del Ejército y la Marina y sus familias, en el Campo Militar número 1 de la Ciudad de México.

“Quienes denigran la labor de nuestras Fuerzas Armadas, denigran a México; quienes lastiman a nuestras Fuerzas Armadas, lastiman a México; quienes desacreditan el trabajo de nuestras Fuerzas Armadas, desacreditan a México”, dijo.

La condena del presidente a “quienes han fustigado a nuestras Fuerzas Armadas”, estuvo dirigida al presidente de Morena, Andrés Manuel López Obrador, luego que éste dijo en Nueva York, que quienes tienen que responder por los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, son el presidente y las fuerzas armadas.

Lo que dijo Andrés Manuel, más allá de su (im) pertinencia política en tiempos electorales —estamos en el umbral del 2018— fue fustigado por sus opositores, tanto desde el gobierno federal, como de los partidos, hasta de izquierda. Graco Ramírez —gobernador perredista de Morelos— por ejemplo, dijo desde Washington, en una comparación oportunista, que López Obrador y Donald Trump son la “tormenta perfecta”.

Es verdad que no era ni el lugar ni el momento para que el líder de Morena se lanzara contra las fuerzas armadas, pero la reacción de sus opositores va desde la ruindad hasta el oscurantismo, esto último reflejado en el discurso del presidente el martes pasado, que no solo va contra AMLO por sus dichos en Nueva York, sino contra todo aquel que ose hablar mal de las fuerzas armadas, sin importar la razón.

¿Quería el presidente de la República condenar a López Obrador? Pues lo hubiera hecho señalándolo a él, pues nadie ni nada se lo impide. Pero prefirió la retórica y con ello metió en la misma canasta a periodistas, medios de comunicación, organismos de derechos humanos, organizaciones civiles y familias que, con mucha frecuencia, están cuestionando los abusos cometidos por las fuerzas armadas en sus operativos contra la delincuencia.

Y no puede hablarse de improvisación, porque el evento no tenía un precedente, fue diseñado para eso, para que el presidente arropara a las fuerzas armadas y éstas al presidente, en una maniobra institucional de tres bandas, que pega a un aspirante presidencial que encabeza las encuestas, manda un mensaje intimidatorio a la prensa crítica y presiona al Poder Legislativo en momentos en que está a punto de aprobarse la Ley de Seguridad Interior, el marco legal que se pretende para justificar una mayor injerencia de las fuerzas armadas en la vida pública.

Más aun, por esta última razón, porque las fuerzas armadas están buscando un marco legal que justifique su participación en la lucha contra la delincuencia en la que fueron metidas, es que tienen que ser menos reactivos a la crítica y a los señalamientos cuando de abusos se trata. Ni ellos, ni el presidente, ni el secretario de Gobernación —que fue uno de los primeros que saltó contra el Peje—, pueden negar los excesos de las fuerzas armadas en muchos casos, algunos de ellos plenamente documentados.

Desde Ríodoce le hemos dado seguimiento a muchos hechos en los que, tanto la Marina como el Ejército, han incurrido en excesos con la población, prácticas casi de “tierra arrasada” en comunidades serranas, detenciones ilegales, tortura física y sicológica, rapiña, asesinatos de menores de edad como el joven Miguel Ángel “N”, ejecutado por elementos de la Armada de México en noviembre de 2014 en Eldorado, durante una persecución, cuando éste viajaba en una motocicleta.

Y esto no nos hace apátridas. Y no lo hacemos por denigrar a las fuerzas armadas, por lastimarlas, sino por dar a conocer acciones que nos han parecido de interés público. No lo hacemos con “dolo”, sino por obligación; no lo hacemos por “ignorancia”, como lo dijo el presidente: siempre hemos documentado lo que publicamos.

Bola y cadena

AHORA, VOLVIENDO A LO DICHO por el Peje, la mejor forma de callarlo sería aclarando el caso de los muchachos desaparecidos en Iguala. Vamos para tres años sin saber de ellos y el gobierno no ha informado qué pasó con los muchachos, dónde están o dónde quedaron sus cuerpos, quiénes los asesinaron y dónde fueron desaparecidos sus restos. En todo caso, el proceder de las instituciones del gobierno, empezando por la PGR, ha sido turbia y nefasta. Y tampoco se ha aclarado qué hicieron y qué no los elementos de la base militar de Iguala esa madrugada, cada vez más cuestionado su proceder por diversas investigaciones, algunas de ellas periodísticas.

Sentido contrario

¿DÓNDE ESTABA, POR CIERTO, LA PGR, cuando todo el mundo comentaba en Nayarit que el Fiscal, Edgar Veytia, estaba coludido con el narcotráfico? ¿Dónde estaba Miguel Ángel Osorio Chong? ¿Dónde el Cisen? ¿Dónde el PRI? ¿Dónde el congreso estatal y el gobernador? ¿No es una vergüenza y una afrenta para las instituciones de seguridad de nuestro país que Veytia haya sido detenido en los Estados Unidos por la DEA y no en México por la PGR? ¿Lo dejaron ser con dolo o por ignorancia?

Humo negro

¿QUÉ LE PASÓ A QUIRINO ORDAZ a la hora de armar su esquema de gobierno? No hay duda que él decidió el cuadro con el que trataría de tener un respaldo a sus iniciativas en el Congreso del Estado. Al quedar fuera Joel Boucieguez, se suponía que pondría en la secretaría general a un cuadro político fogueado que apoyara a una líder de bancada sin experiencia, como Irma Tirado, pero prefirió a Simón Betancourt, que a la hora de los zipizapes legislativos, solo alcanza a tronarse los dedos.

El fracaso de los militares

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Mar 202017
 

Llegaron en tropel, tirando todo y adueñándose de la mesa. Desplazaron a todos los mandos principales de las policías, de las municipales, de las estatales, y de las áreas sensibles, como el C4 y los penales.

Eran los militares. Traían la venia del gobierno federal y se supone que serían el cobertor del nuevo gobernador, Quirino Ordaz Coppel, muy amigo del secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos.

Fueron presentados como la panacea, frente a la gran corrupción, evidenciada hasta la saciedad, de las corporaciones policiacas. De pronto vimos soldaditos encaramados en patullas de las policías municipales, pero en vez de despertar miedo despedían cierto candor. ¿Qué se pretendía? Nunca se dijo claramente. ¿Qué se ha logrado en casi tres meses? Absolutamente nada. Zonas de la entidad están secuestradas por la violencia. Primero fue Mazatlán, donde se vivió una de las etapas más violentas de su historia y solo aplacadas por acciones de la Marina en Nayarit, donde abatieron a un grupo de delincuentes a los que se atribuían las ejecuciones en el puerto. Luego la violencia desatada en Culiacán y Navolato, producto de la guerra entre los Guzmán y los Dámaso.

Aunque no se viven los tiempos de 2008, cuando explotó la guerra en el Cártel de Sinaloa motivada por la detención de Alfredo Beltrán Leyva, el Mochomo, en Mazatlán, Culiacán y Navolato, por lo menos, se viven escenarios muy parecidos, bajo el temor de la gente de que las cosas empeorarán. Y nada han hecho los militares, ni desde los mandos policiacos municipales, ni desde las corporaciones estatales, que haga distinto a este gobierno del que se fue. Por el contrario, lo que se percibe es un embobamiento de las policías, que se aprecian sin estrategias de prevención, menos de inteligencia. Los grupos armados se siguen paseando en las ciudades con la misma libertad de antes y una prueba de ello es lo ocurrido en la colonia CNOP, donde un comando les quitó a policías municipales a ocho jóvenes que habían sido detenidos, hecho que fue videograbado por un anónimo y subido a las redes sociales.

Lo ocurrido en el penal de Aguaruto fue el colmo. Los propios militares, a través de la Tercera Región, habían hecho ya un diagnóstico de la situación en el CECJUDE, con propuestas para asegurar su funcionamiento sin arriesgar la seguridad. Se lo presentaron al gobierno anterior y no hicieron nada. Y se suponía que, al asumir el mando de los centros de reclusión desde la subsecretaría de prevención, que ocupa el teniente coronel, Cristobal Castañeda Camarillo, los militares ya sabían lo que tenía qué hacer.

Por eso es ocioso que, a raíz de las fugas de la semana pasada el gobierno “reconozca” “que se ha detectado la herencia de una serie de graves deficiencias en la operación de dicho Centro Penitenciario…” ¡Eso ya lo sabían! Y también debía suponerse que la presencia de tanto cabecilla del Cártel de Sinaloa en el penal podía provocar lo que ya ocurrió.

Hace doce años, recién ungido Jesús Aguilar Padilla como gobernador, ocurrió una fuga escandalosa: 11 reos se escaparon por la puerta principal, con la complicidad de funcionarios de la SSP y custodios. Ahora ocurre algo similar, con el agravante de que los fugados son, todos, piezas importantes de diferentes fracciones del Cártel de Sinaloa. Después de Juan José Esparragoza Monzón, tal vez el más importante es Jesús Peña, el Veinte, quien al ser detenido en 2014, era el operador número uno de Ismael Zambada García, y de gran afecto del capo.

Así que el hoyo que le han hecho al sistema de seguridad del gobierno estatal no es cualquier cosa. Además de la burla. Con efectos previsibles en el corto y mediano plazo, porque es obvio que todos ellos se reintegran a las actividades delictivas. El golpe más fuerte es tal vez para el orgullo de los militares, pues apenas hace tres semanas habían capturado al Pancho Chimal, señalado como uno de los que comandaron el ataque donde fueron asesinados cinco militares, y también se les peló.

Bola y cadena

ES EVIDENTE QUE TANTO el gobierno estatal como los militares que se han adueñado de los sistemas de seguridad tienen responsabilidad por estas fugas. Pero también el gobierno federal, pues todos los que escaparon estaban siendo juzgados por delitos federales y habían estado como blancos importantes de la PGR. ¿Qué les falló a ellos aparte de no prever la gran capacidad corruptora de los narcos? ¿Qué parte de los procesos de enjuiciamiento no controlan como para que los narcos decidan dónde estar y dónde no?

