May 212019
 

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El periodismo a nivel internacional ha encontrado en internet una plataforma de difusión enorme, pero también se expone a una nueva oleada de ataques y censuras para las cuales aún no existen medios para prevenirlos ni para solucionarlos.

Organismos nacionales e internacionales ya señalan el tema en la agenda pública. En fechas recientes, desde el pasado proceso electoral, temas como la discusión política, éxodos de migrantes y violencia han generado en México altos niveles de polarización que han sido divulgados en redes sociales.

Y las redes sociales son la herramienta digital que lo tiene todo. Incluso la censura. Tan sólo entre 2013 y 2018, Facebook recibió en México 23 mil 500 solicitudes de remoción de contenidos mientras que Google atendió 111 de ellas, y en el caso de Twitter apenas 24, pero no se atendió ninguna sola por sus políticas.

En un informe publicado el año pasado, Artículo 19 hace referencia a nuevas formas de control de la información en la era digital mediante solicitudes directas del gobierno a las plataformas digitales para eliminar contenidos que se consideren “difamatorios” o “críticos al gobierno”.

Leopoldo Maldonado, subdirector regional de Artículo 19 México y Centroamérica, opina sobre la complejidad del tema en donde intervienen diversos actores tanto públicos como privados.

“Evidentemente los gobiernos quieren imponer regulaciones al internet, pero aquí hay actores privados muy poderosos que son Facebook, Twitter, Google, todas las plataformas que son digamos supranacionales, que se rigen bajo el derecho privado y que además a veces tienen que enfrentar los derechos de cada nación, a qué voy con todo esto, cuando se ha apostado por la autorregulación de estas plataformas, las plataformas incluso han incurrido en abusos, las famosas normas comunitarias, las prácticas que impone, y además también han permitido que se abra la cancha para que actores públicos y privados soliciten la remoción de contenidos”.

En el informe Ante el silencio, ni borrón ni cuenta nueva, Artículo 19 desmenuza también ataques en redes sociales, principalmente a través de campañas de desprestigio y difamaciones y otros casos más severos como amenazas de muerte.

Campañas de desprestigio

Internet tiene dos caras. Por un lado la posibilidad de multiplicar la cantidad de audiencia, así como el impacto de las noticias, de difundirla a públicos a los que bajo los medios tradicionales no se podría llegar. Pero también tiene la otra parte, la de los mecanismos de censura y nuevos espacios para generar violencia.

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“Yo creo que hoy en día las y los periodistas de cualquier generación tienen que entender la magnitud de las redes sociales y del internet en general, más allá de la potencialidad de llevar sus reportajes y sus notas a nuevos públicos, sino también los riesgos que están generando, los frentes que está abriendo, cómo funciona y cómo ahora se van a enfrentar a nuevos mecanismos de censura”, explica Leopoldo Maldonado.

En julio de 2017, la Universidad de Oxford publicó un estudio en el que advierte que los gobiernos, incluido el de México, utilizan “cibertropas” para moldear la opinión nacional. En el estudio señala que “esos ‘bots’ suelen usarse para inundar las redes sociales con spam y noticias falsas”.

Pero el problema se recrudece en los primeros meses del actual gobierno. Apenas se cumplían los 100 días de haber llegado al gobierno, seguidores en Twitter del presidente Andrés Manuel López Obrador iniciaron ataques y campañas de ridiculización a periodistas, medios de comunicación y usuarios con una postura crítica hacia las acciones del mandatario.

“Estas campañas, que algunas son orquestadas y otras orgánicas, pero no por eso son menos armadas, y el informe de Signa Lab es muy claro en el caso de la Red AMLO que dice hay un digamos maestro de ceremonia que son estas cuentas de influencers pro AMLO y hay digamos un coro que siguen los ataques”, señala Maldonado.

Lea: Periodistas acorralados por la violencia https://bit.ly/2vZyMQy

Las etiquetas #PrensaFifi o #Chayoteros en Twitter prácticamente convocan a unirse a usuarios que quieran defender, atacando, a quienes critican al presidente, y rápidamente se volvieron tendencia en redes sociales con contenidos tanto orgánicos como de “bots”.

El informe de Signa Lab da cuenta de un análisis algorítmico de un conjunto de datos que indican relaciones entre usuarios que usaron los términos #Chayoteros y #PrensaFifí, obtenidos mediante el script de descargas de Twitter, que contabilizó 16 mil 131 tweets.

“Sí son orgánicas pero hay cuentas de ‘bots’ y de ‘semibots’, entonces es una complejidad muy distinta a la que se presentaba en el sexenio de Enrique Peña Nieto en el cual sí se compraban granjas de ‘bots’ y eran puros ‘bots’ los que atacaban cuentas, etiquetas en contra del gobierno, etcétera”, añade.

Sigma Lab contabiliza para la etiqueta (o hashtag) de #Chayoteros 9 mil 428 nodos o cuentas, y 21 mil 225 aristas o interacciones, agrupados en 156 comunidades; y en el caso de #PrensaFifí contabiliza 3 mil 220 cuentas y 6 mil 184 relaciones, agrupados en 177 comunidades.

El subdirector de Artículo 19 advierte que la solución debe trabajarse lo antes posible. “Yo creo que es muy importante porque no son patrones o tendencias que se vayan a presentar en un futuro, se están presentando ya y cuando se conviertan en una problemática mayor no vamos a estar preparados”.

Pero al margen de los ataques y campañas de desprestigio, es un hecho que internet y las redes sociales se han convertido en un caldo de cultivo para ampliar las agresiones a periodistas y medios de comunicación.

Artículo publicado el 19 de mayo de 2019 en la edición 851 del semanario Ríodoce.

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