Jul 302019
 
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Otro refuerzo para el Cártel
Por Miguel Ángel Vega

El viernes 19 de Julio, poco antes de las once de la noche, decenas de migrantes fueron deportados a México por la garita de Chaparral, en Tijuana, donde “serían puestos en libertad para luego perderse entre las sombras de la noche”, como usualmente ocurre, explicó Manuel Caballero Castro, un taxista que cubre la jornada nocturna en ese lugar y que ha presenciado la misma escena una y otra vez.

“Los tiran (deportan) por aquí y se van a buscar un lugar donde dormir, o se van con un familiar, o a buscarle cómo cruzan de nuevo (a Estados Unidos)”, dijo Caballero Castro, mientras esperaba pasaje el pasado jueves por la noche, en esa misma garita.

Lo que el taxista y muchos otros desconocían era que, entre los repatriados de aquella noche, había un ranchero que no tendría necesidad de buscar un albergue donde pasar la noche, ni tampoco tendría que intentar de nuevo cruzar a Estados Unidos ya que, a diferencia del resto de los deportados, este repatriado fue recogido por un familiar para, al día siguiente, ser conducido a la ciudad de Culiacán, donde se encontraría con el resto de su familia.

El ranchero que nadie conocía era Miguel Ángel Caro Quintero, uno de los narcotraficantes más emblemáticos del Cártel de Sinaloa, y, además, el hermano menor de Rafael Caro Quintero, a quien Estados Unidos acusa de haber asesinado a Enrique Kike Camarena en Guadalajara, el 9 de febrero de 1985.

Según información del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Miguel Ángel Caro Quintero le fue firmada su libertad el 18 de julio pasado por el juez Phillip A. Brimmer, luego de cumplirse su condena de 17 años en prisión.

Al traficante, originario de Badiraguato, le habrían acreditado ocho años en una prisión mexicana, luego que en diciembre de 2001 fuera arrestado en Los Mochis, Sinaloa, aunque no fue sino hasta febrero de 2009 cuando fue extraditado y tras declararse culpable, fue sentenciado a 17 años de prisión, que se cumplieron el 19 de julio pasado.

Tras su liberación, de la cárcel de máxima seguridad ADX, de Florence Colorado, Caro Quintero fue llevado en helicóptero hasta el Centro de Detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en Adelanto, California, donde pasó la noche junto con otros migrantes que también serían repatriados, y no sería hasta el día viernes 19 por la noche, que finalmente se le liberó.

La cacería

Para la DEA, la liberación de Miguel Ángel Caro Quintero no necesariamente significa que será una carnada para llegar y atrapar a su hermano Rafael, pues “acá simplemente cumplió su condena”, pero la cacería contra el viejo líder del cártel de Guadalajara está más intensificada que nunca.

“¡El caso contra Caro Quintero es personal!; él mató a uno de nuestros agentes y aunque Ismael el Mayo Zambada es el nuevo líder del cártel de Sinaloa, y también están los hijos del Chapo, para nosotros Rafael Caro Quintero sigue siendo nuestro principal objetivo. Esto ya es personal”, enfatizó el agente especial Ray Donovan durante una entrevista concedida a el diario El País.

Incluso, apenas en abril 12 de 2018, el gobierno de Estados Unidos ofreció una recompensa por 20 millones por información que condujera a la captura de Rafael Caro Quintero, una suma que sólo se habría ofrecido en una ocasión.

De acuerdo a Bárbara Carreño, vocera de la agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), Caro Quintero logró su libertad en 2013 sólo para regresado a asumir de nuevo un liderazgo dentro del cártel de Sinaloa, junto con el Mayo Zambada y Joaquín Guzmán.

Referente a esos señalamientos, diferentes campesinos de la sierra de Badiraguato a quienes este semanario ha tenido acceso, han dicho que “don Rafa”, como llaman a Caro Quintero, está retirado del negocio de la siembra y tráfico de drogas, y lo único que hoy quiere es que lo dejen en paz.

“Don Rafa no tiene necesidad; tiene mucho dinero. Me imagino que lo que él quiere es que lo dejen en paz, pero pues ya ve como lo trae el gobierno de Estados Unidos, que se lo quiere llevar a como sea para que lo juzguen allá”, explicó en semanas recientes un músico originario de Santiago Los Caballeros, quien dijo conocer al narcotraficante.