Sentido contrario

PARA QUE SE HAYAN ESCAPADO UN HIJO del Azul, el máximo operador del Mayo Zambada, uno de los jefes de sicarios más importantes de la familia Guzmán en Culiacán, el que sustituyó a Rodrigo Aréchiga Gamboa, el Chino Ántrax y un hermano de Ovidio Limón, tuvo que tratarse de una operación de altísimo nivel con miras estratégicas. Si esto es así, entonces podríamos suponer hacia dónde se alinean los astros en la guerra que actualmente se vive en Sinaloa, por el negocio que ha dejado Joaquín Guzmán Loera. Y entonces pensar que la cancha se le achica a Dámaso López Núñez.

Humo negro

PERO EL PROBLEMA PRINCIPAL es para el gobernador. En él la gente depositó su confianza de que las cosas cambiarían. Los ciudadanos no votaron por los militares, lo hicieron por Quirino y por el PRI. Y la gente le va a reclamar a Quirino y al PRI. No tiene mucho tiempo el gobernador para demostrar que llegó para cambiar cosas. Y hasta lo que se ha podido apreciar en los 80 días que lleva en el poder, no trae nada en el morral. Y si lo trae que lo saque.

¿AMLO? si pero no

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Feb 062017
 

Miles de personas acompañaron a Andres Manuel Lopez Obrador quien encabezó la marcha en defensa de PEMEX, la protesta terminó con un mitin que realizó en la glorieta a Colón sobre avenida Reforma.

Altares y Sotanos/Ismael Bojorquez/Río Doce

Andrés Manuel López Obrador es un creyente profundo de las cosas de Dios. Por eso se piensa predestinado a algo muy grande. Lo ha confesado en la intimidad a algunos de sus amigos y cuenta algunas historias para convencer de que así es y será. Tal vez por eso ciertos arranques mesiánicos… ese “rayo de esperanza”, por ejemplo.

El problema de líderes así es que siempre creen tener la razón y eso los lleva, por lo regular, a posiciones autoritarias, absolutistas. “Usted no es nadie” le dijo a Juanito alguna vez.

En Morena, por ejemplo, no hay nadie más que él. Existe “el movimiento”, “la gente”, pero liderazgos solo el suyo. En ese partido son él y su voluntad. Y los que lo siguen lo saben y lo aceptan.

Esto ha sido desde que Andrés Manuel se salió del PRD para fundar Morena. Pero siguieron muchos menos de los que ahora conforman ese partido, que ha ido creciendo en fuerza electoral, en gente organizada, en opinión, en influencia social.

En la perspectiva de 2018, Morena sale muy bien posicionado en las encuestas y el Peje arriba cuando se le confronta con otros aspirantes, sobre todo de Margarita Zavala, cuya base está en el PAN y de Miguel Ángel Osorio Chong, que iría por el PRI.

Pero se ha generado un fenómeno interesante a partir de Donald Trump y sus diarios ataques a México. En los mexicanos ha despertado de nuevo cierto nacionalismo —que nunca se pierde en ningún lado y que se manifiesta hasta en las justas deportivas— ligado a posibles amenazas externas. Y ante eso, la gente suele voltear a ver dónde están los líderes.

En nuestro caso, frente a un desequilibrado como Trump, llama la atención que hablando de políticas internas, pese al rechazo que se ha manifestado al presidente Enrique Peña Nieto, ante las amenazas del vecino país del norte lo que se aprecia es un apoyo a la institución presidencial, porque se siente que de esa forma se apoya al país y a uno mismo.

Pero no solo eso. También se aprecia un crecimiento de figuras más identificadas con el nacionalismo, como Andrés López Obrador. Si el Peje ha sido uno de los beneficiados de las erráticas medidas económicas de Peña Nieto, como el incremento a los precios de las gasolinas, las amenazas de Donald Trump han hecho que los mexicanos vean en el líder de Morena a alguien que puede representar firmeza de nuestro país para enfrentarlas.

No es raro, entonces, que en encuestas como la que acaba de publicar El Financiero, Morena y López Obrador repunten y no con poco.

El problema es a futuro. No comparto aquella ruindad de que el Peje es un “peligro para México”. De hecho quienes inventaron esto llevaron al país a la ruina en muchos aspectos. Ahí están los dos sexenios del PAN, cuando crecen de forma desorbitada la violencia y las organizaciones criminales, y el retorno fallido del PRI, con todo lo que ya hemos visto: Ayotzinapa, Tlatlaya, la crisis económica, las reformas fallidas en educación, la gran corrupción….

Sin embargo, faltan a nuestra democracia mecanismos ciudadanos para revocar mandatos y urge que se establezcan ya. Actualmente solo puede llevarse a juicio a un presidente, según dice el artículo 108 de la Constitución, si se le acusa de “traición a la patria” o “delitos graves del orden común”.

En los Estados Unidos, ante la ola de medidas y decretos del recién ungido presidente, ya se está generando un movimiento para destituirlo del cargo, porque se está convirtiendo en un peligro para los propios estadunidenses.

Pero ellos tienen sus mecanismos. Recordemos, en 1974, el caso de Richard Nixon, acusado de interferir comunicaciones del Partido Demócrata, lo que llevó a una investigación que terminó destapando una cloaca de sobornos del entorno presidencial para obstruir la justicia, lo que obligó al presidente a renunciar al cargo.

En México esto es impensable ahora. Andrés Manuel ha propuesto la revocación de mandato —lo acaba de hacer en noviembre, durante el congreso nacional de Morena— y hay que tomarle la palabra. No será fácil. Tiene muchos asegunes la medida, pero avanzar en esa dirección es indispensable ahora.

Bola y cadena

MUCHAS COSAS INDICAN QUE PARA EL 2018 se conformará una gran alianza de izquierda. No se debe cancelar que PAN y PRD vayan juntos pero cada día lo veo más remoto. Muchos demonios falta por conjurar y muchos acuerdos por tomar. Miguel Mancera acaba de declarar en Sinaloa que le gustaría encabezar una gran alianza. Está bien, otros estarán pensando lo mismo. Pero al final, la encabezará quien tenga más fuerza. Por lo pronto, si hoy fueran las elecciones, una alianza de izquierda arrollaría. Pero falta mucho y no hay que hacerle al adivino.

Sentido contrario

LOS QUE PARECEN PREDESTINADOS UNO PARA EL OTRO son Trump y Peña Nieto. El primero levantó su campaña presidencial justo después de que visitó México y dialogó con Peña. Luego de las críticas recibidas, éste despidió a Luis Videgaray por haber promovido la reunión. Trump ganó la presidencia y no faltó quiénes dijeran que Peña no había estado tan mal. Ya presidente, Trump sigue su campaña contra México y eso hace crecer la imagen de Peña. Parece una historia curiosa de amores contrariados, pero es la verdad. Los dos son profundamente repudiados en sus países, pero los dos se han ayudado, sin quererlo así, a sobrevivir. Y a crecer.

Humo negro

EN MALA HORA —PARA MUCHOS— TRONÓ EL TIBURONARIO del acuario de Mazatlán, cuando los ojos de los organismos auditores voltean a ver la obra pública, sus licitaciones, sus presupuestos, su calidad. Gran parte de los dineros públicos mal usados salieron a través de la obra pública. Y aquí están involucrados muchos personajes de la administración que se fue. No se pide una cacería de brujas, Pero sí una revisión a fondo. Y castigar culpables.

Impune, la masacre de militares

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Oct 312016
 

Francisco Bojorquez.- Este 30 de octubre se cumple un mes de que células del crimen organizado ligados a Joaquín Guzmán Loera, atacaron un convoy del Ejército Mexicano y dieron muerte a cinco soldados. La emboscada fue bestial. La actuación de las policías locales timorata y cómplice. La del propio ejército agredido, deplorable, pues los refuerzos llegaron una hora después de la refriega, cuando los heridos ya habían sido trasladados a hospitales y solo quedaba resguardar los restos del infierno en que se convirtió ese crucero del norte de Culiacán.

Desde entonces la ciudad vive una calma chicha, salvo porque de pronto ruge un helicóptero y se nota la presencia de los militares y marinos en algún punto de la ciudad. Los crímenes han bajado. Los amaneceres, más frescos ahora, ya no traen tantos ejecutados, como antes de la emboscada.

Y no es casualidad. Los gatilleros se fueron de la ciudad. Ni modo que se esperaran a ser aprehendidos o abatidos. O que estuvieran pensando en enfrentar al Gobierno.

Dos semanas después del ataque a los militares, la Marina y el Ejército realizaron cateos en varias casas de la ciudad. Por lo menos 20 viviendas fueron asaltadas por los federales. Buscaban a los cabecillas de las células y se llevaron al menos a tres hombres de distintos puntos. Traían un trabajo previo de inteligencia, pero el objetivo no se cumplió. Una semana antes la Marina había detenido a un hombre en una peluquería ligado a la organización de los Guzmán.

Junto a los cateos en la ciudad, el Ejército tomó dos pueblos de la sindicatura de Jesús María: Mirasoles y Paredones. Después de una semana, los militares hicieron una exposición de lo asegurado, armas, pertrechos y vehículos. Pero de los asesinos, nada. Solo que había detenidos y que estaba identificado el grupo agresor.

¿Dónde quedó la indignación del secretario de defensa? ¿Dónde aquella calificación de “enfermos, insanos, bestias salvajes”, con que se refirió a los asesinos? Dónde está la inteligencia de los militares y de la Marina, del Cisen? ¿Por qué tardar más de quince días para realizar operativos de contraofensiva, dando tiempo a que las células se fueran de la ciudad? ¿Dónde quedó su “vamos con todo”?

Después de que reaprehendieron al Chapo Guzmán en Mazatlán, en febrero de 2014, el gobierno federal dio oportunidad de que el Cártel de Sinaloa se reestructurara. Con Ismael Zambada a la cabeza y Rafael Caro gravitando en la organización en el papel que fuera, la estructura que dependía de Guzmán Loera se recompuso, entre dimes y diretes de si era Dámaso López Núñez el nuevo jefe, o su hijo mayor, Iván Archivaldo Guzmán Salazar. Se sabría después de rivalidades entre estos dos, pero que no trastocaban nunca la operación de los negocios.

Después de la segunda fuga de Joaquín Guzmán, en junio de 2015, el gobierno federal se desbocó en su búsqueda y, en esos meses, la organización vivió a salto de mata, aunque eso no impidió que el capo se diera tiempo para planear una película sobre su vida. Lo detuvieron en enero de este año y después de esto las cosas recobraron cierta normalidad hasta mediados de año, cuando explotó la guerra en la sierra de Badiraguato, entre gente ligada a los Beltrán Leyva y los Guzmán, en aquella zona liderados por Aureliano Guzmán Loera, hermano del Chapo.

Problemas internos era lo que agobiaba a los líderes que sucedieron al Chapo, no sus enfrentamientos con el Gobierno, que los estaba dejando operar. El Iván Archivaldo peleando jerarquías con el Dámaso, mientras el Guano sostenía una guerra con los Beltrán en Badiraguato. La orden que dio Joaquín Guzmán a sus hijos es que no dejaran solo a su tío, que lo apoyaran con armas, gente y dinero. Y es lo que hicieron. Una de esas tareas cumplía el Kevin —Julio Óscar Ortiz Vega— cuando fue herido en un enfrentamiento, hecho que originó la emboscada del 30 de septiembre.

Bola y cadena

YA PASÓ UN MES DE QUE OCURRIÓ el ataque y hasta ahora no hay resultados importantes en torno a los responsables. Todo indica que el Gobierno se ha enfocado en un objetivo, el Guano y, que si lo logra, cerrará el caso. El punto más débil del hilo, no necesariamente el más fuerte.

Sentido contrario

ARRIBA EN TODAS LAS ENCUESTAS rumbo al 2018, Andrés Manuel López Obrador se ha convertido en el hombre clave de las aspiraciones presidenciales. Si alguien quiere llegar a Los Pinos, trátese de hombre, mujer o partido, sabe que tiene que desbancar al tabasqueño de las preferencias de los electores. También es un elemento que deberá ser tomado en cuanta para las posibles alianzas. Difícilmente el PAN solo podría derrotar al PRI o al Peje. Menos el PRD. Por eso ya se teje la posibilidad PAN-PRD, aunque todas las experiencias de gobierno bajo esa fórmula en los estados sean un fracaso. Aquí se inscriben los ataques enderezados contra Andrés Manuel por parte de los dirigentes del PRI y del PAN, éste último reeditando la cantaleta de que el tabasqueño es un peligro para México cuando, lo que se ha visto es que, quienes han sido un peligro para este país son estos dos partidos.

Humo negro

EN LA CAMPAÑA PRESIDENCIAL DE 2006, siendo presidente de la República Vicente Fox, éste hizo campaña abierta en contra de Andrés Manuel López Obrador, favoreciendo así a su candidato, Felipe Calderón. Ningún panista se quejó de campaña desleal y hasta argumentaron que en la democracia estadunidense eso se estilaba. Fox fue parte del cuarto de guerra de la campaña calderonista y se sumó, si no es que él mismo creó, el estigma de que López Obrador era un peligro para México. Ahora, los mismos beneficiados de esa intromisión nefasta desde Los Pinos, lloriquean contra Ricardo Anaya porque, desde su cargo como dirigente nacional del PAN, está autopromoviendo sus aspiraciones a la silla presidencial. El propio Calderón, en apoyo a su esposa Margarita, ha soltado sus lágrimas de cocodrilo. Total, volver a Los Pinos, vale la pena.

Los capos “encarcelados” andan por las calles y no los liberan cuando lo informan

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Ago 012016
 

santiago

Debido a la calidad de Objetivo7, medios de calidad y prestigio internacional como Río Doce de Sinaloa o Los Angeles Press, entre otros han alimentado con información singular y literaria con un rigor sin igual, sólo visto en Aguascalientes en Objetivo7 por lo que en agradecimiento y a pesar de la persecución fascista del delfín del gobernador y del gobernador actual Carlos Lozano, por una sociedad verdaderamente desinformada de los intereses y apellidos entre medios, negocios lícitos e ilícitos y el compadrazgo oculto de los hombrecillos de poder,como novela de José Emilio Pacheco, seguiremos informando pese a y quien le pese. Reiteramos a los grandes periodistas (a los que Gilberto Ornelas acusó sin siquiera conocerlos, de estar metidos en delincuencia) nuestro respeto y lamentamos que por la campaña negra en nuestra contra Aguascalientes se llene de medios ignaros y mediocres con excepciones apadrinadas con los intereses del neoliberalismo salvaje que hará millonarios a simples escritorcillos, tinterillos, sicarios sin verguenza e imitadores de este medio al grado de que ni siquiera tenían fotografias en sus notas o banners para simular su amasiato y corrupción en el saqueo de recursos públicos.

Río Doce/Ismael Bojorquez.- Hay muchos mitos en esto del narcotráfico y sus personajes. Desde hace diez años se hablaba de que don Ernesto Fonseca Carrillo estaba buscando el confinamiento fuera de prisión por motivos de salud. Es lo mismo que, con sus alegatos, busca también Miguel Félix Gallardo, aunque éste con menos suerte.

Ríodoce hizo en su momento un trabajo sobre este propósito de Don Neto y estuvo en Santiago de los Caballeros, Badiraguato, su tierra natal, en cuyo cementerio mandó construir una réplica del Partenón donde se supone terminarían sus restos, aunque se encuentra tan abandonada que la cripta terminará solo como un olvidado monumento a las extravagancias de un hijo célebre del pueblo.

Don Neto acaba de salir formalmente de prisión y fue confinado en un domicilio particular de Atizapán de Zaragoza, en el Estado de México, hasta cumplir su condena de 40 años que le fue impuesta por diversos delitos.

En realidad hay mucho circo en todo esto, pues Don Neto desde hace muchos años entraba y salía de la cárcel cuando así se lo proponía. Pero ocupaba ya la paz y la seguridad de un confinamiento como el que logró, amparado por las leyes. Ernesto Fonseca, por ejemplo, estuvo en el sepelio de doña Cuquita, su madre, quien vivía en la colonia Tierra Blanca, de Culiacán, y murió en abril de 2009. No se movía mucho de Jalisco por varias razones, entre ellas su salud, pero desde hace muchos años se supo que no estaba en prisión o se le veía solo por temporadas.

El otro caso es Rafael Caro Quintero, quien ahora se nos presenta como un hombre que está en paz con todo el mundo y hasta pide perdón al gobierno mexicano, a los gringos y a la familia de Enrique Camarena. Él no mató al agente de la DEA, dice, pero asegura que estuvo en el momento equivocado en el lugar equivocado.

De acuerdo a la versión oficial, Caro Quintero salió de prisión la madrugada del 9 de agosto de 2013, apenas iniciando el sexenio de Enrique Peña Nieto, pero en realidad el capo abandonó el Reclusorio Preventivo del Estado de Jalisco la segunda semana de diciembre de 2012, cuando faltaban apenas 20 días para que Felipe Calderón dejara el poder.

Caro Quintero llegó por la noche a Culiacán y al día siguiente se fue a su rancho natal, La Noria, Badiraguato, donde ya estaba su madre esperándolo. De todos los pueblos y caseríos cercanos llegó gente a saludarlo en medio del asombro y la incredulidad, pues nadie se imaginó que estaría libre y menos que volviera a su pueblo. Hubo música, comida, mucha fiesta, como en los viejos tiempos. Después de descansar unos días, Caro se dedicó a visitar amigos en Culiacán, pero también en distintos puntos del país y hasta de los Estados Unidos, con conocimiento o no de los gringos, eso no se sabe.

Cuando se anunció su salida del reclusorio a donde había sido ubicado desde 2010, también en Jalisco, acudimos a La Noria con la infantil idea de hacerle una entrevista. Nos habían dicho que las bandas musicales tocaron tres días con sus noches y así fue, pero —lo sabríamos después—, no en La Noria, sino en Bacacoragua, un pueblo mucho más arriba de la sierra, donde termina el asfalto. Nadie, por supuesto, reconoció que hubiese estado ocho meses antes por ahí.

Ahora Rafael Caro pide perdón a los gringos y éstos le responden que no les importa y que seguirán buscándolo para llevarlo a sus cortes y juzgarlo por el crimen de Enrique Camarena, el agente de la DEA asesinado en 1985. Pero, ¿esta búsqueda no será también un mito? ¿Por qué Caro Quintero sale subrepticiamente de la cárcel y va a los Estados Unidos? Es evidente que para salir de prisión en diciembre de 2012 tuvo la anuencia de altos círculos del gobierno mexicano. Y es difícil pensar que el gobierno otorgue su anuencia para algo así sin el consentimiento de los gringos. ¿Cuál es el juego entonces? ¿Cuáles los juegos? ¿Por qué nunca, ni Caro ni Don Neto, fueron extraditados a los Estados Unidos?

Bola y cadena

¿HAY QUE DARLE CRÉDITO, ENTONCES, a la versión de que fue la CIA la que ordenó el crimen de Enrique Camarena y que con la acusación contra Caro Quintero y Don Neto el gobierno norteamericano quiere tapar su propio excremento?

Sentido contrario

VEAMOS: SI ESTANDO EN LA CÁRCEL, donde hay miles de reclusos, puede una persona salir y hacer una vida como cualquiera otra, ¿qué puede esperarse en el caso de un confinamiento, como el que acaba de obtener Ernesto Fonseca Carrillo. ¿Debemos creer que realmente se encuentra en esa casa de Atizapán de Zaragoza?

 

Humo negro

EN 2008, CUANDO SE HABÍA DESATADO la guerra al interior del Cártel de Sinaloa y se enfrentaban los hermanos Beltrán Leyva con el Chapo Guzmán, vino a México la entonces Secretaria de Estado de los Estados Unidos, Condoleezza Rice, para tratar asuntos de la agenda bilateral, entre ellos el combate al crimen organizado. Fue en octubre. Por esos días, Joaquín Guzmán Loera se paseaba en las calles de Los Ángeles como cualquier turista: short, tenis, gorra de beisbolista… ¿Cómo se explica esto?

Obrador, el salvavidas del PRD

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Jul 182016
 

Foto: Río Doce.

Foto: Río Doce.

Foto: Río Doce.