Pero la cacería se ha vuelto fallida, pues el último intento por atrapar al narcotraficante ocurrió el 5 de mayo de 2018, cuando un grupo de Marinos acompañados por supuestos agentes de la DEA, aterrizaron en Las Juntas Badiraguato, con la intención de atraparlo, aunque al final los militares se fueron con las manos vacías.

“Es una investigación en curso, pero de que se le sigue buscando es un hecho”, dijo Carreño.

Según dos expedientes radicados en Estados Unidos, uno en las corte Central de California, y el otro en el Distrito Central de Arizona, Caro Quintero enfrenta acusaciones por tráfico de droga, lavado de dinero, secuestro, y asesinato en primer grado de un agente federal estadunidense, siendo esos los motivos principales por la DEA elevó el monto de su recompensa a 20 millones de dólares.

El Cartel de Sinaloa es el más poderoso

Aún con Joaquín Guzmán tras las rejas, el Cártel de Sinaloa sigue siendo la organización criminal más poderosa de México y Latinoamérica, según afirma la DEA, pues sigue controlando la mayor parte de los mercados de distribución que hay en Estados Unidos.

“Todo mundo sigue pensando en el Chapo, pero tenemos ahí a Ismael Zambada, a los hijos del Chapo, Iván y José Alfredo, y también a su hermano Aureliano, que continúan produciendo metanfetaminas, cultivando opio y traficando fentanil y cocaína a Estados Unidos, y eso los vuelve el cártel más poderoso de México”, explicó Donoban, quien según cita el diario El País, tiene enmarcada en la pared de su oficina la misma camiseta que el Chapo vestía la noche que lo extraditaron a Estados Unidos, el 19 de enero de 2017.

No obstante, durante una investigación de campo que Ríodoce hizo en coordinación con National Geographic en Phoenix Arizona, distribuidores del Cártel de Sinaloa en esa ciudad afirmaron que el tráfico de droga va más allá que una sola persona como el Mayo o Los Chapitos, sino que es una situación de oferta y demanda.

“Mis respetos para esos viejos (el Mayo y Los Chapitos), pero la realidad de las cosas es que esto no se va a acabar nunca, porque hoy la demanda está más fuerte que nunca, y si el Chapo ya no está, pero estamos muchos ahí que le andamos siguiendo los pasos, y ni aunque hagan una barda gigantesca como quiere (Donald) Trump, ni aunque pongan mil migras que cuiden la frontera, siempre se le va a encontrar forma para que llegue la droga hasta acá”, dijo el distribuidor, quien se identificó como Fausto, y dijo ser operador del cártel de Sinaloa.

En las fronteras de Tijuana a San Isidro, de Mexicali a Calexico y de Nogales hacia Arizona, los narcos siguen pasando todo tipo de droga que eventualmente llega a Phoenix o a Los Ángeles, y de ahí se manda a toda la costa Este de Estados Unidos, sin que nada parezca detenerla, pues la corrupción existe tanto en México como en Estados Unidos, según consta en varias investigaciones y procesos judiciales hechas en ambos países.

“Los migras son igual de corruptos que los policías mexicanos”, dijo un joven narcotraficante que ocultaba droga en un garaje de una vieja casa en Mexicali, y quien dijo ser de El Salado Sinaloa.

La droga, horas más tarde, habría de cruzar a Estados Unidos por la garita de Calexico. Para evitar que la detectaran, los narcos la empaquetan en cuadros bien sellados, como tabiques, que luego cubren con plástico, los bañan con una mezcla liquida de Suavitel y café, para nuevamente envolverlos en plástico y con papel carbón, para nuevamente empacarlos con cinta canela.

Y esto se hace todos los días, por eso le digo que aunque no esté el Chapo ni el Mayo ni como no está tampoco don Rafa (Caro Quintero), el negocio va a seguir, y sólo se va a acabar cuando se acaben los drogadictos allá en Estados Unidos, y ¿sabe cuándo va a ocurrir eso? ¡Nunca!”, enfatizó el traficante.

*Con información de Nat Geo, Infobae y El País.

Artículo publicado el 28 de julio de 2019 en la edición 861 del semanario Ríodoce.

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