Ismael Bojórquez/Río Doce.- La mañana del jueves, Ciro Gómez Leyva entrevistó, para el grupo Fórmula, a Andrés Manuel López Obrador. Le hizo preguntas certeras que de inmediato se convirtieron en temas nacionales. Me sorprendieron las respuestas del tabasqueño, sobre todo por su pertinencia. “¿Debe derogarse la reforma educativa?”. El Peje dijo que no, porque significaría la rendición del Gobierno y que el país no estaba para eso. Que había que revisarla, sí, sobre todo en cuanto a los procedimientos de evaluación, que calificó punitivos. En medio del conflicto que se vive y que se está tratando de resolver en mesas de negociaciones, aunque las movilizaciones continúen, una postura así de López Obrador, le da oxígeno a la posibilidad de un acuerdo. Y no sería poca cosa.

Mejor posicionado en todas las encuestas rumbo al 2018, el periodista le pidió que hablara sobre lo que se dice de él en caso de llegar a la presidencia. Lo más sobresaliente de este tema es que Andrés Manuel dijo que no habría “cacería de brujas”, que este país necesita justicia, no venganza, y que no perseguiría a nadie. El mensaje, por supuesto, iba directo a Los Pinos.

El otro tema central fue el de una posible alianza de Morena con el PRD. En este partido se discute su política de alianzas, aunque ya hay un posicionamiento estatutario que estipula que están abiertos a todas las alianzas menos con el PRI. En las últimas semanas, a raíz de los resultados electorales del pasado 5 de junio en 12 estados, el PRD está revalorando esa postura, pues parece haber comprendido que, de continuar por este camino, seguirán perdiendo votos, posiciones e identidad. Al PRD le urgen muchas sacudidas y una de ellas debiera ser en cuanto a su política de alianzas. En Sinaloa, lo vimos con claridad, su alianza con el PAN terminó reduciéndolo a un partido de utilería. ¿Qué ganó el partido al unirse con el PAN en 2010 para apoyar a Malova? Absolutamente nada, por el contrario, y los resultados se reflejaron en la elección pasada.

La unidad de las izquierdas en México es vital, urgente en el momento actual. El regreso del PRI a Los Pinos ha sido un fracaso y el repunte del PAN, sobre todo a partir de sus triunfos el 5 de junio, prefigura escenarios para que el partido que fundó Manuel Gómez Morín vuelva a la presidencia en 2018.

Si el PAN mantiene su tendencia ascendente y el PRI sigue cayendo —en 2017 hay elecciones en Nayarit y el Estado de México—, Enrique Peña Nieto tendría que empezar a pensar a quién le conviene transferir el poder, obligado a crear condiciones para que así sea. Luego entonces, situándonos en el mero sentido común, seguramente se inclinaría por dejárselo al PAN y no precisamente a la fracción que dirige ahora al partido, con Ricardo Anaya a la cabeza, sino a Margarita Zavala, por la sencilla razón de que ellos —ella y Felipe Calderón—, le entregaron la estafeta hace cuatro años… con todo lo que ello significa.

Pero no será sencillo. Andrés Manuel López Obrador se mantiene como el mejor posicionado en las encuestas y su discurso, ahora con dosis nada desdeñables de moderación, sigue ganando adeptos. Por ello la importancia de un acercamiento con el PRD y con Miguel Ángel Mancera, de este partido la mejor carta, hasta ahora.

Andrés Manuel le dijo a Ciro Gómez Leyva que para sentarse a platicar con el PRD la posibilidad de una alianza está condicionada a que este partido fije una postura clara de deslinde con el PRI y con el PAN y ya hay algunas reacciones, una a favor de un diálogo pero sin condiciones y otras, como la de Alejandra Barrales, que se inclina por una política abierta de alianzas, incluso con el PAN.

Al final, pienso, se impondrá la cordura. Al PRD se le acabaron los espacios. Trae un conflicto interno de gran calado y necesita relanzarse. Pero esto solo será posible si recupera su identidad. Y esto no lo logrará ni solo ni de la mano con el PAN. Debe ser doloroso para ellos aceptarlo, sobre todo para la fracción comandada por los “chuchos”, pero el Peje representa ahora su tabla de salvación.

Bola y cadena

TUVE EL PRIVILEGIO DE CONOCER a don José Lichter Salido cuando trabajaba en el diario Noroeste. Lo veía pasar de vez en vez a las juntas del consejo de administración y en alguna ocasión me lo presentó Manuel Clouthier. Nos acercamos con cautela primero y luego él me pidió que conociera a Roberto Soltero Acuña, su amigo entrañable. Cuando salimos de Noroeste y fundamos Ríodoce, lo invitamos a la presentación del proyecto editorial y empresarial que hicimos en la torre académica de la UAS. Ahí estuvo junto con don Jorge del Rincón, el propio Soltero y Raúl Ibáñez, quien habló de nuestros sueños. Manuel, quien había sido invitado por nosotros, también estuvo, pero se sorprendió al ver a don Jorge y a Lichter, muy atentos a la presentación y alguien asegura que hasta les reclamó su presencia ahí. Don José fue un gran amigo solidario de Ríodoce.

Sin apoyos como el que él nos dio, junto con el de otros amigos que creyeron en ese barquito de papel, no hubiéramos zarpado siquiera. Hombre de causas, nos apoyó cuando realizamos el Foro Internacional sobre Drogas Ilícitas, en 2008, cuando trajimos a Carlos Monsiváis y a Carlos Montemayor, a nuestros festejos de aniversario. Siempre estuvo pendiente de la evolución del semanario —y de los “muchachos”— y era preocupación constante si crecíamos o no, si teníamos o no publicidad, y era por el solo interés de que siguiéramos haciendo el periodismo crítico con el cual, decía, podíamos mejorar la sociedad. Amaba la democracia, creía en la justicia y luchaba porque Sinaloa y México tuvieran mejor suerte. Gracias mil, don Pepe. Descanse en paz.

“El Chapo”: persecución y circo

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Dic 282015
 
La última edición de la revista Río Doce, sin texto lo dice todo.

La última edición de la revista Río Doce, sin texto lo dice todo.

Ismael Bojórquez/Río Doce.- Hace unos días, un periodista francés que estuvo trabajando en Sinaloa se sorprendió cuando le expresé mis dudas de que la búsqueda de Joaquín Guzmán Loera, por parte de los gobiernos norteamericano y mexicano, fuera real. Simplemente, la vacilación no entraba para él en un probable tejido de conjeturas. El Chapo Guzmán, para el periodista, para los europeos y para mucha gente en el mundo, es ahora el hombre más buscado del mundo.

Pero si con la duda se sorprendió, cuando le dije que el Chapo podía estar en el piso de abajo, en la sierra, o en alguna casa de descanso en los Estados Unidos, creyó que su viaje a México para construir su historia no había tenido ningún sentido.

La visión de los europeos sobre la justicia y la seguridad, sobre las verdades históricas y públicas, son muy distintas a las nuestras. Acá se distorsiona la realidad desde el mismo ejercicio del poder. Por eso la sospecha está siempre en el imaginario colectivo, como una sombra indeleble. Si el Chapo se fuga de un penal de máxima seguridad, no lo hizo solo aunque lo hubiera podido hacer. Tuvo, en el esquema al que nos han impuesto históricamente en México, que haber sido con la complicidad del Gobierno.

Cuando detuvieron a Guzmán Loera en Mazatlán, los otros capos se enojaron porque “había acuerdos”. ¿Con quién, a qué nivel? Quién sabe, pero “había acuerdos”. Y cuando se fugó el pasado 11 de julio, en los mismos círculos se dijo que “se habían tardado”. ¿Quién dejó ir alChapo y por qué? Es algo que se sabrá tal vez algún día. Lo cierto es que si hubo una operación de Estado para liberarlo, no pudo ser con la ignorancia del gobierno norteamericano. Ellos no se chupan el dedo ni se cortan las venas. Para los gringos, si un capo de este nivel debe estar encerrado, muerto o gozando de su libertad, es un asunto de Estado. El sistema es lo que importa.

El narcotráfico se convirtió, desde hace muchos años, en uno de los elementos nodales en las políticas de seguridad de los gringos para algunas regiones de América Latina. Por ello el Plan Colombia en los años noventa; por lo mismo la Iniciativa Mérida en México bajo los gobiernos panistas.

Pretexto de oro, la existencia de hombres como el Chapo (y como el Mayo, como el Azul, como Rafael Caro Quintero) ha permitido al Gobierno norteamericano definir políticas de seguridad en México. Y, en ese sentido, a pesar de su satanización, les han sido estratégicamente útiles porque, además, les surten buena parte de la droga que se ocupa en las calles de la Unión Americana —que casi nunca es decomisada— e invierten buena parte del dinero sucio en la malograda economía estadunidense, cuando muchos  pensamos que los dólares se siguen guardando en sótanos y bodegas de Culiacán.

El periodista me preguntaba si el Chapo es un mito. Y no, no es un mito, es un hombre de carne y hueso, ahora más poderoso que nunca, con dos aprehensiones federales en su haber y dos fugas espectaculares que lo han convertido casi en un héroe nacional en un país donde representaciones heroicas, hasta de este perfil, sirven para que la gente exprese su repudio al poder por tanta mugre que mira todos los días.

¿Lo van a detener? Eso no se sabe. Tampoco si lo van a matar si un día se encuentran con él y lo acorralan. No creo que un hombre así quiera estar de nuevo tras las rejas. En todo caso, es más probable que, si vuelve a caer preso, su destino sea la vida americana en la clandestinidad, terminando sus días en los Estados Unidos, viendo crecer a sus gemelitas y a su imperio de droga y muerte, con el visto bueno de aquellos que ahora dicen perseguirlo. ¿Qué ha pasado con los Zambada, que han sido extraditados a ese país? Precisamente eso.

¿Periodismo ficción? No. Vivir en Sinaloa es, para estos casos, también un privilegio. Ni un novelista pudo inventar que el Chapo se volvería a fugar. Y se fugó. Con ayuda o no del poder, pero se fugó… haciendo del 2015, su año de oro.

 

Bola y cadena

¿ALQUIEN SE HA PREGUNTADO alguna vez por qué a los narcotraficantes no se les juzga casi nunca por los asesinatos cometidos material e intelectualmente? ¿Será esto muy difícil de comprobar en una corte o un juzgado? Un alto funcionario del Gobierno federal visitó una vez alChapo Guzmán en el Altiplano y le preguntó por qué había mandado matar a Alejandro Aponte Ramos, el Bravo, que había sido su jefe de seguridad. “Porque me traicionó”, le respondió elChapo. “Yo creo que te equivocaste”, le dijo aquel.

 

Sentido contrario

¿RECUERDA USTED EL TEMA DE LOS HOSPITALES? Bien, pues la mugre que salió durante todo el proceso de aprobación en el Congreso del Estado —pues se pretenden construir bajo un esquema de inversiones público-privadas— es poca comparada con la que saldrá de la discusión sobre la iniciativa del gobernador para construir en Topolobampo una planta de energía solar. Con el agravante de que, en este caso, funcionarios de dependencias federales están metidos hasta el cuello en el fango de procedimientos turbios para que unos cuantos privilegiados se queden con el negocio. Ya se verá.

 

Humo negro

ESTOS DÍAS DE DICIEMBRE SON siempre una buena razón para reflexionar sobre lo que hicimos durante el año que se va y sobre nuestras expectativas para el que viene. Aprovéchelos, oiga, y si es con la familia y la gente que ama, mucho mejor. El año entrante será crucial para el futuro de Sinaloa. También a eso dedíquele unas horas. Y no se equivoque.

Cambios policíacos para que todo siga igual

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Sep 212015
 

ayotzi

El gobernador Mario López Valdez se propuso desde el inicio de su mandato un esquema de seguridad acorde a un contexto irrebatible: el control del Cártel de Sinaloa sobre las principales zonas: todo el centro de la entidad con algunos desencuentros en Navolato; buena parte del sur aunque con la presencia de células muy beligerantes de los hermanos Beltrán Leyva, ligados —eso se dijo entonces— a los Zetas.

Era en el norte donde las huestes del Cártel de Sinaloa estaban en desventaja. De la caseta de Cuatro Caminos, ubicada en Guasave, hasta Estación Don, el terreno estaba bajo el control de los hermanos Beltrán Leyva a través de alguien que, a la postre, se convertiría en un personaje del narcotráfico: Fausto Isidro Meza Flores, el Chapo Isidro.

El Cártel de Sinaloa había estado cerca de la campaña de Malova, solo que éste, “si así ocurrió” —se lo dijo a Ríodoce en una entrevista realizada en noviembre de 2010, ya como gobernador electo—, no se enteró.

Los compromisos del nuevo gobierno se fueron evidenciando en la medida en que tomaba forma la estrategia en materia de seguridad y en manos de quiénes quedaría instrumentarla. Otro personaje que aparecería en escena fue Jesús Antonio Aguilar Íñiguez; él y su séquito de compinches que lo acompañaron en la dirección de la Policía Ministerial durante el sexenio de Juan Millán y en su huida de Sinaloa luego del asesinato de Rodolfo Carrillo Fuentes en la Plaza Cinépolis, la tarde del 11 de septiembre de 2004.

El gobernador se propuso concentrar el poder policiaco en este hombre, Chuytoño. Se perfilaba a nivel nacional, emanado de consideraciones del Sistema Nacional de Seguridad, la figura del “mando único”, pero él se adelantó y se lo confirió de facto al jefe policiaco que antes había sido prófugo de la justicia federal y, después de decenas de maromas legales, absuelto.

Todo el poder en sus manos, hizo y deshizo. Cambió mandos en casi todos los municipios y concentró fuerzas en las zonas en disputa, siempre enfocándose en golpes contra los enemigos del Cártel de Sinaloa, bajo la premisa de que eran más violentos, extorsionadores, matapolicías. Lograron controlar el sur primero y luego concentraron recursos materiales y humanos en el norte hasta que acabaron con las células de los Mazatlecos, quedándose con el control para el Cártel. No así en la zona de Guasave y Sinaloa, donde tuvieron que entrar, primero el Ejército y luego la Marina, en apoyo de las fuerzas locales contra las células del Chapo Isidro. Y donde, a pesar de ello, sigue en manos de la organización local.

Al final de una cruenta guerra durante los primeros tres años de la administración malovista, todo indicó que los grupos, de la mano del gobierno federal, llegaron a un acuerdo que implicó la salida de uno de los arietes de la guerra contra el Chapo Isidro, el comandante de la Policía Ministerial, Jesús Carrasco, y eso trajo consigo una paz que apenas ahora se empieza a romper, sobre todo en la zona Los Mochis.

Malova nunca logró abatir el índice de criminalidad en esas zonas ni en la entidad, porque no era ese su propósito, sino aquel que se le había encomendado: limpiar de carrillos, zetas y beltranes la entidad. A la vuelta de cuatro años y ocho meses, cuenta ya 6 mil 228 homicidios dolosos según la estadística oficial, una cifra superior a los asesinatos acumulados en el sexenio anterior en el mismo periodo.

Ahora, ya en la recta final de la administración, los demonios se han desatado en el sur con la incursión de células contrarias al Cártel de Sinaloa, y una ola de violencia azota el norte. Entonces el gobernador y sus asesores deciden hacer cambios en las policías locales, como si de ellas dependieran que los índices delictivos suban o bajen. Ningún cambio de estrategia se observa; ni un movimiento en la estructura estatal. A ese nivel, la misión encomendada por lo que realmente mandan en Sinaloa, ha sido cumplida.

Los municipios del centro, donde el control del Cártel de Sinaloa es absoluto, son intocables. Aunque en uno de ellos, Culiacán, se concentre la mayor cantidad de asesinatos y hechos violentos.

Bola y cadena

HUBO UNA ESPECIE DE ENAMORAMIENTO entre el gobernador López Valdez y el entonces jefe de la Novena Zona Militar, Moisés Melo García. Venía de Durango el general y conocía la zona. Luego fue ascendido a comandante de la Tercera Región Militar y de ahí se jubiló. Malova no lo dejó ir. Creó especialmente para él el cargo de coordinador estatal de seguridad y le abrió oficina. De oquis. El que sigue mandando realmente es el que despacha por el bulevar Zapata.

Sentido contrario

LO QUE DIJO MELESIO CUEN puede doler y duele. Hay palabras que cortan la piel no por su significado sino por la forma y el contexto en que son dichas. La UAS irá teniendo liquidez en la medida en que se vayan muriendo los jubilados. Luego entonces, puede pensarse, como nos urge esa liquidez, ojalá se mueran pronto. Cuen aparece entonces como un villano y con sus detractores, abiertos y furtivos, podrían llenarse escuelas completas. Pero el problema de fondo no es ese, sino el fideicomiso. ¿Qué va a pasar con ese dinero? ¿Qué hará la UAS con los recursos? ¿Qué pretende? Estamos hablando de 2 mil millones de pesos que están “volando”. Y las cuentas deben quedar claras para todos… ahora que estamos vivos.

Humo negro

LA PRÓXIMA SEMANA SE CUMPLE un año de la desaparición de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, sin que hasta ahora se sepa realmente qué pasó con ellos, cuál fue su destino. Uno de los hechos de violencia más dolorosos de la historia moderna de nuestro país, tragedia mundial, fosa donde quedó sepultada ya una administración que se pretendió modernizante, transformadora.

Los carnavales de Manlio Fabio

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Ago 102015
 

manlio

Gran algarabía ha despertado el destape del sonorense Manlio Fabio Beltrones como nuevo dirigente nacional del PRI. No es para menos. Es ahora uno de los políticos más experimentados que tiene este partido, con un poder indiscutible en las esferas donde se toman las grandes decisiones para este país y que no tienen que ver solo con el partido que ahora va a dirigir, sino también con los que están enfrente.

Muchos se alegraron en Sinaloa. Cercano al gobernador, éste tendrá márgenes de maniobra más claros en la recta final de su mandato y un cofrade indiscutible contra pretensiones en su contra desde algunos círculos del poder, aunque eso no lo blinda totalmente. Muchos y muy poderosos enemigos se ha echado Mario López Valdez en todos estos años y los demonios no duermen. Pero el ungimiento de Manlio le dará, sin duda, mayor tranquilidad en esta etapa.

Si con César Camacho Malova logró reconstruir su relación con el PRI después del hoyo que le hizo en 2010, con Beltrones la interlocución será más estrecha, habida cuenta que —se ha dicho siempre debido a su cercanía en el Senado de la República, donde coincidieron—, fue uno de los priistas que no dejó de apoyarlo cuando abandonó el PRI para competir por la alianza opositora.

Pero hay algunos que han confundido la fiesta con un carnaval y andan borrachos antes de que Manlio Fabio tome las riendas del partido. Su llegada a la presidencia del CEN anima aspiraciones, sí, es normal, pero nadie debe confundirse. No es el presidente del partido quien decide las nominaciones importantes. Gubernaturas y capitales de los estados se resuelven en Los Pinos, como ha ocurrido siempre que el PRI es el que barre y trapea ahí. Y sí, es verdad, Manlio tendrá mucho poder de influencia en las nominaciones, pero hasta ahí.

Hay otros elementos a considerar en las lides que se avecinan, empezando con las 12 gubernaturas que se pondrán en juego en 2016 —incluida la de Sinaloa— y terminando con la elección presidencial de 2018, frente a la cual el PRI luce muy pálido, según encuestas recientes. El que será nuevo dirigente del PRI es uno de los hombres más informados del país sobre la vida y obra, blanca y turbia, de la clase política, sobre todo aquella que se formó en el viejo PRI. De todos los políticos más o menos relevantes se arman siempre expedientes que se archivan en los sótanos de la Secretaría de Gobernación y que comúnmente se utilizan para enfriar pasiones cuando el sistema así lo considera. Manlio fue subsecretario de Gobernación en el salinismo, cuando Fernando Gutiérrez Barrios era el titular de esa dependencia. Le aprendió todo al jefe, lo fino y lo rudo, el sistema en su síntesis más imperturbable y fría. Eso, y su paso por la gubernatura de Sonora (1991-1997) y por las cámaras legislativas, lo han convertido en un operador invaluable a la hora de tejer acuerdos, pero también discordias. Mano derecha e izquierda en un juego que, hasta ahora, le ha favorecido casi sin tacha.

El 23 de febrero de 1997, The New York Times vinculó a Manlio Fabio Beltrones con el narcotráfico. El reportaje, firmado por Sam Dillon y Craig Pyes, acusaba a Beltrones de proteger a Amado Carrillo Fuentes, pero todo quedó en basura mediática porque el diario no aportó pruebas fehacientes de lo que afirmaba ni se ha sabido nunca que lo hayan vinculado como acusado en algún proceso en los Estados Unidos.

Manlio Fabio Beltrones es él, pero su carrera ha estado ligada a los intereses del partido que ahora va a dirigir. Y en el propósito que se le ha encomendado —ganar espacios en los estados y preparar el terreno para el 2018—, está obligado, antes que nada, a ofrecer resultados. Se ha descartado ya para la Presidencia de la República, pero no puede decir otra cosa, eso no quiere decir que realmente se ubique fuera de la pelea. Y si aspira, lo primero que tiene qué hacer es ganar elecciones y mejorar la imagen del partido, ahora por los suelos.

Por eso es que aquellos que sienten que ya tienen una candidatura en la bolsa adelantaron su carnaval. Y la cruda puede ser muy pesada.

Bola y cadena

UNO DE LOS ADELANTADOS es el alcalde de Culiacán, Sergio Torres, quien desde hace casi dos meses hizo públicas sus aspiraciones por la gubernatura, lanzando al Morrín como su gran obra. Es un hombre cercano a Manlio Fabio y trae la sonrisa de oreja a oreja. Tendría el aval de los poderes fácticos que pesan tanto en la política sinaloense, pero eso no le da la estatura que exigirá un proceso electoral que se antoja competido desde ahora. Sergio, no hay que olvidarlo, es uno de los alcaldes de Culiacán que llegó al cargo con la menor cantidad de votos en la última década —120 mil—, solo después del Chuquiqui, que ganó, en 2001, con 93 mil sufragios. En 2004 Aarón Irízar ganó con 125 mil votos, en 2007 Jesús Vizcarra con 153 mil y en 2010, Héctor Melesio Cuen, con 168 mil votos. Solo desde ese punto de vista habría de preguntarse si es competitivo Sergio Torres. Por lo visto no.

Sentido contrario

Y POR SUPUESTO QUE EN LA MISMA LÓGICA se encuentra Gerardo Vargas Landeros, el secretario general de Gobierno, pero éste por la cercanía de Manlio con su jefe, el gobernador. Ya desbocados uno y otro, el ungimiento del sonorense les vino a dar tal impulso que a lo mejor termina por descarrilarlos antes de tiempo.

Humo negro

NO TENGO NINGUNA DUDA QUE más de algún gobernador haya estado en la nómina del narcotráfico desde hace décadas. Y alcaldes, y diputados y regidores y senadores. Y generales y secretarios. El problema de los gringos, ahora, será demostrar que Alfredo Beltrán Leyva, el Mochomo, sobornó a un gobernador entre 2001 y 2008. Un testigo protegido no basta. Siempre son sombras a modo del poder que terminan enturbiando los juicios.

La novia del Chapo impulsada por el secretario de Gobierno de Sinaloa

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Jul 272015
 

lucero-y-carrizoza

Río Doce/Ismael Bojorquez.- Aunque todavía no ha sido requerida por la PGR, ya existe una versión oficial sobre la falsificación de documentos en que habría incurrido la diputada Lucero Guadalupe Sánchez López, para visitar en el penal del Altiplano, en abril pasado, a Joaquín Guzmán Loera, el Chapo.

Lo dijo la Comisión Nacional de Seguridad en un informe que turnó a la PGR, en el que señala que una mujer usó documentación falsa para ingresar al área de Prácticas Judiciales del penal, en compañía de abogados del capo.

Uno de esos abogados, según informó El Universal días después de la fuga del Chapo el 11 de julio pasado, habría reconocido que la mujer que aparece en las imágenes difundidas por El Noticiero, de Televisa, efectivamente corresponden a la diputada cosalteca, postulada en las elecciones pasadas por una coalición conformada por el PAN, PRD, PAS y PT.

La diputada, de muy bajo perfil hasta que la fama le llegó (buena o mala dependiendo de quién enfoque), se ha defendido públicamente desde que fue señalada, y ahora hasta de “faldilludos” trata a un ex presidente de la República y a un ex presidente nacional del PAN, por el hecho de que éstos criticaron a la dirigencia del partido en Sinaloa por haberla postulado.

Todo esto es válido como válida será su defensa en los tribunales si llega a ser requerida por la justicia, al menos por la presunta falsificación de documentos, ya no tanto por las complicidades con Guzmán Loera que, de confirmarse la relación, podrían derivarse en el curso de la indagatoria. No hay que olvidar que la visita habría sido tres meses antes de que el capo se fugara.

Pero se ha guardado un silencio sepulcral sobre los orígenes de esta candidatura, quién la propuso, de dónde salió el nombre, quién lo puso sobre la mesa. El PRD dice que el PAN, que a este partido le correspondía poner al candidato en el marco de los acuerdos de la coalición. Y lo mismo el PAS. El PT ya ni existe. Así que quien tiene la mayor carga y responsabilidad en este enredo es el partido que ahora dirige Adolfo Rojo Montoya, pero que estaba a cargo de Edgardo Burgos Marentes cuando se hizo la postulación de Lucero Sánchez.

Todo indica, según versiones recogidas por esta columna, que la propuesta tuvo como fuente original a Gerardo Vargas Landeros, el secretario general de Gobierno, responsable principal de los Compromisos por Sinaloa, un espacio que le ha servido de plataforma sin par para los enjuagues políticos tanto con el PRI como con los partidos que hace cinco años conformaron la coalición que los llevó al poder.

Pero Vargas Landeros no habría ido solo en la empresa de hacer diputada a una mujer que no tenía antecedentes en la política ni en la lucha social, ni en nada que se le parezca, pero a la que se le atribuían relaciones “poderosas”. Uno de sus impulsores, panista también, y diputado local, habría sido Guadalupe Carrizoza Cháidez, el ex delegado de Sagarpa, quien apareció junto con la diputada en su primera defensa pública, una vez que su nombre salió en El Noticiero, como la diputada que había visitado al Chapo.

No sería casual esta mancuerna orientada al distrito de Cosalá. El diputado Carrizoza es, de los diputados panistas, quien mantiene una relación más estrecha con el secretario General de Gobierno, al grado de que se le considera el puente entre el gobierno estatal y la bancada panista en el Congreso y caballo negro para el golpeteo de los enemigos políticos del propio Vargas Landeros.

Del secretario General de Gobierno lo que hay es la historia de un gobierno que desde 2010, cuando se realizaron las campañas, ha dejado huellas que hablan de sus presuntos compromisos con el Cártel de Sinaloa. Ahí está la historia, para el que quiera desempolvarla.

Bola y cadena

COMO SI AL PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO le faltaran flancos débiles, el más reciente reporte del Coneval, organismo que estudia políticas públicas orientadas a lo social, encontró que durante los primeros dos años de la actual administración creció el más de dos millones de habitantes la pobreza en México. Disminuye la pobreza extrema, sí, pero en un nivel insignificante. No bastó con que Peña Nieto pusiera al frente de la Sedesol a Rosario Robles, que viene de la izquierda y con lo cual el presidente buscaba de alguna forma legitimarse. Ahora, basta checar las ganancias de Pepsicola y Nestlé en este mismo periodo, empresas que han estado apoyando la llamada “cruzada contra el hambre”, para ver hasta dónde la política social del gobierno actual es una burla.

Sentido contrario

PERO LLAMA LA ATENCIÓN que también en Sinaloa crece la pobreza, lo que pone en entredicho la “obra humana” y “social” del gobierno del cambio encabezado por Mario López Valdez. Y de paso, la tarea que debió realizar Juan Ernesto Millán Pietsch, muy dado a tomarse patéticas y ofensivas fotos con despensitas en la mano, cuando hay desgracias que reclaman algo más que eso.

Humo negro

Y ESTO, CLARO, CONTRASTA con la riqueza de una cúpula de empresarios dueños del país, cuyas fortunas han sido alimentadas por túneles de corrupción a través de contratos turbios, ventas de paraestatales y privilegios fiscales que no tienen los de abajo. Y, por si fuera poco, contrasta también con el nivel de vida de una clase política voraz, enriquecida impunemente al amparo de los recursos públicos, donde caben todos, verdes, rojos, azules y amarillos. ¿Así o más infame este país?

Los narcos mexicanos doblan a Estados Unidos

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Jul 202015
 

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Ismael Bojorquez/Río Doce

Solo al Chapo se le ocurre fugarse en sábado por la noche. Si lo hubiera hecho en la mañana todavía hubiéramos tenido tiempo de cambiar la edición, como lo hicimos el sábado aquél cuando lo agarraron en Mazatlán, en una operación sobre la que sobraron versiones, oficiales y no.

Supongo que los “topos” que llegaron hasta la coladera del baño de la celda 20 del penal del Altiplano, no pudieron hacerlo antes ni tenían porqué tener consideración de noticieros, horarios, ni periódicos que no cuentan con su propia imprenta. Aunque fueran sinaloenses. Los “topos” y los periódicos. Si fueran, es mera especulación.

La fuga, más allá de la vergüenza mundial que implica para nuestro país —al final de cuentas, en términos morales el gobierno que encabeza Enrique Peña Nieto es lo que menos importa— debe redimensionar la perspectiva que tenemos del narcotráfico y de sus actores, incluidos aquellos que lo combaten y también los que dicen combatirlo pero que desde hace décadas se han estado beneficiando con el negocio.

Desde hace muchos años se ha señalado del fracaso de la guerra contra el narcotráfico iniciada por Felipe Calderón y seguida casi en sus mismos términos por el presidente Peña Nieto, pero hasta ahora no se han tomado medidas para cambiar la estrategia. Ni siquiera, vaya, se ha puesto a discusión el asunto. Los gringos, uno de los actores centrales —no solo como consumidores, sino también como “estrategas” en esta guerra—, siguen sacando provecho de todo, incluso de eventos como esta fuga.

Ahora reclaman que habían estado solicitando la extradición de Joaquín Guzmán y digan ¿qué hicieron con Vicente Zambada Niebla? ¿Qué con Serafín Zambada? ¿Dónde está la sentencia de Rodrigo Aréchiga Gamboa, el Chino Ántrax? ¿No pusieron los narcos sinaloenses de rodillas al sistema judicial norteamericano con aquella defensa llamada “autoridad pública” que obligó a los fiscales a negociar con el Vicentillo? ¿Para qué quieren los gringos al Chapo? ¿Para sacarle la sopa sobre cómo ha corrompido gobernadores, generales, funcionarios de altísimo nivel y después utilizar esa información para seguir imponiendo sus políticas de seguridad en nuestro país sobre la base del chantaje?

Nada hubiera cambiado en México si Guzmán Loera hubiera sido extraditado a los Estados Unidos. Ni una fibra de su estructura criminal se hubiera modificado. Hubieran engordado, eso sí, los bolsillos de los que en las cortes norteamericanas arman acusaciones y dictan sentencias, porque, así se ha visto en decenas de casos en las últimas décadas, lo que han hecho con los narcos es exprimirles sus fortunas a cambio de aminorar sus penas.

Y nada o poco cambiará con el hecho de que el capo haya recobrado su libertad. Como nada cambió con su ausencia física estos 15 meses que estuvo en el Altiplano. Cambia su vida personal y la de su familia, se recompone su organización, habrá cambios leves en ciudades como Culiacán, pero no se modificará en forma notable el espectro del narco en México y en el mundo.

El mundo del narcotráfico es tan complejo ahora que trasciende, incluso, figuras como el Chapo Guzmán, convertido en una leyenda a partir no solo de su audacia y su osadía, sino también de la corrupción y las torpezas de un sistema de seguridad y de gobierno al cual hay que abrirle un pozo más profundo que aquél por el que se escapó el sinaloense.

De todas maneras no sobra preguntarse por qué, en el caso concreto de los que gobiernan ahora este país, no quisieron extraditar al capo, cuál era el temor de que cayera en manos de cortes norteamericanas, si en otros casos actuaron hasta con sobrada prisa. Por qué, en el caso concreto del presidente Peña Nieto, ordenó que no fuera extraditado. Cuál su temor. De dónde su orgullo.

Bola y cadena

PATÉTICA LA CALIFICACIÓN que hace de la fuga el comisionado Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, a la periodista Adela Micha, dentro del penal del Altiplano. “De fantasía”… “nunca nos imaginamos que podía ocurrir”. Conmovedora la “explicación”, dibuja con claridad el gobierno que tenemos. ¿Y entonces? ¿Reímos, lloramos o inventamos otro país?

Sentido contrario

MUCHO SE ESPECULÓ SOBRE los impactos que la detención de Joaquín Guzmán había provocado al interior del Cártel de Sinaloa. No se registraron grandes cambios, sus hijos y su hermano Aureliano siguieron manejando el negocio, tal vez no con el mismo rigor, pero sin grandes sobresaltos. No hay, hasta donde se sabe, fisuras que viejos tiburones del oficio no puedan resanar. Su relación con los otros capos está intacta hasta donde se sabe. Habrá ajustes, sin duda, pero nada que atente contra la integridad de la organización del narcotráfico más poderosa del mundo. Saben los costos de una guerra interna, acaban de pasar por una y nadie puede decir que no perdió. Y mucho.

los policías halcones habitan palacios

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Jul 072015
 

sergio-torresNunca se había visto algo así. La Marina Armada de México detuvo a cuatro agentes de la policía municipal montados en una patrulla y los acusó ante el Ministerio Público de estar sirviendo de “halcones” a los grupos de la mafia. Insólito el hecho, común y corriente la práctica de los policías, que desde hace décadas, de manera corporativa, sirven al crimen organizado.

La Marina no se topó con ellos. Fue un trabajo de rastreo el que los llevó hasta donde los patrulleros fueron detenidos. Uno de ellos era el objetivo, ubicado con trabajos previos de inteligencia, o por señalamientos directos de alguno de los malandrines que han sido detenidos recientemente en sus operativos.

En junio de 2013, el Congreso del Estado, a iniciativa del Ejecutivo, aprobó reformas a los ordenamientos penales que tipifican como delitos a hechos como acechar, vigilar, espiar o proporcionar información sobre las actividades oficiales o personales que realicen o pretendan realizar los servidores públicos de las instituciones de seguridad pública.

Un joven montado en una motocicleta, por ejemplo, puede ser “halcón” o “puntero”. También la señora o el señor que vende agua de horchata en una esquina, o fruta a la orilla de una carretera. Un taxista y un policía son ideales para esta tarea, pues andan por toda la ciudad o pueden estar anclados en un lugar esperando que pase un convoy militar o federal para dar aviso. Ese es su trabajo.

En varios estados se han aprobado este tipo de leyes. En Nuevo León, por ejemplo, se extendió la personalidad de los posibles sujetos de la ley a los agentes policiacos, retomando la experiencia de que, con mucha frecuencia, éstos actúan como “halcones”. En Sinaloa no se llegó hasta este extremo, sabe por qué, aunque en sentido estricto no tendrían porqué los agentes, en su caso, escapar a la acción de la justicia.

Las reformas no se limitaron al “halconeo”. También incluyeron sancionar a quien elabore, imprima, fabrique, proporcione, posea, desplace, traslade, aloje, aplique o instale expresiones impresas en lugares públicos o mensajes producidos por cualquier otro medio —videos y (narco) mantas, por ejemplo— que contengan advertencias o amenazas en contra de servidores públicos, instituciones públicas y del Estado.

En Chiapas, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha declarado inconstitucionales las reformas, pues, dice el órgano, atentan contra la libertad de expresión y el derecho a la información. En Sinaloa a nadie se le ha ocurrido interponer un recurso de inconstitucionalidad, ni a los organismos de periodistas.

Los videos que Ríodoce publicó en 2013, donde el ex escolta del gobernador, Frank Armenta —quien había sido secuestrado por un grupo delincuencial en Guasave— acusa a Mario López Valdez de proteger a Cártel de Sinaloa, podría ser motivo de una averiguación previa contra el semanario, por ejemplo. O una simple opinión en radio, televisión o en un impreso, si les da la gana.

En cuanto a castigar el “halconeo”, la iniciativa estuvo inspirada en la incapacidad en que se vieron las autoridades para consignar a un plebe que detenían en Los Mochis o Guasave, pues, sabiendo que servía de “comunicador” al crimen organizado, no podían tipificarle ningún delito. La Policía Ministerial fue a descubrir al norte que existían estos delincuentes. Nunca en Culiacán, donde operan desde hace décadas.

Peor aún, aquí los comandantes saben que no pueden detener a un “puntero” porque no solo les ordenarán que lo suelten sino que, además, con los días serán transferidos a una sindicatura, como castigo. Pero la Ley está ahí, para lo que y cuando se ofrezca, a criterio de una autoridad facciosa y cómplice de determinados grupos del crimen.

Bola y cadena

Y BUENO, CON ESTOS CRITERIOS, habría de “halcones” a “halcones”. Un general, por ejemplo, un secretario…

Sentido contrario

SIGUEN LAS PRISAS INTERESADAS en que se lance la convocatoria para el nombramiento de los nuevos comisionados de Acceso a la Información Pública, una vez que dos de sus integrantes no fueron ratificados por el Congreso el año pasado. A Rosa del Carmen Lizárraga, la única comisionada ratificada y a la diputada priista, Sandra Lara —las dos filomillanistas— se les cuecen las habas, a pesar de que saben —o deben saberlo—, que una convocatoria para tal efecto, en este momento, sería ilegal. Por eso promueven notas periodísticas sin sustento que luego son desmentidas por las “fuentes”. De acuerdo con el artículo 109 bis de la constitución local, reformado el año pasado, la nueva comisión estatal de acceso se regirá por la ley general de la materia, en este caso la aprobada a nivel federal en mayo pasado y de ésta debe derivarse una ley estatal concordante, para lo cual no se ha hecho ni una consulta, lo que es fundamental dada la importancia del organismo para la vida pública. La nueva ley, entre otras cosas, deberá contener los procedimientos y criterios para nombrar a los nuevos comisionados. Así que emitir una convocatoria ahora, lo sabría cualquier pasante de derecho, sería inconstitucional.

Humo negro

EL PRÓXIMO RELEVO DE César Camacho, en la dirigencia del CEN del PRI tendría consecuencias inmediatas sobre todo en los procesos electorales —y sus consecuentes calenturas— que se avecinan en algunos estados como Sinaloa. Dicen que Sergio Torres anda tan acelerado porque su amigo Manlio Fabio Beltrones, uno de los posibles relevos, le dijo que se apuntara para la gubernatura. Lo cual explicaría el desparpajo con que el alcalde de Culiacán está haciendo las cosas. Pero otro de los apuntados a dirigir el PRI es el secretario de Agricultura, Enrique Martínez y Martínez, lo cual ha puesto muy nerviosos a los moradores del palacio de Gobierno, por la íntima relación que éste tiene con Jesús Vizcarra Calderón.

El país no está para chistes de orgasmos

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May 042015
 

malova-y-peña

Ismael Bojorquez/Río Doce

Lo hubiera esperado de Javier Valdez —tan dado siempre a jugar con esos cruces deliberados del lenguaje ligados al sexo—, no del gobernador. Menos como un chistorete dedicado al mismísimo presidente de la República. El país no está para chistes. Sinaloa menos. Cuando viene el presidente la gente espera algo que tenga qué ver con su bienestar. Aunque sean promesas, pero espera.

Lo que no se ha dicho es que el gobernador ya había cometido el error de confundir la palabra “multiorgánicos” con “multiorgásmicos”, en mayo de 2013, durante un evento del sector salud. Y como la gente le festejó hasta con aplausos el desliz —al señor le encanta hacer reír a la gente—, le pareció que podía convertir un yerro atroz en una chilindrina simpática.

Y entonces, durante una conferencia de prensa de principios de este año, donde anunció la compra de equipo moderno para transplantes, recordó la palabra con que antes se había equivocado. Le volvieron a aplaudir y ya se sintió Charlie Rivel. Por eso, durante el foro para discutir la conveniencia o no de los dos hospitales que se pretenden construir a través de contratos público-privados, hace apenas unas semanas, de nuevo sacó a relucir el chiste.

Así que lo que hizo frente a Peña Nieto en Mazatlán, la semana pasada, estuvo muy bien ensayado. Le funcionó, porque el aparente error se convirtió en noticia nacional y se hizo viral en redes sociales.

No se trata de no reír. Ni de que los políticos sean más aburridos de lo que son. Pero un país que acumula decenas de miles de muertos al año no puede ser visto como una gran carpa para que sus gobernantes se cuenten chistes entre sí. En las últimas semanas se ha incrementado la violencia en Sinaloa y las compañías navieras amenazan con retirarse de nuevo si sigue la violencia en Mazatlán, pero no fue tema ni para el gobernador ni para el presidente.

Ningún periodista de los que acompañan al presidente en sus giras preguntó por el caso del empresario recién asesinado, —por la policía o por los secuestradores— durante una absurda operación de rescate cuya responsabilidad nadie quiere asumir. Y eso que dos días antes se había realizado en el puerto una reunión del Gobierno con los empresarios del sur donde se les “explicó” a éstos el porqué del ataque a la casa donde tenían secuestrado a Ernesto Valdez Solano.

Hay una preocupación auténtica de los empresarios sinaloenses sobre la posibilidad de que estén instalando en Sinaloa bandas de secuestradores profesionales, pero tampoco nada de eso se trató. El control de la sierra por parte de la delincuencia organizada, que se ha constituido en un gobierno de facto que lo mismo otorga permisos que cobra piso e impone sus propias leyes y reglas en vastos territorios, tampoco fue tema.

De Malova ya se sabía, desde que era candidato, que tendía hacia el circo. El resto, ya como gobernador, fue documentar cada una de sus “puntadas”, sus arrebatos, sus frivolidades, muchas veces en medio del luto propio.

Y de los derrapes verbales del presidente fuimos testigos también desde que era candidato, en aquella, desafortunada para él, Feria Internacional del Libro, donde no atinó a decir el nombre de los tres supuestos libros que había leído en su vida.

Ambos gobernantes, los dos en su justa dimensión y contexto, han sido un fracaso hasta ahora. Uno ya va en la recta final y al otro le quedan, para desgracia de los mexicanos, más de tres años y medio de mandato.

Tatuados públicamente los dos por los signos de la corrupción, unidos por el fracaso de sus estrategias contra la violencia, hermanados en la mediocridad de sus políticas económicas y sociales y ahora también en la gran carpa en que han convertido sus administraciones, están siendo víctimas de la sátira pública, también viral, gracias a su inenarrable frivolidad.

Bola y cadena

“EL QUE EN PAN PIENSA, HAMBRE TIENE”, le dijo Peña Nieto al gobernador, en alusión al chistecito. Debiera el presidente traducir este dicho popular en lo que muchos mexicanos piensan. En materia de justicia, de democracia, de equidad, de libertades, de desarrollo social, de economía familiar, de empleo, de transparencia. Hay mucha hambre en los mexicanos respecto a estos temas. Pero el presidente ha sido sordo. O no ha encontrado la vía para saciarla.

Sentido contrario

EL LIBRAMIENTO inaugurado la semana pasada en Mazatlán fue construido por una empresa de Carlos Slim, y esto fue el pretexto para que éste acompañara como copiloto al presidente de la República en su pasada visita a Mazatlán. No hay vergüenza. Un recorrido de solo 20 o 30 kilómetros hubiera bastado para que Enrique Peña Nieto se diera cuenta (eso no significa que le hubiera importado) las desastrosas condiciones en que se encuentra lo que en su momento se presumió como una de las vías carreteras más modernas del país. Si a eso le suma usted lo caro del peaje, el abuso del segundo hombre más rico del mundo, es sencillamente ruin.

Humo negro

EN UNA RESOLUCIÓN INESPERADA para muchos, el Tribunal Federal Electoral anuló la candidatura de Marcelo Ebrard para diputado federal por la vía plurinominal, ante impugnaciones que habían hecho dos ciudadanos y los partidos Verde, Nueva Alianza y Encuentro Social. La razón esgrimida es que participó en dos procesos internos —en el PRD y en Movimiento Ciudadano—, lo cual no está permitido por la Ley. Grave tropiezo para un político de este nivel. Como si a la izquierda le sobraran líderes.

La riqueza de Chuy Toño

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Mar 162015
 

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Altares y Sotanos/Río Doce

Hay un gobernador en picada, un jefe policiaco bajo la sombra de la sospecha y una sociedad que no se chupa el dedo. El jefe policiaco es evidenciado públicamente con alguna de sus debilidades, el gobernador lo cobija y la sociedad trata de explicarse por qué se le protege y quién.

Lo curioso es que el jefe policiaco es el mismo del escándalo aquel y ocupa el mismo cargo que entonces. Y que el actual gobernador se declaró hijo político del que gobernaba hace una década.

Hace diez años, el 5 de julio de 2004, Ríodoce publicó un reportaje escrito por Cayetano Osuna, donde se exponen compras millonarias de Jesús Antonio Aguilar Íñiguez en Mazatlán y en Escuinapa: Una casa de lujo en el Cid, una casa de campo (también de lujo) en Isla Paraíso, una privada paradisíaca cerca de Teacapán con vista a la playa… varios camiones de pasajeros. Las dos casas habían sido adquiridas en menos de dos meses (entre julio y agosto de 2002) y los autobuses también por esos días. Y todo aparecía a nombre de su esposa, la señora Dolores Ramona González.

Aguilar Íñiguez era, como ahora, director de la Policía Ministerial y el gobernador era Juan Millán Lizárraga, quien tenía también, como el actual, la idea de que el crimen no se combate con “blancas palomas”. Como factótum de los asuntos de seguridad, por encargo directo de Millán, estaba Luis Pérez Hernández, asesinado en enero de 2011, apenas iniciada la actual administración.

Ante las evidencias publicadas por Ríodoce, Millán Lizárraga llamó a Chuytoño a su despacho, pero no para anunciarle que se iba, sino para decirle que aguantara. “Saldremos de esta, comandante”, le habría dicho. La soberbia del gobernante por encima de la sociedad y del escarnio público. O los compromisos con los poderes reales de Sinaloa.

La historia posterior a este episodio le daría la vuelta al mundo: dos meses después, el 11 de septiembre de ese año, el hermano menor del extinto Amado Carrillo Fuentes, el Señor de los cielos, Rodolfo Carrillo, fue asesinado junto con su esposa en la plaza Cinépolis.

El crimen sería lo de menos frente al mierdero que destapó: el jefe de escoltas del capo era el comandante Pedro Pérez López, jefe de Investigaciones de la ministerial, quien gozaba en ese momento de un permiso con goce de salario. No existía entonces la guerra que a partir de este hecho se desataría entre los Carrillo y los Guzmán y los comandantes se acomodaban donde podían para obtener dinero y poder.

Ya no era posible sostener a Aguilar Íñiguez. Toda la federación volteó a ver a Sinaloa, sobre todo por las evidencias de la gran corrupción que se destapó a partir de este crimen.

Esta vez Millán le llamó para solicitarle que renunciara y le recomendó que pusiera pies en polvorosa junto con sus hombres, pues la PGR ya estaba en Sinaloa y preparaba una investigación sobre el grupo compacto del comandante. Se fueron todos y huyeron como cucarachas después de una aplicación de “Borax” en una alacena. Pedro Pérez, quien resultó herido, fue detenido y consignado. Acaba de salir de la cárcel.

Otros comandantes fueron detenidos y absueltos. Algunos están retirados y cantan en los bares sin soltar la cangurera. Pero otros como Martiniano Vizcarra y Héctor Manuel Castillo, se reintegraron al “servicio público”, al ser llamados de nuevo por Chuytoño.

Como hace diez años, el jefe policiaco ha puesto en un predicamento al gobernador. Hoy está siendo señalado de no aprobar los exámenes de control y confianza a los que está obligado para ejercer el cargo. Al no cumplir con ese requisito, él y el gobernador se ubican en la ilegalidad, en desacato de la Ley.

Pero al gobernador parece no importarle mucho. Esgrime una y otra vez los “resultados” del comandante. Y de que nadie “se ha comprometido como él contra la delincuencia”.

Ahora que surgió esa amenaza clara contra el corresponsal de Televisa en Sinaloa, Enrique Gil Vargas, Malova saca la cara por él, pide perdón por él. Y de nuevo, como hace diez años, la gente se pregunta ¿Quién protege a Chuytoño? ¿Es el gobernador solamente o son aquellos que desde las sombras, a fuerza de plata y plomo, controlan a los cuerpos policiacos?

Bola y cadena

ES EL PEOR MOMENTO PARA que el sistema se seguridad del gobierno estatal haga agua. A Malova se le adelantó el ocaso de su mandato, él mismo lo adelantó; se juntan dos elecciones, la de este año, federal, y la que sigue, por la gubernatura. Y la violencia gravitará —como en casi todo el país— sobre los procesos electorales. Hace cuatro años asesinaron a un prominente abogado de narcos, Enrique Mendívil, 15 días antes de la elección. Y no pasaba un mes de haber rendido protesta el gobernador, cuando fue asesinado uno de sus principales operadores de campaña, Luis Pérez. El horno no está para bollos. El procurador de justicia, Marco Antonio Higuera, quiere irse desde hace mucho del cargo pero Malova le ha pedido reiteradamente que lo espere. En conclusión: el sistema de seguridad está colgando de alfileres. Pero el gobernador se niega a realizar cambios.

Sentido contrario

SI EL PRESIDENTE, ENRIQUE PEÑA tenía alguna oportunidad de volver a empezar, la perdió ya. Y entonces todo puede esperarse de un PRI que se reafirma en el autoritarismo y la corrupción. El nombramiento de Eduardo Medina Mora como Ministro de la Corte y avalado por el Senado, no es una muestra de fuerza, sino de gran debilidad del presidente. Acto que lo empequeñece.

Humo negro

EL ACARREO AL FORO SOBRE los pretendidos hospitales hubiera sido lo de menos si el gobernador no hubiese reducido la discusión a un asunto de buenos y malos. Ah, chingá. O sea que, ahora, los que cuestionan, critican, preguntan y piden cuentas claras, deben ser ubicados del lado de la maldad humana. ¿Y dónde prenderá la hoguera, gobernador?